Para avanzar hacia una cultura escolar más inclusiva que responda efectivamente a la diversidad, es necesario identificar las barreras que existen en el propio sistema educativo para el aprendizaje y participación de todos.
En este sentido, la responsabilidad profesional de los profesores y profesoras es crucial, dado que es necesario que continuamente se doten de herramientas para trabajar con sus estudiantes, tengan las características que tengan.
En el contexto actual, es frecuente encontrarse en las salas de clases con estudiantes que presentan algún trastorno del espectro autista (TEA). Estos se encuadran dentro de los trastornos del neurodesarrollo y se caracterizan por las alteraciones relacionadas con la comunicación y la interacción social, así como por presentar intereses fijos y conductas repetitivas.
Hace unos años se diferenciaban distintos tipos de autismo, pero ahora se tiende a considerarlos en su conjunto y distinguirlos en función de su gravedad y de las habilidades a las que afectan. Partiendo de esa base, lo que se valora es, sobre todo, si hay discapacidad intelectual porque muchas personas con TEA tienen problemas en esta área. También se evalúa si existen problemas del lenguaje y si hay una afección médica asociada. No obstante, en muchos casos se sigue hablando de síndrome de Asperger para referirse a aquellas personas con TEA "con nivel intelectual alto", pero con rasgos distintivos como una escasa interacción social con los iguales.
El autismo en un sentido estricto es sólo un conjunto de síntomas que se define por la conducta, por lo tanto no puede ser considerado una “enfermedad”. Puede estar asociado a muy diversos trastornos neurobiológicos y a niveles intelectuales muy variados.
Estas características de los estudiantes representan un reto para profesores y profesoras, quienes pueden tomar estos consejos para enfrentar mejor este desafío:
5 Consejos para trabajar con niños con autismo
- Proporcionarles una agenda que anticipe todo lo que va a ocurrir en los próximos 45-60 minutos:
Los alumnos con autismo son extremadamente organizados y no son capaces de digerir bien los cambios improvisados en su planificación. Por ello, es recomendable que tengan una agenda perfectamente estructurada, de forma que puedan prepararse y mentalizarse de todo lo que va a ocurrir a continuación. En estos casos, es recomendable que el docente se coordine con la familia para así establecer en conjunto un calendario preciso; de este modo, el alumno podrá predecir las situaciones y controlar su conducta.
- Evitar, en la medida de lo posible, estímulos sonoros:
Es posible que tengan hipersensibilidad sensorial y asocien determinados estímulos sonoros como signos estresantes, por lo que cabe la posibilidad de que, en presencia de ciertos sonidos como los ‘listening’ en Inglés o las canciones en asignaturas como Música, se tapen los oídos. Sería recomendable evitar al máximo este tipo de estímulos que pueden ser molestos para ellos.
- Establecer un momento ‘de saludo’:
Según relata Víctor Alcolea, terapeuta ocupacional de un centro especializado en Cáceres, se puede aprovechar este momento para practicar con los alumnos funciones declarativas tales como ofrecer o pedir algo, y también normas de cortesía a la hora de saludar a sus compañeros. Uno de los problemas que sufren los niños con autismo es que ven mermadas sus habilidades sociales, por lo que ensayarlas en el aula puede suponer un gran cambio en sus vidas.
- Trabajos en mesa repetitivos:
Es de vital importancia que las tareas que realicen en sus pupitres siempre estén estructuradas de la misma forma. Es decir, si durante el horario de clase el alumno se ha acostumbrado a realizar primero tareas de Matemáticas, después de Lengua Castellana y por último de Inglés, es muy importante que siga siempre este orden, ya que alterarlo le va a conducir a sentirse descolocado. Además, deben primar los elementos visuales por encima de los textuales, por lo que está indicado utilizar materiales como pictogramas, puzzles e incluso plastilinas, con las que pueda experimentar sensorialmente.
- El docente debe adaptarse al alumno y no al revés:
Con los niños con TEA, el clásico método de enseñanza basado en el ensayo-error no funciona. El docente debe tomar los intereses y las curiosidades del propio alumno como punto de partida para su educación. Es recomendable que el docente se limite a proporcionarle todos los materiales y recursos que necesite para la realización de las tareas, y luego ir retirándoselos poco a poco, nunca bruscamente. Siempre hay que tener en cuenta, como indica el primer consejo, que su adaptabilidad a los cambios es baja.
No obstante, es muy importante contar con que existen diferentes tipos y grados de autismo, por lo que desde el aula siempre hay que evaluar cuáles son las características del o de los alumnos que padezcan este trastorno para así adaptar los métodos a su ritmo de aprendizaje.
Los maestros sin especialización en educación especial a menudo enseñan a estos estudiantes en entornos mixtos. A veces, en una clase un profesor tiene estudiantes con necesidades especiales junto con todos los demás estudiantes, y en función de la formación esto puede suponer un desafío.
Esto puede ser frustrante para los profesores que tienen que equilibrar las necesidades de cada estudiante en la clase, y muchos no entienden completamente las manifestaciones del autismo. Los estudiantes autistas aprecian la rutina. Los estudiantes no autistas también aprecian la rutina, así que esto es útil para la clase en general. Si estableces sistemas en el aula orientados hacia los estudiantes con autismo, lo más probable es que todos los estudiantes se beneficien.
Los estudiantes con autismo luchan por comunicarse, reconocer emociones e interactuar apropiadamente, porque no pueden reconocer las señales socioemocionales. A menudo, se les debe decir: "Estoy feliz" o "Estoy enojado", o mostrarles cómo interactuar en ciertas situaciones sociales. Echan de menos los matices. A pesar de ello, son académicamente sólidos.
Los estudiantes con el diagnóstico del trastorno del espectro autista pueden sentirse abrumados cuando se les da una lista de diferentes opciones a seleccionar. Una de las estrategias pedagógicas para niños con autismo se basa en usar sólo dos opciones. Si puedes encontrar alguna manera de vincular la clase con su área de interés, va a ser una buena lección. No siempre hay que quitarlas completamente -el ruido es un ejemplo- pero es bueno introducir aversiones apropiadas de una manera controlada.
Los estudiantes con autismo a menudo tienen dificultades con las transiciones. El uso de comandos preparatorios -comandos que indican las próximas palabras de acción- ayuda a estas transiciones. Una vez más, esta estructura es útil para todos los estudiantes. Usando el comando preparatorio, "Cuando yo diga mover, nos moveremos…" seguido por el comando de ejecución, "mover," establece expectativas claras.
Hoy en día contamos con mucha tecnología útil para los estudiantes con autismo. Los estudiantes con autismo tienen necesidades específicas, pero también las tiene cada niño/a. Si quieres saber cómo tratar a un niño con autismo en el aula, asegúrate de que los estudiantes con autismo tengan la experiencia del "niño", no la experiencia del "niño autista", o el tratamiento de las "necesidades especiales".
Actividades de ocio para niños con autismo
Las actividades de ocio con tu hijo autista no tienen por qué constituir un momento poco satisfactorio, caótico, imprevisible y de opciones limitadas. Uno de los grandes retos que tienen los padre con hijo con TEA es conseguir que sus hijos disfruten del tiempo libre y a veces es bastante complicado. Te proponemos diferentes actividades de ocio para que puedas divertirte y no romperte la cabeza. ¡Toma nota y pruébalas!
Ser padres y mantener a tus hijos activos y ocupados es muy difícil hoy en día. Cada vez son más exigentes y se aburren con cualquier cosa. Como padre te habrás dado cuenta que hay que adaptar ciertas actividades. Tú mismo serás el creador de los materiales que vas a utilizar. Hay muchas actividades que pueden ser complicadas para personas con autismo en su forma estándar.
Requisitos a tener en cuenta:
- TEMPORIZACIÓN: Hay que hacer “visible” el tiempo que dura la actividad.
- ELECCIÓN: Las personas con autismo deben aprender la manera de realizar sus elecciones y a no elegir siempre lo mismo.
Una vez que has tenido en cuenta los requisitos que te he comentado anteriormente, te propongo una serie de actividades de ocio para realizar junto con tu hijo con autismo y unas breves orientaciones de cómo llevarlas a cabo.
- Juegos de movimiento:
Todos los juegos que proponemos pueden adaptarse a las características únicas del niño. Son actividades de movimiento en ausencia de objetos donde el adulto es el que toma la iniciativa. Ejemplo de ello son: cosquillas, caballito, dar vueltas. Pueden ser más complejo hasta incluir reglas como el corro de la patata o el pilla-pilla.
- Juego funcional:
Puede que te suene a chino el juego funcional pero si te digo cocinitas, herramientas de juguetes, comida en miniatura, ropa de muñecos, coches, trenes… Todo esto son juegos funcionales con objetos o con muñecos. Dependiendo del nivel de desarrollo de tu hijo con autismo utilizaremos pocos materiales (una muñeca y una bañera o el tobogán), en otras ocasiones, podemos sacar la ropa del muñeco, la esponja y la comida con la muñeca pudiendo hacer varias acciones.
Mi consejo es que puede ser útil que realices guiones de juego que representen la historia en concreto. El lenguaje en este tipo de juegos es muy importante. Hay que adaptarlo y hablar de forma sencilla y empleando las palabras claves.
- Juegos con causa-efecto:
Un ejemplo de ello sería los juguetes en lo que pulsando una botón se produce un sonido o aparece una luz. También puedes utilizar juegos en los que tenga que encajar piezas. Los juegos de tipo puzzle, cubos, legos. Aquí la orientaciones que te digo son que tendrás que “moldear”a tu hijo. Es decir, tendrás que señalarle el hueco de las piezas, ayudarle a encajar legos, etc.
Consejo: Siempre refuerzale. Da igual si lo hace bien o mal. Lo importante es que lo intente.
- Juegos con pelotas y globos:
Juegos como la pelota, los globos de agua, aros, etc. En caso de que no le interesen este tipo de juego, que puede pasar, en principio te recomendaría que empezases por esconder la pelota, meterla debajo de un cojín o debajo de la camiseta del niño y de la tuya también. Después, como en los casos anteriores, quizás puedas moldear a tu hijo para que te pase la pelota.
- Juegos de reglas:
Juegos como el pilla-pilla, los juegos de mesa (la oca, el parchís, el bingo). Los juegos de reglas seguramente tendrás que adaptarlos, simplificándolos, poniendo de forma muy explícita y visual las reglas.
- Música:
Con la música se puede bailar, saltar, mover y gesticular siguiendo el ritmo. Escuchar música puede ser una actividad individual pero si se quiere también puede ser una actividad compartida. La musicoterapia es un tratamiento bastante utilizado para el autismo de tipo Rett. Bailar, saltar y moverse por la habitación o por la casa al ritmo de la música. Acompañar las canciones con gestos. Existen algún grupo de música para niños que interpreta con gestos las canciones. Aprenderos un canción y cantarla juntos. La música relaja. Crear vuestra propia música utilizando instrumentos: flautas, tambores, cascabeles, tubos de agua… no sé, cualquier cosa con la que podáis hacer ruido.
- Libros:
Libros de diferentes materiales: cartón, tela, relieve, etc. Los libros con muchas imágenes son muy apropiados para señalar o nombrar dibujos. Libros con historias sencillas, adecuados si tu hijo tiene un capacidad de comprensión alta.
- Juegos de ordenador:
Existen muchos juegos de ordenador que suelen ser muy divertidos e interesantes para las personas con trastorno del espectro autista. Estos actividades de ordenador suelen ser muy llamativas, con sonidos y basados en la cusa-efecto, como por ejemplo, la colección de Pipo, El conejo lector… Muchos de ellos son juegos educativos creados con la intención de que los niños aprenda jugando. Lo importante es que tu hijo se divierta y disfrute. Seguramente que tendrás que ayudar a utilizar el ratón o explicarle qué hacer. Leer cuentos electrónicos.
- Actividades creativas:
Presenta todos los materiales en la mesa o suelo donde se vaya a trabajar. Explica los pasos a seguir para realizar la actividad. Ofrece ayudas verbales constantemente, adaptando el lenguaje a tu hijo. Realiza los pasos que tu hijo no pueda.
Para actividades con pintura, asegúrate que tu hijo no se las coma. Se pueden usar ceras, rotuladores, lápices, acuarelas, témperas, etc. Puedes emplear papel de cualquier tipo.
En actividades con plastilina: puedes dar golpes en la mesa con las manos o con martillos de plástico, hacer churros, hacer formas con diferentes moldes, formas con las manos y después jugar con ellas y cantar canciones. Estampar sellos hechos con patatas mojadas en pintura sobre papel. En mi opinión este tipo de actividad les gusta mucho y se divierten. Hacer peceras con botellas de aguas vacías.
Cómo manejar a un niño autista
Pues, ¡NORMAL! Tal cual como lo haces con los demás niños. Obviamente teniendo en cuenta que el niño tiene una condición especial. Para manejar o realiza terapia para niños autistas, es importantes siempre tenerles un ojo encima, pero sin que se den cuenta.
Estas técnicas que te vamos a mostrar, son sólo para pura orientación.
- Empatía: La empatía tiene que darse con todo el mundo, niños y niñas, adolescentes, adultos, y adultos mayores. Sin embargo con los niños autistas, es importante que trabajemos nuestra empatía un poco más. Su manera de ver el mundo e interactuar con el mismo es distinta a la nuestra. Ten escucha activa, lo que sea que te diga, intenta descifrarlo. Aprende de las palabras claves o gestos claves que usa para expresar lo que siente. No le juzgues. Una rabieta, un descontrol, o un accionar que sea mal visto por los demás, no pienses en los demás, piensa en el niño autista. Al final, nadie sabe cómo está percibiendo el mundo.
- Pregunta: Pregúntale siempre si quiere o no quiere hacer algo, aunque no te conteste.
- Rutinas: Disminuye sus niveles de ansiedad. Si mañana deben ir a una ciudad del interior a visitar a un ser querido, díselo varios días antes. Los niños con autismo prefieren las rutinas diarias. Esto es clave para que no sientan ansiedad. Pueden crear las rutinas en conjunto, de hecho, hacerlo así será una buena práctica para manejar niños autistas en familia.
- Comunicación: El 75% de los niños con autismo tienen discapacidad intelectual. Esta puede ser leve, o moderada, por ende es bueno que utilices varios medios para comunicarte con tu hijo.
- Refuerzo positivo: Al reforzar la conducta positiva de un niño autista, estás haciendo un manejo eficiente de tu interacción con el niño.
- Apoyo: Busque apoyo en el colegio o escuela.
- Tecnología: Invierta en tecnología y aprenda de ella.
- Actividad física: Haga que su hijo esté en movimiento.
- Información: Informe a su hijo sobre la pubertad.
El trastorno del espectro autista (TEA) es una neurodivergencia que hace que el cerebro tenga procesos cognitivos distintos que hace que la forma en la que una persona socializa y percibe la sociedad sea diferente. El Autismo puede hacer que las personas presenten ciertas diferencias en la interacción y comunicación. Puedes usar la siguiente presentación en el aula, en familia o con amigos. Muestra de manera simple qué es el autismo y cómo puede expresarse en el comportamiento, la recepción, pensamiento, ánalisis, deducción y todo el universo autista de la persona.
Como una medida para concientizar a la población sobre el Autismo, en marzo del 2023 se promulgó la Nueva Ley TEA, la ley se promulgó para asegurar el derecho a la igualdad de oportunidades y resguardar la inclusión social de los niños, niñas, adolescentes y adultos autistas; eliminar cualquier forma de discriminación; promover un abordaje integral de dichas personas en el ámbito social, de la salud y de la educación, y concientizar a la sociedad sobre esta temática.
Si eres profesora o profesor y te gustaría tratar este tema en clases, ya sea porque tengas un alumno o alumna autista o para ayudar a concientizar sobre esta neurodivergencia en el aula, te presentamos este recurso en el que podrás encontrar una guía para docentes.
5 estrategias para convivir con el autismo en clase
- Los niveles o forma de concentración de un estudiante autista son diversos y sus formas de expresarse también, muchas de las personas en este espectro tienen caraterísticas distintas y esto hará que sus niveles de comunicación sean diversos.
- Los niños y niñas autistas pueden presentar dificultades para entender la ironía y debido a su procesamiento cognitivo podrían tomar ciertas indicaciones de manera muy literal.
- Este aspecto es todo un reto para los niños y niñas que están en el espectro autista, ya que, al tener poca comunicación verbal, podría ser difícil entender qué sentimientos están experimentando en ciertos momentos.
- Como profesora o profesor, estás en contacto directo con este estudiante y puedes hacer una gran diferencia en su desarrollo de autoestima y educación. Te recomendamos probar la estrategia de la "Caja de Calma".

