Este artículo explora la situación del salario mínimo, tomando como referencia el caso de Hungría y comparándolo con otros países, incluyendo Chile. Se examina el impacto de los incrementos salariales en las pequeñas y medianas empresas (pymes), el mercado laboral y la economía en general.

El Modelo Húngaro: Una Perspectiva Comparativa

Interesante la similitud en la comparación con el PIB de Hungría. No soy para nada socialista, pero Hungría conservó lo mejor del modelo socialista y convive con el capitalismo.

Las personas que trabajan pagan sobre el 40% en impuestos al igual que las empresas, el IVA es variable pero es alrededor del 25% (sin embargo el costo de vida es cerca de un 20% menos que acá actualmente....increible!). A cambio, reciben educación básica, media y universitaria...¡gratis! (no existen colegios ni universidades particulares, la educación radica en el estado). La salud increíblemente es única y gratis y lo más increíble es que es de calidad.

Mi señora es Húngara y viajo a Hungría a operarse... en un día la revisó el médico, le tomaron los exámenes y al otro día estaba en pabellón. El post-natal es de... 2 años y lo paga el estado, al igual que las vacaciones que es de acuerdo a la edad partiendo en 20 días hábiles y va aumentado según la edad y según el número de hijos que tenga, y para que decir de la cantidad de beneficios que posee la gente de la 3ra. edad.

Impacto del Aumento del Salario Mínimo en las Pymes

‘El aumento del salario mínimo a 500.000 pesos significa un impacto importante para las pymes. Este incremento del 43% en términos nominales y del 20% en términos reales, descontando la inflación, representa un desafío considerable, especialmente para aquellas empresas con márgenes más estrechos.

Las pymes deberán ajustar sus modelos financieros y operativos para absorber el aumento de costos laborales sin comprometer su viabilidad económica. Este ajuste podría requerir una reestructuración interna significativa y una adaptación estratégica para mantenerse competitivas en el mercado’, dice Jaime Sepúlveda, CEO de Skualo.cl (software de digitalización de negocios).

Por su parte, Vicente Cruz, CEO de Sheriff, startup de evaluación de riesgo, advierte: ‘El aumento de costos operativos puede afectar la rentabilidad de las empresas. Los ajustes de precios pueden ser necesarios para compensar los costos adicionales, lo que podría afectar la demanda y la competitividad.

Algunas empresas pueden considerar la reducción de personal para controlar los costos, lo cual puede impactar negativamente en la productividad y el clima laboral. Según un informe que realizamos con data a marzo 2024, la tasa de desempleo en el primer trimestre de 2024 subió levemente a 8,68% desde el 8,48% en diciembre de 2023, lo que indica un posible incremento en el desempleo si las empresas optan por reducir personal para controlar costos’.

Recomendaciones para las Empresas

¿Cuáles son los principales consejos para que las empresas se ajusten a estas nuevas obligaciones financieras? Los expertos entregan distintas recomendaciones.

‘Hoy es más necesario que nunca involucrar a los trabajadores en los procesos, y buscar que sean cada vez más eficientes. Es por esto que es necesario mejorar la capacitación de los trabajadores, revisar los distintos procesos buscando mejoras constantes, involucrando a los trabajadores, y sin lugar a dudas se hace necesario establecer sistema de medición y control dentro de la organización’, comenta Rodrigo Palma, director ejecutivo de RPBM Consultores y economista de la Universidad de Barcelona.

Francisco Goycoolea, gerente comercial de CFC Capital, recomienda realizar análisis exhaustivo del entorno actual que identifique los factores estratégicos del entorno y diferenciar entre oportunidades y amenazas. ‘De esta forma se determinará a qué se enfrenta la empresa y cuáles son sus factores de éxito’, propone.

Además, recomienda otros dos elementos: mantener las obligaciones, como ‘priorizar los sueldos, los impuestos y proveedores estratégicos’; y tomar medidas oportunas: ‘Estamos en el momento preciso para ordenar las cuentas y el flujo de caja para no llevarnos sorpresas ni descalces. Hay que organizar las finanzas de manera tal que siempre cumplan las obligaciones, para así no sufrir un desorden y poder comenzar el año de manera ordenada’.

Verónica Garrido, gerente general de Teamclass, división de capacitación del Grupo de Empresas Teamwork, coincide con Goycoolea y asevera que ‘prepararse para el aumento del sueldo mínimo requiere una planificación estratégica’.

Y agrega: ‘Es esencial que las pymes identifiquen gastos no esenciales y reducir costos operativos sin afectar la calidad de los productos o servicios. Por ejemplo, una empresa de fabricación de muebles podría renegociar sus contratos de suministro de materiales para obtener mejores precios y condiciones de pago.

Asimismo, complementa: ‘Se deben optimizar los procesos internos. Implementar tecnologías que mejoren la eficiencia y reduzcan los tiempos de producción puede marcar una gran diferencia. Y la formación y el desarrollo de los colaboradores son inversiones a menudo subestimadas, pero que resultan vitales. Invertir en capacitación no solo mejora la productividad, sino que también aumenta la retención de los trabajadores (ver recuadro)’.

Garrido añade que negociar con los proveedores para obtener mejores condiciones de pago y descuentos también es una táctica útil. ‘Un restaurante, por ejemplo, podría establecer acuerdos a largo plazo con proveedores de alimentos a cambio de precios más bajos o condiciones de pago más flexibles. Esto no sólo aliviaría la carga financiera, sino que también permitiría una mejor planificación a largo plazo’, indica.

La ejecutiva también recomienda diversificar las fuentes de ingresos, porque -dice- explorar nuevas líneas de negocio es vital en tiempos de cambio. ‘Una tienda de ropa podría lanzar una línea de productos ecológicos, aprovechando el creciente interés del mercado por la sostenibilidad. Esto no solo abre nuevas oportunidades, sino que también mejora la imagen de la compañía en un mercado cada vez más consciente de las prácticas sostenibles’.

Posibles Consecuencias: Despidos o Aumento de Precios

Con todos los incrementos de sueldo mínimo se abren una serie de dudas internas y externas: ¿Existirán despidos? ¿subirán los precios? ¿bajará la calidad?

El economista Rodrigo Palma opina: ‘Nos toca asesorar a muchas pymes, de las cuales algunas han debido reducir el personal. En otros casos hemos visto algunas empresas que han debido aumentar los precios, aunque esta política se hace menos habitual, debido al complejo momento económico del país. Y en algunos otros casos, la compañía ha debido ajustar sus márgenes de utilidad. Todo depende de las condiciones de la firma, del mercado en el que se encuentra y el grado de madurez de la estructura organizacional y sus procesos’.

Diego Soffia, director ejecutivo de Efectivo, entrega su visión: ‘La opción de reducir personal sólo sería válida si es que se dan -al menos- dos condiciones: que los costos de la empresa sean intensivos en mano de obra sujeta a pago de sueldo mínimo y que pueda reemplazar ese personal con tecnología más económica o trabajo más eficiente, lo que sería una combinación difícil para los montos involucrados. Pero sí es más factible que se puedan ver afectados los precios si la empresa es capaz de traspasar a sus clientes los mayores costos’.

Y Francisco Goycoolea complementa: ‘Todavía es difícil saber el resultado que tendrá esta medida. Por ahora, esperamos que sea una combinación de ambos casos: por un lado, en las pymes más pequeñas veremos una reducción de personal, mientras que en el caso de las grandes empresas, lo más probable es que experimenten un aumento en los precios, ya que la manera más inmediata de obtener más ingresos es subir el ticket final. Acomodar la estructura requiere más análisis y más tiempo’.

Impacto en el Mercado Laboral

Esta es otra interrogante que surge entre los investigadores que estudian políticas de trabajo. Por ejemplo, Andrés Barrios, académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes, entrega su posición: ‘El salario mínimo es una de las políticas laborales más estudiadas en economía. Sin embargo, aún no existe total consenso sobre sus efectos, lo que dificulta anticipar sus consecuencias tanto en el mercado laboral, como en los niveles de precio.

Por muchos años primó la idea de que la introducción o el aumento del salario mínimo generaría pérdidas de eficiencia y desempleo. Sin embargo, este resultado depende fuertemente de qué tan competitivo es el mercado laboral. Por ejemplo, ante la presencia de poder monopsónico, el salario mínimo incluso podría ayudar a corregir ciertas distorsiones’.

Y agrega: ‘La evidencia empírica es también mixta. Una primera ola de trabajos, que se enfocó fundamentalmente en el empleo adolescente en EE.UU., estima elasticidades del empleo respecto al salario mínimo entre -0.1 y -0.3. En Chile estamos pasando de un sueldo mínimo de $460.000 a $500.000. Por lo tanto, si tomamos estas elasticidades en serio, entonces el aumento del salario mínimo (9%), implicaría una caída del empleo de entre 0.9% y 2.7%. Sin embargo, la literatura más reciente generada tras la ‘credibility revolution’ encuentra que el salario mínimo o no tiene efectos en empleo o tiene efectos mucho más moderados que los estimados por la primera ola’.

Barrios, además, asevera que existen otras consideraciones que son importantes de tener en cuenta a la hora de evaluar aumentos al salario mínimo. ‘Por ejemplo, un artículo reciente publicado encuentra que un 75% de un aumento del salario mínimo introducido en Hungría fue asumido por los consumidores a través de precios.

El sueldo mínimo ha estado en el debate en el último tiempo, tanto por los nuevos incrementos aprobados por el Congreso, como por las definiciones en medio de la campaña presidencial. Una de estas propuestas la lanzó previo a las elecciones primarias, la candidata en ese momento del PC, Jeannette Jara y que ahora como abanderada del oficialismo la ha mantenido. Se trata de la propuesta de lograr un sueldo mínimo como salario vital de $750 mil en un plazo de cuatro años.

Análisis de la OCDE

En este contexto, justo esta semana la OCDE publicó su informe anual Perspectivas de Empleo, en el que se actualizó la situación del salario mínimo en los diferentes países del bloque.

De acuerdo a los datos del informe, entre enero de 2021 y abril de 2025, justo antes del último aumento del sueldo mínimo en Chile, nuestro país ya se ubicaba como el cuarto de toda la OCDE en el que más creció el salario mínimo legal en términos reales, es decir, descontando la inflación.

El documento indica que para Chile el alza real fue de 17,3%, superado solamente por Hungría (20,5%), Turquía (22,6%) y México (55,3%). El incremento en el sueldo mínimo chileno quedó así muy por sobre el aumento promedio del bloque, el que fue de 7,9% en el mismo período.

“Los salarios de los trabajadores peor remunerados se han mantenido especialmente bien, ya que los salarios mínimos legales reales se han incrementado desde entonces en prácticamente los 30 países de la OCDE que cuentan con un salario mínimo nacional″, indica el documento.

Además, el estudio señala que el nivel del salario mínimo chileno corresponde al 49% del salario promedio de los trabajadores en Chile, el octavo nivel más alto del bloque. Si, en vez del promedio se considera la mediana del sueldo (es decir, el que está justo en la mitad de la distribución), el mínimo legal corresponde al 75% de la mediana, un porcentaje que solo supera Costa Rica (87%) y Colombia (92,3%).

“En la mayoría de los países de la OCDE, los salarios mínimos legales han aumentado más que los salarios medios en los últimos años, lo que ha favorecido una compresión de la distribución salarial en la parte inferior”, señala el informe, pero agrega que otros factores también pueden haber influido en la compresión salarial en la parte baja, dependiendo del escenario laboral. Por ejemplo, señala, en Estados Unidos se produjo una escasez de mano de obra de empleos menos calificados, lo que llevó a un aumento mayor en ese segmento que en el total general.

La OCDE también pone una voz de alerta sobre lo que viene, ya que indica que “a futuro, se prevé que las incertidumbres geopolíticas y las subidas de los tipos arancelarios afecten a la actividad económica y vuelvan a provocar el riesgo de una elevada inflación”.

Comparación Internacional del Salario Mínimo

Un informe del OCEC-UDP indicó esta semana en Pulso que si se materializa hoy el incremento del salario mínimo al valor estimado de $750.000, (US$1.613 a paridad de poder de compra o ppp, por sus siglas en inglés) Chile sube de manera importante en el ranking internacional de salarios mínimos.

Así, con este incremento se convertiría en el país con el salario mínimo más alto de América Latina superando a Costa Rica (US$1.186 a ppp) y, además, estaría por encima de varios países desarrollados como Estados Unidos, (US$1.257 a ppp), Estonia (US$1.448 a ppp); Letonia (US$1.457 a ppp); Eslovaquia (US$1.557 a ppp) y República Checa (US$1.609 a ppp). Todos esos países tienen un ingreso per cápita PPP muy por encima de Chile. En particular Estados Unidos, el que sobrepasa los US$89 mil, según las cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI), 2,5 veces el nivel que tiene nuestro país (US$35 mil).

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