¿Alguna vez te has preguntado cuánto se trabaja en otros países? Como se ilustra en los gráficos, la mayoría de los países de Latinoamérica tienen las jornadas de trabajo más extensas, lo que no necesariamente está relacionado al nivel de productividad laboral.

El catastro de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se conoce en el contexto de la reducción de 45 a 40 horas laborales a la semana. De hecho, los datos entregados por el Presidente Boric son reales.

Jornadas Laborales en Latinoamérica

En este registro donde Chile aparece en el casillero 13, El Salvador es la nación donde las personas trabajan efectivamente más horas en promedio con 43,2 por semana. México y Uruguay comparten el segundo puesto con 42,1 horas y Colombia aparece tercero con 41,7.

Según la información de la que dispone la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en Chile se trabaja una cantidad de horas similares a Brasil, Israel, Turquía, El Salvador, Honduras y República Dominicana. Si miramos a Sudamérica, son menos horas promedio que nuestros vecinos; comparado con Europa, en cambio, la norma del Viejo Continente es que se trabaje 40 horas o menos.

La Situación en Chile

El viernes 14 de abril, el presidente Gabriel Boric promulgó la ley que hace oficial la reducción de la jornada laboral de 45 a 40 horas. Con la Ley 40 horas, Chile pasará de tener 45 a 44 horas laborales a la semana, con la idea de que en 2028 finalmente sean 40, en lo que es un proceso paulatino para los trabajadores.

La nueva normativa será aplicada en forma gradual en los próximos cinco años para no afectar el empleo y las Pymes y no contempla una disminución de los salarios. Tal como se lee en el inciso primero del artículo 22, la distribución de las 40 horas semanales se podrá cumplir con horarios tradicionales a través de una semana, o por medio de promedios semanales por no más de cuatro semanas.

La Ley 40 horas indica que la distribución de horas deberá ser establecida de común acuerdo mediante un calendario, entre trabajador y empleador. “Artículo 22 bis.- (...) A efectos del inciso anterior, se deberá fijar de común acuerdo un calendario con la distribución diaria y semanal de las horas de trabajo en el ciclo. Con todo, las partes podrán acordar diferentes alternativas de distribución de la jornada en un ciclo.

Es importante indicar que la ley establece que no se podrá trabajar más de seis días, ni menos de cuatro a la semana para cumplir con las 40 horas. Trabajadores con empleadores podrán acordar por escrito que la horas extras sean devueltas como días adicionales libres.

Justamente, la ministra del Trabajo, Jeannette Jara, señaló que la principal razón de la nueva ley es brindar una mejor calidad de vida en las personas, considerando que lo ideal es restar una un día y no 12 minutos todos los días. Pero el panorama chileno también es mirado desde los ojos del mundo, donde también se enfrentan a largas jornadas laborales.

Jornadas Laborales en el Mundo

La jornada máxima laboral legal por semana, en la mayor parte de las economías avanzadas, es de 40 horas semanales (sin contar horas extraordinarias), según un reportaje publicado por la BBC.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los horarios laborales legales de los 34 países miembros, son en promedio, 40 horas semanales. Acorde a lo informado por La República de Colombia, 24 países de la mencionada organización internacional cuentan con jornadas legales laborales de 40 horas o menos.

Estos son: Austria, Canadá, República Checa, Estonia, Finlandia, Grecia, Hungría, Italia, Japón, Corea del Sur, Letonia, Lituania, Nueva Zelanda, Noruega, Polonia, Portugal, República Eslovaca, Eslovenia, España, Suecia y Estados Unidos. Diferente es el caso de Australia y Bélgica.

Por otro lado, otro informe de la OIT, estableció que 41 países estudiados, a pesar de tener una jornada laboral establecida por ley, los trabajadores hacen más de 48 horas semanas. Los mexicanos son los que más horas de trabajo acumulan en el mundo.

Nueva información de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), cuyos 35 miembros incluyen a muchos de los países desarrollados y algunos en vías de desarrollo, descubrió que en promedio los mexicanos pasan 2.255 horas trabajando al año. Por el contrario, los trabajadores alemanes trabajan comparativamente escasas 1.363 horas por año.

En Corea del Sur las largas horas de trabajo han sido parte de un esfuerzo por impulsar el crecimiento económico. Pese a tener un término para describir las muertes por exceso de trabajo (“karoshi”), el trabajador japonés trabaja en promedio 1.713 horas al año.

Pese a disfrutar de la menor cantidad de horas trabajadas entre los países miembros de la OCDE, Alemania se las arregla para para mantener altos niveles de productividad. Los holandeses, franceses y daneses también trabajan menos de 1.500 horas por año en promedio.

Tipos de Jornada Laboral

  • Jornada ordinaria: hace referencia a la jornada acordada entre empleador y trabajador, según contrato. En caso no lo hubiese, se respeta la jornada laboral máxima legal.
  • Jornada full-time: se trata de la jornada máxima de horas semanales de trabajo que establece la legislación laboral de cada país, distribuidas en 5 o 6 días en la semana.
  • Jornada part-time: también conocido como trabajo de “medio tiempo”.
  • Jornada extraordinaria (horas extras): cada hora de trabajo que se realiza fuera de la duración máxima de la jornada ordinaria es considerada como trabajo en sobretiempo y significa un sobrecargo adicional. Por ejemplo, en Perú, el pago de la hora extra se calcula en base a la remuneración ordinaria. Por las primeras dos horas de trabajo adicional, el pago no podrá ser menor al 25% del valor de la hora regular.

Distribución de las Jornadas Laborales

  • Jornada continua vs. Diurna vs. nocturna: existe un límite horario que diferencia la primera de la segunda. Regularmente en Latam, la jornada diurna ocurre entre las 06:00 horas a 18:00 horas. Por su lado, la jornada nocturna transcurre entre las 18:00 horas hasta las 06:00 horas del día posterior. Sin embargo, hay excepciones: en Colombia, la jornada diurna inicia a las 06:00 horas.
  • Jornada de trabajo por turnos rotativos vs. La principal característica es que los trabajadores sujetos a este esquema presentan una distribución irregular de los días de la semana en los que laboran o del horario de trabajo, los cuales varían por periodos de tiempo, siempre previo acuerdo con el trabajador.

La Reducción de la Jornada Laboral en México

En el panorama sociopolítico mexicano, la discusión en torno a la reducción de la jornada laboral ha ganado prominencia en los últimos años. Impulsada por una creciente conciencia sobre el bienestar de la fuerza trabajadora y la imperante necesidad de modernizar las condiciones laborales del país, esta propuesta legislativa busca transformar la estructura tradicional del empleo.

Actualmente, el marco constitucional mexicano establece una jornada laboral máxima de 48 horas semanales. Sin embargo, una iniciativa de reforma, que ha experimentado diversas postergaciones en su curso legislativo, plantea una modificación sustancial: la reducción de esta jornada a 40 horas semanales sin que ello implique una disminución salarial para los trabajadores.

Esta propuesta, que ha contado con el impulso principal de legisladores de la Cámara de Diputados y que formó parte integral de las promesas de campaña de la actual presidenta Claudia Sheinbaum, ha generado un intenso debate entre actores clave del sector empresarial, organizaciones sindicales y expertos en derecho laboral. El análisis se centra en la viabilidad de la reforma, sus potenciales beneficios y los desafíos inherentes a su implementación.

La reforma en cuestión trasciende un mero ajuste legal; representa un cambio de paradigma en la concepción del equilibrio entre la vida personal y profesional. Al buscar la convergencia con estándares laborales internacionales y replicar experiencias exitosas implementadas en otras naciones, México se enfrenta a la oportunidad de dignificar las condiciones de trabajo y mejorar la calidad de vida de su población activa.

No obstante, el análisis exhaustivo de esta propuesta debe considerar todas las perspectivas involucradas. Mientras que sindicatos, colectivos laborales y especialistas en derechos humanos la consideran un avance indispensable para la dignificación del trabajo en México, el sector empresarial ha expresado inquietudes significativas acerca de los posibles efectos económicos de esta reforma, especialmente en el tejido de las pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs).

El Laberinto Legislativo en México

La iniciativa de reducción de la jornada laboral en México no es un tema reciente. El proceso legislativo se remonta a 2022, y en abril de 2023, la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados incluso aprobó un proyecto. Sin embargo, la preocupación manifestada por diversos sectores empresariales condujo a su detención y posterior retroceso, manteniéndose en un punto de «estancamiento» desde entonces.

Con el inicio del nuevo periodo de sesiones en la Cámara de Diputados, se presentó una nueva propuesta de reforma constitucional, elevando a cinco el número total de proyectos con el mismo objetivo, impulsados por legisladores de diferentes bancadas.

Si bien cada proyecto presenta matices distintos, las principales diferencias radican en aspectos cruciales como la fecha de entrada en vigor, el plazo para que el Congreso armonice las legislaciones secundarias, la implementación diferenciada según el tamaño de las empresas, la posibilidad de un programa piloto y la conformación de mesas de trabajo para el diálogo.

La definición del «cómo» y el «cuándo» de la implementación de la reforma constitucional es fundamental. No obstante, el objetivo primordial de todas las iniciativas converge en la modificación del artículo 123 de la Constitución mexicana (y sus leyes secundarias correspondientes) para transitar de una jornada laboral de 48 a 40 horas semanales.

Antes de la conclusión de 2024, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la conformación de mesas de trabajo que involucrarían a representantes empresariales, trabajadores y especialistas en la materia, con el fin de alcanzar consensos y definir las condiciones necesarias para la consecución del objetivo. Estos foros fueron posteriormente confirmados por funcionarios de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS). Sin embargo, hasta el momento no se han anunciado fechas concretas para su realización.

La única información disponible al respecto proviene de declaraciones emitidas por el presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) en San Lázaro, Ricardo Monreal, quien afirmó al inicio del actual periodo de sesiones (en febrero de 2025) que la iniciativa podría ser objeto de discusión a lo largo del año 2025, aunque su aplicación se prevé que sea gradual.

Recomendaciones de la OIT

Desde hace más de seis décadas, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha promovido recomendaciones para que los países adapten sus políticas públicas hacia una disminución progresiva del límite legal de horas de trabajo.

La Recomendación 116, por ejemplo, establece consideraciones fundamentales para alcanzar este objetivo, incluyendo la implementación progresiva sin reducción salarial, la consideración de las circunstancias específicas de cada país y sector, la priorización de industrias con বিশেষ esfuerzo físico o mental, la definición clara de las excepciones por parte de las autoridades nacionales y la flexibilidad en los mecanismos de implementación (a través del Congreso, reglamentos o contratos).

Tanto esta recomendación como el Convenio 47 de la OIT establecen las 40 horas laborales semanales como la meta ideal a alcanzar.

El Caso de Colombia

Un caso reciente de reducción de la jornada laboral semanal es el de Colombia. La Ley 2101 de 2021 establece un proceso gradual que se inició en 2023 y culminará en 2026, cuando la jornada laboral pasará de 48 a 42 horas semanales, sin afectar el salario ni los beneficios de los empleados.

El esquema progresivo implementado en Colombia es el siguiente:

  • 2023: Reducción de 48 a 47 horas
  • 2024: Reducción de 47 a 46 horas
  • 15 de julio de 2025: Reducción de 46 a 44 horas
  • 2026: Jornada final de 42 horas semanales

Factores Cruciales para una Implementación Exitosa en México

La propuesta de reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales en México representa una transformación profunda en la estructura del empleo formal. Para que esta reforma trascienda la mera aprobación legislativa y se concrete en una implementación exitosa, los legisladores deben considerar una serie de factores técnicos, sociales y económicos que aseguren su viabilidad en todos los estratos del tejido productivo del país.

El periodo de implementación se erige como uno de los aspectos más relevantes. Una transición gradual permitiría a las empresas, especialmente a las micro, pequeñas y medianas (MiPyMEs), adaptarse de manera paulatina a la nueva dinámica laboral. Un esquema escalonado, que contemple la reducción progresiva de horas laborales a lo largo de un periodo determinado, podría ofrecer un margen de ajuste razonable sin alterar drásticamente la operación ni la productividad de las organizaciones.

La implementación de un programa piloto o una fase de prueba en sectores estratégicos o regiones representativas se presenta como una estrategia valiosa. Esto permitiría identificar los principales desafíos, ajustar políticas internas, monitorear el impacto real en la productividad y evaluar los beneficios en términos de bienestar y rendimiento de los trabajadores. Este enfoque basado en evidencia fortalecería la argumentación en favor de la reforma y proporcionaría mejores herramientas para su generalización.

Es imperativo considerar medidas diferenciadas para las MiPyMEs, que constituyen una parte significativa del tejido empresarial mexicano y generan una proporción considerable del empleo formal. Estas organizaciones, que a menudo operan con recursos limitados, podrían requerir apoyos fiscales, programas de capacitación, incentivos económicos o asesoría técnica especializada para reorganizar turnos, contratar personal adicional (si fuera necesario) y mantener su competitividad en el mercado. La flexibilidad normativa, combinada con una política pública de acompañamiento integral, se antoja esencial para mitigar posibles impactos negativos en este sector clave.

Otra dimensión crucial a tener en cuenta es el impacto en sectores con horarios atípicos o una alta carga operativa, como la manufactura, el transporte, el comercio y los servicios de atención continua. En estos casos, será necesario revisar exhaustivamente los convenios colectivos existentes, analizar esquemas de rotación y redistribución de tareas, y fomentar la productividad a través de la adopción de tecnologías innovadoras y la implementación de modelos de organización del trabajo más eficientes.

Asimismo, se requiere una actualización integral de los marcos regulatorios complementarios, incluyendo la Ley Federal del Trabajo y sus disposiciones reglamentarias, así como la creación de lineamientos claros para la inspección y vigilancia del cumplimiento de las nuevas condiciones laborales. Esto implica el fortalecimiento de instituciones como la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y la optimización de los mecanismos de resolución de conflictos laborales.

Finalmente, resulta fundamental fomentar una cultura empresarial centrada en el bienestar del trabajador, que comprenda la reducción de la jornada laboral no como una amenaza a la productividad, sino como una oportunidad para mejorar el clima organizacional, reducir el ausentismo laboral, incrementar la retención del talento y elevar el compromiso y la motivación de los colaboradores.

Jornadas Laborales a Nivel Global: Posición de México

Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México, Costa Rica y Corea del Sur se sitúan a la cabeza de la lista de países con el mayor número de horas trabajadas anualmente. En contraste, Alemania, Dinamarca y Noruega registran la menor cantidad de horas laborales promedio por empleado.

Hasta 2017, por ejemplo, los trabajadores en Alemania laboraron un promedio de 1356 horas al año, aproximadamente 900 horas menos que sus contrapartes en México. Esta cifra contrasta significativamente con el promedio de la OCDE (1744 horas), el de Estados Unidos (1780 horas) y el de Japón (1710 horas).

Este indicador se calcula dividiendo el total de horas trabajadas al año entre el promedio de personas empleadas, incluyendo las horas regulares de trabajadores a tiempo completo, parcial y de medio tiempo, así como las horas extras remuneradas y no remuneradas, y las horas trabajadas en empleos adicionales. La disparidad en las horas trabajadas subraya la necesidad de un debate profundo y fundamentado sobre la modernización de las condiciones laborales en México.

¿En qué lugar está Chile dentro de los países que más trabajan?

Considerando el informe de Bloomberg en 2023, en Latinoamérica se trabajan alrededor de 45,4 horas en promedio.

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