A fines de septiembre, el INE (Instituto Nacional de Estadísticas) dio a conocer las últimas cifras de empleo en Chile. De acuerdo a estas estadísticas, el desempleo oficial es de un 8.3%, esto es, alrededor de 650 mil personas sin una ocupación remunerada. La noticia fue valorada desde los distintos sectores.
“Tenemos muy buenas noticias”, afirmó el Presidente Piñera, subrayando que en los primeros cinco meses de su gobierno se habían generado los 200 mil puestos que se esperaba crear durante su primer año. Sin embargo, estas cifras no están reflejando el estado real del mundo del trabajo en Chile.
La Tasa de Desempleo Integral
Esta medición del “desempleo integral” puede realizarse pues el INE efectuó una serie de cambios metodológicos a la encuesta de empleo a comienzos de este año.
A partir de las recomendaciones de esos organismos internacionales y en base a los resultados de la Nueva Encuesta Nacional de Empleo (NENE), la Fundación SOL creó la "tasa de desempleo integral".
"El desempleo oculto considera como desempleados a todas aquellas personas que no tienen trabajo y que se cansaron de buscar uno, por razones de desaliento y desesperanza. La literatura internacional los llama desempleados 'desanimados', 'desalentados' o incluso 'descorazonados'. Este tipo de personas suelen contabilizarse como inactivos en Chile.
En la categoría “desempleo equivalente por subempleo” se contempla a aquellas personas que se encuentran sub-ocupadas. Es decir, quienes trabajan media jornada pese a tener la disponibilidad a trabajar tiempo completo.
"Si una persona está ocupada media jornada, pero tiene el deseo y la disponibilidad de trabajar tiempo completo, la literatura considera ese caso como 'medio puesto de trabajo'. Siguiendo esa lógica y con los datos de la NENE, la Fundación SOL calculó la "tasa de desempleo integral", que sumaría más de un millón de personas desempleadas en Chile, como se muestra en la tabla.
Al calcular el "desempleo integral” por género, los resultados son aún más inquietantes. En el caso de las mujeres, la tasa sube de 9,5% a 16,5%.
Comparación con Medidas Anteriores
“Hasta marzo de 2010, el Instituto Libertad y Desarrollo calculaba mes a mes una tasa de desempleo real. En ella incluía a aquellas personas ocupadas en los empleos de emergencia y en los vinculados a las obras públicas, pues, según su planteamiento, estos grupos también debían ser considerados como desempleados.
Análisis de las Tasas de Desocupación por Género
En las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 9,5%, y no presentó variación en el período, debido a que el ascenso de la fuerza de trabajo (1,2%), fue similar al registrado por las mujeres ocupadas (1,3%). Por su parte, las desocupadas crecieron 0,5%; mientras las tasas de participación y ocupación se situaron en 52,9% y 47,9%, incrementándose 0,1 pp. en cada caso.
En los hombres, la tasa de desocupación fue un 8,1%, creciendo 0,1 pp. en un año, a raíz del alza de 0,7% de la fuerza de trabajo, mayor a la de 0,5% registrada por los hombres ocupados. Los desocupados, en tanto, aumentaron 2,0%; mientras las tasas de participación y ocupación se situaron en 72,3% y 66,4%, decreciendo 0,1 pp. y 0,2 pp., respectivamente.
Sectores Económicos y Tipos de Empleo
Los sectores económicos que más contribuyeron al incremento de la población ocupada fueron actividades financieras y de seguros (19,5%), alojamiento y servicio de comidas (7,5%) y actividades profesionales (8,4%); mientras que, por categoría ocupacional, el alza se observó en personas asalariadas formales (3,1%) y trabajadoras por cuentas propia (0,6%).
La tasa de ocupación informal se ubicó en 25,8%, decreciendo 2,3 pp. en doce meses.
Impacto de la Pandemia en el Desempleo
Hoy en Chile hay un poco más de 3 millones de personas sin trabajar por distintos motivos, pero con un denominador común: la crisis sanitaria y económica mermó su fuente laboral. Así lo informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) al dar a conocer la cifra de desempleo, que subió a 12,2%, su mayor nivel desde que hay registros comparables y solo se asimila de manera referencial a los datos de julio de 1987.
De acuerdo con el INE, en el trimestre abril-junio se contabilizaron 996.910 desempleados en un año, la cifra más alta desde que hay registros. Los desempleados son personas que están en la fuerza laboral, es decir, que están activamente buscando empleo.
Pero, hay otro grupo que está hoy fuera del mercado laboral pero que podrían volver de tener una oferta, la llamada “fuerza de trabajo potencial”, la que llegó a 2,02 millones de personas en junio, 1,3 millones más que hace un año. Al estar disponibles para trabajar, este grupo se convierten en potenciales entrantes a la fuerza de trabajo, si es que las restricciones de movilidad debido a la pandemia se levantan o las expectativas de las personas por encontrar una ocupación mejoran.
Este mayor tránsito hacia la fuerza de trabajo potencial hizo que las presiones sobre el mercado laboral (incremento de la desocupación) sean menores. Así la tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial alcanzó 29,7%, con un incremento de 16,2 pp en el período.
Este escenario puede generar una mayor presión tanto en la tasa de desempleo propiamente tal como también en las políticas públicas que se ejecuten para paliar la crisis laboral.
David Bravo, director del Centro de Encuestas Longitudinales UC, afirmó que “el problema lo tenemos hoy día. Hay 1,8 millones de personas, según el INE y 2,1 millones según nuestra encuesta que no tienen ingresos y ese es el problema más serio”.
A futuro Bravo acotó que “lo que va a ocurrir en los próximos meses es que cuando haya algo más de normalidad en el mercado laboral, las personas que están fuera de la fuerza laboral empezarán a entrar y la tasa de desempleo comenzará a saltar y, además, se resolverá la duda de las personas que están con contratos suspendidos, ya que son personas que tienen alto riesgo de ser despedidas”.
Esto, porque según una encuesta que realizó el Banco Central, la mitad de las empresas acogidas a esta ley no podrá reintegrarlas.
Desplome del Empleo
Otro de los datos que muestran la compleja situación es la caída del empleo. Según reportó el INE, los ocupados totales tuvieron una disminución histórica de 20,0%, lo que equivale a una pérdida de casi 1,8 millones de empleos en un año. El desplome de este indicador fue impulsado principalmente por las mujeres (-23,5%) y por los hombres (-17,3%). Considerando el período de la pandemia, desde fines de febrero a junio, se han perdido 1,9 millones de puestos de trabajo.
Juan Bravo, economista de Clapes pone el acento de su análisis en la caída del empleo, porque es lo que da cuenta de la profunda gravedad de esta crisis. “Esta es la mayor crisis laboral en décadas, superando incluso a la de 1982-1983, donde hubo disminuciones de 10% anual del empleo. Hoy el indicador de tasa de desempleo presenta un enorme defecto y es que la mayoría de las personas que han perdido el empleo no están pasando a un estatus de desocupación, sino que de inactividad”.
Por sector económico, la contracción de los ocupados fue influida por comercio (-24,0%), construcción (-30,6%) y alojamiento y servicio de comidas (-48,5%). En tanto, por categoría ocupacional los principales retrocesos se observaron en los trabajadores por cuenta propia (-34,7%) y asalariados formales (-10,0%).
Luego de conocer las cifras, el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, mostró su preocupación y enfatizó que una de las prioridades del gobierno es la recuperación de los puestos de trabajo y por ello reiteró que pronto se conocerá un plan de subsidios al empleo. “Nuestra preocupación principal está en recuperar los puestos de trabajos. Esto no será automático. No se recupera de la noche a la mañana y este desafío hay que enfrentarlo unidos, entre todos”, dijo.
Los economistas coinciden en que el mercado laboral se seguirá deteriorando en cuanto a la caída del empleo, pero todo estará condicionado al control de la pandemia. “Depende de si el desconfinamiento es exitoso o hay un rebrote del virus. Si eso es así, el trimestre mayo-julio de 2020 debería ser el peor, y de ahí en adelante las cifras debieran mostrar moderaciones de la destrucción anual de empleo”, acota Juan Bravo.
Mientras que David Bravo afirma que “se debe mirar la contención de la pandemia. Eso es lo fundamental y luego probablemente vamos a depender de las herramientas de política pública para reactivar el empleo”.
Recuperación y Desempleo Reciente
El desempleo en Chile llegó a 8,5% en el trimestre febrero- abril, bajando por segundo mes consecutivo, según un informe publicado este jueves por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La cifra representa una caída de 0,2 puntos porcentuales en 12 meses. En el trimestre febrero- abril también se incorporaron 332.570 personas al mercado laboral.
El organismo detalló que el desempleo muestra señales de recuperación debido al alza de la fuerza de trabajo -que está definida como las personas en edad de trabajar que tienen la capacidad de ser ocupados o desocupados- fue menor (3,5%) a la presentada por las personas ocupadas (3,7%).
“Lo que está pasando en la economía es que se está, de alguna manera, absorbiendo la oferta de trabajo, se está absorbiendo esta búsqueda de oportunidades de ocupación de las personas, lo que redunda finalmente en que la tasa de desocupación disminuyó en 12 meses”, explicó el jefe del Departamento de Estadísticas del Trabajo del INE, David Niculcar, al Diario Financiero.
Las personas desocupadas aumentaron 1,9%, influidas por quienes buscan trabajo por primera vez (17,3%) y quienes se encontraban cesantes (0,5%).
En las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 9,5%, sin presentar variación en 12 meses, debido a que el alza de la fuerza de trabajo (4,4%) fue levemente menor a la de las ocupadas (4,5%).
En los hombres, la tasa de desocupación fue de 7,8%, con una disminución de 0,2 puntos en 12 meses, a raíz del incremento de 2,9% de la fuerza de trabajo, menor al 3,1% registrado por los hombres ocupados.
Las personas ocupadas experimentaron un alza de 3,7% en 12 meses, incididas tanto por las mujeres (4,5%) como por los hombres (3,1%). Los sectores que más contribuyeron al aumento de la ocupación fueron el comercio (5,2%), la administración pública (13,1%) y el transporte (6,9%). Por su parte, el principal descenso se presentó en industria manufacturera (-1,1%).
Por categoría ocupacional el alza se observó en personas asalariadas formales (3,8%) y asalariadas informales (5,5%).
La tasa de ocupación informal -el trabajo que no está resguardado por la legislación laboral chilena- registró un alza de 0,8 punto en un año, ubicándose en 28,2%. Las personas ocupadas informales aumentaron 6,9%, mayormente concentrada en mujeres (9,1%) que en hombres (5,2%). Los sectores más asociados a la informalidad fueron el comercio (17,2%) y administración pública (27,4%).
En la Región Metropolitana, donde se ubica la capital Santiago de Chile, la tasa de desocupación del trimestre febrero - abril 2024, alcanzó un 9,2%, con un descenso de 0,4 puntos en 12 meses. En el mismo período, la estimación del total de la población ocupada creció 3,2%. El comercio (6,0%), la administración pública (15,5%) y las actividades profesionales (13,3%) fueron los sectores que más aportaron en la ocupación regional.
Las cifras positivas de desempleo se suman al crecimiento de la economía chilena de 0,8% en marzo de 2024, según el último Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) entregado por el Banco Central del país sudamericano.
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