Las empresas navieras siempre han constituido un factor estratégico para países con costas extensas como el nuestro. Son un recurso básico cuando se trata de transportar tropas, equipo militar, pertrechos, personal médico, heridos en un conflicto, y así ha sido entendido por todas las potencias navales.
Valga esta introducción como preámbulo al trabajo que he preparado respecto del rol que le cupo representar a la marina mercante nacional en la Guerra del Pacífico, sostenida contra las Repúblicas del Perú y de Bolivia entre los años 1879 y 1884.
Hasta hace apenas un lustro, Chile contaba con dos compañías navieras entre las 20 más grandes empresas navieras del ranking mundial. Estas eran la Compañía Sudamericana de Vapores (CSAV) y la Compañía Chilena de Navegación Interoceánica (CCNI).
Para visualizar de mejor modo el tamaño de nuestra marina mercante a la fecha del conflicto, cabe destacar que a 1876 esta incluía a 22 vapores, de los cuales 17 pertenecían a sociedades anónimas y sólo cinco a armadores particulares. Además, se contaba con seis remolcadores registrados, de los cuales cinco pertenecían a la Compañía de Vapores Remolcadores de Valparaíso y uno a un armador privado.
Para captar este punto en toda su importancia, baste con detallar que entre el 1° de abril de 1873 y el 31 de marzo de 1874, es decir a cinco años del inicio del conflicto, la gente de mar embarcada en los buques mercantes ascendía a 3.232 individuos, de los cuales 2.002 correspondían a extranjeros y sólo 1.230 a chilenos.
Esta cantidad de naves es asombrosa considerando que al retirarse la flota naval del brigadier Casto Méndez Núñez del puerto de Valparaíso, luego de bloquearlo y bombardearlo en marzo de 1866, procedió a incendiar y hundir a las 33 naves mercantes que había capturado en el transcurso de esa última aventura colonial de la corona ibérica en el Pacífico y que conocemos como la Guerra contra España, dando así, lo que fue considerado en su momento como, el golpe de gracia a la marina mercante chilena.
Como el Gobierno de Chile estableció una subvención anual de $100.000 para la compañía que estableciera tal servicio, y desaparecida la British & South American, fue la Pacific Steam Navigation Company (PSNC) la adjudicadora de este servicio, quien además recibió subvenciones adicionales de Perú, Bolivia, Ecuador y Nueva Granada por el transporte de la correspondencia de esos países, además de la de Chile, por supuesto.
La lucha más fiera, por llamarla de alguna manera, fue la sostenida por la PSNC y la CSAV entre 1873 y 1877, y que sólo puede calificarse como una guerra sin cuartel cuya arma principal fue la reducción sistemática de los fletes, y que tuvo su apogeo con la crisis financiera de la segunda mitad de la década del 70 del siglo XIX, lo que llevó a la CSAV en 1877 a rendirse casi incondicionalmente aceptando un acuerdo de tarifas y una división del volumen del transporte marítimo impuesto por la PSNC, restringiendo además sus operaciones al máximo a fin de dejar lugar a la firma británica.
Cabe hacer notar, para entender la desigualdad de esta guerra, que a esa fecha la PSNC poseía una flota de 57 vapores con un total de 127.000 toneladas de registro, cifra mayor que la que tenía en esos momentos toda la flota de guerra de los EE.UU.
Como consecuencia de esta guerra entre ambas compañías, de la que la PSNC tampoco salió muy bien parada, el Gobierno de Chile tuvo que acudir en ayuda de la CSAV, que hasta 1874 había subsistido sin ayuda estatal. Esta subvención fue entregada en tales condiciones que de hecho transformaron a la CSAV en una compañía mixta de tipo moderno, pero sin que el Estado tuviera control directo sobre las operaciones de la empresa sino en una parte mínima.
La subvención en sí no incluía ningún incentivo que contribuyera a dinamizar las operaciones de la compañía, ya que tanto su monto como su duración estaban fijados de antemano, y salvo su buena intención no hacía nada por fomentar el desarrollo de la industria naviera nacional, y todo ello influyó para que cuando estalló la Guerra del Pacífico, a pesar de la subvención estatal, la CSAV se encontrara en una muy difícil situación, al extremo de que el comandante Luis Uribe Orrego en un artículo publicado en la Revista de Marina en 1885 comentara “…por fortuna, diremos para la CSAV, estalló la Guerra del Pacífico, pasando, con tal motivo, todos sus vapores a manos del Gobierno en arrendamiento…”.
Los servicios obligados prestados por las naves de la CSAV durante el conflicto fueron numerosos y de cardinal importancia, y entre ellos se destacó el transporte de tropas y oficiales, de armamento, de municiones y de artillería desde y hacia los campos de batalla. En total, considerando nueve de sus buques (el Limarí, el Loa, el Lamar, el Huanay, el Paquete del Maule, el Copiapó, el Rimac, el Itata y el Inspector), el movimiento de personal militar ascendió a 11.178 en las cámaras más 135.017 en cubierta.
Con el propósito de medir la importancia de los servicios prestados por estos 15 buques mercantes, baste mencionar que la Armada de Chile al inicio de la Guerra del Pacífico contaba con 14 unidades -y estoy incluyendo en este número a sus cuatro torpederas-, de las cuales sólo dos eran transportes (el vapor de ruedas Tolten y el Angamos, este último adquirido cuando la guerra ya se encontraba en desarrollo).
Evitaré entrar en detalles respecto de las acciones en que participaron estos buques - entre ellas las primeras operaciones anfibias a alta escala de la historia militar mundial (como las de Pisagua, Moquegua, Curayaco y Quilca), la captura del vapor Rimac por el Huáscar con el escuadrón de Carabineros de Yungay con sus caballos y pertrechos a bordo, o el hundimiento del vapor Loa por una carga explosiva oculta en una lancha con víveres dejada como “caza-bobos” en la que cayó ingenuamente su comandante Juan Guillermo Peña, no obstante haber sido advertido al respecto-, y que darían material para otra exposición, pero sí mencionaré la importancia primordial que tuvo el resultado del combate naval de Iquique y el de Punta Gruesa en favor de los movimientos de tropas y operaciones anfibias mencionadas arriba, y ello porque si no hubiese sido por las tres horas y media que le costaron al Huáscar el dar cuenta de la Esmeralda, impidiéndole apoyar a la Independencia en su persecución de la Covadonga, y a la varada de la fragata gracias a la pericia de Condell, habría sido muy difícil este aprovisionamiento y traslado de tropas, ya que estos convoyes eran enviados al norte sin escolta y hasta anunciados por la prensa (a Grau le bastó con leer el diario para enterarse del zarpe del Rimac).
Cabe destacar que el efecto que el conflicto tuvo sobre la marina mercante de bandera chilena puede calificarse como providencial, en lo que respecta al desarrollo del comercio de cabotaje. Y es que a medida que las tropas chilenas avanzaban hacia el norte, iban dejando tras sí enormes regiones que era necesario abastecer desde los puertos del centro del país, incluyendo gran parte del comercio agropecuario a Tarapacá y Antofagasta, clasificado como internacional antes de la guerra, y que pasó a ser cabotaje cuando estas zonas quedaron ocupadas por el Ejército de Chile.
La sola presencia de un ejército numeroso en regiones tan inhóspitas y desprovistas de toda vegetación o vida animal, obligaba a mantener líneas de abastecimiento en constante actividad acarreando víveres y provisiones en abundancia, además de los indispensables pertrechos bélicos y municiones para la continuación de la guerra.
| Buque | Personal en Cámaras | Personal en Cubierta |
|---|---|---|
| Limarí | (dato no proporcionado) | (dato no proporcionado) |
| Loa | (dato no proporcionado) | (dato no proporcionado) |
| Lamar | (dato no proporcionado) | (dato no proporcionado) |
| Huanay | (dato no proporcionado) | (dato no proporcionado) |
| Paquete del Maule | (dato no proporcionado) | (dato no proporcionado) |
| Copiapó | (dato no proporcionado) | (dato no proporcionado) |
| Rimac | (dato no proporcionado) | (dato no proporcionado) |
| Itata | (dato no proporcionado) | (dato no proporcionado) |
| Inspector | (dato no proporcionado) | (dato no proporcionado) |
| Total | 11.178 | 135.017 |
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