Cuando una persona se jubila, es un momento significativo y emotivo que merece ser celebrado con palabras sinceras. Puedes optar por frases que reconozcan su dedicación y esfuerzo a lo largo de su carrera, así como desearle lo mejor en esta nueva etapa de su vida. Al redactar un mensaje para esta ocasión, es importante personalizarlo y hacerlo significativo. Recuerda incluir anécdotas o momentos compartidos que resalten la importancia de la persona en tu vida o en el entorno laboral.

Ejemplos de Frases Emotivas

  • “Tu dedicación y esfuerzo han sido inspiradores."
  • “Has dejado una huella imborrable en todos nosotros."
  • “Que esta nueva etapa te traiga paz, alegría y muchas nuevas experiencias."
  • “La jubilación no es el final, es el comienzo de un emocionante nuevo capítulo."

Consejos para Redactar un Mensaje de Despedida Significativo

Al redactar un mensaje de despedida para alguien que se jubila, es esencial hacerlo personal y significativo.

  1. Una de las mejores maneras de hacer el mensaje más personal es rememorar anécdotas o recuerdos que hayas compartido con la persona que se retira.
  2. Es crucial agradecer a la persona por su contribución y dedicación. Un simple «gracias» puede tener un gran impacto.
  3. La jubilación es un nuevo capítulo en la vida de una persona. Por lo tanto, es importante desearles lo mejor en esta nueva etapa.
  4. Incorporar una cita significativa puede hacer tu mensaje aún más especial.
  5. El tono general de tu mensaje debe ser optimista. Asegúrate de que tu mensaje refleje alegría y positividad, no tristeza por la partida.
  6. Si deseas hacer tu mensaje aún más especial, considera escribirlo en una tarjeta hecha a mano o incluso crear un video con mensajes de amigos y compañeros.

Recuerda que la jubilación es un momento de celebración y reflexión. Utiliza palabras como «gratitud», «logros» y «nuevos comienzos».

Ejemplos de Despedidas Reales

En el acto de despedida, la directora del establecimiento Maylin Fritis, menciona que “con profundo afecto y respeto, sus colegas despiden a don Hernán Matus Araya, quien se ha desempeñado como docente de lenguaje, encargado de la biblioteca, encargado del Programa de Alimentación PAE. Se destacó siempre por su puntualidad, por recibir afectuosamente cada día a los estudiantes. Hoy nos despedimos con un abrazo y un reconocimiento a la tan abnegada labor docente.

Despedimos a la Sra. Verónica Llancamil Arias, y destacamos en ella su abnegada labor, logrando que la Escuela Las Canteras con sus estudiantes superen los estándares de calidad en los resultados SIMCE, obteniendo la Excelencia Académica, este es uno de sus innumerables éxitos como docente. En sus 45 años de trayectoria, inicia una nueva etapa acompañada de su familia y de su amado hijo.

La profesora de Lenguaje, María Teresa Navea expresó, “Es difícil despedir a dos grandes y queridos profesores nuestros que jubilan, Verónica Llancamil Arias y Hernán Matus Araya, ya que son y serán un verdadero ejemplo a seguir, docentes con vocación y compromiso social, que dedicaron gran parte de sus vidas a entregar no solo la semilla del conocimiento, sino que también la entrega de valores y principios, siempre exigiendo todo lo necesario para tratar de hacer niños y niñas de bien. Docentes que han sido testigos de los avances tecnológicos y virtuales, pues tuvieron que sobreponerse y adaptarse rápidamente a estos cambios aprendiendo nuevas formas de enseñanza, empatizando con esta nueva generación de niños, generando una nueva visión de vida.

Estamos seguros de que sus corazones están contritos, por un lado, la satisfacción y alegría de un trabajo bien hecho, y por otro el desafío de reformular vuestras vidas es que Dios les dio el más bello de los dones, el de la enseñanza, jamás podrán dejar de ser profesores, es simplemente su esencia”.

Hoy en el Concejo Municipal de Pucón, fue la última despedida de parte del cuerpo colegiado, donde el alcalde de la comuna de Pucón, Carlos Barra Matamala, tuvo emotivas palabras.

Adriana Rodríguez, funcionaria municipal desde el año 1984, se desempeñó como encargada de Sala de Ventas de los Talleres Laborales, a través de un programa especial de los trabajadores bajo el alero del municipio, también trabajó en la Oficina de Turismo y en el Departamento Social de la Municipalidad de Pucón. “En este momento estoy llena de emociones, gratitud por todos los gestos que me han demostrado en mi persona. El caminar en este municipio ha sido lleno de satisfacción, alegría y no exento de altos y bajos momentos. Por lo tanto, ha sido una experiencia maravillosa al servicio de la comunidad; sobre todo una experiencia de vida que me llevó, donde he tenido la oportunidad de crecer, desarrollarme como persona y profesionalmente.

Agradezco infinitamente las muestras de cariño, por todo el amor que me han entregado, por todo el trabajo que he realizado y el apoyo de cada uno de los funcionarios y queridos colegas, porque hay una disposición permanente durante todos estos años en apoyarme y trabajar en conjunto. Un equipo sólido, cercano, lleno de compromiso y con mucho amor para trabajar y desarrollar.

Finalmente, la máxima autoridad comunal, Carlos Barra, solo tuvo palabras de agradecimiento, para quien fue parte de la historia de la Municipalidad de Pucón y que además fue un gran aporte como servidora pública. “Hoy es un día especial, porque hemos estado con Adriana en su último día como funcionaria municipal, después de 40 años de trabajo con la comunidad, donde me ha acompañado durante toda mi gestión en estos 26 años. La verdad para mí siempre ha sido una funcionara emblemática, llena de cariño, voluntad, dedicación y pasión por su trabajo, porque además ella nunca tuvo horarios, ya que uno venía tarde después de la hora de trabajo en el municipio y todavía ella estaba ahí en su computador realizando algún oficio o viendo la agenda. Por lo tanto, todo mi reconocimiento, gratitud y aprecio, porque es imborrable para mi y espero tenerla siempre acá apoyándonos, porque ella no va escatimar en esfuerzos por venir apoyar.

Una función especial de la Orquesta Sinfónica en el Teatro de la Universidad de Chile, fue el presente con que la comunidad homenajeó a quienes se acogieron a retiro voluntario y cesaron merecidamente sus funciones en nuestra Casa de Estudios, tras décadas de trabajo. Luego de tres, e incluso cuatro décadas, de labor en la Universidad de Chile para muchos fue difícil cortar el lazo y acostumbrarse al retiro. "Imagino que muchas emociones y recuerdos deben haber surgido en sus mentes y corazones luego de haber escuchado el himno de la Universidad de Chile", dijo el Rector Víctor Pérez Vera a los asistentes que llegaron junto a su familia y amigos a este homenaje en el Teatro U. Con emoción el Rector expresó a los 184 funcionarios y académicos que se acogieron a retiro voluntario que este homenaje, es una manera de de expresar el profundo agradecimiento por su destacada labor.

"Con este homenaje queremos decirles a ustedes 'muchas gracias'. Muchas gracias por una vida dedicada a la Universidad y a lo que ella representa: la esperanza para un futuro mejor para nuestro país. La Universidad de Chile, a través de su gente quiere que este país sea más inclusivo, cohesionado, diverso, pluralista, respetuoso, libre intelectualmente y más justo. "Estos valores no se transmiten a través de papeles o documentos, sino que a través de su gente. Ustedes en algún momento tomaron esta posta y hoy la entregan. Deben estar seguros de que se la entregan a nuevas generaciones que seguirán su ejemplo.

Este es el tercer año que la Dirección de Recursos Humanos de la Vicerrectoría de Asuntos Económicos y Gestión Institucional, organiza este homenaje. Junto a esto, invitó a los ahora exacadémicos y exfuncionarios a nunca olvidar lo que es "su alma mater". "Queremos que como jubilados sigan creciendo y practicando los valores de esta Universidad.

Funcionaria del Servicio Dental del Hospital Clínico Juana Valenzuela (41 años en la U) dijo "Me voy contenta porque tuve muy buenos jefes, trabajamos en grandes proyectos y con grandes personas. Dejar mi trabajo fue un cambio muy brusco, pero uno se adapta", dijo. A esto añadió que se va satisfecha con la tarea cumplida: "En el último tiempo de trabajo, me di cuenta que no tenía la misma fuerza que tenía al principio. Con la voz de la experiencia, y también con gran cariño dedicó unas palabras a sus ahora excompañeros trabajo: "Les digo que trabajen siempre con la camiseta puesta. En este trabajo, como en todos, hay momentos muy difíciles, pero debemos rescatar lo positivo. Siempre hay que tratar de ser el mejor en la Universidad, en su vida personal y en su casa. "Estoy contenta y emocionada por retirarme, orgullosa por haber trabajo en esta Universidad.

La Prof. Sepúlveda, Académica de la Facultad de Ciencias Agronómicas (41 años en la U) dijo "Yo doy todo por la Chile. Mi corazón es la Chile. "De hecho esos fueron los mejores años de mi estadía en esta gran Universidad. Si tuviera que decidirlo nuevamente, volvería a estudiar Agronomía. Esa fue época muy bella y hasta el día de hoy me junto con mis compañeros, viajamos todos los años juntos. "Hacerle clases a los jóvenes de la Chile siempre fue espectacular", comentó respecto a su labor docente. "Siempre tuve una muy buena relación con los estudiantes, eso que significó una gran experiencia porque ellos también me enseñaron mucho.

Jorge Recabarren, Funcionario de la Vicerrectoría de Asuntos Académicos y del INTA (39 años en la U) comentó "Hace solo un mes que cesé mis funciones en la Universidad y ha sido muy difícil. Son 39 años de trabajo, de actividades y de vida en esta Institución", ¿Lo qué más extraña? Llegó a trabajar a la Universidad de Chile siendo estudiante universitario, gracias a "dos grandes amigos", como los define él: el Dr. Emilio Morales y el Dr. Fernando Mönckeberg. En esos años Jorge era además dirigente estudiantil, y esta nueva responsabilidad le significó dejar viejos hábitos, como por ejemplo adoptar una nueva vestimenta y no abandonar nunca más el terno y la corbata. "Fue una experiencia muy linda, sobre todo porque aprendí muchas cosas. "Lo más destacado de estos 39 años de trayectoria es el haber encontrado grandes amigos.

Inés Guzmán, Secretaria del Laboratorio Central del Hospital Clínico (41 años en la U) dijo "Nunca me quise ir de mi laboratorio, realmente amaba mi labor", Llegó cuando tenía 18 años, inmediatamente después de salir de sexto de Humanidades. "Lo más bonito de estos años fue la amistad que forjé con muchas de mis compañeras, era una amistad sincera. Teníamos un grupo muy bueno, salíamos después de trabajo a ver obras de teatro, al cine o a tomar once. La Universidad de Chile fue el único lugar donde Inés Guzmán trabajó, donde conoció grandes personas, el lugar adonde sus hijos la acompañaron muchas veces y desde donde se llevó los mejores recuerdos: "A la Universidad yo la llevo en mi corazón.

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