Durante el embarazo, es crucial ser cautelosa con respecto a los tratamientos de medicina estética, ya que algunos productos químicos y procedimientos pueden representar riesgos para el desarrollo del feto. La salud y seguridad del bebé siempre deben ser la principal preocupación. En general, la regla general es ser conservadora y precavida durante el embarazo.
Consulta con el Obstetra
Antes de someterse a cualquier tratamiento de medicina estética, es esencial consultar con el obstetra que lleva el embarazo. Siempre se debe buscar la orientación de un profesional de la salud para garantizar que cualquier decisión tomada sea segura para la madre y el bebé.
Sustancias Tóxicas y Radiación
Muchos productos químicos utilizados en procedimientos estéticos pueden ser perjudiciales para el feto. Algunos procedimientos, como tratamientos con láser y ciertos tipos de terapias de luz, pueden implicar radiación. Es importante minimizar la radiación y la exposición a químicos durante el embarazo.
Tratamientos Seguros y No Invasivos
En algunos casos, tratamientos superficiales y no invasivos, como limpiezas faciales suaves o tratamientos faciales no químicos, pueden ser más seguros. Los procedimientos netamente cosméticos, como limpiezas de cutis o exfoliación, también están autorizados durante el embarazo, siempre y cuando sean más bien superficiales y no profundos.
Procedimientos a Evitar
En relación a los tratamientos reductivos en los que se utiliza aparatología, como la radiofrecuencia o la criolipólisis, tampoco existe evidencia sobre su seguridad durante el embarazo, así que se recomienda no realizarlos en ese período. Sobre la conveniencia de que una embarazada se someta a procedimientos directamente invasivos -como cirugías plásticas o inyecciones de toxina botulínica o ácido hialurónico, por ejemplo- el ginecólogo sostiene que se debe tener presente que tanto en el período de gestación como del puerperio, la mujer sufre una serie de cambios fisiológicos, por lo que para poder realizarse cualquier "arreglo" debería tener terminado todo el proceso.
Alternativas Seguras: Masajes y Otros Tratamientos
Los más usuales son los masajes de drenaje linfático, sobre los cuales Max Polanco, ginecólogo de Clínica Alemana, sostiene que son absolutamente seguros, siempre y cuando se realicen en las áreas de drenaje, es decir, muslos, pantorrillas y glúteos. "Los masajes en la zona abdominal, que no tiene nada que ver con el drenaje, no están indicados", advierte.
Francisco Navarrete, kinesiólogo del centro de estética Pretty Woman, explica por su parte que ese tipo de masaje puede hacerse desde el tercer mes de embarazo y su principal objetivo es evitar la retención excesiva de líquido. En el caso de Pretty Woman, los masajes de drenaje linfático se hacen en piernas, brazos y espalda, y aunque para realizárselos no es necesario que la embarazada lleve una autorización médica, igual es evaluada por especialistas. Esto debido a que si tiene problemas de hipertensión (preeclampsia) o hipotensión; alteraciones cardíacas; haya tenido cáncer en los últimos tres o cuatro meses, o presente várices en gran cantidad, no puede someterse al tratamiento.
En relación a los otros tipos de masajes (de relajación, reflexología, descontracturante, etc.), Max Polanco señala que están autorizados para las futuras madres, incluso con el uso de aceites o aromaterapia. "Lo que sí hay que tener en cuenta es que las embarazadas, en la medida que van progresando sus embarazos, no toleran muy bien algunas posiciones, como la de cúbito dorsal (de espalda) o de guatita. Lo otro es que si el ambiente está demasiado cerrado, puede provocarle un poco de ahogo, por lo que dejaría de serle placentero", apunta el ginecólogo.
Tintes de Cabello y Depilación
También suele escucharse que las embarazadas no pueden teñirse el pelo. "No existe absolutamente ninguna contraindicación para que se realicen tintura de cabello", aclara el médico, incluso si el producto que utiliza la mujer contiene amoniaco, ya que "son exposiciones muy cortas y muy volátiles".
Respecto a la depilación, Max Polanco señala que los métodos tradicionales (cera, máquinas eléctricas, rasuradoras, etc.) no tienen ninguna contraindicación, no así los sistemas más nuevos como la luz pulsada o láser. Sin embargo, la prohibición a utilizar estos métodos no se debe a que sean perjudiciales para el embarazo, sino que -como explica Max Polanco- a que no existe evidencia de que sean seguros o no.

