En las últimas semanas, ha surgido un debate entre economistas y comentaristas sobre si realmente estamos viviendo un período de inflación y si se debe actuar políticamente ante ello. Es probable que lo que hayamos vivido sea un alza de precios y no un sostenido incremento de los precios, es decir, no hemos vivido un periodo de inflación. Sin embargo, esto no quiere decir que no haya que actuar para paliar ese alza de precios, en especial, para revertir la pérdida de poder adquisitivo de la clase trabajadora.
La solución pasa por controlar el poder de los capitalistas para determinar el nivel de precios y sus beneficios. Además, hay que cuestionar la vuelta a la normalidad de la inflación baja (2%) de las últimas décadas.
Causas de la Inflación
Las causas de la inflación en España y la Eurozona están bastante claras y hay un sobrado consenso al respecto. Al reabrir las economías tras la pandemia se produjeron cuellos de botella en las industrias que dependen para la producción de sus productos de las cadenas de valor globales con centros de producción deslocalizados por todo el mundo, pero en gran medida localizados en China y el sureste asiático, los cuales habían parado el trabajo debido a confinamientos más estrictos que en Europa y EEUU. Los constantes parones en las fábricas de China que hasta hace poco continuaba intentado mantener una política de Covid cero, no han hecho más que agravar esta situación.
Por supuesto, en segundo término, la invasión y guerra de Putin contra Ucrania han hecho aumentar los precios del gas y el petróleo, trastocado las cadenas de suministro de estos productos, y aumentando también los precios de los cereales.
El primer gráfico muestra como la inflación ha subido por causas relacionadas a la producción (supply-driven) probablemente relacionado a los cortes en suministros por las distorsiones sufridas en las cadenas de valor globales y, en segundo término, debido a los aumentos de los costes de la energía.
La inflación es un incremento de los precios sostenido en el tiempo. Sostenido en el tiempo es la parte de la definición sobre la que quiero hacer énfasis e implica que el continuo crecimiento de los precios debe durar un periodo de tiempo más o menos largo.
Análisis del IPC en España
Analizando los datos del IPC en España, es difícil concluir que la inflación se esté prolongando en el tiempo por demasiado tiempo. El gráfico muestra como la tasa de inflación anual llegó a su pico en verano y desde entonces cae. Es más, hay que tener en cuenta que la tasa de inflación durante 2022 se compara con el periodo de la crisis del Covid, cuando los precios estaban en descenso.
Ha habido un empujón al alza de los precios en la primera mitad de 2022, pero eso es diferente a vivir en un nuevo régimen de alta inflación.
El Problema de Aceptar un Régimen de Inflación Alta
Aceptar que vivimos en un régimen de inflación alta es aceptar la retórica de los bancos centrales y validar su justificación para actuar, lo cual quiere decir aumentar los tipos de interés. Esta es la lógica que los bancos centrales utilizan para justificar las subidas de inversión durante un periodo de inflación: la inflación existe porque la demanda es demasiado elevada en comparación con la oferta.
Por lo tanto, aumentar el tipo de interés reduce el consumo y la inversión, lo que a su vez reduce el empleo. Reducir el empleo hace que se tenga menos dinero para gastar y hace la negociación salarial más desfavorable a la clase trabajadora.
Por supuesto, ningún economista de izquierdas está a favor de, incluso en periodos de inflación, utilizar los tipos de interés para reducir el alza de los precios. Sin embargo, comprar el discurso de la inflación ayuda a la narrativa de los bancos centrales de que algo hay que hacer, y a falta de algo mejor, subir los tipos de interés es lo mínimo e inevitable.
Consecuencias de la Inflación en los Ingresos de la Clase Trabajadora
Negar que haya o no un problema de inflación no significa que no haya que hacer nada al respecto. En efecto, la clase trabajadora ha perdido poder adquisitivo y hay que remediarlo. Sin embargo, ese no es un problema de los últimos meses de alza de precios o de la crisis económica producida por la pandemia.
La incapacidad de la clase trabajadora para defender sus derechos y aumentar sus niveles de vida vienen de largo, de muy largo. La bajada de la sindicalización, la privatización de empresas y servicios públicos, etc., todos son fenómenos que vienen de tres o cuatro décadas de retroceso para la fuerza de la clase obrera y sus niveles de vida.
Los efectos del alza de los precios de la energía, la comida y del resto de precios en general, tienen la misma causa que lo anterior: el poder de las empresas para fijar precios con total independencia y sin ninguna influencia por parte de los trabajadores. Durante los últimos dos años no ha habido ninguna ganancia salarial para los trabajadores, más bien una gran pérdida de poder adquisitivo.
Como ya ha quedado indicado, la inflación significa un aumento de precios sostenido en el tiempo para todos los bienes y servicios de una economía. Que lo que comienza como un aumento de precios en determinados sectores, o en el precio de determinados insumos como el gas y el petróleo, se generalice a toda la economía depende únicamente de la capacidad que tienen los capitalistas de pasar el aumento de sus costes de producción a los precios de sus productos finales. Eso es lo que en última instancia está detrás del alza generalizada de precios y de la acelerada caída de los salarios reales en el Reino de España.
Énfasis en el Poder de los Capitalistas
En la actual economía capitalista los precios, en su gran mayoría, están libremente determinados por lo que diga la clase capitalista, los propietarios de los medios de producción. Son estos los que tienen la última palabra en decidir cuál es el nivel de precios. Aunque los costes de insumos para la producción aumenten o incluso aunque aumenten los costes laborales -que ya hemos dicho que no es el caso ni de lejos- una subida de precios implica mantener el nivel de beneficios o aumentarlo. Así que siempre que oigan hablar de espiral al alza salarios-precios, bien se podría cambiar la narrativa a espiral al alza beneficios-precios.
Cualquiera que sea el motivo -oferta, demanda, costes energéticos, etc.- al final la cuestión de los precios y de la inflación es una cuestión de lucha de clases, una cuestión sobre quién gana sobre quién.
Michael Kalecki tenía claro, en varios artículos donde discutía los efectos de alzas de demanda agregada para alcanzar el pleno empleo, que el control de precios es una herramienta para la distribución de los beneficios. “Los márgenes de beneficios”, dice Kalecki, “pueden ser recortados elevando los salarios y dejando los precios a nivel constante”.
Si las causas de la inflación se deben a desproporciones entre diferentes sectores económicos, no hay demasiado que podamos hacer en el corto plazo para resolver estos desequilibrios sin que ellos conlleven una reducción de la demanda agregada y una consecuente crisis económica. El control de precios puede ayudar a que el desequilibrio entre sectores no sea aprovechado por los capitalistas con suficiente poder para trastocar aún más la economía e incrementar sus beneficios.
Como observamos en el siguiente gráfico, que compara el margen de beneficio de las empresas no financieras entre España, Francia y Alemania, vemos que en el Reino de España la época de pandemia y el periodo de alza de precios coincide con un aumento de los márgenes de beneficio empresarial. El alza de los precios está siendo aprovechado por las empresas para incrementar sus márgenes de beneficio.
| País | Margen de Beneficio |
|---|---|
| España | Aumento durante la pandemia y alza de precios |
| Francia | Datos comparativos |
| Alemania | Datos comparativos |
| Fuente: Eurostat | |
TAG: #Salario

