Tener flores o plantas en casa es una práctica maravillosa, y aunque aún hay personas que lo califican como un acto meramente estético o banal, por ser en muchas ocasiones productos perecibles, la realidad es que tanto las flores como las plantas proveen de múltiples aportes positivos para quienes desean tenerlas presentes en la decoración de sus espacios.
Para nadie es secreto que el contacto con la naturaleza es beneficioso para nuestra salud. Desde tiempos antiguos, los jardines han sido lugares donde las personas naturalmente se sienten bien, influyendo en el estado del ánimo, incluso. Aportando sensación de tranquilidad y descanso.
Famosos son los jardines colgantes de Babilonia, que son considerados una de las siete maravillas del mundo antiguo, y, sin embargo, no se conoce su ubicación exacta. La leyenda que más se conoce acerca de su creación, es que se debió a un regalo que el rey Nabucodonosor II (año 600 DC) realizó a su esposa como demostración de su amor.
En la actualidad, sabemos que existen numerosos jardines alrededor del mundo. Lugares, que, si tenemos la suerte y oportunidad de visitar, nos deleitaría su contemplación. Sin embargo, para poder disfrutar de los beneficios de los jardines, no es necesario ir tan lejos, o realizar un gran viaje.
Ahora bien, ¿qué se entiende por jardín? La RAE lo define como “terreno donde se cultivan plantas con fines ornamentales”. Y aquí, me gustaría ir un poco más allá, considerando dentro de esta definición, los espacios, ya sean de interior o exterior, donde se cultivan plantas con fines ornamentales.
Y, ¿qué entendemos por jardinería? Nuevamente, si consideramos la definición de la RAE, jardinería corresponde al “arte o técnica de cultivar y cuidar jardines”. Con esto, busco ampliar esta definición de jardinería, a cualquier cultivo y cuidado de plantas y flores.
Ya que, se sabe, que explorar lo natural y comprometerse con espacios verdes, se encuentra relacionado con muchos beneficios para salud y el bienestar. Actualmente, diversos estudios comprueban estos beneficios y enumeran muchos más.
Estos son solo 5 de los múltiples beneficios que se pueden percibir al tener flores y plantas cerca (tanto en casa como en el trabajo, y aún más si tu casa es también tu espacio de trabajo) porque estar rodeado de pequeños detalles que nos recuerden la naturaleza de la vida nos recarga de energía, mejora nuestra creatividad y da mucha paz para la mente y el espíritu.
Beneficios de Tener Flores y Plantas en el Entorno Laboral
1. Reduce el Estrés
El primer y gran beneficio es que son grandes aliados para la reducción del estrés. Esto se debe a su gran variedad de colores y fragancias naturales, las flores y plantas tienen la capacidad de tranquilizar nuestros sentidos, relajar el ambiente y reducir la presión que como seres humanos podemos sentir durante el día a día.
Entre los ya conocidos, tenemos que la jardinería promueve el bienestar mental, al ayudar a recuperar nuestro sistema nervioso frente al estrés del diario vivir.
2. Purifican el Aire
Las plantas tienen la capacidad de absorber el dióxido de carbono del aire y transformarlo en oxígeno mediante su proceso de fotosíntesis. Además aportan humedad en el ambiente, disminuyendo la cantidad de polvo y partículas.
3. Reducen la Estática
Las flores y plantas tienen la capacidad de disminuir la estática de los aparatos electrónicos combatiendo la contaminación electromagnética.
4. Reducen el Ruido
La presencia de flores y plantas ayudan a atenuar la fuerza de los sonidos que hacen mal a los oídos y afectan el estado de ánimo de las personas.
5. Ayudan a Aumentar la Energía y la Productividad
A veces, como consecuencia de una atmósfera cargada podemos experimentar sensaciones de fatiga y cansancio excesivo, y con la ayuda que dan las flores y plantas en la limpieza del aire se disminuye esa sensación y la productividad y energía puede aumentar de forma considerable. Además también se recomienda siempre tener algunas opciones en tonos fuertes como fucsia, rojo y amarillo porque aportan mucha luz, energía y vitalidad.
Como decía Sigmund Freud (1856-1939. Neurólogo y Psiquiatra, fundador del Psicoanálisis en Psicología) “Las flores son tan relajantes de ver. A nivel biológico, se sabe que la jardinería, estimula nuestras hormonas de la felicidad. La serotonina y la dopamina, que son las hormonas que hacen que nos sintamos bien, y, por otra parte, disminuye el cortisol, que es la hormona asociada al estrés.
Promoviendo la actividad física (considerada como de baja a moderada). En este sentido, los japoneses trabajan su jardín en el suelo, por lo que deben agacharse, entonces, aporta a la movilidad articular. Dentro de los diversos beneficios que se han descrito, para la población adulta y, sobre todo, adultos mayores, la jardinería es una actividad que promueve la actividad cognitiva, e incluso, se han indicado que se han presentado beneficios en personas con demencia.
También, se han observado, y estudiado, que favorece las mejoras en el alivio del dolor, en la frecuencia cardiaca, baja en niveles de presión arterial y del colesterol. Otros beneficios que se han descrito, es el sentido de pertenencia, de tiempo y lugar.
En relación con lo anterior, estudios con refugiados, migrantes, poblaciones marginalizadas, e incluso, sobrevivientes de cáncer, han probado que la jardinería, como actividad, les da soporte en cuanto a la recuperación de su identidad. Esto se entiende a través de un fenómeno que se presenta.
Ahora bien, la jardinería como una actividad que se considera, en general, un pasatiempo, también se relaciona con la posesión de algo, de su identidad y la habilidad, por supuesto, de interactuar con la naturaleza. Esto se entiende en el sentido de que, si a nosotros no nos gusta la tierra, no disfrutamos cuidar plantas, no nos motiva realizar esta actividad, nosotros jamás podremos disfrutar de sus beneficios. Y si no nos gusta, eso está bien, ya que no todos disfrutamos con las mismas actividades.
La jardinería incluye también beneficios en cuanto al desarrollo de la creatividad, la comunicación y la expresión personal. Esto puede ser a través de, por ejemplo, armar arreglos de suculentas, o arreglos de flores para nuestro hogar, o la disposición en el espacio de las plantas que decidimos cultivar y cuidar. Adicionalmente, hay estudios que indican que, a menor frecuencia de realizar esta actividad, menor es el aporte en cuanto a beneficios.
Cómo Incorporar la Jardinería en tu Vida Diaria
¿Cómo podemos hacerlo? A nivel familiar, podemos realizar estas actividades con niños, lo que es una excelente oportunidad para compartir, promoviendo el sentido de pertenencia. Otra opción de realizar la jardinería en familia es invitar a los niños a plantar una semilla (como un poroto, o una lenteja) y observar cómo ésta va creciendo día a día, lo que lo convierte en una actividad gratificante para todos, además, de darles un sentido de responsabilidad en su cuidado. Otras formas de disfrutar un jardín o de la naturaleza es a través de los parques de nuestro barrio.
Por otra parte, se ha observado que, para las personas que sufren de ansiedad de la muerte y dificultades ante pérdidas, realizar esta actividad, y recordar el ciclo de la vida, pueden contribuir a la aceptación y elaboración de situaciones y emociones difíciles respecto a un duelo.
Cuidar una planta, o varias, nos da sentido de responsabilidad, nos ayuda a aprender el respeto por otros seres vivos, a través de la conexión con ellos, y apreciar la magia de la naturaleza. Nos ayuda a relajarnos y dejar ir lo que incomoda, por un momento.
Primeros Pasos para Crear tu Propio Jardín
Y ahora, que ya conocemos muchos de los beneficios de armar y cuidar nuestro jardín. ¿Cómo podemos empezar? Lo primero, que considero para comenzar, es determinar qué espacio utilizaremos para plantar o ubicar nuestras macetas. Donde crearemos nuestro jardín. Si tienes un espacio pequeño, o si prefieres tener plantas de interior, o sólo una plantita en una maceta.
Luego, por supuesto, vamos a elegir cuáles plantitas queremos tener. Y en este punto, ¡existen numerosas opciones también! Y al elegir las plantitas, te recomiendo investigar sus necesidades, de agua, luz, cuidados. Luego, puedes lanzar a jugar tu imaginación, ubicarlas como te parezca mejor, y comenzar a cultivar y cuidar tus propias plantitas.
Ahora, si te gusta la cocina, puedes tener tus hierbas aromáticas en pequeñas macetas de manera de tenerlas frescas a mano para condimentar tus creaciones culinarias. Todo va en las ganas y la motivación.
Finalmente, te dejo la invitación a experimentar con la jardinería, como tu quieras, con las plantitas que prefieras, la idea que quiero compartir es que cualquiera de nosotros puede tener su pequeño jardín, el cual puede disfrutar, cuidar, y contemplar.
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