La entrevista de trabajo es un factor determinante para saber si serás contratado o no. Aunque muchas veces el proceso parezca desalentador, recuerda que es una oportunidad para mostrar tus fortalezas y tu personalidad. Para reducir el miedo a una entrevista lo más recomendable es que te prepares correctamente.

Actualmente, y cada vez con mayor frecuencia, se producen cambios en los entornos laborales. Hay quienes han comenzado en nuevos puestos laborales sin siquiera conocer presencialmente a sus equipos, también hay empresas que han adaptado un sistema híbrido, que mezcla la modalidad presencial con el home office.

Preparación para la Entrevista

Una buena preparación puede determinar tu éxito en un proceso de selección. Para moverse con soltura, entrenarse para las preguntas más frecuentes resulta de mucha ayuda.

Consejos Adicionales

  • Prepara el espacio: Si convives con otras personas, pedirle que no entren.
  • Sugerencia: Ten en cuenta la iluminación, porque la persona que está entrevistando no quiere ver una silueta.
  • Sugerencia: Usar todo lo que calce bien, preferir colores lisos y evitar las camisas con rayas, porque estas vibran en la pantalla.
  • Conectarse con el computador: Lo ideal es el computador conectado por cable al módem, para así tener una mayor estabilidad de señal.
  • Conversación: Para que esta sea fluida, amena y transmita confianza, mirar a los ojos al entrevistador es una buena sugerencia.
  • Sugerencia: En una videollamada se puede fijar la vista no en la pantalla, sino en el puntito verde o rojo de la cámara.

Preguntas Comunes y Cómo Responderlas

Compartimos las preguntas más comunes en una entrevista. Hay varios tipos de preguntas con objetivos específicos, algunas relacionadas con la formación y experiencia, otras con el perfil personal del postulante.

1. Háblame de ti

Algunas veces ésta es la primera pregunta que te harán durante la entrevista. Como es algo general, lo mejor es que la utilices como una oportunidad para mencionar lo más importante de tu carrera profesional y dar a conocer un poco sobre ti. No necesitas entrar en muchos detalles, pero es probable que tu entrevistador quiera saber más de ti, no sólo como profesional sino como persona. Por esto, es una buena idea hablar un poco de tus hobbies o de tu familia, cuánto tiempo llevas en tu trabajo actual, etc. Recuerda, sólo da la información que quieras compartir, no te sientas presionado para decir lo que no deseas.

2. ¿Por qué te interesa este trabajo y esta empresa?

Es muy probable que te hagan esta pregunta, así que aprovéchala para mostrar tus conocimientos sobre la empresa, su historia, su visión, principios y valores. Explica cómo encajarías en la compañía y como tus cualidades son adecuadas para el empleo. Por supuesto, es recomendable que antes de la entrevista investigues un poco sobre la empresa para poder dar respuesta. Sugerencia: conoce sus valores, misión y productos.

3. ¿Cuál es tu mayor fortaleza? ¿Tu mayor debilidad?

Tu respuesta a estas preguntas tan comunes dicen mucho sobre ti, así que no seas tímido al momento de hablar de tus fortalezas. Sé honesto y recuerda no caer en la arrogancia. En cuanto a tus debilidades, también debes ser sincero, pero no llegues al nivel de manifestar desprecio por ti mismo o baja autoestima. Habla de debilidades que pueden trabajarse para mejorar. Por ejemplo, poco conocimiento sobre un programa informático o sobre un tema en particular es una buena idea, ya que siempre puedes encontrar la manera de aprender más.

  • Sugerencia sobre las fortalezas: Revisa la descripción del trabajo y elige tres ejemplos de cualidades que el reclutador busca.
  • Sugerencia sobre las debilidades: Puedes exponer las medidas que has tomado para intentar corregirlas (cómo cursos de capacitación, por ejemplo).

4. ¿Por qué eres la persona adecuada para este puesto?

¡Esta es tu oportunidad para mostrar tus cualidades! Háblale al entrevistador sobre tus logros profesionales y académicos. Además, es buena idea que menciones características personales como puntualidad, honestidad y ganas de aprender. Muestra por qué sería beneficiosa tu contratación para la empresa, lo que te diferencia de otros candidatos y dónde se encuentran tus mayores fortalezas.

Otras Preguntas Frecuentes

  1. ¿Cómo te han tratado tus jefes anteriores? Nunca, en ninguna circunstancia, se debe hablar mal de los antiguos jefes ni de los compañeros.
  2. ¿Prefieres trabajar solo o en equipo? Las respuestas dependen de cada persona y de su situación.
  3. ¿Qué estudios tienes? ¿Por qué los escogiste? Las respuestas dependen de cada persona y de su situación. Si hubo algo negativo, se puede comentar con una visión optimista de los resultados.
  4. ¿Estás casado? Este tipo de preguntas no son habituales, pero a veces se hacen para desconcertar al entrevistado y ver su capacidad de improvisar. Otras veces, se puede preguntar “¿Planea ser padre/madre? ¿Con quién vive?”. Estas interrogantes valen también para saber la disponibilidad de viajar.

Consideraciones Adicionales

Los entrevistadores quieren ver si has considerado tus metas a corto, mediano y largo plazo.

Conocerte a ti mismo ayuda a dar buenas respuestas sobre los defectos y las cualidades durante la entrevista de trabajo. El autoconocimiento es la clave para resolver muchos problemas en todos los ámbitos de la vida. Entre otras cosas, ayuda a analizar dónde nos encontramos y hacia dónde queremos ir.

Si se trata de la primera opción, intentarán descubrir si el motivo está relacionado con el desempeño o la integridad. Sugerencia: prepara tu respuesta según sea el caso. Sugerencia: no divagues en esta respuesta, no inventes excusas.

Sugerencia: utiliza un ejemplo cuyo resultado haya sido favorable a todos y no haya generado impactos importantes sobre el negocio/trabajo/compañeros.

Cuando informes tus cualidades, debes comprender que hablar sobre características que son suposiciones básicas no te colocará en una posición destacada. Un ejemplo, es decir que eres honesto y sincero. Estas son cualidades que se esperan de cualquier persona. Debes vincular tus mejores características a los requisitos de la vacante. Por lo tanto, no hay ningún problema en contar tus experiencias educativas o incluso en el entorno familiar.

Hablar de defectos no es malo. Lo ideal es que los admitas como fallos, y busques lo positivo en tenerlos, o demuestres lo que haces para superarlos. Un punto fundamental, a la hora de dar las respuestas, es no intentar transformar cualidades en defectos. Además, evita hablar de defectos que podrían ponerte en una mala posición como colaborador.

Las empresas generalmente buscan personas que trabajen bien en equipo, y los reclutadores buscan esa cualidad desde la entrevista, especialmente aquellas que se hacen en grupo.

Recuerda que tanto el reclutador como el candidato tienen, en esta etapa, la oportunidad de obtener un poco más de información. Por tanto, es totalmente aceptable e incluso esperado que el entrevistado tenga dificultades y problemas. La vida diaria en una organización requiere que un profesional esté abierto a las críticas y posibles retroalimentaciones negativas. Por tanto, la honestidad es la mejor forma.

La respuesta a esa pregunta puede variar de un individuo a otro, ya que cada uno tiene su propia personalidad. Es necesario analizar en profundidad las cualidades y defectos, tanto técnicos como de comportamiento. Algunos ejemplos de preguntas a considerar son: ¿Cómo son mis habilidades de escritura? ¿Mi inglés es óptimo? ¿Me gusta lidiar con números? ¿Trabajo bien bajo presión? ¿Se me facilita trabajar en equipo?

Debes evitar mencionar el salario (a menos que se te pregunte). Sugerencia: da una respuesta breve, destaca los logros claves en tu experiencia profesional. Comienza con una visión general y luego comenta tus trabajos anteriores.

“La Entrevista Estructurada o preparada es la más estática y rígida de todas, ya que se basa en una serie de preguntas predeterminadas e invariables que deben responder todos los aspirantes a un determinado puesto. Esto facilita enormemente la unificación de criterios y la valoración del candidato, pero no permite que el entrevistador ahonde en las cuestiones más interesantes. En todo caso, es conveniente hacer siempre una pequeña preparación previa sobre los temas que se van a plantear. En muchos casos, también se preparan previamente todas las preguntas detalladas incluidas en cada área.

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