La época estival usualmente se relaciona con un período de vacaciones, descanso y disfrutar con los seres queridos. Sin embargo, es también el tiempo en que muchos docentes preparan sus currículums para buscar trabajo, nuevas y mejores oportunidades laborales, de cara al inicio de un nuevo año académico, cuyo período abarca de marzo a diciembre.
Los procesos de selección de personal incluyen diversas etapas entre las que habitualmente se encuentran: revisión de antecedentes curriculares, entrevistas personales o grupales y entrevistas psicológicas. Enfrentarse a este proceso es una tarea compleja, especialmente para aquellas personas que han estado mucho tiempo trabajando en un mismo lugar y por cosas de la vida se ven obligadas a hacerlo. De cara a involucrarse en estos procesos las personas generalmente se preparan, revisan y actualizan sus curriculums, averiguan respecto de las empresas o colegios a los que quieren postular, evalúan las mejores opciones, entre otras acciones.
Una vez que se envía el currículum, una de las etapas más decidoras y complejas son las entrevistas, ya sean individuales o grupales, dado que es la instancia en la que la persona debe desplegar el máximo potencial para ser el o la seleccionada para el puesto vacante. Esto implica conocer el perfil que busca la institución y prepararse lo mejor posible para enfrentar el momento.
Si lo invitaron a una entrevista de trabajo, bienvenido, ya que probablemente significa que ha sido preseleccionado para el puesto. Sin embargo, para muchas personas, las entrevistas pueden ser un proceso desconcertante. No sólo requieren que los candidatos piensen con rapidez, sino también que creen una impresión positiva de sí mismos como posibles compañeros de trabajo.
Teniendo esto en cuenta, siempre vale la pena prepararse anticipando lo que se discutirá y practicando sus respuestas. Los tips que compartimos pueden ayudar a quienes estén en búsqueda de trabajo para enfrentar una entrevista laboral de manera más exitosa.
Consejos Clave para una Entrevista Exitosa
- Consigue información extra sobre la empresa y el puesto que ofrecen:
- Lee cuidadosamente el anuncio de la oferta de empleo, el cual generalmente te dirá algo sobre los intereses del empleador.
- El conocimiento que tengas sobre el negocio de un eventual empleador, su dimensión, productos, servicios, o algún evento noticioso reciente, siempre impresionan al entrevistador y te brindan confianza.
- Revisa artículos sobre la empresa en diarios y revistas.
- Realiza una lista con preguntas sobre la empresa y el puesto. De esta manera, demuestras tu interés e iniciativa.
- No hagas preguntas sobre beneficios o del sueldo durante la primera entrevista.
- Prepárate para las preguntas de la entrevista:
- Practica las respuestas de la entrevista con tus amistades o parientes, pero no intentes memorizarlas. Para lograr una entrevista exitosa, es fundamental actuar con naturalidad.
- Prepárate, ya que serás quien esté hablando la mayor parte del tiempo. El entrevistador querrá ver si sabes expresarte eficazmente, y cuan informada/o estás sobre la empresa/industria.
- Si has tomado un tiempo para pensar en cómo podrías generar valor, podrás contestar las preguntas sin problemas, mientras propones ejemplos relevantes dirigidos a sus necesidades específicas.
- Prepara tus referencias:
- Avisa con tiempo a tus referencias que vas a ir a una entrevista. Cuéntales de la empresa y del puesto al que estás postulando.
- Practica la presentación:
- Muchas veces la decisión de contratar se toma en los primeros 30 segundos. Da una buena primera impresión. Debes llegar un par de minutos antes, revisar tu apariencia y ser agradable en la recepción.
- Actúa correctamente durante la entrevista:
- Saber escuchar y tener confianza son aspectos claves para una entrevista exitosa. Los empleadores quieren verte entusiasta e informada/o sobre la compañía. También es una oportunidad para que evalúes a la compañía. ¿Quieres trabajar ahí? ¿Puedes contribuir, aprender nuevas habilidades o tener la oportunidad de avanzar? ¿Se te abrirán puertas con este puesto?
- Cuida tu entrada:
- Una sonrisa, un fuerte apretón de manos, una conducta confiada, amistosa y entusiasta, todo esto puede contribuir positivamente para generar una primera buena impresión de ti.
- El lenguaje corporal:
- Tu lenguaje corporal puede expresar más sobre tu personalidad de lo que dices. Adopta una postura erguida. Nada peor que andar encorvado, ya que refleja flojera, indecisión, y falta de profesionalismo. Evita todo tipo de movimientos nerviosos con tus manos o pies. Sonríe. Los empleadores siempre prefieren un candidato alegre y entusiasta que a una persona aparentemente hostil o estresada. Sin embargo, trata de no excederte. Las sonrisas falsas y el humor forzado tampoco son recomendables.
- Toma notas y escucha con atención:
- Tómate tu tiempo. Las respuestas precisas y lógicas que abarcan hechos relevantes son más efectivas que las respuestas demasiado largas.
- Asegúrate de haber escuchado bien la pregunta y que has entendido. Está bien pedir aclaraciones. Contesta lo que se pregunta.
- Cómo terminar la entrevista:
- Realiza algunas de las preguntas que preparaste previamente. La última pregunta podría ser aquella sobre la fecha probable en la que tomarán una decisión.
- Agradece, vuelve a expresar tu interés por trabajar con ellos, y sal del lugar. En un momento apropiado, pídele a uno de los entrevistadores que te de una tarjeta de presentación.
- Algunas recomendaciones finales para una entrevista exitosa:
- Vístete formal.
- Preséntate, no esperes a que otra persona dé el primer paso.
- Saluda con un fuerte apretón de manos, con confianza y profesionalismo.
- Demuestra tu energía y entusiasmo por el puesto.
- Escucha atentamente al entrevistador.
- Toma contacto visual.
- Contesta las preguntas cuidadosa y honestamente.
- Cuando sea necesario, tómate tu tiempo para pensar en la respuesta.
- Agradece al entrevistador por haber tomado el tiempo de entrevistarte y deja la oficina con un apretón de manos y una sonrisa.
- Consulta si puedes llamar en un par de días.
Preguntas Frecuentes en una Entrevista de Trabajo
Aquí hay seis tipos de preguntas que le pueden hacer:
- ¿Cuéntame un poco sobre ti?
Una entrevista a menudo comenzará con preguntas amplias sobre sus antecedentes e interés en un trabajo. Estas pueden incluir preguntas como: “¿Qué lo motivó a postularse para este puesto?” o “Cuénteme sobre sus aspiraciones profesionales a largo plazo”.
Para este tipo de preguntas, una respuesta convincente resaltará las habilidades relevantes que puede aportar al puesto. Estas experiencias profesionales no tienen por qué provenir del mismo tipo de puesto. Por ejemplo, si estuviera solicitando un trabajo de servicio al cliente, podría citar los métodos de comunicación y resolución de problemas que utilizó en un proyecto de equipo de estudiantes.
Una respuesta convincente se centrará en la motivación intrínseca: específicamente, los aspectos del trabajo que usted encuentra interesantes, agradables o gratificantes. Estos podrían implicar trabajar con personas, resolver problemas comerciales complicados o generar un impacto social. Evite comentarios negativos sobre su empleador actual y fuentes de motivación extrínseca, como dinero o beneficios, a menos que formen parte de una negociación salarial.
Su respuesta también mostrará cómo el rol se alinea con sus propios valores. Por ejemplo, si solicita un puesto de profesor, podría resaltar su creencia en la importancia de la educación, así como cualquier aspecto de la escuela que admire, como su programa de actividades extracurriculares.
- ¿Cómo resolvió un problema particular en el pasado?
Las preguntas de comportamiento requieren que los candidatos proporcionen ejemplos de las acciones pasadas que tomaron para manejar situaciones. Por ejemplo: “Cuénteme sobre un momento en el que recibió una queja de un cliente. ¿Qué acciones tomó y cuál fue el resultado? Su objetivo es predecir cómo se comportarán los candidatos en situaciones similares.
Puede prepararse para estas preguntas estudiando los criterios de selección de empleo y anticipándose a las preguntas que pueda hacer el entrevistador.
Si no tiene la experiencia relevante para una de las preguntas, puede decir que no recuerda un ejemplo específico, pero podría describir cómo abordaría la situación descrita en la pregunta.
- ¿Cuáles son tus debilidades?
Los entrevistadores a menudo le preguntarán cuáles considera que son sus mayores fortalezas y debilidades.
La parte de fortalezas de esta pregunta le permite resaltar sus conocimientos y habilidades más relevantes para el puesto. En general, es una buena idea proporcionar ejemplos de logros específicos que ilustren estas capacidades.
Las debilidades pueden abordarse enmarcando las “debilidades” como aspiraciones profesionales. En general, es una buena idea centrarse en una capacidad que no sea esencial para el puesto en el que le gustaría adquirir experiencia. Por ejemplo, si no eres un orador seguro pero reconoces que es necesario para tu carrera a largo plazo, podrías decir que es una habilidad en la que te gustaría trabajar.
Al expresar su voluntad de recibir más capacitación y desarrollo, puede dejar una impresión mucho más positiva que simplemente enumerar sus deficiencias actuales.
- ¿Cuáles son tus expectativas de sueldo?
Por lo general, las negociaciones salariales se producen después de que se haya hecho una oferta, pero a veces el tema surge durante la entrevista.
Antes de expresar sus expectativas, es aconsejable averiguar el salario y otros beneficios asociados con el puesto. Si el sueldo no figura en la descripción del puesto, debe preguntarle al empleador cuál es el rango salarial presupuestado para el puesto.
Antes de la entrevista, investigue un poco y descubra qué es típico del puesto que está solicitando según su nivel de experiencia.
Tenga cuidado al revelar su sueldo actual; Esta información puede proporcionar una base que puede dificultar la negociación de un salario más alto. Si le hacen esta pregunta, puede negarse cortésmente a responder o indicar que la información es entre usted y su empleador actual.
- Preguntas inapropiadas o ilegales
Desafortunadamente, algunos empleadores pueden hacer preguntas inapropiadas o ilegales. Estos pueden estar relacionados con el estado civil, las responsabilidades del cuidador, la planificación infantil, la salud física o mental, el origen cultural o étnico y la actividad sindical.
Si le hacen una pregunta inapropiada, puede preguntarle cortésmente al entrevistador en qué medida esa información sería relevante para su capacidad para realizar el trabajo.
En última instancia, los candidatos a un puesto de trabajo tienen derecho a negarse a responder tales preguntas, y los empleadores que las hagan pueden exponerse a acciones legales a través de la Comisión de Trabajo Justo, el Defensor del Pueblo de Trabajo Justo o la Comisión Australiana de Derechos Humanos.
- ¿Tiene alguna pregunta para mí?
A menudo, el entrevistador invitará al candidato a hacer sus propias preguntas. Las preguntas cuidadosamente seleccionadas pueden dejar una impresión positiva y duradera.
En esta parte de la entrevista podrás aclarar cualquier aspecto del puesto del que te sientas inseguro, como el horario de trabajo. También puede ser bueno investigar un poco sobre la organización y hacer algunas preguntas más específicas sobre sus clientes, proyectos o planes a largo plazo.
Más allá de los requisitos específicos del puesto, un buen tema sobre el que preguntar es el equipo y la cultura organizacional. Por ejemplo, podrías preguntar cómo sería un día típico en la vida de un miembro del equipo.
Al final de la entrevista, debe preguntar sobre los próximos pasos, incluido cuándo debe esperar tener noticias suyas.
Una última cosa a considerar acerca de una entrevista es que es un proceso bidireccional; También está entrevistando al empleador para ver si el trabajo sería adecuado para usted personal y profesionalmente.
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