La falta de sueño en las enfermeras puede tener consecuencias significativas tanto para su salud como para la calidad de la atención que brindan. Un caso reciente ha puesto de manifiesto la importancia de abordar este problema en el ámbito del cuidado de ancianos.
El caso de la Sra. Isabel: Una llamada de atención
La familia de la Sra. Isabel, residente en Acalis, ha denunciado ciertas negligencias en el proceso de atención que, según ellos, no pueden quedar ocultas. Verónica, hija de la Sra. Isabel, relató una conversación preocupante con su madre, quien le contó sobre un incidente en su habitación.
“Ella me decía que su vecino de habitación había hecho destrozos en la pieza. Al escuchar los gritos, una tens empleada del lugar acudió a la habitación para contener a la adulta mayor, tomando el teléfono para conversar con Verónica. Entonces me confirma que en la mañana la encontraron en el suelo, con la pieza desarmada, una mesa en el suelo y una lampara botada. Entonces me pregunto ¿cómo durante la noche nadie sintió el ruido y la encuentran en la mañana con heridas en la pierna, y nadie nos informó?”
Este incidente plantea serias preguntas sobre la supervisión nocturna y la respuesta del personal ante situaciones de emergencia. La falta de sueño y la fatiga pueden afectar la capacidad de las enfermeras para detectar y responder rápidamente a las necesidades de los residentes.
Protocolos y administración de medicamentos
Según narró Verónica, al momento de ingresar a su madre al recinto en febrero, ella y sus hermanas hicieron llegar a los empleados del lugar una receta entregada por un neurólogo. En ésta se especificaba que la Sra. Isabel debía consumir quetiapina, medicamento que calmaría su insomnio y permitiría disminuir alteraciones en su comportamiento. Sin embargo, ese jueves 1 de abril desde el recinto le informaron que no le estaban administrando el remedio.
Al otro día, Verónica consiguió comunicarse con la enfermera a cargo, luego de pedir su número para recibir información. Preguntó por la administración del ya mencionado medicamento, puesto que les habían avisado que la Sra. Isabel no estaba durmiendo y no les habían dicho nada anteriormente sobre eso ni sobre la caída.
La correcta administración de medicamentos es crucial para el bienestar de los residentes. La falta de sueño y la fatiga pueden aumentar el riesgo de errores en la administración de medicamentos, lo que puede tener consecuencias graves para la salud de los pacientes.
La respuesta de Acalis
Desde Acalis aseguran que los hechos no son como se plantean. “Tenemos la convicción y seguridad de que todos los tratamientos, toda la medicación y todas las necesidades vitales de nuestros residentes se ajustan a las pautas que nos entregan las familias al ingreso, y los médicos en el tiempo.
Por su parte, Mario Riveros, jefe de Asuntos Públicos de Acalis, explicó que si alguien se cae en el recinto hay un protocolo y un sistema de registro que es obligatorio completar. “Por eso sabemos que sí se avisó de este evento a la apoderada, y que este aviso lo hizo nuestra enfermera jefe. Esa llamada incluyó el evento, las medidas que tomamos y las necesidades que se generaron a raíz de este hecho”.
Según detallan, Acalis audita de manera periódica sus procesos, incluyendo la administración de medicamentos. Y, para seguridad adicional, los residentes son visitados por personal médico, que los ausculta. “Todo esto ocurrió en el caso que nos señalan” afirman.
Desde la residencia de adultos mayores indicaron que por la misma legislación que resguarda la privacidad de residentes no pueden informar ni medicamentos, ni tratamientos, ni dolencias o enfermedades de sus residentes a terceros, que no sean el apoderado, personal médico o autoridades, y por esta razón no pueden enviar material que documente su versión. Pero aseguran que “esto mismo es evaluado por los médicos y por los mismos familiares quienes, como tradicionalmente ocurre en Chile, en su mayoría proveen los medicamentos para sus seres queridos.
Es fundamental que las residencias de ancianos cuenten con protocolos claros y efectivos para garantizar la seguridad y el bienestar de los residentes. Sin embargo, estos protocolos deben ser implementados de manera rigurosa y el personal debe estar capacitado para responder adecuadamente ante situaciones de emergencia.
El impacto del COVID-19
La mujer continuó su relato y agregó que “además, la semana anterior habíamos recibido un correo informándonos que había 4 casos de covid en residentes y 4 en funcionarios. Considerando que estaban todos en cuarentena (nosotros no veíamos a mi mamá desde hace un mes) quiere decir que la única forma de contagio fue por funcionarios.
Y aseguran que “aunque cumplimos con lo que exige la norma, nuestros protocolos y las recomendaciones del Minsal, impedir el contagio en un contexto de muy alta circulación viral es una tarea prácticamente imposible, por lo que nuestro trabajo se ha enfocado en dar transparencia, pues eso también nos da seguridad a nosotros y a nuestros apoderados sobre lo que está pasando”.
Luego de esto, la enfermera ordenó que le den la quetiapina y el mismo viernes se tomaron los PCR. El día sábado la enfermera a cargo le informó a Marisol Sepúlveda -segunda apoderada de Isabel- que su madre había arrojado resultado positivo por covid-19. “Ahora que sabemos todo, claramente eso era por el covid. Haciendo el retroceso de la historia, es muy probable que ellos ya se hubieran dado cuenta que estaba con algunos síntomas. Nosotros sabíamos que si a mi mamá le daba covid era muy difícil que pudiera sobrevivir, entonces dijimos: ‘bueno, lo que se viene’”.
Verónica señaló a BioBioChile que “después de muchos intentos pudimos comunicarnos. Mis dos hermanas hablaron primero y las dos me comentaron que mi mamá estaba mal y con síntomas. Yo fui la última en hablar con ella y estaba sentada porque en esa posición podía respirar mejor, muy desesperada y me decía ‘algo está mal’”. “El lunes le avisan a mi hermana que mi madre había fallecido. No sé cómo explicar la tristeza más grande de la vida.
La pandemia de COVID-19 ha ejercido una presión adicional sobre el personal de enfermería, aumentando la carga de trabajo y el estrés. Esto puede exacerbar los efectos negativos de la falta de sueño y la fatiga, aumentando el riesgo de errores y negligencias.
La importancia del personal adecuado
Verónica comentó que antes su madre ya les había dicho que cuando llamaba a alguien por ayuda se demoraban mucho en asistirla “y pensando ahora nosotras creemos que es porque no había personal, sumando el episodio de la caída”.
Mario Riveros planteó que “están equivocados, lo que es entendible, pues la suma no se hace fácil. De acuerdo con esta norma, la Residencia de Montahue actualmente cuenta con 20 residentes autovalentes, 21 con dependencia leve o moderada y 35 con dependencia física o psíquica severa.
Desde Acalis aseguraron que en la Residencia Acalis Montahue, actualmente cuentan con 2 enfermeras, 6 auxiliares de enfermería, 7 cuidadoras, además de terapeuta ocupacional, kinesiólogo, nutricionista y el apoyo de médico 4 horas semanales en el turno de día, mientras que en la noche hay 1 enfermera, 5 auxiliares de enfermería y 3 cuidadoras.
Sobre esto, desde el Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama), la coordinadora regional, Sigrid Ramírez, indicó que todo lo que tenga que ver con el personal que debería tener un Establecimiento de larga Estadía para Adultos Mayores, va a depender de la cantidad de residentes. También, agregó que Acalis es un establecimiento de larga estadía particular, así que no es un establecimiento al que ellos como servicio le entreguen recursos o que sea subsidiado por Senama. “Por lo tanto los protocolos o las indicaciones que ellos tengan son propios.
Para la familia Sepúlveda Calderón, en voz de Verónica, “lo principal es dignificar la muerte de mi madre y que a nadie le vuelva a ocurrir lo que nos pasó a nosotros. Creemos que los adultos mayores no son un bien de mercado ni un bulto que llega a un centro de residencia.
Es crucial que las residencias de ancianos cuenten con suficiente personal capacitado para atender las necesidades de los residentes. La falta de personal puede aumentar la carga de trabajo de las enfermeras y otros cuidadores, lo que puede llevar a la fatiga y aumentar el riesgo de errores.
Tabla de personal en Residencia Acalis Montahue
| Turno | Enfermeras | Auxiliares de Enfermería | Cuidadoras | Otros |
|---|---|---|---|---|
| Día | 2 | 6 | 7 | Terapeuta ocupacional, kinesiólogo, nutricionista, médico (4 horas semanales) |
| Noche | 1 | 5 | 3 | - |
La importancia del trato digno
En la exposición de motivos de la moción original, los patrocinantes destacan que una de las críticas más frecuentemente formuladas a los sistemas de salud es la creciente deshumanización de las relaciones entre los intervinientes y el trato que reciben las personas atendidas. Plantean los autores de la moción que el otorgamiento de un trato pediátrico digno debe contener aspectos específicos, tales como: estar imbuido de una visión holística de la humanidad, en que la atención de enfermería está dirigida a satisfacer las necesidades fundamentales de los pacientes y a reconocerlo como un ser humano que vive del cuidado y crece en el cuidado; el respeto de su individualidad, manifestado en dirigirse a ellos siempre por su nombre; el deber de explicarles, en la medida de su capacidad cognoscitiva, los cuidados a realizar, de respetar su idiosincrasia y sus características propias; el deber de entregar al paciente y sus familiares información completa, veraz, oportuna y entendida; el deber de interesarse en que su estancia hospitalaria sea agradable, y el de hacerlo sentirse seguro en la atención que se le está otorgando.
Es fundamental que el personal de enfermería brinde un trato digno y respetuoso a los pacientes. La falta de sueño y la fatiga pueden afectar la capacidad de las enfermeras para mantener la empatía y la compasión, lo que puede afectar negativamente la experiencia del paciente.
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