En el contexto actual de Chile, la medicina continúa siendo una de las profesiones más valoradas y mejor remuneradas, aunque no todas las especialidades ofrecen los mismos niveles de ingresos. Factores como la demanda de servicios, la complejidad de los procedimientos y la escasez de especialistas influyen significativamente en las remuneraciones.
Factores que Influyen en el Sueldo
- Demanda de Servicios: Algunas especialidades son más lucrativas debido a la alta demanda en el sector público y privado.
- Complejidad de Procedimientos: Intervenciones complejas, como las realizadas por neurocirujanos, suelen recibir una remuneración considerable.
- Escasez de Especialistas: La falta de profesionales en ciertas áreas puede impulsar los salarios al alza.
Remuneraciones en Diferentes Especialidades Médicas
No es lo mismo realizar procedimientos ambulatorios en un consultorio dermatológico que enfrentarse a cirugías complejas de alta duración como en neurocirugía. Cada especialidad tiene sus desafíos y su carga emocional.
- Cirujano Plástico: Puede obtener entre $6.000.000 y $10.000.000 CLP mensuales en el sector privado.
- Neurocirujano: La remuneración puede llegar a $10.000.000 CLP mensuales debido a la alta complejidad de las intervenciones del sistema nervioso.
- Oncólogos: Suelen recibir entre $4.000.000 y $7.000.000 CLP al mes, dada la complejidad de los tratamientos y el acompañamiento continuo que implica.
Brecha Salarial entre el Sector Público y Privado
La brecha entre el sector público y privado sigue siendo amplia. Según el Observatorio Laboral del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE), las remuneraciones en hospitales públicos pueden ser menores, aunque estables, y con posibilidad de especialización financiada.
La Demanda de Carreras de la Salud
Este año las carreras de Enfermería y TENS fueron las más demandadas por los postulantes a la educación superior. A diez horas de que se publicaran los resultados de las postulaciones, el domingo 10 de enero, Medicina y Enfermería ya estaban saturadas en las universidades tradicionales que imparten esas carreras. A mediados de enero ya no había vacantes en esas instituciones. Según un artículo de La Tercera, sólo en las universidades del Consejo de Rectores, los postulantes a Enfermería sumaron 9.143 para llenar 648 vacantes. Algo similar ocurrió con Medicina, donde el número de aspirantes superó 17 veces los cupos ofrecidos.
Según los datos de la Comisión Ingresa, en 2015 había 38.205 estudiantes de Medicina, Enfermería y TENS que financiaron sus estudios con el Crédito con Aval del Estado (CAE) en la Región Metropolitana. Las carreras de la salud -especialmente Medicina, Enfermería y TENS- se han convertido en una poderosa fuente de ingresos para las instituciones de educación superior. Los aranceles anuales que pagarán los estudiantes este año lo reflejan: en Medicina, van desde $4,4 millones (U. de Santiago) hasta $7,3 millones (U. del Desarrollo); en Enfermería, los pagos parten en $2,5 millones (Ucinf) y se elevan hasta $4,7 millones (U.
Desafíos en la Formación Académica
El masivo auge de estas carreras ha hecho que se multipliquen las instituciones que las imparten. El problema: muchas lo hacen con serias falencias en sus contenidos e infraestructura, lo que solo queda al descubierto cuando los alumnos hacen su práctica y fallan en la atención de pacientes. Respecto de los requisitos para el ingreso, universidades como UCINF, SEK y UBO no exigen un puntaje mínimo, solo que se acredite que la PSU fue rendida: el que llega primero se matricula. La Universidad Autónoma, por ejemplo, que este año accedió a la gratuidad, exige un puntaje mínimo de 700 para Medicina y 600 para Enfermería, pero no considera la PSU de Ciencias, lo que facilita ponderar ese piso. Y en el caso de los TENS, los institutos y CFT no seleccionan por criterios académicos.
El único indicador de la calidad de la enseñanza es la acreditación de la institución que ofrece matrícula, pero por años ese sistema fue socavado por la corrupción que imperó en la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), que permitió la compra y venta de acreditaciones (vea el especial de CIPER con los reportajes escritos entre 2011 y 2013). De hecho, la CNA permitió la acreditación de la fallida Universidad del Mar que impartió las carreras de Medicina y Enfermería en deplorables condiciones académicas y de infraestructura, lo que incluyó a una decana de la Facultad de Salud y un profesor de anatomía con títulos falsos (vea el reportaje de CIPER “Sistema de acreditación universitaria bajo sospecha II: El imperio de la U.
No obstante, el sistema admite que la carrera de Enfermería sea impartida aunque no esté acreditada, lo que no ocurre con Medicina, que solo puede ser dictada si su programa de estudios cuenta con este supuesto sello de calidad. La acreditación, en todo caso, no es considerada por el mercado como una marca de valor, pues se dan casos como el de la U. del Desarrollo, que cobra un arancel de $4,7 millones por su carrera de Enfermería que no está acreditada, frente a los $2,9 millones que pide la U.
Ni el Ministerio de Educación (Mineduc) ni el Ministerio de Salud (Minsal) tienen facultades para determinar los contenidos mínimos que deben impartir universidades e institutos ni cómo deben enseñarse. Solo el Minsal conserva un pequeño espacio para incidir en qué y cómo debe enseñarse, ya que cuenta con normas -como el Libro V del Código Sanitario o reglamentos “para el ejercicio de la profesión”- que definen conocimientos exigibles a quienes ingresan a trabajar en el sistema público. En el caso de Medicina, solo los titulados que hayan aprobado el Examen Único Nacional de Conocimientos Médicos (Eunacom) pueden trabajar en los establecimientos estatales.
-Estamos invirtiendo montos del orden de los $2.500 millones anuales para agregar habilidades con que los profesionales médicos no cuentan al egresar, y que se requieren para el desempeño en la atención primaria.
CIPER recorrió universidades, institutos y centros de formación técnica de la Región Metropolitana que imparten Medicina, Enfermería y TENS. El recorrido incluyó 15 instituciones donde se revisó la infraestructura (principalmente laboratorios y salas de simulación), y se conversó con académicos y alumnos. En paralelo, CIPER recorrió hospitales y consultorios que funcionan como campos clínicos, donde entrevistó a médicos y enfermeros que trabajan con los estudiantes que hacen internado.
Incidentes y Deficiencias en la Preparación
La alarma por la falta de filtros en los campos clínicos se amplificó dramáticamente en agosto de 2014, cuando en el Hospital de Melipilla murieron tres personas y ocho fueron afectadas por una hipoglicemia severa. La fatal emergencia fue gatillada por la ignorancia de una estudiante de Enfermería de la U. del Pacífico que aplicó un fármaco equivocado y también por la escasa supervisión de las enfermeras a cargo.
Conversando con sus compañeros de la carrera vespertina de TENS del Instituto Profesional de Chile (IP Chile), Paula Valenzuela confirmó su sospecha. Ella no era la única que al hacer el internado descubrió que no sabía cómo reanimar a un paciente. Y no era el único vacío en su formación. -No sabía hacer la revisión y lectura de exámenes. El taller en que nos enseñaban eso duraba 30 minutos cada clase, porque el profesor llegaba tarde y a veces no llegaba. De farmacología casi no tuve clases. No nos enseñaron nada de medicamentos específicos, ni a relacionar los de marca con los genéricos.
Costos Adicionales para Estudiantes
Para repetir una asignatura, los estudiantes del IP Chile deben pagar $50 mil. Para dar el examen de título el monto es de $243 mil y si reprueban, tienen que volver a cancelarlo. Para hacer su práctica profesional en el tercer año de estudios -la misma en la que descubrieron que no tenían las herramientas básicas para ejercer- Paula, Sara y sus compañeros, desembolsaron $430 mil, que equivalen a casi un tercio del $1,5 millón que les cobraron como arancel anual al cursar el primer y segundo año.
Una alumna de quinto año de Enfermería de la Universidad Santo Tomás explicó a CIPER que en su escuela, los laboratorios donde practican, que pertenecen al Centro Médico Español y que su universidad arrienda, los muñecos tienen los antebrazos tan perforados por el uso que “es fácil pasar las pruebas, porque ya sabes dónde inyectar ya que la punción está marcada”. Ella estudió con la malla antigua, que cambiaron en 2012, en la que había pocas clases de farmacología.
Gema Santander, directora de la Escuela de Enfermería de la sede Santiago de la U. Santo Tomás, explicó a CIPER que la nueva malla se hace cargo de las falencia descritas por la alumna, al incluir ramos desde primer año destinados a evaluar distintos casos y a entender cómo y para qué se usan los medicamentos más comunes en consultorios y hospitales, además de la responsabilidad legal y ética que conlleva su uso.
Equipamiento y Recursos en Instituciones Educativas
-No los podemos llamar “Centros de Simulación” aún. A diferencia de lo que sucede con la U. Santo Tomas, el CFT del mismo conglomerado educacional -que imparte TENS- está dentro de las instituciones con mejor equipamiento en sus laboratorios. En la misma condición destacan otras instituciones privadas, como la U.
En el recorrido realizado por CIPER, se pudo constatar que la U. Pedro de Valdivia es una de las entidades que presenta laboratorios al límite de lo exigible: espacios muy pequeños y escaso equipamiento e insumos. En el IP Chile sus alumnos describen que los laboratorios cuentan con pocos insumos, lo que obliga a turnar a los estudiantes y les resta horas de práctica, los muñecos tienen las punciones marcadas y nunca les enseñaron a poner sondas nasogástricas y digestivas (sonda sengstaken). Tampoco practicaron colocar cables de monitoreo cardíaco y electrocardiograma, porque no estaban los equipos en el instituto.
Supervisión y Guía en Campos Clínicos
En la alternancia permanente de teoría y práctica, los campos clínicos son el escalón superior del sistema de enseñanza y el estudiante solo debe acceder a ellos si maneja los conocimientos necesarios y con una adecuada supervisión. Un enfermero de la Posta Central señaló que un problema grave es que muchas veces los internos quedan a la deriva porque no cuentan con un profesor guía que supervise sus prácticas o, peor aún, en ocasiones el profesional a cargo no tiene las competencias requeridas.
-Ahora estamos con alumnos de TENS del CFT Santo Tomás y les falta la guía. Quedan como pajaritos a cargo de un enfermero, a quien no le corresponde, y no de alguien de la universidad.
-Hay algunos muy mal preparados. Me ha tocado recibir alumnos de las universidades Iberoamericana, La República, del Pacífico y del Aconcagua, que estaban terminando la carrera y no sabían cosas básicas de segundo o tercer año, como los valores normales de los signos vitales y de los exámenes. Tampoco conocían las necesidades básicas de los pacientes, por lo que no pueden solucionarlas rápidamente. El principal problema, dice el mismo profesional, es que estos practicantes no sabían para qué sirven los medicamentos y cuáles son sus efectos secundarios.
-Por ejemplo, si un médico me dice que le ponga dipirona a un paciente y yo veo que tiene la presión baja, no se la voy a poner, porque sé que le va a bajar la presión y lo va a complicar. Los estudiantes sólo hacen las cosas que les piden, sin pensar.
Necesidad de Fiscalización y Acreditación
Para Izkia Siches, presidenta del Regional Santiago del Colegio Médico, la falta de fiscalización de parte del Estado a la formación académica y las pocas exigencias a las universidades es la causa de que muchos egresados se den cuenta tardíamente, cuando ya están trabajando, que recibieron una preparación deficiente.
-Las universidades e institutos que no acreditan sus carreras no deberían impartirlas. No deberían existir carreras sin acreditación, como ya ocurre con Medicina. Eso tiene que extenderse a las otras profesiones de la salud. La Enfermería hoy no necesita estar acreditada y permitimos que esas carreras existan, que el estudiante postule y se endeude para estudiar ahí, en un lugar que no lo está capacitando según las exigencias mínimas del Ministerio de Salud.
El objetivo es convertir estos campos clínicos en un verdadero “filtro” que deje en carrera solo a alumnos con formación adecuada. El plan ya partió en el Minsal. Lo primero ha sido el análisis y corrección de las Normas Técnicas Operativas, las que describen los conocimientos que deben manejar los funcionarios de las distintas áreas del sistema público.
Intervención del Ministerio de Salud (Minsal)
Estas normas, señala el doctor José Concha, tendrán un segundo efecto positivo: ordenarán los contenidos mínimos de las carreras que imparten universidades, institutos y CFT. - Nosotros no vamos a intervenir los currículos, porque no tenemos facultades. Pero sí vamos a decir que, para el uso de nuestros campos clínicos (hospitales y consultorios públicos), los currículos tienen que adecuarse a las necesidades sanitarias del sistema nacional de servicios de salud.
El primer eslabón de la larga cadena de cambios que está poniendo en práctica el Minsal es completar la acreditación de los establecimientos de salud. Al 30 de junio de 2016 se espera que ya lo estén todos los hospitales de alta complejidad del país: quedará regulado su equipamiento y funcionamiento y la preparación de sus funcionarios.
-Este es el terreno en que nosotros tenemos reglas que nos permiten concordar con el Ministerio de Educación los sistemas de formación de pre y postgrado. Como en el área de la salud la formación es eminentemente práctica, todas las carreras, desde Medicina hasta las técnicas, requieren campo clínico para desarrollar las prácticas.
Esa intervención significa que se regulará la Relación Asistencial Docente (RAD): la forma en que interactúan las universidades e institutos con los hospitales y consultorios que son campos clínicos. En esa relación -prácticamente dejada en manos del mercado- será el Minsal el que determinará el campo clínico que le corresponde a cada universidad e instituto.
-Cada carrera tendrá los cupos que se requieran de acuerdo a las “pasadas” (rotaciones de los internos por unidades de especialidad) que a nosotros nos importe que se desarrollen en su malla curricular. Así, el Estado definirá qué campo clínico del sistema público puede ser usado por una determinada institución educativa, de acuerdo a las necesidades de los hospitales y consultorios. Además, se erradicarán las transacciones económicas entre ambos actores.
A principios de 2014, el Minsal solicitó una auditoría sobre la Relación Asistencial Docente (RAD) entre las instituciones formadoras y los campos clínicos. La radiografía entregó un diagnóstico lapidario: en un 15% de los establecimientos (9 de 61) había alumnos usando el campo clínico sin un convenio, sin supervisión ni evaluación formal. El análisis de la forma en que los convenios fueron suscritos también alertó al Minsal.
Acreditación de Campos Clínicos
Un punto esencial para conseguir la acreditación de una carrera es que cuente con campos clínicos. Este es uno de los factores que las agencias acreditadoras revisan para certificar una escuela. El proceso de acreditación de Medicina de la Universidad del Mar es paradigmático. En julio de 2010 la agencia Akredita QA -que hasta 2013 estuvo encabezada por el ex rector de la Universidad de Chile, Luis Riveros- le otorgó dos años de acreditación en las sedes de Viña del Mar e Iquique, aunque su informe señalaba falencias graves en materia de campos clínicos: lejanos, dispersos, con infraestructura insuficiente y con pocos supervisores contratados, no permitían el buen desarrollo de los internados.
En 2012 el Mineduc solicitó el cierre de la Universidad del Mar. Antes de perder su autorización, Akredita QA participó en la acreditación de 25 carreras del área de la salud de distintas universidades, institutos y CFT, entre 2012 y 2015 (vea la nómina completa de esas carreras). Al revisar estos antecedentes se aprecian situaciones llamativas, como la acreditación en diciembre de 2014 -por dos años- de Medicina en la U. La agencia también certificó Medicina de la U. San Sebastián en 2013, por tres años, aunque en su informe se menciona: “Los estudiantes han debido enfrentar cambios importantes del plan de estudio, introducidos dent...
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