En Chile, existen distintas formas de trabajar. La primera es la relación de trabajo dependiente, la cual se rige por un contrato de trabajo. La segunda es la relación de trabajador independiente, en la cual la persona natural se declara como tal. Es necesario mencionar que cada una de las formas de trabajo puede tener distintos impactos legales y económicos.
Definición y Marco Conceptual del Empleo Informal
La informalidad es un fenómeno complejo de precisar, debido a su carácter dinámico, que evoluciona en el tiempo y que debe ser analizado desde distintas áreas de la política pública, como es la tributaria, legislativa, social y política. El concepto de informalidad se utiliza para describir a empresas y trabajadores que producen y comercializan bienes y servicios fuera de los marcos legales. Por lo general, se asocia a actividades de baja productividad y sin acceso a servicios públicos o protección social.
La definición oficial actual de informalidad laboral en Chile está basada en las recomendaciones de organismos internacionales especializados y está operativa desde mediados del 2017. En términos generales, ocupados informales son aquellos trabajadores que no realizan cotizaciones de salud y pensiones por medio de un vínculo laboral con un empleador. Desde el inicio de su medición bajo esta definición, la tasa de informalidad -el porcentaje de ocupados clasificados como informales- ha permanecido prácticamente constante.
La Tabla 1 presenta el marco conceptual para definir el empleo informal que considera como unidad de análisis las relaciones laborales y las clasifica de acuerdo a dos dimensiones: el tipo de unidad de producción y el tipo de trabajo. El cruce entre el tipo de unidad productiva y la categoría ocupacional del empleo permite identificar las principales fuentes en las que se localiza el empleo informal, donde en un extremo se encuentra la empresa informal y en otro, las empresas formales.
Tabla 1: Marco Conceptual del Empleo Informal
| Sector Formal | Sector Informal | |
|---|---|---|
| Trabajadores Familiares No Remunerados | A | A |
| Trabajadores por Cuenta Propia y Empleadores | B | |
| Trabajadores Asalariados | C | |
| Producción Propia para el Consumo del Hogar | E | |
| Trabajadores Asalariados Formales en Empresas Informales | * | F |
Fuente: (INE, 2021)
En síntesis, a partir del marco conceptual presentado en la Tabla 1 es posible categorizar el empleo total de una economía de acuerdo con su situación de formalidad (o informalidad) y cuantificar la magnitud del empleo informal como la suma de las celdas A, B, C y D.
Utilizando este marco conceptual y los datos provenientes de la ENE para el trimestre móvil junio-agosto de 2022, la Tabla 2 muestra la composición del empleo de acuerdo con el grado de formalidad de la ocupación y la unidad económica.
Tabla 2: Composición del Empleo Según Formalidad (Junio-Agosto 2022)
| Categoría | Porcentaje del Empleo Total |
|---|---|
| Ocupados Informales en el Sector Informal | 16,5% |
| Asalariados Formales en Empresas Informales | 0,1% |
Fuente: Elaboración propia a partir de ENE (trimestre móvil junio-agosto de 2022, INE).
Estos resultados sugieren al menos dos conclusiones importantes. Primero, la informalidad puede expresarse en al menos dos dimensiones: a nivel de personas trabajadoras y de unidades económicas. Segundo, la informalidad presenta distintos grados de resistencia, según la complejidad para transitar hacia la formalidad.
La informalidad abordada en este documento se da en un contexto de insuficiencia o inexistencia de acuerdos formales y excluye actividades ilícitas. Con todo, esta conceptualización de la informalidad es útil para definir el problema de política pública relacionado con las actividades y unidades económicas informales, pero también da cuenta de la relevancia de diseñar iniciativas específicas para las diferentes dimensiones que ella tiene.
Evolución del Concepto de Informalidad
La definición original de sector informal de la economía se remonta a mediados del siglo XX y surge de las dificultades prácticas para identificar a quienes no estaban ni desempleados ni en pleno empleo. A principios de los 90s, el concepto se extendió desde la carencia de reconocimiento legal hacia la ausencia de contratos explícitos y registros escritos de trabajo; quedando en un segundo plano el concepto de subempleo. En este sentido, el empleo en el sector informal ya no se considera una forma de desempleo disfrazada, sino una forma distinta de empleo.
Poco después, a principios de los años 2000, la OIT entregó una definición de trabajo informal a partir de sus características básicas utilizando el concepto de economía informal, la cual define como aquel conjunto de actividades económicas desarrolladas por los trabajadores y las unidades económicas que -en la legislación o en la práctica- están insuficientemente cubiertas por sistemas formales o no lo están en absoluto (OIT, 2017).
En este contexto, surge el concepto de trabajo decente acuñado por la OIT (2017), el cual busca expresar lo que debiera ser un buen trabajo o empleo digno, en un escenario globalizado. Es decir, está asociado a una combinación de entornos institucionales, resultados laborales y características de los puestos de trabajo.
Causas y Consecuencias de la Informalidad
Hay razones muy diversas para la actividad informal. En ocasiones es una elección: se busca evitar impuestos y regulaciones o aprovechar cierta flexibilidad y autonomía. En otros casos, no hay opción: se trata de personas que, por sus circunstancias, no tienen cabida en el mercado formal. Por lo mismo, se asocia a vulnerabilidad, pues conlleva un menor acceso a mecanismos que mitigan riesgos de enfermedad, desempleo y pobreza en la vejez.
El empleo formal ha ido perdiendo su centralidad respecto al informal debido a las mayores dificultades de crear trabajos formales para la mayoría (o totalidad) de la población activa. En este sentido, el mercado laboral formal estable, seguro y de calidad, hoy cuenta con niveles de precariedad aumentados que pueden tener un efecto de expulsión hacia el informal.
En el reporte del Banco Mundial sobre informalidad laboral en Latinoamérica, Perry et al. (2007) aluden a la presencia de dos mecanismos que llevan a las personas a transitar parcial o totalmente hacia la informalidad laboral. Mecanismos de escape, de naturaleza voluntaria, están relacionados con un análisis costo-beneficio de formalizar la actividad laboral que se está desarrollando.
Informalidad y Vulnerabilidad
Cuando se trata de trabajadores en mayor vulnerabilidad, sin embargo, es importante no desconocer que, debido a sus contextos de vida -por vivir lejos de las oportunidades de empleo, tener que cuidar a otros o experimentar discriminación, por ejemplo-, estos subsidios no los alcanzarán por generosos que sean.
En plazos más largos, superar la informalidad asociada a vulnerabilidad pasa por reformas importantes: educación de calidad, mayor productividad, viviendas integradas, acceso a cuidado y un buen transporte público.
Adicionalmente, existen ciertas condiciones culturales y sociales vinculadas al rol del Estado que propiciarían una mayor presencia de informalidad laboral. Como señalan Perry et al. (2007), le corresponde al Estado promover un pacto social que permita la integración, la cohesión social y un bienestar para toda la ciudadanía.
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