El rastro de información que dejamos constantemente en nuestra intensa relación con la tecnología se ha convertido en una base de datos inagotable cuyo uso está cambiando la humanidad. Desde el principio de los tiempos hasta 2003 la humanidad ha generado cinco exabytes de información (50 bytes elevado a 18). La abundancia tecnológica en que nos hemos sumergido, que une íntimamente nuestra existencia a internet en general y a los celulares inteligentes en particular, ha provocado que desde 2003 hasta hoy produzcamos esa misma cantidad de testimonios de vida cada dos días.
Un experimento presentado hace unos días en Londres muestra el poder de una aplicación que ya ha obtenido información privada de un millón de voluntarios a través de sus smartphones. La iniciativa quiere mostrar "los beneficios" de compartir nuestros datos en internet, pero ¿podremos gestionar esa información con fines beneficiosos para todos o acabará por convertirse en un poderoso instrumento que facilitará nuestro control y manipulación?
El Experimento "The Human Face of Big Data"
Con un smartphone entre las manos nuestra existencia produce datos y más datos. Se espera que de aquí a diciembre, 10 millones de personas bajen esta aplicación gratuita llamada The Human Face of Big Data. Por ahora solo está disponible para Android, pero en los próximos días también se lanzará la versión para equipos Apple. Todos estos voluntarios anónimos están dispuestos a compartir su vida con el prójimo a cambio de poder comparar sus hábitos con los de otros seres humanos o encontrar su alma gemela de los datos. Al terminar el experimento, dentro de dos meses, la información será cedida a un museo en EE.UU. -que no han identificado- que la analizará y la aplicación dejará de funcionar.
El Potencial del Big Data para el Bien
"Big Data se asocia siempre al temor de vivir en un Gran Hermano. Hay un elemento de esto, pero existe otra cara con la potencialidad de mejorar el mundo a través de su análisis, de comparar patrones de comportamiento y datos demográficos", comenta David Menninger, el responsable del desarrollo del negocio de EMC. Esta compañía, que diseña software para que las empresas sepan utilizar e interpretar los datos que aporta la información de internet, es la mayor patrocinadora del experimento. Los otros son Cisco, FedEx, VMware, Tableau y Originate.
Jake Porway, fundador de la empresa Data Kind, aportó un ejemplo de cómo este mastodóntico concepto llamado Big Data puede cambiar nuestras vidas para bien. "Hasta ahora, solo las empresas tecnológicas usaban estos datos, pero poco a poco todos los sectores se van a subir al carro". La pequeña compañía de Porway, con solo dos empleados pagados, sabe utilizar la información que ofrece internet para, por ejemplo, asesorar a una ONG sobre si recauda más dinero enviando sus correos electrónicos el lunes o el viernes. "Podemos analizar el número de personas que han abierto esa correspondencia, cuántas veces han pinchado sobre ella y si donaron dinero o no". Porway ha reclutado cientos de voluntarios que trabajan sin remuneración alguna para analizar los datos de la web. El llama a sus voluntarios data scientist (científicos de datos) y habla entusiasmado sobre cómo la presencia de uno de ellos en cada empresa podría mejorar sus beneficios. "Es alucinante pensar que alguien pueda dar sentido y ordenar todos estos datos que a veces se pierden en el ciberespacio".
El Impacto en la Vida Cotidiana
El presidente de EMC para Europa, Adrian McDonald, asegura que estas iniciativas tendrán un gran impacto en muchos aspectos de la vida cotidiana y que las empresas detrás de ellas impulsarán la próxima "revolución industrial". "Se calcula que por cada niño que nazca en 2012, la cantidad de información que esta persona genere y la que se produzca relacionada con ella será más grande que toda la que se ha creado desde la Edad de Piedra", dice McDonald, quien agrega que 10% de las fotos tomadas en la historia se sacaron en 2011. Según el experto, la industria responsable de procesar estos inmensos volúmenes de datos "puede causar un cambio muy grande en la vida de los ciudadanos".
Tomando la abrumadora generación de 5 exabytes de datos cada dos días como terreno de juego, estas empresas tecnológicas se han embarcado en un experimento apasionante y escalofriante a partes iguales. ¿Cómo cambiará nuestra vida esta nueva capacidad de recopilar y relacionar enormes cantidades de datos en tiempo real? Este experimento da idea de la magnitud de su poder.
La Recopilación de Datos Personales
Al bajar The Human Face of Big Data en el teléfono, el GPS comienza a obtener "información pasiva", por ejemplo, dónde vamos, a qué hora nuestra actividad es mayor, cuántos kilómetros recorremos en una jornada y a qué velocidad. El usuario puede responder, además, varias preguntas sobre sus sueños, opiniones sobre la familia, confianza, sexo, suerte… Preguntas como: ¿qué quieres hacer antes de morir? o ¿si pudiera modificar el ADN de su hijo qué le daría, longevidad o inmunidad?" forman parte de este juego.
Uno de los pagos que estas personas obtienen a cambio de regalar su privacidad a la causa es hallar a su alma gemela. Entre todas las personas que han usado la aplicación encuentran aquella que más se les parece, la que hace lo mismo que ellos, la que comparte sus sueños… en tiempo real.
Privacidad vs. Beneficios
Pero ¿cuál es el nivel de privacidad de estos usuarios? Jonathan Martin, vicepresidente de EMC, asegura que todos los datos son anónimos. Pero ¿basta acaso con no decir nuestro nombre? En el juego del alma gemela, una de las grandes satisfacciones que obtienen los voluntarios es ver una foto de esa persona que genera el mismo tipo de información que ellos. "La política de privacidad se puede leer en nuestro sitio web y, en cada pregunta íntima que se formula, uno puede optar por no responder", argumenta Martin.
Marion es francesa, tiene 35 años y es una de las personas que se han enrolado en este experimento. Está contenta de haber encontrado a su alma gemela, un hombre de 42 años que vive en Madrid, pero confiesa que antes de descargarse el programa tenía miedo "de que las preguntas fueran demasiado inquisitivas". La que consideró más inquietante es la que se refería a su religión y a sus sueños. "Pero esa era una cuestión muy abierta y uno puede elegir cuánto involucrarse. ¿Qué nivel de control tenemos sobre la información que emitimos? ¿Podemos ser invisibles a los ojos de internet si lo deseamos?
"En nuestra empresa somos conscientes de que cada uno de los datos que manejamos proceden de la vida íntima de un individuo, que el número cinco millones de la investigación sobre los recursos de un hospital es un ser humano enfermo. Pero es evidente que hay un sacrificio y puede haber errores cuando damos nuestros datos, igual que asumimos que nos pueden romper un espejo retrovisor cada vez que dejamos nuestro coche en el aparcamiento. Eso no quiere decir que el uso de estos datos en las manos apropiadas no pueda cambiar nuestra vida para mejor".
Aplicaciones Positivas del Big Data
Entre las aplicaciones positivas, los expertos citaron como ejemplo la posibilidad de detectar y llevar vacunas contra la polio a una gran parte de la población del norte de Nigeria, que no figuran en ningún registro público.
Otro ejemplo fue la posibilidad de controlar la expansión de las enfermedades que contagian los insectos, como la malaria.
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