La guarnición de Chiloé fue creada en 1767. Junto con la fundación del puerto de San Carlos, hoy Ancud, se inició la construcción del fuerte Real y el archipiélago comenzó a depender en lo administrativo, militar y económico del virreinato del Perú. Esta situación duraría casi medio siglo. Chiloé nunca fue considerado un buen destino para quienes deseaban ascender en su carrera militar por el aislamiento geográfico, la escasez económica y el empobrecimiento social agregados a la inferioridad de los sueldos respectos a los del Perú.
Por esta razón, cuando se producían vacantes de oficiales en la guarnición de Chiloé, se ofrecían dos ascensos simultáneos a quienes se ofrecieran trasladarse desde Lima a Chiloé.
Primeros Años y Llegada a Chiloé
Francisco Arenas nació en el pueblo de Iscochaca de la villa de Huancavelica. A los 16 años ingresó como cadete en el Regimiento Real de Lima. El año 1788 se vino a Chiloé con el coronel Francisco Garós, a quien el virrey Teodoro de Croix había nombrado gobernador interino. Garós traía la orden de apresar y enviar a Lima al hasta entonces gobernador intendente de Chiloé, don Francisco Hurtado.
En la noche del 22 de diciembre de 1788, a la entrada del canal de Chacao, naufragó la fragata Nuestra Señora de Balvanera. Se perdieron el real situado, los equipajes y la carga, pero se salvaron todos los pasajeros, entre ellos el subteniente de milicias de Lima Francisco Arenas, a quien la joven viuda doña Bernarda Garay da alojamiento.
Francisco Arenas llevaba seis meses como subteniente en la partida de asamblea, destacamento encargado del entrenamiento e instrucción de las milicias.
Ascensos y Acusaciones
Junto con Arenas llega el teniente de infantería Bernardo Martín Valverde. En 1796, cuando se produce el retiro del capitán de la compañía de dragones Pedro Mansilla, Valverde es promovido a capitán “por no haber otros a quienes promover y quieran pasar a aquel destino aun con doble ascenso”. Por el ascenso de Valverde se propone el ascenso al puesto teniente a Francisco Arenas.
En la propuesta enviada al virrey se afirmaba que el teniente Martin Valverde tenía 32 años de servicios contraídos desde la clase de soldado, y sus jefes lo recomendaban por su honradez y constante aplicación, aun cuando se deja constancia que fue el único oficial propuesto para ocupar el cargo de capitán de la compañía de dragones por no haber en la guarnición de Chiloé oficiales que puedan postular a llenar esa vacante.
En el año 1794, por una anónima, Francisco Arenas fue acusado del delito de doble matrimonio. Se le inició un proceso judicial en la guarnición de Chiloé.
En 1798, cuando Francisco Arenas ya había sido ascendido a teniente y absuelto por la auditoria de guerra del delito de bigamia, vuelve a ser acusado, ahora en el tribunal de la inquisición, que le inicia un proceso por el cual es enviado preso a Lima. Permanece recluido en una de las cárceles seretas del Santo Oficio y otra vez resulta absuelto.
Capitán de Dragones y Gobernador Interino
En 1803, por el fallecimiento de Bernardo Martín Valverde, el teniente Francisco Arenas es ascendido a capitán de la única compañía de dragones de la dotación de Chiloé. El alférez de esa compañía, Antonio Flores, quien en 1796 fue postergado por sus “desconciertos mentales”, asciende a teniente después de haber servido durante 20 años y tres meses como cadete, y permanecer como subteniente por diez años y cinco meses.
Cuando el Brigadier Pareja agrega el batallón de Valdivia al ejército realista formado en Chiloé, Francisco Arenas es nombrado capitán de una de las compañías. En 1814, cuando permanece a cargo de la guarnición de Valdivia, el virrey José de Abascal lo nombra gobernador interino.
En esa ciudad, el 27 de septiembre de ese año, se casa con doña Salome Fernández de Lorca y Cocio Albarracín. No se sabe qué sucedió con su anterior matrimonio.
TAG: #Empleo

