En este artículo se comprende el currículum como una práctica discursiva, de modo que éste se entiende como "una práctica de significación, como un texto, como una trama de significados; [por tanto] el curriculum puede ser analizado como un discurso". La construcción curricular siempre es un proceso complejo, que involucra dimensiones políticas y técnicas; implica toma de decisiones, las cuales poseen un carácter ideológico, ya que representan las visiones de sujeto y de conocimiento que una propuesta educativa pretende desarrollar.

Si bien todo proceso de construcción curricular puede generar un interés investigativo, la introducción del currículum por competencias a la formación de carácter universitario es especialmente relevante, ya que se trata de un modelo curricular que tiene sus antecedentes en la gestión empresarial y en la formación técnica y laboral, y no en el ámbito académico universitario.

Globalización y Educación Superior

La globalización es un fenómeno complejo tanto por la heterogeneidad de los procesos y mecanismos implicados en su desarrollo como por los efectos que produce en distintos ámbitos, no sólo a nivel económico, sino también en lo político, social y cultural.

En educación, si bien no todos los cambios de los sistemas educativos a nivel mundial en las últimas décadas se pueden atribuir al efecto de la globalización, existen antecedentes relevantes para afirmar que ha generado importantes transformaciones, tanto en las políticas como en los procesos derivados de éstas. La educación superior es uno de los segmentos más afectados por la globalización neoliberal.

Estos procesos se han generado interrelacionadamente y actúan como fuerzas que presionan a los sistemas de educación superior, poniendo de relieve problemáticas que tienen directa relación con definiciones curriculares. Tanto para los requerimientos producidos por la expansión de la educación superior como para los procesos de aseguramiento de la calidad, el modelo curricular por competencias se ha posicionado en el discurso como el patrón de respuesta que permitiría resolver las exigencias de pertinencia y efectividad de los procesos formativos.

Análisis Crítico del Discurso

En este artículo se presenta parte de una investigación sobre el discurso de las competencias en el contexto de la educación superior universitaria, cuya propuesta teórico-metodológica es una aproximación desde el Análisis Crítico del Discurso de orientación foucaultiana. La utilización de la conceptualización foucaultiana posibilitó problematizar las condiciones de producción del discurso de las competencias en la educación superior universitaria en general, y en la formación inicial docente en particular.

En este trabajo se ha optado por la perspectiva foucaultiana debido al aporte de ésta al planteamiento de interrogantes frente a un tema que preponderantemente se ha descrito en términos operacionales y se ha profundizado poco en su análisis crítico.

La propuesta teórico-metodológica que se generó en esta investigación se basa en los planteamientos sobre discurso y sobre análisis de discurso que desarrolla Michel Foucault en La arqueología del saber y El orden del discurso. La primera etapa de la investigación, contempló el estudio en profundidad de estas obras, para luego generar el levantamiento de lo que se denominó "Cajas de herramientas foucaultianas para el análisis de discurso". Éstas corresponden a una selección y organización de conceptos foucaultianos sobre discurso y análisis de discurso, los cuales se utilizaron como categorías de análisis.

Condiciones de Producción del Discurso de las Competencias

En este artículo se presenta sólo una parte del análisis realizado, el cual se centra en la descripción de las condiciones de producción del discurso de las competencias en la formación inicial docente. Desde la perspectiva de la descripción arqueológica foucaultiana, los llamados a concurso de renovación curricular pueden ser entendidos como la superficie de emergencia del discurso, porque a través de éstos se integra al quehacer académico universitario.

En los términos de referencia de estos proyectos se identifica la presencia de uno de los mecanismos de control discursivo, que Foucault denomina comentario, el cual se refiere a la presencia de unos discursos en otros. Por tanto, serán prácticas institucionales las que introducen el discurso de las competencias en el ámbito universitario al decidir su participación en estos proyectos.

Las instituciones universitarias entran en el orden del discurso de las competencias, adscribiendo a las políticas curriculares que tienen como propósito sintonizar con las tendencias internacionales de educación superior, orientadas tanto a la convergencia de las propuestas curriculares, como a la responsabilización de las instituciones por los procesos formativos.

Cuando los académicos fueron convocados a participar en los comités curriculares, se encontraron ante un tema complejo; independiente de la opinión que tuviesen respecto del currículum por competencias, la mayoría manifestó que la tarea de generar un diseño curricular de este tipo significó enfrentarse a algo nuevo y desconocido, para lo cual no se sentían preparados.

Para otros, la complejidad se relacionaba con el reconocimiento de los antecedentes conceptuales del discurso de las competencias, el cual se vincula con una perspectiva curricular técnica y de eficiencia social, lo cual les parecía disonante con el carácter académico de la formación universitaria. Las dificultades a las que se enfrentaron fueron de tipo conceptual y técnico.

En el plano conceptual, la diversidad de definiciones y enfoques respecto de las competencias, provocó en algunos equipos la necesidad de realizar una inmersión profunda en el modelo curricular, lo cual fue considerado como una oportunidad para acercarse a un tema desconocido; algunos equipos destacaron esta experiencia como interesante y relevante para la comprensión de los actuales desafíos de la formación profesional universitaria.

La dificultad para definir referentes y enfoques se relaciona con la diversidad de definiciones y clasificaciones que suelen presentarse en la literatura referida al curriculum por competencias. Desde la perspectiva del análisis del discurso, esta diversidad de campos de enunciados se relaciona con la discontinuidad de los discursos, ya que éstos no tienen un desarrollo lineal, sino que las formaciones discursivas se relacionan complejamente, incluso de modo incompatible y contradictorio; es a través de su puesta en relación, mediante reglas de producción, como circulan a través de prácticas institucionales que legitiman su uso y apropiación.

El discurso de las competencias que se instala en la formación profesional universitaria posee la remanencia del discurso de las competencias del ámbito laboral y de la formación técnica, es decir, conserva enunciados como el análisis de tareas y cierta orientación conductista respecto del aprendizaje. Sin embargo, conjuntamente, se presentan nuevas conceptualizaciones de las competencias, vinculadas al ámbito escolar y académico, en las que la orientación respecto del aprendizaje es más cercana al constructivismo.

Los equipos académicos enfrentaron la necesidad de comprender el modelo curricular basado en competencias, y además asumir los requerimientos técnicos de su diseño; la etapa que dedicaron a la comprensión y apropiación del discurso de las competencias no había sido considerada en los términos de referencia, lo cual redundó en que se cuestionara el tiempo destinado a este proceso inicial porque retardó la ejecución proyectada.

Apropiación del Discurso y Opiniones Críticas

En general, los académicos entrevistados manifestaron una opinión crítica respecto de la calidad de la formación inicial docente; las principales deficiencias que identificaron son: descontextualización respecto de las necesidades de las instituciones escolares, predominio de la enseñanza centrada en los contenidos y no orientada a la profesionalización, falta de reflexión y desvinculación de las instituciones de formación docente respecto de los requerimientos del sistema, específicamente de las definiciones que ha planteado la política educativa.

Desde esta perspectiva de apropiación del discurso, los cuestionamientos al currículum por competencias son considerados 'críticas ideologizadas', las cuales no comprenderían que ésta es una tendencia educativa contemporánea, respecto de la cual habría consenso, por cuanto permitiría responder efectivamente a las necesidades actuales de la educación superior en general y de la formación docente en particular.

Para aquellos que expresan una visión cuestionadora, el discurso de las competencias es una moda, una tendencia de carácter transitorio, como las diversas corrientes pedagógicas que se han sucedido históricamente. Lo consideran como una 'nueva forma de hablar en educación', la cual es descrita como un lenguaje vacío, un cliché, un lenguaje tautológico, que se usa como un eslogan, sólo como una declaración de intenciones que tendría escasas posibilidades reales de concreción en las prácticas educativas de las instituciones.

Por otra parte, algunos indican que más que una moda, es un discurso intencionado desde las políticas públicas, lo que provoca que se 'hable' de una determinada manera. Finalmente, la tercera perspectiva de apropiación del discurso se plantea como una adhesión pragmática, ya que si bien comprenden sus condiciones de producción, asumen el modelo curricular, adaptándose o planteando críticas moderadas.

El Discurso de las Competencias como Patrón de Respuesta

En el proceso de construcción curricular, el discurso de las competencias se posiciona como un patrón de respuesta puesto que se argumenta que representa la posibilidad de un cambio importante en la formación inicial docente, ya que permitiría explicitar con mayor claridad las intenciones formativas, además favorecería la innovación en la enseñanza y la superación de modelos de docencia excesivamente academicistas.

Por otra parte, también se argumenta que el currículum basado en competencias favorece la integración curricular, posibilita la evaluación de los desempeños, y también el desarrollo de competencias profesionales en contextos reales. La explicitación de intenciones formativas, la renovación de las concepciones sobre evaluación y métodos de enseñanza, y la integración curricular son características de cambios curriculares que no se resuelven únicamente mediante un modelo de competencias; cualquier modelo curricular permitiría la modificación o renovación de dichos elementos.

Todo curriculum implica una definición de intenciones formativas, por otra parte, la integración curricular es un criterio de diseño curricular, válido para cualquier tipo de modelo. Analizar las condiciones de producción del discurso implica atender a la puesta en relación de enunciados y también a las prácticas institucionales como mecanismos de regulación discursiva, es decir, cuáles son los mecanismos de inclusión y exclusión que operan en el discurso.

En relación a los lineamientos del diseño curricular por competencias, éstos contemplan procesos de análisis detallado de las tareas que conforman un desempeño y la desagregación de competencias en áreas de competencia, sub competencias, etc. Por tanto, estos procesos evidencian una contradicción del discurso, ya que en múltiples enunciados se plantea que el discurso de las competencias permitiría explicitar mejor las intenciones formativas de un currículo de formación profesional.

En el discurso de las competencias, predominantemente, se establece una disposición causal de los enunciados, la cual se evidencia en que se atribuye al modelo curricular por competencias características que garantizarían no sólo el cambio sino también la mejora de la educación superior en general, y específicamente en la formación inicial docente.

TAG: #Curriculum

Lea también: