El fenómeno de la migración se ha convertido en uno de los principales focos de atención y causa de debate en el sector político y social de nuestro país. Sobre todo, desde que salió a la luz la cantidad de migrantes llegados en masa desde Haití, Venezuela y otros países de Sudamérica en los últimos años.

En efecto, en el año 2019 se llegaron a contabilizar 1.492.522 personas extranjeras residentes en Chile, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Si bien es imposible efectuar el cálculo exacto de la cantidad de inmigrantes y chilenos de padres inmigrantes que existirán en Chile en los años venideros, ya que las migraciones obedecen a condiciones políticas, sociales y económicas, el INE predice que a contar del año 2026 la cifra de inmigrantes se reducirá y estabilizará (INE, 2021).

En consecuencia de lo anterior, es que podemos aventurarnos a expresar que para el año 2050 las Fuerzas Armadas de Chile serán multiculturales, es decir, contarán con chilenos hijos de inmigrantes en sus filas. Entenderemos por multiculturalidad “la existencia de varias culturas que conviven en un mismo espacio físico, geográfico o social. Abarca todas las diferencias que se enmarcan dentro de la cultura, ya sea religiosa, lingüística, racial, étnica o de género” (Multiculturalidad, 2019).

El primer fundamento que valida lo planteado corresponde a que el importante aumento de inmigrantes en la población chilena que se está dando en la actualidad generará una mayor presencia de personas de distintas culturas en las Fuerzas Armadas. Si para el censo del 2002 teníamos 184.464 extranjeros, el 1,2% de la población total, el Ministerio del Interior estimó que para finales del 2018 existían 1.251.225 inmigrantes, que alcanzan el 6,6% de la población total. Hemos experimentado en 15 años un fenómeno de inmigración inédito en la historia republicana de Chile, pero además concentrado en el trienio 2015 - 2017. (Merbilháa, León, Haindl, & Van Nievelt, 2020, p.

En cuanto a la edad de los inmigrantes, y tomando como base al censo de abril de 2017 y las encuestas de empleo e ingresos del INE, el gobierno concluyó que la población inmigrante se caracteriza por ser más joven que la población promedio de Chile. “Efectivamente, el 60% de los inmigrantes se concentra en el tramo de 25 a 50 años, en relación con el 35% de los chilenos” (Merbilháa, León, Haindl, & Van Nievelt, 2020, p. 226). Considerando el tramo de edad de los actuales inmigrantes, podemos suponer que para el año 2050 la primera generación de chilenos de padres inmigrantes estará en edad laboral.

Por otra parte, es bien sabido que las instituciones de la Defensa son una muestra de la sociedad y que quienes las componen son oriundos de distintas partes del país, hasta de las más recónditas.

Motivaciones para ingresar a las Fuerzas Armadas

El segundo motivo para afirmar que las Fuerzas Armadas serán multiculturales en el 2050 es que chilenos hijos de inmigrantes buscarán ingresar a las instituciones de la Defensa porque será una opción atractiva para ellos. En primer lugar, se encuentran las motivaciones económicas. De hecho “se reconoce como principal motivación para migrar aquella que se relaciona con las potenciales ganancias del individuo asociadas a participar en el mercado laboral del país de acogida” (Aninat & Vergara, 2019, p. 66). Al respecto, el libro “Inmigración en Chile. Una mirada multidimensional”, señala que “los inmigrantes vienen al país a buscar nuevas oportunidades y que, en su gran mayoría, hacen un enorme esfuerzo por tener éxito en esa búsqueda” (Aninat & Vergara, 2019, p. 19). Ahora bien, generalmente los inmigrantes no cuentan con las mismas oportunidades que los chilenos.

Al respecto, en el libro “Inmigración en Chile. Una mirada multidimensional”, se indica: “Su ingreso a los distintos sectores (salud, sistema previsional, educación, vivienda) no está exento de trabas, por lo que demoran algunos años en igualar las condiciones de los locales, llegando en ciertos aspectos incluso a superarlos” (Aninat & Vergara, 2019, p. Muchas veces esta dificultad para ingresar al mercado laboral también afecta a los hijos de esos mismos inmigrantes.

En segundo lugar, se encuentran las motivaciones e intereses personales. Es de esperar que cierto porcentaje de personas sientan la necesidad de pertenecer a alguna rama militar, dado que su esencia humana así lo requiere, generando una pasión desconocida por querer ejercer en determinada área de las Fuerzas Armadas. Siempre me ha atraído lo técnico (sistemas, naves navales y aéreas), la disciplina, el orden, la jerarquía, promocionar, las tradiciones, el compañerismo y actos militares.

Como tercera y última motivación para el ingreso a las Fuerzas Armadas está la vocación de servir a la patria. En este sentido, el servicio militar es un aporte, ya que permite que personas ajenas al ámbito militar conozcan ese mundo y eventualmente se interesen por él. Para los hijos de inmigrantes, este acercamiento que provee el reclutamiento obligatorio es aún más relevante, porque al ser hijos de extranjeros, se podría asumir que la defensa de una nación que no sienten como totalmente propia les es totalmente extraña.

Respecto a este tema, el informe “Inmigración y cultura de defensa”, del Ministerio de Defensa de España indica: “En la segunda generación es posible que exista mayor contacto, pues los hijos de inmigrantes serán objeto de las campañas de reclutamiento, al margen de la nacionalidad de origen de sus padres” (Jordán, 2002, p.

En resumen, las razones que podrían incentivar a los hijos de inmigrantes a ingresar a las instituciones de la defensa chilena serían motivaciones económicas, pasión por lo militar y vocación de servicio a la patria.

Oposición a la multiculturalidad en las Fuerzas Armadas

A pesar de lo anteriormente expuesto, hay personas que se oponen a la multiculturalidad en las Fuerzas Armadas. El argumento que esgrimen es que se trata de instituciones muy tradicionalistas, cuya cultura militar y valores están profundamente arraigados. Al respecto, el artículo “La inmigración en la agenda de seguridad en Chile. Las generaciones de descendientes de migrantes que mantienen sus tradiciones, que no son permeados culturalmente por la cultura chilena, pero que pasan a ser ciudadanos chilenos, y que por lo tanto pueden optar a cargos en la administración pública, en las Fuerzas Armadas, en las Fuerzas de Seguridad Pública, generarán un problema. (Navarrete, 2019, p.

Por lo tanto, existe el riesgo de que personas no integradas a la cultura nacional pasen a ser funcionarios del Estado. Sin embargo, es poco probable ya que en Chile se está apoyando mucho la integración de los inmigrantes y su descendencia. Un ejemplo de ello es lo que ocurre en los colegios. Se observa que la mayor concentración de inmigrantes no ha perjudicado ni la convivencia al interior de los establecimientos ni el rendimiento académico de los estudiantes. Por el contrario, se revela una mejora en las percepciones de discriminación y de violencia de estudiantes. (p.

Sumado a lo anterior, añaden que “la relación negativa entre la diversidad étnica y las actitudes nativistas estimada para Chile es más atenuada que la estimada en países desarrollados” (Aninat & Vergara, 2019, p. 343). Además, lo habitual es que la segunda generación de los inmigrantes haga suya la identidad del país en que ha nacido, aunque sumen a ella determinadas nociones y prácticas propias de su identidad de origen (sociedad multicultural). (p.

Sin embargo, Jordán (2002) puntualiza que para que exista este tipo de integración es preciso que los padres de los inmigrantes “se hayan integrado suficientemente y que no se eduque en el interior de una identidad de resistencia, pues de lo contrario podrían rechazar o verse excluidos de la identidad nacional” (p. 22). Por otra parte, agrega: “es probable que, conforme se sucedan las generaciones, se avance en la integración multicultural y se reduzcan los problemas de convivencia” (p.

El Servicio Militar en Chile

En primera instancia, el servicio militar es voluntario y luego obligatorio si no se completan los cupos del contingente necesario para las FFAA. No hay que inscribirse para hacer el servicio militar. Que el Registro Civil transfiere los datos de las personas que cumplen 18 años a la Dirección General de Movilización Nacional.

  • Todos los hombres chilenos entre 17 y 24 años.
  • Tener nacionalidad Chilena
  • Cédula de Identidad vigente.
  • Tener entre 17 años (cumplidos y contar con la autorización de sus padres o tutor legal) y 24 años de edad.

El servicio militar es voluntario para las mujeres, quienes sólo pueden cumplir este deber en el Ejército. Las interesadas deben tener entre 17 y 24 años, ser chilenas, haber rendido Tercero Medio, ser solteras, sin hijos y tener salud compatible.

No, puede cumplirse en el Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y, en ciertos casos, en la Defensa Civil. La Defensa Civil es una institución dedicada al servicio a la ciudadanía y al apoyo a la comunidad en casos de emergencias o desastres naturales. Si fuiste destinado a participar de ella, debes hacerlo por 12 meses, participando de instrucción premilitar y en los cursos de perfeccionamiento de esta entidad.

La persona que realiza el servicio se transforma en una reserva militar en caso de necesidad del país, hasta los 45 años.

Es posible postergar la realización del servicio hasta por doce años, por estar cursando estudios superiores o por estar en cuarto año medio, o estar haciendo uso de becas o acreditar residencia en el extranjero. También puede pasar que una persona esté excluida de hacer el servicio por una incapacidad física o psíquica permanente, o por inhabilidad moral calificada, o quienes hayan sido condenados a una pena aflictiva (mayor a tres años y un día).

Tras cumplir con el Servicio, la persona tiene derecho a conservar la matrícula en la universidad, instituto o centro de formación técnica que cursaba.

Sueldos para los soldados conscriptos

Para incentivar la inscripción de voluntarios, se han fijado sueldos para los soldados conscriptos. Los montos que reciben dependen de los grados que tenga cada conscripto y van desde los $ 75.158 para los que tengan grado 32 hasta los $ 95.282 para quienes sean grado 23. A ello se suman las asignaciones y gratificaciones, según corresponda.

Si no te presentas al ser convocado por la lista de llamados, serás considerado Infractor, y quedarás inhabilitado de forma absoluta para ejercer cargos y oficios públicos. Si fuiste destinado a la Defensa Civil y no te presentas, serás sancionado con una multa de cuatro a ocho UTM (Entre $160.000 y $320.000). Si fuiste declarado Infractor o Remiso y quieres evitar la sanción, deberás realizar el Servicio Militar en la modalidad de Conscripción Ordinaria por un período de dos años. Significa que no fuiste llamado en el Sorteo General para cumplir el Servicio Militar Obligatorio, o que fuiste llamado, pero no acuartelado.

Las primeras visitas son determinadas por cada Unidad Militar.

El sorteo general es un sorteo público, aleatorio y transparente, que se realiza con los varones para completar los cupos que no se llenaron con conscriptos voluntarios.

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