La reducción de la semana laboral a menos días, pero manteniendo la misma carga de trabajo y salario, ha ganado fuerza en Europa en los últimos años, especialmente tras la pandemia. Desde 2022, España ha comenzado a probar la jornada laboral de cuatro días. La iniciativa cuenta con presupuesto del gobierno español para desarrollar un plan piloto con la participación voluntaria de empresas de distintos sectores económicos. Esta medida genera controversia y dudas en la sociedad española.

El caso de éxito de Islandia

Islandia se ha convertido en un referente mundial por su éxito en las pruebas de la semana laboral de cuatro días, logrando equilibrar productividad y calidad de vida de los trabajadores. Las primeras pruebas en Islandia ocurrieron entre 2015 y 2019. En Reikiavik, más de 2.500 funcionarios del sector público participaron en estos ensayos, representando el 1% de la población activa. La jornada semanal de trabajo pasó de 40 horas a 35 o 36, sin afectar el salario.

Inicialmente, el plan incluía a trabajadores del Ayuntamiento de Reikiavik, pero tras la presión de grupos de la sociedad civil y sindicatos, se incluyeron otras áreas como hospitales, servicios sociales y oficinas.

Resultados de los ensayos en Islandia

Los resultados de los experimentos fueron claros: la semana laboral de cuatro días fue un éxito. Investigadores del laboratorio Autonomy y la Asociación Islandesa por una Democracia Sostenible (Alda) analizaron datos de los ensayos y descubrieron que la productividad no solo se mantuvo, sino que aumentó en la mayoría de los puestos de trabajo. Además, el bienestar de los trabajadores mejoró significativamente: se sentían menos estresados, con menos riesgo de síndrome de burnout, y el cambio facilitó el equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

Gudmundur D. Haraldsson, investigador de Alda, argumentó que la reducción de la semana islandesa demuestra que no solo es posible trabajar menos, sino que también es posible el cambio progresivo.

Las pruebas también fueron claves para modificar los patrones de trabajo en Islandia, ya que los sindicatos comenzaron a negociar una semana laboral de cuatro días para miles de trabajadores afiliados. Entre 2020 y 2022, el 51% de los trabajadores de todo el país aceptaron la posibilidad de reducir sus días de trabajo.

Impacto económico en Islandia

La experiencia de Islandia demostró que es posible mantener o aumentar la productividad sin pérdida de salario y sin afectar negativamente la economía.

La perspectiva en España

La iniciativa de la jornada laboral de cuatro días en España busca mejorar la salud mental de los trabajadores y la organización de su vida personal. Un estudio realizado en Islandia, con 2.500 empleados que redujeron sus jornadas a 35 o 36 horas semanales manteniendo el mismo sueldo, mostró que los trabajadores se sentían menos estresados y con más energía gracias a que podían dedicar más tiempo a socializar, realizar actividades de ocio y organizar mejor las tareas del hogar.

La doctora en Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, Olaya Martín, comentó que la mejora en la productividad es una de las principales ventajas para los empresarios:

“Hay ejemplos de otros países, como Nueva Zelanda, Microsoft en Japón, varias compañías que lo han puesto en práctica en Estados Unidos, en Suecia o en Islandia. Y en todos ellos hay evidencias de que la productividad no disminuye e incluso aumenta debido a una eficiente organización del trabajo. Lo conveniente sería identificar formas de trabajo eficientes para eliminar los llamados tiempos muertos”.

La experta en organización del trabajo explicó los beneficios a nivel social de esta medida. “La jornada laboral se ha mantenido a lo largo de estos 100 años, pero la productividad ha aumentado lo que significa que se necesita menos mano de obra para producir y ello supone un problema en la demanda de empleo. Por ello, sería conveniente una reducción de la jornada laboral para disminuir la tasa de paro estructural. Pero además, si se mejoran las condiciones laborales y cuanta mayor clase media exista, más se consumirá y ello repercutirá también en el mercado laboral”, sostuvo.

Controversias y dudas en el sector empresarial español

En España, las empresas que han apostado por esta fórmula son anecdóticas y la iniciativa ha generado controversias. Las principales dudas tienen que ver con cómo repercutirá en el sueldo de los trabajadores. Desde la parte empresarial son reticentes e incluso reniegan los posibles beneficios porque tienen la idea de que la reducción de jornada lleva aparejada una disminución de productividad y un peor servicio.

Algunas empresas españolas han planteado soluciones intermedias, como Telefónica y Desigual. El Ejecutivo español ha anunciado que comenzará el trámite formal para aprobar el anteproyecto de ley que busca reducir la jornada laboral a 37,5 horas semanales a partir de 2025. Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Empleo de España, explicó que las patronales Ceoe y Cepyme rechazaron la propuesta al considerar que una medida de este tipo debería implementarse mediante acuerdos en la negociación colectiva y no a través de una ley.

La propuesta legislativa incluye tres ejes principales: la reducción de la jornada laboral sin disminuir salarios, la creación de un registro horario digital accesible por la Inspección de Trabajo y la regulación del derecho a la desconexión digital. Además, se ha abierto una mesa técnica entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos españoles para resolver detalles pendientes, como la dureza de las sanciones contra empresas que incumplan el registro horario. La medida representa un paso clave para modernizar la legislación laboral en el país europeo.

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