Tal como se había anticipado hace algunos meses, Chile nuevamente se encuentra en un complejo escenario en materia laboral. Las últimas cifras entregadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) revelaron que el desempleo alcanzó un 8,9% a nivel nacional, lo que enciende las alertas sobre la salud del mercado del trabajo. Según el INE, más de 850 mil personas están actualmente desempleadas en el país.
El desempleo no solo afecta a quienes buscan trabajo sin éxito, sino que también genera un clima de inseguridad en los trabajadores activos, limitando el consumo y agudizando la desigualdad. El panorama internacional tampoco ayuda.
Causas del Desempleo en Chile
Las razones del desempleo son múltiples: la ralentización de sectores como la construcción y el comercio, el término de proyectos de inversión pública, y una menor actividad económica generalizada. La informalidad también se mantiene elevada, superando el 27% en algunas regiones, lo que refleja la dificultad de muchas personas para acceder a empleos estables con contrato y seguridad social.
El economista e investigador de la Fundación Sol, Marco Kremerman Strajilevich sitúa la desigualdad de ingresos y el alto endeudamiento de los trabajadores como los principales factores que explican el bajo dinamismo de la economía. Critica la excesiva ideologización y complicidad de las autoridades con los grupos económicos y denuncia un régimen laboral hecho a la medida de los grandes empresarios.
Al hacerse la pregunta ¿por qué Chile no crece?, la respuesta típica desde la ortodoxia económica neoliberal es que sucede por falta de inversión, producida por la incertidumbre que generan las reformas. Pero en el mundo se esgrimen motivos muy distintos para explicar por qué las economías han dejado de crecer. Se afirma que la crisis económica y financiera de 2008 no ha terminado y que China, con sus altas tasas de crecimiento, ha apuntalado a la economía global. Pero hoy ese país comenzó a crecer con tasas más bajas, lo que genera el ‘efecto contagio’ hacia otras economías.
Factores Estructurales y Desigualdad
El principal motivo de la crisis radica en que Chile no ha cambiado su matriz productiva, basada en la explotación de materias primas, ni ha dejado de ser un país desigual, aunque hasta el Fondo Monetario Internacional dice que los países desiguales ven amenazado su crecimiento. La matriz productiva extractiva chilena es rentista y dependiente de recursos como el cobre. Los commodities están pasando por un momento muy difícil.
Según la encuesta Casen 2015, la mitad de los trabajadores está ganando menos de 300 mil pesos líquidos, en un país que tiene un PIB por persona que está bordeando los 25 mil dólares.
El Problema del Endeudamiento
El endeudamiento está originando grandes tensiones dentro del modelo económico. Este año irrumpirán las deudas en educación. Hay organizaciones como Deuda Educativa, integrada por estudiantes de educación superior vinculados por el Crédito con Aval del Estado (CAE) y de Corfo, que antes de egresar ya tienen deudas gigantescas que hipotecan su futuro. Ello limita su libertad laboral y los obliga a conseguir a cualquier precio un trabajo para pagar deudas.
El estudiante endeudado está decepcionado porque el título no cubre sus expectativas. Los hogares de esos alumnos también quedan amarrados y crece la conciencia de lo que significa endeudarse en una sociedad como la chilena. El dinamismo de las ventas del comercio se explica con este endeudamiento. Según el informe Dicom-Equifax, once millones de personas, de un universo total de catorce millones de mayores de 18 años, están endeudadas.
Desempleo Oculto: Un Fenómeno Silencioso
En paralelo, existe un fenómeno silencioso pero creciente, como es el desempleo oculto, compuesto por personas que han dejado de buscar trabajo activamente al no encontrar oportunidades acordes a su perfil. Los Ministerios de Economía y Hacienda analizan las cifras de empleo con una visión limitada, conformándose con generar empleos, sin analizar cuántas horas trabaja cada persona en una semana.
En Canadá o Estados Unidos se publican distintas tasas de desempleo. Hay una oficial, pero también está la tasa corregida por subempleo, y consignan un fenómeno llamado desempleo oculto, que corresponde a personas que aparecen inactivas, porque se cansaron de golpear puertas, pero que si les ofrecieran trabajo lo aceptarían de inmediato.
Chile tiene muchos subempleados y eso demuestra que seguimos teniendo el mismo desempleo estructural histórico; porque la matriz productiva no puede generar empleos de calidad. Fundación Sol trabaja con cifras públicas y confiables, como la encuesta nacional de empleo del INE, pero utiliza instrumentos alternativos para analizar la calidad del empleo.
Rol de los Sindicatos
El Plan Laboral de Piñera se hizo para que el trabajo no interfiera la acumulación de capital y para que la huelga no paralice la producción. El proyecto de ley del gobierno intentó eliminar el reemplazo en huelga, pero no hubo voluntad política ni una correlación de fuerzas suficiente dentro de la Nueva Mayoría para implantar el derecho a huelga efectivo, sin reemplazo y con negociación colectiva en cualquier momento de la relación laboral.
También está el paralelismo sindical, expresado en el hecho que la ley permite negociar a grupos de trabajadores no sindicalizados, muchas veces alentados por las empresas, rompiendo así con la titularidad del sindicato en la representación de los trabajadores en la negociación colectiva. La cultura individualista ha penetrado fuertemente la mentalidad laboral y en esa línea, el sindicalismo despolitizado limita sus demandas a los problemas inmediatos.
La Central Unitaria de Trabajadores y otras centrales sindicales no están dando cuenta de las necesidades de los trabajadores ni de la acentuación del conflicto entre capital y trabajo. El subempleo está ausente del lenguaje de los sindicalistas tradicionales. Ellos solo hablan de desempleo, aunque los subcontratados llegan -según cifras oficiales- a un millón de personas, entre las cuales hay muchas que trabajan solo quince o veinte horas semanales.
Estrategias para Enfrentar el Desempleo
Ante este escenario desafiante, adoptar una actitud proactiva es fundamental. Una de las formas más efectivas para enfrentar el desempleo es mantener una actitud activa de actualización. Hoy existen múltiples cursos gratuitos o de bajo costo en línea, además de programas de capacitación financiados por el Estado o por empresas privadas. La transformación económica ha abierto oportunidades en sectores que antes no eran tan visibles.
El aislamiento puede ser uno de los peores enemigos cuando se atraviesa una etapa de desempleo. Por eso es importante activar las redes personales, profesionales y digitales. En momentos de incertidumbre, muchas empresas prefieren contratar mediante servicios transitorios o recurrir a empresas de outsourcing. A través de estos servicios es posible acceder a empleos formales, con contrato, protección legal y experiencia concreta que luego puede facilitar la obtención de un puesto fijo.
Buscar trabajo puede ser un proceso agotador y emocionalmente desgastante. El bienestar emocional influye directamente en el desempeño durante entrevistas, la redacción de un currículum y la toma de decisiones. Si es necesario, se puede buscar apoyo en programas gratuitos de contención psicológica o redes comunitarias.

