El aprendizaje no siempre es un camino sencillo, y a pesar de que la mayoría nos consideramos partidarios de ello, minimizamos los grandes enemigos que nos acechan durante este proceso que consta de varias etapas.
Es por eso que al saber identificar dichos obstáculos podremos estar a la defensiva para combatirlos, y ser victoriosos con un ciclo de aprendizaje satisfactoriamente completado; y de esta manera, avanzar hacia la siguiente aventura.
Los Enemigos Internos del Aprendizaje
Los enemigos del aprendizaje son contrincantes internos que están presentes al momento de aprender algo nuevo. La clave para enfrentarlos es saber cuál es tu rival, ser consciente de ellos en todo momento y planificar estrategias para sobrellevarlo y seguir adelante.
El primer enemigo por el que todos hemos pasado, y de los que se podría decir que se derivan todos los demás, es el miedo.
Principales Obstáculos en el Proceso de Aprendizaje
- Ceguera: Este primer enemigo, es uno del que no nos damos cuenta, y se refiere a que no percibimos nuestra propia incompetencia. Al no saber que no sabemos, pensamos que no tenemos nada más que aprender y nos cerramos ante nuevos conocimientos.
- Miedo a la incompetencia: Declarar que somos incompetentes y no sabemos algo puede ser difícil de admitir para la autoestima de las personas. Por lo general, el tener miedo a la incompetencia se traduce a tener miedo de quebrar su imagen ante otras personas e incluso ante sí mismos.
- Vergüenza: Como las primeras caminatas de un infante: torpes, desbalanceadas y hasta cómicas, la adquisición de nuevos conocimientos está llena de errores. Sin embargo, una persona insegura se centrará en la vergüenza de cometer errores y huirá, humillada.
- Tentación: No hay manera más sencilla para salir de un problema que victimizarse.
- Orgullo: Las personas que son acechadas por este enemigo no piden ayuda para probar a otros su independencia, ya que de lo contrario lo ven como debilidad.
- Arrogancia: Este opositor se engaña a sí mismo pensando que ya lo sabe todo. La humildad es la clave para hacerlo a un lado, de esta manera se podrán observar con claridad las áreas de oportunidad para mejorar y cumplir con los objetivos de aprendizaje previamente establecidos.
- Pereza: La práctica hace al maestro. Aprender es una actividad que requiere de energía y esfuerzo constante, por lo que una persona floja preferirá mantener su incompetencia.
- Impaciencia: Como se ha mencionado anteriormente, el camino del aprendizaje no es sencillo. Se debe contar con una motivación a largo plazo y no depender de gratificaciones inmediatas, ya que esto puede hacer que el aprendiz se sienta frustrado.
- Desconfianza: La confianza en el instructor y en uno mismo es vital para lograr el entendimiento de un aprendizaje, dado que desconfiar crea una barrera que dificulta y hasta llega a imposibilitar el aprendizaje. Someterse ante las enseñanzas del maestro hará que seamos más abiertos hacia dichos conocimientos.
- Confusión: Siendo parte de la práctica de la paciencia y la confianza, habrá ocasiones donde el aprendiz no entienda el por qué está aprendido alguna práctica o ejercicio. Las cosas desconocidas y nuevas asustan y hasta enojan, por lo que esta confusión y falta de confianza en el instructor puede ahuyentar a algunas personas.
Y tú, ¿pudiste reconocer a los enemigos que sabotean tu proceso de aprendizaje?
Fuente: Kofman, F. (2001) Metamanagement Tomo I. Naucalpan, México: Ediciones Granica México S.A.
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