Como cada viernes, The Clinic y Santiago en 100 Palabras presentan una selección de los mejores cuentos que han participado del evento literario.
Iniciando mayo y en la semana en que se celebró el día de trabajador, esta selección incorpora relatos con el trabajo como eje central.
Un mueblista que al trabajar recuerda su infancia, un oficinista optimista que oculta un secreto y una cocinera que recorre apurada La Vega son parte de la selección de cuentos que The Clinic y Santiago en 100 Palabras presentan este viernes y cuya temática principal se centra en el trabajo.
El cuento ganador del primer lugar recibirá un premio de dos millones de pesos.
Uno de los relatos nos transporta a la infancia a través del olfato: Ese olor me hizo retroceder a mi infancia. Él era mueblista y yo iba a jugar con su hija. Ella solo tenía cuatro años. Un día ya no quise jugar en su casa.
Otro cuento describe la meticulosidad de una costurera: Con cuidado, para que no se le cayeran los alfileres, continuó con el pulso firme hasta la última costura. La boca ya estaba lista, así que ahora daba lo mismo si se despertaba.
La vida apresurada de una cocinera en La Vega también es retratada: Apresurada en llegar a su lugar de trabajo, tomó su bolso y corrió a una calle principal para tomar un taxi, dijo al conductor que la llevara al barrio La Chimba, a las cercanías de la ribera del río Mapocho; La Vega Chica. Evadió charcos de agua, uno que otro hoyo, apiladas cáscaras de fruta, saludó a los que conducen los carretones, extranjeros, locatarios y vendedores ambulantes. Se colocó apresuradamente su delantal de trabajo e ingresó a un sector de la cocina; tomó harina, zapallo, manteca, sal y Royal, extraordinariamente rápido amasó, armó y frio sopaipillas.
La dualidad de la apariencia y la realidad se manifiesta en un oficinista: A un amigo mío de la oficina, que es el rey de los optimistas y a quien nunca se le ve triste, le pregunté cierto día cuál era su fórmula. “Estoy muriendo”, me respondió simplemente.
Finalmente, un trabajador de la construcción reflexiona sobre su entorno: Se mira las manos sucias y partidas antes de caminar hasta la baranda del andamio. Está en la punta del edificio. Durante un rato observa la ciudad abrazada por la nube de esmog. Luego ve emerger las siluetas de las construcciones aledañas. Y al cabo de un momento, desde la cumbre de una de ellas, observa el destello de la luz del sol rebotando en un pequeño espejo que sostiene un hombre en su mano.
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