Se conoce como aspectos formales o formato de la escritura al conjunto de consideraciones de presentación, organización y apariencia que acompañan al texto y que no tienen que ver con su contenido. Estos constituyen un factor fundamental para lograr que cualquier trabajo académico proyecte profesionalismo.
Aspectos Formales de la Escritura
Tipografía
La tipografía es un factor fundamental para cualquier trabajo académico, pues a través de ella proyectas profesionalismo. Por eso, es fundamental que elijas un tipo de letra adecuado que te permita presentar tu trabajo al lector de la mejor manera posible. Así, debes evitar letras más lúdicas como “Comic Sans”, ya que estas fueron diseñadas para ser utilizadas en un contexto informal.
Recomendación: a partir de las normas APA, te sugerimos usar las fuentes más neutras y legibles: Arial, Calibri o Times New Roman.
Interlineado
Es el espacio que hay entre una línea y otra de un mismo párrafo. Existen diferentes medidas, “sencillo”, “espacio y medio”, “doble”, etc.
En el Inicio de Word, se puede seleccionar el interlineado de dos formas. Al hacer clic en “Párrafo”, se desplegará el menú que te permitirá ajustarlo en la medida que determines.
Alineación
El contenido de los párrafos se puede alinear a la izquierda o a la derecha. Además, se puede centrar o justificar. Este tipo de alineación se utiliza para facilitar la lectura.
Márgenes
Es el área entre el contenido de una página y los bordes de esta. En la sección “Disposición”, puedes realizar el ajuste en “Márgenes”.
Numeración de Página
En el menú, tras seleccionar “Insertar”, en “Encabezado” y pie de página, se elige la opción “Numeración de página”.
Recomendación: en un trabajo académico, la numeración de las páginas comienza en la “Introducción”, correspondiente a la nº 1, pero el número no aparece.
Énfasis (Negrita y Cursiva)
En el Inicio de Word, es posible activar el formato de negrita y de cursiva.
Este resalte tipográfico no debe utilizarse dentro del texto para destacar términos o resaltar una palabra. Se usa para indicar que una palabra o un grupo de ellas tiene un sentido especial que no se corresponde con el léxico común de la lengua.
Recomendación: debemos evitar la superposición innecesaria de elementos para destacar. Por ejemplo, si usas cursiva, no hace falta que, además, agregues negrita.
Listas (Numeradas y Viñetas)
Se utilizan para organizar distintas ideas, elementos, aspectos, etc. Se debe escoger listas numeradas en el caso de que se requiera presentar un orden específico. Por ejemplo, un procedimiento. En el caso de que los elementos tengan la misma relevancia, se usan viñetas.
Recomendación: si tu objetivo es enumerar acontecimientos dados en orden cronológico, las listas numeradas serán la mejor opción. Por ejemplo, al explicar pasos de un proceso. Si el orden de aparición de los elementos no altera el proceso, las viñetas funcionarán perfectamente.
Tablas, Figuras y Fórmulas
En los informes de proyectos e informes técnicos se suelen insertar figuras o imágenes (de las inspecciones técnicas del sitio, por ejemplo); tablas (sobre todo de costos o materiales) y fórmulas (en la introducción teórica, por ejemplo).
Recomendación: el uso de tablas y figuras en trabajos de investigación es esencial para la legibilidad del documento. Así, el lector tiene la oportunidad de comprender los datos a través de una presentación visualmente atractiva.
Portada
La información relevante en cuanto al tema y autor se presenta en la portada. En el Informe de Proyecto de Portafolio, así como en otros trabajos de investigación, se deben presentar los nombres de las personas que colaboraron en el trabajo, la sección y asignatura, además del profesor a cargo del curso.
Recomendación: la portada es la parte frontal de tu trabajo académico y, por lo tanto, es lo que va a llamar la atención a primera vista.
Estructura del Informe
La estructura del informe se compone de tres partes: introducción, desarrollo y conclusión. En un informe se distinguen las siguientes partes, referidas por el orden en que aparecen. Es una lista de los contenidos del trabajo realizado. La introducción es la “puerta de entrada” de tu trabajo. La conclusión debe ser proporcional a la extensión del trabajo y guarda una relación directa con la introducción.
Estructura de una Tesis
En casi todas las carreras es obligatorio entregar un texto de investigación extenso al final de tu proceso para poder optar a tu grado o título universitario. La tesis es famosa por ser muy difícil de enfrentar. Como te dijimos, la tesis surge como producto de un proceso de investigación. Por eso, antes de pensar en escribirla debes tener total claridad sobre el tema y el problema que quieres abordar, y al menos algún esbozo de referentes teóricos, las acciones que realizarás (siempre siguiendo un método) y, ante todo, el objetivo que persigues con esta investigación. A medida que avances en tu investigación, tu trabajo se irá plasmando en un texto con varias secciones que cumplen funciones específicas.
Introducción
La introducción tiene el propósito de atraer a tus lectores. Por lo general, indica cuál fue el tema que abordaste, qué tipo de estudio desarrollaste y sobre todo por qué lo que hiciste es interesante.
- Establecer el territorio. Es decir, mostrar por qué el tema que escogiste es relevante y reportar qué es lo que se sabe sobre este.
- Establecer un nicho. Es decir, clarificar qué es lo que aún no se sabe sobre el tema y, por lo tanto, mostrar cuál es el espacio (brecha o vacío) en el que puedes aportar algo.
- Ocupar el nicho. Es decir, explicitar el propósito de tu investigación. Seguro ya adivinaste: este debe abordar precisamente ese espacio que aún no ha sido del todo explorado.
Desarrollo
En esta sección se desarrollan de manera más extensa los antecedentes clave del tema de investigación. En ocasiones se divide en «marco teórico» y «revisión de literatura» pero otras veces aparece como una sola sección integrada.
- Presentación de conceptos y/o teorías clave.
- Presentación de investigaciones.
Objetivos e Hipótesis
En este apartado se presentan los objetivos generales y específicos del estudio. Los verbos típicos de objetivos generales son «analizar», «evaluar», «proponer» y en estudios más exploratorios se usa también «describir» o «conocer». En cambio, los objetivos específicos suelen representar acciones cognitivas más sencillas o acotadas como «identificar», «describir», «comparar», entre otros.
Las hipótesis son más frecuentes en tesis del campo de las ciencias experimentales y son afirmaciones que deben ser probadas o refutadas. Un ejemplo de hipótesis es: «Las neoplasias de cavidad oral de erizos de tierra (Atelerix albiventris) presentan características clínico-patológico de alta malignidad.» (extraído de repositorio uchile).
Metodología
En esta sección se detalla cómo, es decir, a través de qué procedimientos, métodos de análisis o secuencia de acciones fue realizada la investigación. Ahora bien, la metodología suele variar mucho de una disciplina en otra.
Resultados
En esta sección se presentan los resultados que obtuviste tras la aplicación de tu método. Esto no quiere decir que debas reportar absolutamente todo lo que encontraste, más bien, se trata de seleccionar aquellos hallazgos que mejor responden a tu pregunta de investigación, objetivo o hipótesis.
Discusión
En esta sección se establecen relaciones entre los resultados obtenidos y las teorías o investigaciones previas. En esta sección se interpretan los resultados o hallazgos, es decir, se plantea qué significan y/o qué implicancias tienen para el conocimiento y la investigación en el área.
La sección «Profundiza» de esta página contiene guías más detalladas y extensas sobre las diferentes partes de la tesis. La tesis no se escribe de una sola vez. Es fundamental que vayas explorando tus propias estrategias de escritura. Recuerda que cada persona es diferente y lo que funciona para una puede no funcionar para otra. Revisa los materiales de este sitio web para aprender más y ejercitar.
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