The Washington Post reveló una operación secreta de la CIA que se extendió durante 48 años, involucrando a la empresa Crypto AG. Esta compañía vendía equipos de cifrado de mensajes militares y diplomáticos a por lo menos 120 países. Sin embargo, estos equipos contenían una falla que permitía a los estadounidenses espiar las conversaciones.

La inteligencia de la ex República Federal Alemana (RFA) compartió la propiedad de los secretos y las utilidades de Crypto con la CIA durante la Guerra Fría. Esta estrategia secreta fue conocida en los altos mandos de la CIA como “Operación Minerva”: la compra ultra confidencial en 1970 de la empresa suiza Crypto AG.

La Operación Minerva en América Latina

Las dictaduras del Cono Sur de América en los ´70 no estuvieron al tanto de que sus mensajes para coordinar asesinatos de opositores alrededor del mundo, a través de la Operación Cóndor, estaban siendo monitoreados por Estados Unidos. Por ejemplo, Argentina no tuvo idea de que sus comunicaciones militares supuestamente seguras, estaban siendo entregadas por Estados Unidos al Reino Unido durante la Guerra de Las Malvinas.

La revelación llegó gracias a una investigación del Washington Post en alianza con la televisión pública alemana (ZDF). La participación de los alemanes se explica porque en un principio la inteligencia de Alemania Occidental (la ex RFA), también tuvo el control de Crypto. De hecho, la CIA y la agencia de inteligencia de los alemanes (BND) compraron en conjunto Crypto por unos US$5,75 millones.

La CIA y los alemanes se mantuvieron con la propiedad de Crypto hasta 1993, cuando la BND le vendió su parte a los estadounidenses. Desde 1993 y hasta 2018, la CIA fue la única propietaria de Crypto. Hasta ese momento, ambas agencias operaron un negocio con doble ganancia: millones de dólares en utilidades y la información secreta militar y diplomática de más de 100 países.

El Caso de Chile

En Chile los equipos de Crypto habrían sido utilizados por el Ejército, al menos, desde 1976, cuando la dictadura brasilera le proporcionó equipos para coordinar las acciones terroristas de la Operación Cóndor. Esos equipos se siguen utilizando en el país.

Esa información militar secreta particularmente sensible estuvo a la vista de los servicios secretos estadounidenses y alemanes durante décadas, los que siempre tuvieron acceso a las comunicaciones supuestamente cifradas del Ejército y la Cancillería chilena.

En cuanto a los intermediarios que usó Chile para la compra de los equipos Crypto, CIPER pudo establecer que, al menos desde 2013, los equipos fueron comprados por el Ejército a través de una empresa de propiedad de Virgilio Cartoni, el proveedor favorito de los militares.

Los lobistas de Crypto en Chile, relacionados con Cartoni, han ofrecido los equipos de cifrado de mensajes al Ejército y también a otras instituciones policiales, como la PDI. La ruta de la empresa suiza en Chile lleva hasta un histórico proveedor de armas del Ejército: Virgilio Cartoni Maldonado. Es su empresa C Y M S.A.

Entre 2016 y 2019, los ejecutivos de la firma fundada por Cartoni sostuvieron 16 reuniones por Ley de Lobby ante distintas autoridades de las Fuerzas Armadas y de Orden para presentar los productos y servicios de Crypto.

El primer antecedente data de octubre de 2016, cuando el entonces Jefe de Logística de la PDI, Eduardo Rodríguez-Peña Troncoso, recibió por una hora a Carlos Machuca Woodbridge, un agente de C Y M S.A (hoy llamada Séneka) que se presentó como gestor de intereses.

El 18 de abril de 2017 debutaron como representes de Crypto otros dos ejecutivos de C Y M S.A: Robinson Leiva Sfeir y Juan Valero Mandujano. Con el tiempo se volvieron los agentes más utilizados por la compañía de Cartoni al momento de representar los intereses de la empresa suiza. En su primera incursión se reunieron con el director de Mando y Control Estratégico del Estado Mayor Conjunto del Ejército, Jean Pierre Desgroux.

Que Valero Mandujano sea el representante de Cyrpto que más reuniones ha sostenido con el Ejército, no es casualidad. Como representante de Crypto, la agenda de Valero en 2019 estuvo únicamente concentrada en el Ejército.

Desde enero hasta mayo del año pasado, se reunió en seis ocasiones -cinco en solitario y una en compañía de Leiva Sfeir- con autoridades ligadas a la inteligencia, computación, comunicaciones y telecomunicaciones de la institución.

CIPER se contactó con Séneka (ex C Y M S.A.) para conocer su versión sobre los hechos revelados por el Washington Post relativos a Chile, pero la empresa indicó que ningún ejecutivo estaba disponible para responder consultas.

Irregularidades en la Compra de Equipos Crypto en Chile

En abril de 2019 la Contraloría emitió un duro informe dando cuenta de las irregularidades detectadas en la compra de 214 elementos utilizados para el envío y recepción de información cifrada por parte del Comando de Telecomunicaciones del Ejército.

Las principales irregularidades dieron cuenta de diferencias en el precio de equipos idénticos, la nula existencia de documentación que acreditara una compra en regla, inconsistencias en las fechas de recepción del material en la agregaduría militar en Italia, el excesivo gasto en viáticos durante 17 viajes al extranjero de efectivos militares relacionados con la compra a Crypto AG, demoras en la entrega de los equipos y anomalías en la compra al representante en Chile de la firma suiza C Y M S.A.

Se objetó, por ejemplo, la compra de ocho equipos criptográficos a través de cuatro facturas: las dos primeras del 30 de septiembre de 2014, y las segundas del 30 de julio de 2015. El Ejército adquirió equipos idénticos, pero en 2014 pagó por cada uno de ellos US$16.890 y pocos meses después la cifra subió a US$22.688.

La compra de estos equipos formó parte de un proyecto de modernización de la “Red Cryptofax”, proceso que también está en la mira de la Fiscalía.

El problema que tenían entonces con los equipos de Crypto era que funcionan como una estación fija instalada en cada una de las agregadurías militares de Chile, por lo que no permitían flexibilidad de movimiento.

Fue la intervención directa del entonces comandante en jefe, Juan Miguel Fuente-Alba -según confidenciaron a CIPER varias fuentes-, lo que forzó la decisión: se mantuvo a Crypto como proveedor y se optó por desarrollar una modernización de los equipos suministrados por la firma suiza.

Así, fue bajo la orden de Fuente-Alba que se decidió adquirir el modelo HC-9300, una versión más moderna de los aparatos Crypto que ya utilizaba la institución castrense.

Esas mismas fuentes militares señalan que ya han declarado ante la Fiscalía todos los efectivos involucrados en la compra de los equipos Crypto, y que las preguntas de los persecutores los han incomodado.

La relación del Ejército con Crypto es de larga data. Fuentes militares señalaron a CIPER que estos equipos criptográficos se utilizan, al menos, desde 1993.

CIPER consultó al Ejército, la FACh, la PDI, la Armada, y la Cancillería si es que utilizan o han utilizados productos de la empresa Crypto AG. Desde la PDI señalaron que no utilizan y nunca han utilizado equipos de Crypto, mientras que la FACh y el Ejército señalaron que esa información debe ser solicitada vía Ley de Transparencia. Hasta el cierre de este reportaje, solo respondieron los cuatro primeros.

El Futuro de Crypto AG

Luego de que la CIA dejara la propiedad de Crypto AG, en 2018 la compañía original se dividió en dos. Una de las nuevas empresas, Crypto International, señaló en su página web que no mantiene ninguna relación con los dueños de la antigua firma, y que jamás han tenido conexiones con la CIA ni la BND. También señalaron que cambiarán el nombre e imagen de la empresa durante 2020.

Tabla Resumen de Irregularidades en la Compra de Equipos Crypto

Tipo de Irregularidad Descripción
Diferencias de Precio Equipos idénticos comprados a precios diferentes en un corto período de tiempo.
Falta de Documentación Nula existencia de documentación que acreditara una compra en regla.
Inconsistencias en Fechas Discrepancias en las fechas de recepción del material en la agregaduría militar en Italia.
Gastos Excesivos Excesivo gasto en viáticos durante viajes al extranjero relacionados con la compra.
Demoras en la Entrega Retrasos en la entrega de los equipos.
Anomalías en la Compra Irregularidades en la compra al representante en Chile de la firma suiza C Y M S.A.

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