El consumo de alcohol y drogas en el ámbito laboral es una preocupación creciente. Es fundamental abordar el fenómeno del consumo de sustancias en entornos laborales mediante acciones preventivas específicas.

El Impacto del Consumo de Alcohol y Drogas en el Entorno Laboral

El consumo de alcohol y drogas en el trabajo representa un riesgo grave para la seguridad, productividad y bienestar de los trabajadores. Expertos explican que esta problemática no solo afecta el desempeño individual en el trabajo, sino que también tiene un impacto significativo en la dinámica organizacional. El abuso de estas sustancias no solo afecta la productividad y seguridad en el trabajo, sino que también genera un impacto en la salud física y mental de los trabajadores.

Carmen Archila, Médico Director Nacional de Medicina del Trabajo de Mutual de Seguridad, señala que el consumo afecta en el relacionamiento de los trabajadores “pudiendo generar conflicto con otros compañeros”.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), entre el 20% y el 25% de los accidentes laborales a nivel mundial están relacionados con el consumo de drogas y alcohol. La Mutual de Seguridad advierte que la presencia de sustancias en el entorno de trabajo no solo afecta la productividad, sino que genera accidentes graves, incrementa el ausentismo laboral y afecta la salud mental y física de los trabajadores.

“Cuando hay efectos del consumo residual, por ejemplo si se tomó alcohol en la noche anterior, o por droga, y al otro día trabaja, esta persona va a tener una baja productividad. Aumenta el presentismo, que es estar allí pero no rendir. También hay mayor índice de ausentismo en las personas que consumen alcohol o drogas. Hace que haya aumento en conductas de riesgo o aumenta la frecuencia de accidentes que pueden ocurrir dependiendo de lo que se desempeña la persona, y también se ha visto asociado a la gravedad de los accidentes o de la fatalidad en los lugares de trabajo”, añadió.

Datos Estadísticos Reveladores

En los últimos diez años, el consumo de alcohol y drogas ha registrado un preocupante incremento del 23% a nivel mundial, según cifras de Naciones Unidas. El número de personas que usan drogas se elevó a 292 millones en 2022, lo que representa un aumento de un 20% en 10 años. El cannabis sigue siendo la droga más ampliamente consumida en todo el mundo (228 millones de consumidores), seguido por los opioides (60 millones de consumidores), las anfetaminas (30 millones de consumidores), la cocaína (23 millones de consumidores) y el éxtasis (20 millones de consumidores).

Según un estudio de SENDA, la población laboral presenta tasas de consumo de sustancias más altas que la población general. Un 9,2% de los trabajadores que consumieron alcohol en el último año presenta un consumo de riesgo, y más del 50% reportó al menos un episodio de embriaguez en el último mes.

El 15° Estudio de Drogas en Población General, realizado por el Observatorio Chileno de Drogas y el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda), revela que cerca del 30% de los trabajadores en Chile tienen un consumo problemático de drogas. El mismo informe indica además que el mayor consumo de sustancias en la población laboral chilena corresponde a alcohol (59,7%); tabaco (34,6%) y marihuana (12,2%).

Datos de la Mutual de Seguridad revelan que el consumo de alcohol y drogas está presente en múltiples sectores productivos, con una incidencia preocupante en rubros como la construcción, donde un 67,3% de los trabajadores reconoce haber consumido alcohol en el último mes y un 20,6% admite haber consumido marihuana en el mismo período.

Según estudios de Senda (Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol), en la población laboral las prevalencias de consumo de sustancias como marihuana, cocaína y alcohol son mayores que en la población no laboral. Por ejemplo, un 9,2% de los trabajadores y trabajadoras que consumieron alcohol en el último año presenta un consumo de riesgo, y el 52,5% reportó al menos un episodio de embriaguez en el último mes.

Tabla: Prevalencia de consumo de sustancias en la población laboral chilena (SENDA)

Sustancia Prevalencia de consumo
Alcohol 59,7%
Tabaco 34,6%
Marihuana 12,2%

Decreto Supremo 44: Un Marco Regulatorio para la Prevención

Desde el 1 de febrero de 2024, el Decreto Supremo 44 establece nuevas exigencias en materia de seguridad y salud en el trabajo, incluyendo la prevención del consumo de alcohol y drogas en el ámbito laboral. Esta normativa exige a los empleadores implementar medidas concretas para mitigar los riesgos asociados al consumo de sustancias, incorporando programas de prevención, actividades de concienciación y acciones de control en el marco de su Reglamento Interno de Orden, Higiene y Seguridad.

El Decreto Supremo 44 exige a las empresas identificar y mitigar los riesgos asociados al consumo de alcohol y drogas en el trabajo, fortaleciendo así una cultura preventiva y reduciendo la accidentabilidad laboral.

Sanciones por Incumplimiento

El Decreto Supremo 44 establece sanciones para las empresas que no implementen medidas de prevención. Según el Artículo 66 de la Ley 16.744, los empleadores pueden recibir un recargo de hasta el 100% en la cotización adicional de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales si no garantizan condiciones seguras en el lugar de trabajo.

Además, el incumplimiento puede derivar en multas y sanciones administrativas, así como en responsabilidades legales en caso de accidentes relacionados con el consumo de sustancias. Para los trabajadores, el Código del Trabajo establece medidas disciplinarias, incluyendo amonestaciones, multas e incluso la terminación del contrato en casos de incumplimiento grave.

Estrategias de Prevención en el Ámbito Laboral

Implementar políticas claras y efectivas que no solo sean conocidas por todos los colaboradores, sino que también estén alineadas con la creación de espacios laborales seguros y saludables son algunos de los pilares clave que deben seguir las empresas para enfrentar este problema. Frente a este escenario, la prevención se ha convertido en una prioridad para las organizaciones.

La “Guía de Prevención de Alcohol y Drogas” elaborada por la Mutual de Seguridad, destaca la importancia de desarrollar una cultura preventiva, la cual debe incluir la implementación de políticas claras sobre el consumo de sustancias, capacitaciones constantes y programas de apoyo para quienes enfrenten problemas de adicción.

Entre las estrategias más efectivas que proponen desde la Mutual de Seguridad están la capacitación de trabajadores sobre los efectos y riesgos del consumo de alcohol y drogas; la implementación de programas de prevención, con protocolos de detección y apoyo para trabajadores en situación de riesgo; la promoción de hábitos saludables y bienestar laboral, reduciendo factores de riesgo como el estrés y la inestabilidad laboral y controles de detección de sustancias, siempre respetando los derechos laborales y garantizando la confidencialidad.

Natalia Riffo resalta que la prevención no solo reduce los riesgos asociados al consumo de sustancias, sino que mejora la productividad al disminuir las ausencias laborales y los accidentes, y contribuye a mejorar los ambientes laborales. “En el fondo, las empresas están invirtiendo en el bienestar de las personas y de las organizaciones”, concluye.

Cómo Implementar un Plan de Prevención en tu Empresa

La implementación de un programa de prevención del consumo de alcohol y drogas en el trabajo debe considerar:

  • ✔️ Diagnóstico de riesgos: Identificación de factores de riesgo en la empresa.
  • ✔️ Capacitación y sensibilización: Charlas y formación para trabajadores y líderes.
  • ✔️ Normas y protocolos claros: Integración de la prevención en el Reglamento Interno.
  • ✔️ Estrategias de apoyo: Programas de tratamiento para trabajadores con consumo problemático.
  • ✔️ Evaluación y seguimiento: Control continuo de la efectividad de las medidas adoptadas.

Viviana Alcaide, Subgerente de Promoción de la Salud de Mutual de Seguridad, indicó que uno de los aspectos importantes en este contexto es que el reglamento interno de las organizaciones esté bien definido. “Es un rayado de cancha en cuanto a lo que los trabajadores pueden o no pueden hacer”. También declaró que es relevante “la capacitación y la concientización, a poner la temática dentro de la cultura organizacional de la empresa”. Por último, se deben “definir medidas que obviamente la empresa necesita reflexionar previamente en cuanto a qué hacemos cuando tenemos un trabajador que efectivamente declara consumo, incluso podría ser consumo problemático.

Según la Mutual de Seguridad, las empresas que cuentan con políticas de prevención activas reducen hasta en 7,5 veces la incidencia de consumo de sustancias en sus trabajadores.

Principales desafíos en la prevención

Uno de los mayores obstáculos en la implementación de programas de prevención es la falta de información. Viviana Alcaide, subgerente de Promoción de la Salud de Mutual de Seguridad, comenta que “existen muchos mitos sobre cómo abordar el consumo de sustancias en las organizaciones y una falta de claridad en la normativa vigente”. Además, el testeo de drogas dentro de las empresas es una medida que no es obligatoria, lo que genera dificultades en su aplicación.

Muy relacionado con la falta de información, continúa Viviana, está la inexistencia de una normativa específica de cómo es o debería ser el abordaje del consumo en los lugares de trabajo. Como consecuencia de ello, “hay como una suerte de interpretación de algunos dictámenes de la Dirección del Trabajo”, acota.

Otro desafío, agrega la especialista de la Mutual de Seguridad, es la necesidad de generar una cultura organizacional preventiva. Muchas empresas aplican medidas sancionadoras, detalla, pero no cuentan con estrategias de sensibilización y apoyo para los trabajadores en situación de riesgo.

El Papel de la Colaboración Público-Privada

Viviana Alcaide destaca la importancia de la colaboración público-privada en esta materia. “Por ejemplo, con temas de globalización y el aumento de bandas criminales asociadas al narcotráfico, hoy día la sensación que queda es que hay más disponibilidad de sustancias o de drogas”, dice. Y reflexiona, “es un problema superpotente, global, que tiene muchas aristas, por lo que la idea es establecer una política pública potente, porque claro, hoy día instituciones como Senda u otras de salud, apuntan más bien a la sanación, es decir, cuando ya tenemos personas que requieren atención médica, por lo que las políticas de prevención están siendo insuficientes”.

Por su parte, Senda ofrece herramientas como el programa Trabajar con Calidad de Vida (TCV), diseñado para empresas y organismos públicos.

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