Querido Víctor, siempre he creído que para llegar a Dios no necesitas de hombres ni de Iglesias, nuevamente confirmo esta premisa.

Lamento que estas cosas abominables le hayan ocurrido a Ud. y a tantos otros jóvenes. Yo fui sacerdote, y si bien nunca conocí tales abusos, lo condeno y exijo justicia para tales hechores, sean sacerdotes u obispos.

Víctor valiente testimonio...la verdad nos hace libres.

Sé que decir la verdad tal vez no te hará olvidar lo que pasó pero sin lugar a dudas le dará fuerzas a muchos que han pasado por lo mismo y no se atreven a revelar.

La verdad no es algo tan dificil de entender...

No he pasado por lo mismo que tu, pero lo entiendo, otras experiencias que he tenido en mi vida me hacen comprender...

Víctor: recuerdo algunas conversas que tuvimos al respecto, sin embargo nunca dimensioné hasta ahora lo profundo y doloroso de tus experiencias. Ahora que lo hablas con todas sus facetas.

Me inclino ante tu actitud de valentía, no sólo por ser capaz de enhebrar la historia y visibilizar culpables.

La mayor valentía está representada por atreverte a mirar tu propio dolor y resignificarlo en un camino de liberación, que de paso, libere a otros y otras de las cadenas de los silencios impuestos, cómplices y autoinflingidos.

Violencia simbólica: un concepto que debiera enseñarse y alertarse desde la más pura infancia.

Bourdieu plantea que quienes la sufren no tienen, al menos durante un tiempo, la conciencia de su agresión.

Quienes ejercen abuso de poder utilizan estrategias sutiles, imperceptibles, van transformando la voluntad del sujeto agredido hasta dejarla sometida a sus imposiciones.

Los agredidos hacen suya la visión del mundo de quienes los violentan, y llegan a hacerse cómplices de su propio maltrato.

La inyección de culpa, de vergüenza, de confusión entre lo correcto y lo incorrecto, hacen de los jóvenes, en pleno desarrollo de su individualidad y autonomía, presa fácil de estas manipulaciones.

Si a eso sumamos la estatura moral que se le confiere a estos personajes (especialmente por quienes los tienen como "guías espirituales"), escapar de las garras del abuso se vuelve casi imposible.

Es así como funciona. Es así como abusadores y agresores ejercen violencia contra personas y grupos en los que se mantiene el estado de las cosas hasta que alguien grita el grito inicial.

Ocurre con los racismos, con los machismos, con la explotación. Ocurre ( y cómo... y cuánto!!) con muchos miembros de la iglesia.

Algún día los secretos se hacen a la luz y en ese momento, los miembros decentes de una sociedad no podemos sino hacer propia esa indignación y desde donde estemos condenar el abuso de poder, con cualquier forma que tome.

La Cruz es el símbolo de los cristianos y en ninguna parte del Evangelio se dice que sea fácil de sobrellevar. Cuesta entender el misterio de por qué a algunos les tocan cruces mas pesadas que a otros.

Son tiempos duros para los católicos, especialmente para quienes como tú han sdo víctimas de abusos de parte de quienes más debían responder a la confianza depositada en ellos.

La Cruz nos enseña que su dimensión es doble: vertical para tener presente que Dios desde lo alto nos permite permanecer firmes en la tierra si no bandonamos nuestra oración y horizontal, que nos señala que debemos manifestar esta Fe en nuestra Vida practicando la Caridad con nuestros hermanos: todo lo demás es pasajero.

Querido Victor, hare todo lo posible por contactarme con Marcos, lo ubico muy bien y si no tratare de conseguirme el telefono para que hables con el, para ello enviame tu correo.

Viene de vez en cuando a la ciudad, esta en Santiago y en una de esas viene por Semana Santa. Te prometo que te ayudare. Un abrazo a la distancia, cuidate mucho,la verdad saldra a flote.

Yo crecí al igua que tú corriendo entre las praderas y bosques del sur de Chile, proveniente de una familia humilde, en la cual lo más valioso que te entregan los padres son los valores y el respeto hacia las personas mayores, además de esa inocencia e ingenuidad que nos caracteriza.

Todo el apoyo del mundo lo tienes de mi parte. Me asombra tu fortaleza y valentía.

Como mujer y madre entrego todo mi cariño a quienes han sido abusados y han tenido la VALENTIA de exponerse públicamente para que se haga JUSTICIA.

Ellos son VICTIMAS y debemos apoyarlos públicamente vaya para ustedes mi admiración por ser personas íntegras y que aportan a la sociedad chilena una VERDAD que no se podrá ocultar nunca más: James Hamilton, Juan Carlos Cruz, Juan Murillo, Fernando Battle y Víctor Astete gracias por compartir sus sufrimientos y para que madres y padres estemos atentos siempre sin dejar espacios para que no ocurran estos hechos.

Me considero una ciudadana más y común, que ha perdido la confianza en su iglesia. Y ante cualquier duda que yo tenga, a pesar de los comunicados de perdón de algunos sacerdotes, no acercaré a mi hijo a ninguno de ellos. Es doloroso todo esto.

Uno cuida lo más que puede a sus hijos con respecto al abuso sexual, le dice que desconfíen de parientes cercanos y de personas desconocidas, etc... ¿pero ahora llegar a pedirles que desconfíen de aquellas que predican el amor de Jesucristo? ¡Es contradictorio!... Y como madre, siento muchísimo el dolor que han tenido que pasar tantas personas, por años, como el nuevo testimonio aquí expresado y otros que quizás estén leyendo esto.

Es de esperar que la verdad vaya emergiendo y ayudea sanr a esta iglesia enferma de secretos y poderes sagrados usados para encubrir los abusos y las personalidades enfermas.

Es claro que no todo los curas son así, pero es urgente transparentar las situaciones para que se pueda sanear la iglesia, que somos todos y no solo el clero.

Perversiones sexuales ha habido y habrá, pero no se puede ocultar el abuso en nombre de "proteger a la iglesia".

Victor, te felicito por tu valentía y amor a la verdad, igual que lo han hecho los demás.

En relación a tu pregunta de porqué te costó tanto salir de ahí y del superficial comentario "tiene 18, sabe lo que hace", quiero decirte que hay algo muy importante que no se toma en cuenta, la relación de abuso es un tipo de VINCULO, y eso es crucial para comprender lo difícil que resulta salir de ahí.

No son hechos y frases aisladas, no son acontecimientos, hay uso y abuso de uno que tiene poder sobre el otro y que para conseguirlo lo confunde y lo hace dudar de la validez de su propio dolor.

El perverso hace dudar al otro de su propia percepción de la realidad, de su capacidad para distinguir entre lo que es bueno y malo para sí mismo. Así es la perversión, el perverso confunde a su presa diciendole que la quiere y que esto que hace con ella es por amor, la confunde porque la hace sentir privilegiada, elegida.

Le pide secreto, le da regalos, etc, etc. Da vuelta los argumentos, tergiversa la realidad.

Las victimas de los perversos son personas que están bajo su poder, niños, jóvenes, alumnos, pacientes, etc, etc. Bueno, es un tema que da para muy largo.

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