Con el debate de la nueva constitución y los sucesivos retiros del 10% de los fondos de pensiones, se ha abierto la discusión acerca del actual sistema de pensiones que existe en Chile. Se ha hablado del fin de las AFP y el retorno a un sistema de reparto, entre otras alternativas.

Sistemas de Pensiones: Capitalización Individual vs. Reparto

En el mundo existen, en general, dos grandes tipos de sistemas de pensiones: el de capitalización individual y el de reparto. Actualmente en el país contamos con un sistema de capitalización individual. Esto es, que parte de los ingresos de los trabajadores activos del país mes a mes van a parar a su cuenta de capitalización individual. Sin embargo, hasta el año 1980 existía un sistema de reparto, que financiaba las pensiones de los jubilados con las cotizaciones de los trabajadores activos. Hasta los años 90, la gran mayoría de los países del mundo contaba con este tipo de sistema.

¿Cómo Funcionan Estos Sistemas?

De acuerdo con Santiago Truffa, académico del ESE Business School, los sistemas de capitalización son aquellos en los cuales una fracción de lo que ganan las personas lo ahorran. "Y ese dinero ahorrado se invierte, crece en el tiempo y se retira en el futuro, para tu futura jubilación", explica. También puede haber un pozo común, con un grado de solidaridad entre los aportantes. El experto afirma que la "capitalización" se refiere a que las personas retiran en un futuro el dinero que están ahorrando.

En cambio, en la lógica de reparto a las personas que están trabajando se les retira una fracción de lo que ganan, y aquello no se consideraría ahorro, ya que ese porcentaje que se les retira es un impuesto general que va a un pozo común. Esto, a su vez, se reparte en el mismo momento entre las personas que ya están jubiladas. De este modo los sistemas de reparto no pasan a través del mercado de capitales o financiero. Esto se debe a que el retiro del dinero y la entrega de las jubilaciones ocurre en el mismo momento. No hay capitalización, es decir, esos ahorros no crecen, según el académico.

Transición al Sistema de Capitalización Individual

Patricio Bernal, asesor previsional independiente, explica que la transición a un sistema de capitalización privada tuvo que ver con cambios demográficos en la natalidad y esperanza de vida. Esto dificultó el que los trabajadores activos financiaran a un número creciente de pensionados. "Para solucionar este desequilibrio, se cambió a un sistema previsional fundado en la capitalización individual administrado por las AFP. El acento se pone en el ahorro individual y el rol del Estado se limita a fijar las normas que regulan el sistema.

Implicaciones y Desafíos de Cada Sistema

De acuerdo con ambos expertos, en Chile las personas cada vez viven más años y, al mismo tiempo, la tasa de natalidad disminuye. Según el asesor, para volver a un sistema de reparto, se tendría que aumentar la tasa de cotización drásticamente. "Se llega a estimar que las cotizaciones alcanzarían un 22,5% para no desfinanciar el sistema. Por su parte, el académico del ESE Business School señala que los países que cuentan con sistemas totalmente de reparto como Italia, Grecia y España se encuentran con graves problemas de estrés fiscal. "El problema es que eso no es sostenible.

Análisis Comparativo del Sistema Chileno

El Índice Mundial de Pensiones de Mercer es una evaluación de los distintos sistemas de pensiones en el mundo en tres aspectos: adecuación, sostenibilidad e integridad. Según este ranking, Chile está en el lugar número 13 de 39 países. En tanto, Países Bajos, Dinamarca, Israel, Australia, Finlandia, Singapur, Noruega y Suecia se encuentran en los primeros 7 lugares. En el caso de los Países Bajos, de acuerdo al ranking, tienen el mejor sistema de pensiones del mundo. "Ahora, aquí hay que ser súper claros. Nosotros en Chile tenemos un sistema mixto. ¿En qué sentido? Tenemos la combinación del ahorro obligatorio con cuentas personales, pero también tenemos un pilar solidario que lo financia el Estado.

Críticas al Sistema de AFP

Riesgo. Seguramente es la mejor palabra para describir el sistema de ahorro forzoso privado, que es administrado por empresas con fines de lucro, llamadas comúnmente AFP. Este sistema, creado durante la dictadura civil militar en Chile, fue ideado por miembros del grupo ideológico-político a cargo de consolidar una nueva institucionalidad en la que derechos sociales garantizados como las pensiones se convertirían en ingresos para dinámicas flexibles de acumulación de capital. También hemos visto en los más de 30 años del sistema de AFP, que este modelo ha requerido en reiteradas ocasiones de modificaciones impulsadas por el Estado, que no han cambiado el hecho de que sus resultados en materia de pensiones sean un fracaso. Si observamos las cifras de las pensiones de vejez por edad en modalidad retiro programado (las pensiones que pagan las AFP) a agosto de 2015, podemos decir que 91 de cada 100 pensionados recibe una pensión inferior a $150.519 pesos.

Quizás la diferencia más evidente entre un sistema de AFP y un sistema de reparto, es que el segundo ha sido ideado para dar pensiones, mientras que el primero fue ideado para capitalizar la actividad financiera e incentivar el crecimiento del país mediante la financiarización de la economía. Esto ha significado que las AFP jueguen un rol preponderante en las finanzas empresariales, no por las pensiones que otorgan sino por el dinero que inyectan a empresas y bancos. Durante 2014 los ingresos por cotizaciones y aportes del fisco al sistema de AFP fueron de $7,09 billones de pesos, de los cuales $2,82 billones se utilizaron para pagar pensiones, lo que deja un excedente de $4,27 billones que se utilizan para capitalización.

Una muestra de las inversiones riesgosas podría verse, por ejemplo, en que a agosto de 2014 las AFP invertían más de $52 mil millones de pesos en bonos y acciones relacionadas con el grupo PENTA y a octubre del mismo año se invertían más de$230 mil millones en acciones de empresas del Grupo SOQUIMICH (SQM). Los dineros invertidos son los dineros ahorrados por los cotizantes y los efectos de la bolsa sobre estos dineros afectan directamente esos ahorros: Quien pierde es el cotizante, así es y ha sido en diversos momentos de inseguridad del mercado, en el año 1998, 2008 u otros.

El Rol del Empleador y la Solidaridad Intergeneracional

Con el sistema de capitalización individual el aporte de los empleadores a la pensión de vejez de los trabajadores es actualmente de $0 pesos. Si calculamos el promedio de aporte de los empleadores a pensiones de vejez en países OCDE, es posible constatar una realidad muy lejana a la chilena, pues la tasa de cotización del empleador llega a 11,24% y el de trabajadores a 8,37% en promedio.

Las AFP chilenas han propuesto el incremento de la tasa de cotización de los empleadores y el aumento de la edad de jubilación de los trabajadores, como dos medidas que permitirían mejorar las pensiones. De ser así, los resultados se podrían evaluar con certeza luego de un ciclo de capitalización individual, es decir, algo así como en 30 o 35 años. En cambio, en un sistema de reparto los ajustes de parámetros dan resultados de forma inmediata pues los ingresos del sistema se utilizan mayoritariamente para pagar pensiones, sustituyendo la idea del ahorro individual, como centro de financiamiento de la pensión, por la idea de solidaridad intergeneracional.

Principios para un Sistema de Pensiones

Pese a los ajustes que se realicen al sistema de AFP, éste no podrá garantizar un beneficio definido, es decir, una tasa de reemplazo fija, pues esto va en una dirección contraria al diseño esencial del modelo. Por otra parte, si recogemos la experiencia, instrumentos y propuestas de intelectuales internacionales en materia de pensiones, podríamos plantear 10 principios a tener en cuenta en un sistema de pensiones. En un rápido examen es posible señalar que el sistema de AFP no cumple de forma íntegra con estos principios. Para empezar, no fue concebido bajo un clima de diálogo social y pese al rol de comisiones asesoras en sus modificaciones, no se ha transformado su base de capitalización y ahorro individual, lo cual pareciera ser incuestionable.

Por otra parte, la cobertura sobre la población económicamente activa se redujo de un 73% en 1973 a un 63,7% en la actualidad. Además, existen diferencias arbitrarias respecto a la existencia de un modelo de pensiones de reparto exclusivo para las fuerzas armadas y un modelo de capitalización individual exclusivo para civiles. A partir de lo anterior y considerando los principios de seguridad social, es posible pensar una propuesta concreta alternativa al sistema de AFP. Uno de los aspectos más mencionados por los defensores del sistema actual y que hacen una referencia negativa al sistema de reparto, consiste en el envejecimiento de la población. Es importante tener en cuenta que dicho factor es abordado por los sistemas de reparto mediante el ajuste de sus parámetros de edad o tasa de cotización, mismas soluciones que han propuesto para el sistema de AFP en Chile.

Un sistema pensado para dar pensiones debe hacerse cargo de un conjunto de aspectos y debe ser pensado en el marco de la seguridad social, no del riesgo como el actual sistema de AFP. Un alto grupo de organizaciones sociales y sindicales se han involucrado en el debate por el cambio y se mantienen a la expectativa por los resultados de la comisión asesora en materia de pensiones, los cuales deberían estar en estos días. Es de esperar que al conocer las conclusiones de la comisión Bravo, se pueda observar la variedad de propuestas que fueron presentadas, entre las que se puede mencionar un modelo macro de sistema de reparto para Chile, presentado por Fundación SOL, que proyectado, resulta viable a lo menos en 50 años, asegurando una tasa de reemplazo para los jubilados y una pensión básica universal. Dicho modelo sería financiado con el aporte de empleadores, trabajadores y Estado.

Finalmente la definición de un cambio real al sistema de AFP y de no más maquillaje, es una decisión política más que técnica. Con los resultados del sistema de AFP a la vista, es pertinente cuestionarse ¿cuál sería la razón de privar a Chile de un sistema de pensiones basado en principios de Seguridad social y con esto seguir mermando a generaciones de adultos mayores?

Análisis Comparativo: Sistema de Reparto vs. Capitalización Individual

El presente estudio entrega los resultados de un análisis comparativo entre el antiguo sistema de reparto y el actual sistema de capitalización individual para las pensiones de vejez.

Datos Clave Comparativos

A continuación, se presentan algunos datos comparativos entre ambos sistemas:

FactorSistema de RepartoSistema de Capitalización Individual
Cotización Promedio19,6% (Empleador: 11,2%, Trabajador: 8,4%)12,7% (Trabajador: 11,2%, Empleador: 1,41%)
Edad de Retiro Legal65,4 años (Hombres y Mujeres)Hombres: 65 años, Mujeres: 60 años
Gasto Fiscal (PIB)9% (Proyección 2016: 10,1%)3,2% (Proyección 2050: 3,8%)
Expectativa de Vida Post-Jubilación19,3 años (desde los 65)Hombres: 20 años (desde los 65), Mujeres: 30 años (desde los 60)
Tasa de Jubilados (2015)27,3%N/A
Tasa de Jubilados (2050)48,8%N/A
Tasa de Jubilados (2070)54,5%N/A

Estos datos permiten visualizar algunas de las diferencias clave entre ambos sistemas en términos de cotizaciones, edad de retiro, gasto fiscal y expectativas de vida.

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