En el ámbito de las pensiones, existen principalmente dos sistemas: el de AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones) y el sistema de reparto. Comprender las diferencias entre ambos es crucial para entender el panorama previsional actual.
Funcionamiento y Financiamiento
En Chile, el Sistema de Pensiones es de ahorro y capitalización individual, cada persona financia su pensión en la vejez con el ahorro que acumuló durante su vida laboral activa, considerando los aportes o cotizaciones realizados y la rentabilidad generada por la inversión de dichos ahorros en los mercados de capitales.
Por el contrario, en los sistemas de reparto, los trabajadores activos financian las pensiones de los jubilados, con la promesa de que serán retribuidos en el futuro cuando se pensionen.
Sostenibilidad a Largo Plazo
Un factor crítico es el tamaño de la fuerza de trabajo que financia las pensiones y el tamaño de la población pensionada. En un sistema de reparto son los trabajadores quienes financian las pensiones de los jubilados, a medida que envejece la población, la cantidad de personas jubiladas aumenta cada vez más, mientras que la cantidad de personas que se mantiene trabajando, es cada vez menor.
Por ejemplo, en un país como Chile donde hoy existen cuatro trabajadores por cada pensionado, para establecer un sistema de reparto que entregue pensiones equivalentes al 70% del ingreso, se debería haber elevado la cotización previsional a 19% en 2022. Sin embargo, con el envejecimiento de la población y, por ende, la reducción de personas en edad de trabajar, a 2050 la cotización se debería elevar a 38% y, a 2100, a 58% del ingreso mensual.
El Caso Argentino
Uno de los principales ejemplos es el caso argentino. En 1994, se estableció un sistema de pensiones administrado por las Administradoras de Fondos de Jubilación y Pensión, AFJP, organizaciones privadas. Esta nacionalización no significó una mejora de las tasas de reemplazo, las que se mantienen en el orden del 41%.
Datos Comparativos entre Sistema de Reparto y Capitalización Individual
| Aspecto | Sistema de Reparto | Sistema de Capitalización Individual |
|---|---|---|
| Cotización | 19,6% (Empleador: 11,2%, Trabajador: 8,4%) | 12,7% (Trabajador: 11,2%, Empleador: 1,41%) |
| Edad de Retiro Legal | 65,4 años (Hombres y Mujeres) | Hombres: 65 años, Mujeres: 60 años |
| Gasto Fiscal (% del PIB) | 9% (proyección 2016: 10,1%) | 3,2% (proyección 2050: 3,8%) |
| Expectativa de Vida Después de Jubilación | 19,3 años desde los 65 años | Hombres: 20 años más desde los 65, Mujeres: 30 años más desde los 60 |
| Tasa de Jubilados | 2015: 27,3%, 2050: 48,8%, 2070: 54,5% | N/A |
El Sistema de AFP en Chile
El sistema de pensiones en Chile es mixto y desde 1981 cuenta con prestaciones solidarias administradas por el Estado. Pilar Solidario que fue fortalecido en 2008 y que en 2022 se reforzó con la Pensión Garantizada Universal.
Las Administradoras además de invertir, cuidar y hacer crecer tus ahorros tienen múltiples tareas, como el pago de beneficios estatales o la recaudación de las cotizaciones previsionales obligatorias y voluntarias.
Tú tienes la libertad de afiliarte a la Administradora que prefieras y cambiarte cuando lo estimes necesario. Así, también, puedes escoger el tipo de fondo en el que quieres invertir tus ahorros para la pensión.
Las AFP están obligadas por ley a invertir parte de su patrimonio en los mismos fondos en que están tus ahorros, por lo que, si la rentabilidad es negativa, su inversión también lo es. Las utilidades de las Administradoras no provienen, en ningún caso, de tu ahorro previsional.
En los últimos 22 años el ahorro previsional se ha multiplicado en torno a cinco veces. Las inversiones previsionales son de largo plazo por lo que, pese a que hay períodos más complejos, la evidencia muestra que siempre la rentabilidad se ha recuperado en el tiempo.
Críticas al Sistema de AFP
Si observamos las cifras de las pensiones de vejez por edad en modalidad retiro programado (las pensiones que pagan las AFP) a agosto de 2015, podemos decir que 91 de cada 100 pensionados recibe una pensión inferior a $150.519 pesos.
Quizás la diferencia más evidente entre un sistema de AFP y un sistema de reparto, es que el segundo ha sido ideado para dar pensiones, mientras que el primero fue ideado para capitalizar la actividad financiera e incentivar el crecimiento del país mediante la financiarización de la economía. Esto ha significado que las AFP jueguen un rol preponderante en las finanzas empresariales, no por las pensiones que otorgan sino por el dinero que inyectan a empresas y bancos.
Durante 2014 los ingresos por cotizaciones y aportes del fisco al sistema de AFP fueron de $7,09 billones de pesos, de los cuales $2,82 billones se utilizaron para pagar pensiones, lo que deja un excedente de $4,27 billones que se utilizan para capitalización.
Una muestra de las inversiones riesgosas podría verse, por ejemplo, en que a agosto de 2014 las AFP invertían más de $52 mil millones de pesos en bonos y acciones relacionadas con el grupo PENTA y a octubre del mismo año se invertían más de$230 mil millones en acciones de empresas del Grupo SOQUIMICH (SQM). Los dineros invertidos son los dineros ahorrados por los cotizantes y los efectos de la bolsa sobre estos dineros afectan directamente esos ahorros: Quien pierde es el cotizante, así es y ha sido en diversos momentos de inseguridad del mercado, en el año 1998, 2008 u otros.
Con el sistema de capitalización individual el aporte de los empleadores a la pensión de vejez de los trabajadores es actualmente de $0 pesos. Si calculamos el promedio de aporte de los empleadores a pensiones de vejez en países OCDE, es posible constatar una realidad muy lejana a la chilena, pues la tasa de cotización del empleador llega a 11,24% y el de trabajadores a 8,37% en promedio.
Pese a los ajustes que se realicen al sistema de AFP, éste no podrá garantizar un beneficio definido, es decir, una tasa de reemplazo fija, pues esto va en una dirección contraria al diseño esencial del modelo.
Uno de los aspectos más mencionados por los defensores del sistema actual y que hacen una referencia negativa al sistema de reparto, consiste en el envejecimiento de la población. Es importante tener en cuenta que dicho factor es abordado por los sistemas de reparto mediante el ajuste de sus parámetros de edad o tasa de cotización, mismas soluciones que han propuesto para el sistema de AFP en Chile.
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