El tema de las remuneraciones que reciben los integrantes del Congreso siempre es un asunto de interés y también de polémica en el país. Algunos consideran que los sueldos son muy altos en vista de la realidad del país, pero otros estiman que se encuentran acordes a la trascendencia y representatividad de sus cargos.
¿Cuánto ganan los diputados y senadores en Chile?
La cifra inicial de las remuneraciones de los parlamentarios es clara y también de dominio público. El sueldo bruto mensual para diputados y senadores asciende a $7.348.983 durante este 2024. Sin embargo, la remuneración líquida varía de un integrante del Congreso a otro. Primero, porque en esto incide los descuentos legales por previsión y salud que se le aplica a cada parlamentario.
También a esto se unen las asignaciones mensuales por los gastos operacionales que implica cumplir con la labor del cargo. Además, el monto aumenta por la contratación de personal de apoyo y por la realización de asesorías externas.
Sueldos de senadores
A diferencia de la Cámara de Diputados, el Senado sí informó con exactitud la cifra que recibe cada uno de sus integrantes por concepto de remuneración mensual.
$9.349.851 es el sueldo bruto de senadores y diputados en Chile. La cifra líquida que obtienen todos los meses varía entre los parlamentarios según su edad, sus cargas familiares o beneficios tributarios a los que puedan acogerse. Pero el rango va entre los $ 7.070.655 que reciben figuras como José Miguel Insulza (PS), Francisco Huenchumilla (DC) o Jorge Soria (PPD) -quienes al ser mayores de 65 no tienen descuentos en previsión o salud-, hasta los $ 5.564.165 que percibe el senador Alfonso de Urresti (PS) al tener cotizaciones más altas. En promedio, los 43 senadores registran una renta líquida de $6.320.154.
En la Cámara Baja, en tanto, por una acuerdo de la comisión de régimen interno, no informan cuánto recibe líquido cada uno de los 155 diputados y solo publican una cifra referencial según los descuentos mínimos en impuestos, AFP y seguro de salud, la que corresponde a $ 6.602.482.
A la dieta se suman las asignaciones mensuales que regula el Consejo Resolutivo de Asignaciones Parlamentarias, que actualmente preside el exsenador DC Andrés Zaldívar y que son destinadas a gastos operacionales, contratación de personal de apoyo y asesorías externas. En el caso de los senadores, este monto tiene un tope máximo mensual de $20.242.101 y para cada uno de los diputados es de $ 11.242.954.
Entre los ítems cubiertos para el trabajo legislativo se cuenta combustible, pasajes en avión, viáticos, arriendo de oficinas con sus servicios básicos, tv cable, planes de teléfonos móviles, correspondencia, estacionamientos en aeropuertos, página web, propaganda en medios y redes sociales (salvo en período de campaña), fotografías e imprenta, invitación y traslado de delegaciones, entre otros.
La renta bruta de los parlamentarios se asemeja al ingreso promedio de los gerentes generales en Chile, que según la encuesta anual TRS de Mercer Consulting, que revisa la situación de 263 empresas, fue en 2017 de $ 9.600.000 como base bruta. También equivale a 34 veces el sueldo mínimo en Chile, que es de $ 276 mil pesos, una de las mayores distancias que se registran entre los países de la OCDE. En el caso del ingreso promedio mensual, que según el INE asciende en cifras netas a $517.000, la dieta líquida de los parlamentarios equivale a cerca de 12 veces.
Una propuesta impulsada por representantes del Frente Amplio, como Gabriel Boric y Giorgio Jackson, propone que el sueldo de diputados y senadores no supere en más de 20 veces el sueldo mínimo. Es decir, que llegue en torno a los $ 5.520.000.
Tanto el Presidente Sebastián Piñera, como el presidente del Senado, Carlos Montes, han calificado las dietas como demasiado "altas" y se han abierto a la posibilidad de revisarlas. Ayer se constituyó en La Moneda la Comisión de Modernización del Estado, que entre otras materias revisará los sueldos del sector público.
Historia de la dieta parlamentaria en Chile
Durante los primeros 100 años de historia republicana los parlamentarios no cobraban sueldo. Fue recién en la Constitución de 1925 cuando se estableció la creación de una dieta, la primera fue de 2.000 pesos de la época y a la cual se le restaban 50 pesos por cada inasistencia o sesión no celebrada.
Según el estudio "Dieta Parlamentaria en Chile", elaborado por el experto en Derecho Público Alejandro Gacitúa para la Biblioteca del Congreso Nacional, en los años 60 dos fallidos proyectos de ley intentaron equiparar la renta de un parlamentario con la de un ministro de la Corte Suprema, sumándole solo la mitad de ese monto como asignación complementaria para gastos propios del cargo.
Sin embargo, la Constitución del 80 reinterpretó esos proyectos y estableció el actual artículo 62 que señala que "los diputados y senadores percibirán como única renta una dieta equivalente a la remuneración de un ministro de Estado, incluidas todas las asignaciones que a estos correspondan". La confusa redacción del artículo, en donde no se aclara si la frase "que a estos correspondan" se refiere a "los diputados y senadores" o a "un ministro de Estado" -que está escrito en singular-, ha generado una intensa discusión entre constitucionalistas respecto a cuánto corresponden estas asignaciones y quién las define.
Finalmente, ha sido el propio Congreso quien ha fijado el monto y establecido la distribución de las asignaciones.
El caso MOP-Gate de 2003, que reveló el pago de sobresueldos a ministros durante el gobierno de Ricardo Lagos, llevó a crear la ley sobre remuneraciones de autoridades y cargos críticos, la que aumentó la renta de los secretarios de Estado, creando una asignación de dirección superior equivalente al 135% del sueldo. Debido a lo que dice la Constitución, la normativa terminó beneficiando de paso a los parlamentarios.
Sueldos más altos en la Cámara de Diputados
Si bien existe un número importante de funcionarios en la Cámara de Diputados, recientemente se dieron a conocer los 24 cargos que reciben las remuneraciones más altas por su trabajo.
De hecho, la persona que obtiene el monto superior supera los $18 millones y medio aquella que está al final de la lista establece un piso que supera por poco los $10 millones.
El detalle de la nómina fue expuesto esta semana por el diario El Mercurio, donde precisaron que se trata de “funcionarios especializados en formación de la ley”. A la vez, el mismo medio precisó que la mayoría de estos tendrían como profesión abogados con estudios de postgrado.
“En lo que se refiere a la labor técnica de asistencia a parlamentarios, obran como ministros de fe y muchas veces escriben la última palabra”, completó.
En detalle, la tabla que se expone a continuación corresponde al sueldo base y considera las asignaciones de las leyes 19.297, 19.553 y 19.863. Todo esto también considerando datos de transparencia activa de la Cámara.
| Funcionario | Cargo | Remuneración bruta mensual | Remuneración líquida mensual | Año de ingreso |
|---|---|---|---|---|
| Miguel Landeros | Secretario general | $18.547.187 | $12.936.901 | 1990 |
| Luis Rojas | Prosecretario | $17.076.087 | $11.536.019 | 1993 |
| Juan Pablo Galleguillos | Jefe de comisiones | $16.141.056 | $11.082.725 | 1990 |
| Pablo Oneto | Subsecretario Administrativo | $14.584.899 | $9.656.960 | 1990 |
| Pedro Muga | Secretario de comisiones | $14.533.921 | $9.802.904 | 1968 |
| Jacqueline Peillard | Secretario de comisiones | $14.533.921 | $10.789.160 | 1976 |
| Ana María Skoknic | Secretario de comisiones | $14.533.921 | $10.551.516 | 1990 |
| Roberto Fuentes | Secretario de comisiones | $14.533.921 | $9.851.670 | 1990 |
| María Eugenia Silva | Secretario de comisiones | $14.533.921 | $10.541.507 | 1990 |
| John Smok | Secretario de comisiones | $14.218.287 | $9.500.842 | 1993 |
| Patricio Velásquez | Secretario de comisiones | $14.089.539 | $9.572.909 | 1995 |
| Juan Carlos Herrera | Secretario de comisiones | $14.089.539 | $9.717.347 | 1995 |
| María Soledad Fredes | Secretario de comisiones | $14.089.539 | $9.701.046 | 1995 |
| Marco Sepúlveda | Director de Estudios e Informaciones | $13.939.116 | $9.475.423 | 1998 |
| Álvaro Halabí | Secretario de comisiones | $13.739.408 | $9.602.552 | 1998 |
| Guillermo Cumming | Jefe Redacción de Sesiones | $12.778.723 | $8.750.915 | 1995 |
| Mario Rebolledo | Secretario de comisiones | $12.301.384 | $7.926.064 | 1998 |
| Claudia Rodríguez | Secretario de comisiones | $12.301.384 | $8.246.326 | 1998 |
| Javier Leiva | Director de Finanzas | $11.439.297 | $8.602.049 | 1974 |
| Reynaldo Núñez | Fiscal | $11.398.600 | $7.879.571 | 1995 |
| Hernán Figueroa | Director de Tecnologías de la Información | $10.607.762 | $6.835.624 | 1998 |
| Raúl Sanhueza | Redactor revisor | $10.301.932 | $6.572.494 | 1998 |
| Raúl Morales | Jefe Departamento de Servicios | $10.272.729 | $7.052.092 | 1998 |
| María Cristina Durrels | Subdirectora de Estudios e Informaciones | $10.033.661 | $6.595.974 | 1998 |
Toda la discusión sobre las altas remuneraciones de directivos en el Congreso comenzó a propósito del ajuste por ley al sueldo del futuro presidente, a partir de marzo de 2026. De hecho, actualmente Gabriel Boric recibe cerca de $8 millones bruto y la comisión creada por ley para fijar las remuneraciones estableció un umbral de poco más de $10 millones para el próximo que ocupe el cargo. La legislación también establece que la comisión también fijará sueldos de senadores, diputados y gobernadores. A la misma lista se incluyen ministros, subsecretarios, delegados regionales y provinciales. Además, se cuentan a personas contratadas sobre la base de honorarios que entreguen asesoría a autoridades del Gobierno.
Boric y Jackson aclararon al ingresar el proyecto que rebajar la dieta parlamentaria no busca solucionar definitivamente la desigualdad imperante en Chile, pero sí puede ser un paso importante y simbólico para avanzar en tal sentido. A su juicio, los honorarios parlamentarios debiesen fijarse con relación al ingreso mínimo, ya que el Congreso no puede ser “cómplice” en la reproducción de la desigualdad. En el caso de las asignaciones parlamentarias, han señalado que estas debiesen mantenerse, al ser centrales para llevar a cabo la labor legislativa.
Las reacciones de sus colegas a dicha propuesta no se hicieron esperar. El diputado Gustavo Hasbún (UDI) calificó la medida de “populista” y a sus autores de “oportunistas e inconsecuentes”, mientras su correligionario Felipe Ward les instó a donar la mitad de su sueldo mientras se tramita el proyecto, como un acto de consecuencia.
Comparación con la OCDE
Con este objetivo se generó una base de datos con los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), donde se incluyó: 1] dieta de la Cámara Baja anual (dólar de EE.UU. nominal, ajustados por paridad del poder adquisitivo, PPA); 2] dieta de la Cámara Baja anual (moneda local); 3] PIB per cápita (dólar de EE.UU. nominal, ajustados por PPA); 4] sueldo mínimo anual (dólar de EE.UU. El Senado no se incluyó en el estudio con el fin de facilitar la comparación entre países, ya que no todos poseen una institucionalidad bicameral.
Al comparar a Chile con los países de la OCDE, se observa que el salario anual de $103.265.772 (pesos chilenos), equivalente a US$252.505 (ajustado por paridad del poder adquisitivo, PPA) es el más alto del grupo. Le siguen en la lista países como Estados Unidos, con US$174.000 (PPA); Italia, con US$173.488 (PPA); y Japón, con US$140.263 (PPA).
El ejercicio anterior, sin embargo, no permite sacar muchas conclusiones, ya que siempre se puede argumentar qué significa realmente un salario más o menos alto al interior de cada país. Por lo mismo, una mejor forma de enfocar la discusión es preguntarse qué implica este salario respecto del PIB per cápita de cada nación y del ingreso mínimo al interior de los países.
Es en este desglose donde emerge la principal conclusión de este estudio, y que apunta a la magnitud de la diferencia de ingresos entre nuestros parlamentarios y los de otros países. Así, Chile ocupa el primer lugar al comparar la diferencia entre el sueldo de los parlamentarios con el PIB per cápita (11,8), seguido por Turquía (6,3), México (5,6) e Italia (5,1).
En el extremo opuesto se encuentra un país como Suiza, donde esta diferencia es de 0,7 veces, es decir, el sueldo de un parlamentario es inferior al PIB per cápita de dicho país. En el caso de la relación entre dieta parlamentaria e ingreso mínimo, Chile ocupa el segundo lugar, ya que los parlamentarios perciben 40 veces el ingreso mínimo. Nuestro país solo es superado por México, donde esta diferencia es de 55,8 veces.
El problema de la desigualdad en Chile se expresa en todos los niveles, incluida su principal estructura democrática. El entramado político-institucional ha generado un sistema donde diputados y senadores perciben sueldos que se encuentran totalmente fuera de proporción respecto de lo que gana la mayoría de la población.
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