El periódico noruego Aftenposten creó un “reality” donde 3 jóvenes fueran a Camboya para ver cómo se produce la ropa que se ponen a diario. Tres jóvenes noruegos estuvieron en este país asiático, viviendo durante un mes en las mismas condiciones de vida y trabajo que las trabajadoras textiles. En su apartado de video lanzó varios capítulos bajo el nombre Sweat Shop (fábrica de explotación).

Condiciones de Trabajo Denunciables

Más allá del objetivo de esta serie: ver a estos jóvenes enamorados de la moda llorando por todo lo que ven, es una oportunidad excepcional para mostrar las denunciables condiciones de trabajo que se vive en Camboya. Las largas jornadas de trabajo y un salario muy por debajo del nivel de vida ocasiona que más de 1.000 trabajadoras ya hayan perdido incluso el conocimiento mientras trabajaban en estas fábricas.

Un informe elaborado por el prestigioso Centre for Research on Multinational Corporations, organización independiente holandesa sin ánimo de lucro y el India Committee of the Netherlands, una ONG del mismo país impulsora de la campaña Clean Clothes (Ropas Limpias) contra la explotación vinculada al comercio textil, nos advierte de las prácticas “esclavistas” de algunos de los gigantes mundiales de la moda.

Denuncias y Silencio Mediático

Aquel viaje cambió la vida de una de las jóvenes y muchos de los que pudieron ver los capítulos. Decidió denunciar qué marcas estaban detrás de esa explotación, como la sueca H&M. Fue al empezar a señalar a marcas concretas donde empezó su calvario pues según denuncia en su blog, el medio que les llevó de VIAJE, Aftenposten, le prohibió hablar públicamente sobre lo vivido y sobre todo mencionar marcas, concretamente H&M. A pesar de los meses de lucha el silencio mediático se mantenía.

“Es increíblemente frustrante que una importante cadena de ropa tenga tanto poder que pueda asustar y condicionar al periódico más importante de Noruega. Según denuncian el estudio Shop ’til they drop el salario mínimo para los trabajadores del textil en Camboya ronda los 80 dólares, una cantidad que inferior a lo aconsejable para vivir con garantías básicas de salud y alimentación.

Movilizaciones y Represión

Si hace unos días hablábamos de cómo muchas veces somos los propios consumidores los que no queremos ver qué hay detrás de la industria alimentaria, también nos toca hablar de cómo han conseguido convertirnos en consumidores de ropa de usar y tirar. Después de la violenta represión de enero pasado, los obreros de las textiles siguen movilizados para obtener un aumento del salario mínimo.

Phnom Penh, 3 de enero de 2014. Amanece en el boulevard Veng Sreng, transformado en campo de batalla. Los trabajadores en huelga de las empresas de confección, numerosas en el barrio, han erigido barricadas y acosan a las fuerzas del orden. Piedras arrojadas, cócteles Molotov. Varios centenares de policías fuertemente armados responden con lumazos, granadas de gases lacrimógenos y ráfagas de AK47. El día antes, la Brigada 911, una unidad paracaidista de elite, había reprimido brutalmente a los huelguistas de la empresa Yakjin. Las trifulcas con las fuerzas del orden siguieron toda la noche y hasta comienzos de la tarde.

Iniciativas y Promesas

FashionUnited en una declaración. "Este trabajo avanza según el plan". otra vez que quieren ser líderes en estos temas. de proveedores, derechos de los trabajadores y los gobiernos locales. establecerían planes de pago para salarios dignos y justos. sincera era realmente su promesa. proceso de establecer un sistema. gobiernos, proveedores, marcas y sindicatos. democráticamente al 50 por ciento. volumen de productos de H&M en 2018.

camboyanos un salario digno por 6.5 años ", agregó Zeldenrust. en Camboya los 78 USD adicionales cada mes. textiles deberían poder vivir de su salario". gubernamentales. trabajadores de la confección.

Salario Mínimo en Chile (Contexto Comparativo)

En agosto de este año el salario mínimo llegará a $400 mil brutos en Chile. Esto se traduce en un alza de 14%, desde los actuales $350 mil. Ese fue el acuerdo que logró la noche del lunes el gobierno con la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y que ahora debe refrendar el Congreso en la discusión que se dará la próxima semana.

Luego del acuerdo, el gobierno destacó que este aumento del salario mínimo es el alza más importante en 25 años y, además, hace 6 años que la CUT no llegaba a acuerdo con el gobierno en esta materia.Pero la llegada a $400 mil no sólo rompió ese récord, sino que le permitirá al país escalar comparativamente frente a los países de la región.

En efecto, de acuerdo a un informe del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (UDP), que utiliza los últimos datos disponibles y que para propósitos comparativos considera la medida de dólares ajustados por paridad de poder de compra (PPP, en inglés), el salario mínimo en Chile alcanzará con el aumento pactado los US$879, subiendo hasta el segundo lugar de América Latina, y siendo sólo superado por Costa Rica.

Así, con el alza establecida superará a Ecuador, que tiene un salario mínimo de US$839. Mucho más atrás se sitúan naciones como Brasil, con US$471; México, con US$535; Uruguay, con US$632; Argentina, con US$660, y Colombia, con US$702.

Pese a este repunte en la región, el salario mínimo de Chile todavía estará lejos de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde). Luxemburgo lidera la lista con un sueldo mínimo de US$ 2.529, seguido de Irlanda, con US$2.376, y de Holanda, con US$2.332. El salario mínimo promedio de la Ocde es US$1.604.

El director del Observatorio del Contexto Económico de la UDP, Juan Bravo, señala que “Chile lidera entre las economías de mayor tamaño de la región. Sin embargo, no es el líder de toda la región, puesto que hay economías como Costa Rica, en donde el salario mínimo comparable es mayor”. No obstante, plantea que “dado que el fundamento esencial del salario mínimo es la productividad laboral, Chile está relativamente bien posicionado dentro de América Latina, debido a que también lo está su productividad laboral.

Así, los datos reflejan que las economías con mayor nivel de desarrollo económico tienden a tener mayores niveles de salario mínimo. Esto se debe a que los países desarrollados tienen mayor productividad laboral y, por ende, pueden pagar salarios más altos”.

Para Bravo, la única manera sostenible de subir el salario mínimo en el mediano plazo “es elevar el crecimiento de la productividad laboral, por lo que las políticas que se aboquen a ese fin son esenciales para elevar los niveles de salario, atacando la raíz del problema, que es la carencia de componentes de capital humano como la educación y la experiencia, que se concentra en ciertos segmentos de la población”.

Actualmente en Chile un total de 804.231 personas están afectas al salario mínimo, lo que equivale al 21,8%.

Visión del Mercado

Frente al acuerdo del gobierno con la CUT, los economistas en general afirman que es clave conocer las medidas de ayuda para las pymes para determinar la magnitud del impacto en el empleo. “Es necesario esperar las medidas que se anunciarán para aminorar el impacto en las pymes que es donde se encuentran quienes ganan en torno al salario mínimo”, sostiene el director del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la UC, David Bravo.

Mientras que la economista principal de Bci, Francisca Pérez, comenta que “el principal riesgo que veo en estos momentos es sobre el mercado del trabajo, el cual no se encuentra 100% recuperado de la pandemia, y esto podría significar que su equilibrio previo a la crisis se demore más en llegar”. Y subraya que “es necesario que el mecanismo de ayuda a las pymes que entregará el Gobierno sea eficiente y flexible, para adaptarse rápidamente ante las posibles contingencias, y así que el impacto negativo sobre el mercado laboral sea lo menos posible”.

Puntualiza que el impacto sobre inflación también existirá, “ya que nos encontramos en un momento con una muy alta inflación, pero creemos que será en menor medida, porque debido a la recesión, las familias estarán concentradas en mantener un gasto en la canasta básica y tratar de ahorrar/no gastar en servicios o bienes que no son necesarios”.

Josefina Henríquez, investigadora de Clapes-UC, indica que “el aumento en dos tandas del salario mínimo y un posible subsidio al alza real del salario mínimo para las pymes van en la dirección correcta para evitar que las pequeñas empresas deban destruir empleos. Por lo tanto, el aumento en salario mínimo parece una medida más bien justa dada la inflación que se vive, además de no presentar grandes riesgos para el empleo”.

Henríquez descarta que pueda haber un mayor impacto inflacionario. “Actualmente las alzas en la inflación han venido mayormente por el aumento en precios de alimentos y energía, factores que a mi parecer no se verán aún más afectados por el alza en salario mínimo. Tener un mayor salario mínimo, dada la inflación actual, no creo que genere mayor inflación.

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