En el dinámico mundo empresarial chileno, mantener una operación fluida y libre de controversias legales es esencial para el éxito sostenido. Entre las disputas legales que pueden surgir, los juicios laborales son particularmente desafiantes y pueden tener repercusiones significativas en la reputación y las finanzas de una empresa. En este contexto, contar con el apoyo legal adecuado, como el proporcionado por Becker Abogados, es crucial para navegar por el marco legal laboral de Chile.

¿Qué es una Demanda Laboral y Cómo Afecta a las Empresas?

Una demanda laboral es una acción legal que un empleado puede tomar contra su empleador por supuestas violaciones de los derechos laborales o incumplimiento de los términos y condiciones establecidos en el contrato de trabajo. Estas demandas pueden surgir por diversas razones y pueden tener graves repercusiones tanto legales como económicas para la empresa.

En Becker Abogados te ofrecemos un amplio rango de servicios que incluyen la revisión y actualización de contratos laborales, asesoramiento en políticas de RR. HH, y representación legal en caso de disputas. Te brindamos asesoría personalizada, en una consulta cuyo valor es de 1 UF. Contáctanos y agenda tu cita.

Tipos de Demandas Laborales Más Comunes

Existen distintos tipos de demandas laborales que son frecuentes en el entorno empresarial chileno. Algunos ejemplos incluyen:

  • Despidos injustificados: Cuando un empleado considera que ha sido despedido sin justa causa o en contravención de las leyes laborales.
  • Discriminación laboral: Cuando un empleado sufre discriminación por motivos de género, raza, religión u origen étnico.
  • Acoso laboral: Situaciones en las que un empleado es víctima de acoso verbal, psicológico o sexual en el lugar de trabajo.
  • Incumplimiento de pagos: Cuando el empleador no paga los salarios, beneficios o prestaciones establecidas en el contrato de trabajo o en la legislación laboral.

Importancia de Evitar los Juicios Laborales para las Empresas

Evitar los juicios laborales reviste una gran importancia, ya que estos pueden generar tanto costos económicos como afectar la reputación de la empresa. Los juicios laborales conllevan gastos legales y procesales que pueden representar una carga financiera significativa para las organizaciones. Además, el simple hecho de enfrentar demandas laborales puede dañar la imagen corporativa y minar la confianza de los trabajadores y clientes en la empresa.

Consecuencias Legales y Económicas de las Demandas Laborales

Las demandas laborales pueden acarrear serias consecuencias tanto legales como económicas en tu empresa. En primer lugar, te enfrentas a posibles sanciones, multas y obligaciones de pago derivadas de un litigio laboral. Además, estos casos pueden dañar significativamente la imagen y reputación de la empresa, lo que puede afectar tu relación con proveedores, clientes y empleados.

Las demandas laborales también pueden resultar en pérdida de tiempo, recursos y energía, ya que implican procesos legales que distraen la atención de las actividades principales del negocio. Además, pueden generar tensiones en el ambiente laboral y debilitar la motivación y el compromiso de los empleados, lo que podría afectar la productividad y el clima laboral en general.

Acciones para Evitar Demandas Laborales

Existen ciertas acciones que las empresas pueden implementar para prevenir demandas laborales. Algunas de estas acciones incluyen:

  • Tener una comunicación clara y transparente con los empleados, brindándoles información adecuada sobre sus derechos y obligaciones laborales.
  • Establecer políticas internas que promuevan un ambiente de trabajo favorable y respetuoso.
  • Realizar revisiones periódicas de los contratos de trabajo, asegurando que estén actualizados y en conformidad con la legislación vigente.
  • Implementar mecanismos de resolución de conflictos, como la mediación laboral, para solucionar disputas internas de manera pacífica y evitar que escalen a demandas.
  • Brindar capacitación constante a los encargados de recursos humanos y supervisores sobre las leyes laborales y las mejores prácticas para la gestión de personal.

Todas estas acciones contribuyen a crear un ambiente laboral saludable y reducen significativamente el riesgo de enfrentar demandas laborales.

Beneficios de Evitar Juicios Laborales para la Empresa

Evitar juicios laborales puede tener varios beneficios para las empresas, entre ellos:

  • Ahorro de tiempo y recursos: Los juicios laborales pueden ser largos y costosos, lo que puede afectar el flujo de caja y la productividad de la empresa. Al evitar estos juicios, se pueden ahorrar recursos y tiempo valioso.
  • Mejora de la reputación: Las empresas que evitan juicios laborales pueden mejorar su reputación y ser vistas como empleadores justos y responsables, lo que puede ayudar a atraer y retener a empleados talentosos.
  • Reducción del estrés laboral: Los juicios laborales pueden generar un ambiente de trabajo estresante y negativo. Al evitar estos juicios, se puede reducir el estrés laboral y mejorar el bienestar de los empleados.
  • Cumplimiento de las leyes laborales: Al evitar juicios laborales, las empresas pueden asegurarse de cumplir con las leyes laborales y evitar sanciones legales y financieras.
  • Reducción de la rotación de personal: Los juicios laborales pueden generar un ambiente de incertidumbre entre los empleados, lo que puede aumentar la rotación de personal. Al evitar estos juicios, las empresas pueden retener a sus empleados y reducir los costos asociados con la contratación y capacitación de nuevos trabajadores.
  • Priorización del diálogo y la negociación: Al evitar los juicios laborales, las empresas pueden priorizar el diálogo y la negociación con sus empleados, lo que puede mejorar las relaciones laborales y prevenir conflictos futuros.

¿Cuáles son los cinco motivos por los que las empresas pierden juicios laborales en Chile?

  1. Falta de formalidad en la gestión administrativa de la relación laboral
  2. Falta de capacitación y de asesoría especializada
  3. Impulsividad en la reacción y documentos mal redactados
  4. Trabajadores bien asesorados
  5. Legislación, judicatura y estructura institucional laboral pro-trabajador

Veamos ahora cada uno de ellos:

1.- Falta de formalidad en la gestión administrativa de la relación laboral

Si bien la situación ha ido cambiando con el tiempo, todavía está muy arraigada la costumbre en Chile de dejar todo para “después”, hacer todo “así nomás”, “por mientras” o “después arreglamos”.

Así es como en el ámbito laboral existen contratos y despidos verbales, aumentos de sueldos o cambios de función sin modificaciones escritas de contrato, permisos y amonestaciones sin constancia ante Inspección del Trabajo, pagos sin recibo, etc. Por otra parte, no se cumple con la obligación de contar con un reglamento interno, libro de asistencias, liquidación de remuneraciones, etc., lo que evidencia un ostensible desorden e informalidad en la relación con los trabajadores.

Esta realidad repercute directamente en las probabilidades de éxito o fracaso en un eventual juicio. Ello porque se pueden producir las siguientes situaciones:

a.- Operan presunciones de prueba a favor del trabajador

Para los abogados esto es muy importante. Los juicios se ganan probando los hechos que sirven de base a su demanda o contestación. Tener configurada una presunción en contra es fatal. Es como iniciar un partido de fútbol con un marcador de tres a cero en contra. En un juicio laboral aquello se traduce en que se comienza con hechos que se tienen como ciertos a favor del trabajador.

No es el objetivo de este artículo ahondar en este punto, pero daremos algunos ejemplos:

  • - Presunción de existencia de relación laboral a pesar de no haber contrato escrito.
  • - Presunción de estipulaciones del contrato por las que exponga el trabajador si no hay contrato escrito o de alguna de sus estipulaciones obligatorias.
  • - Presunción de representación del empleador por parte del gerente o administrador.
  • - Presunción de declaración y no pago si empleador no acredita término de relación laboral dentro de un plazo, etc.

b.- Falta de elementos probatorios a favor del empleador

Evidentemente que al margen de la veracidad o no de los hechos que puedan dar sustento jurídico a la defensa del empleador, si no se cuenta con la documentación o medios que la ley establece para constancia de los hechos, estos no se podrán probar en un eventual juicio. Ya dijimos que los hechos en un juicio deben probarse, y para ello es fundamental contar con la documentación debidamente custodiada. No contar, por ejemplo, con libro o registro de asistencia impedirá disponer de elementos probatorios para demostrar la inasistencia injustificada, el pago de horas extras o la salida intempestiva y sin autorización del lugar de trabajo.

c.- Acreditación de conducta negligente del empleador

Es muy distinto exponer como parte de la defensa en un juicio laboral que el empleador ha cumplido con todas sus obligaciones legales y cuenta con toda su documentación en forma ordenada, a concurrir al juicio sin documentación o con escritos mal redactados, incompletos y desactualizados.

Es indudable, además, que el empleador que da muestras de desinterés o, peor aún, negligencia en su manejo de las relaciones laborales, provoca en el juez una impresión negativa, reforzando, asimismo, la posición y estrategia de la contraparte, lo que se traduce en una alta probabilidad de que el magistrado acoja la versión de esta última.

2.- Falta de capacitación y de asesoría especializada

Lo cierto es que el derecho laboral se ha complejizado. Ha dejado de tener esa característica del derecho laboral que es deseable: la simpleza. La multiplicidad y complejidad de la normativa laboral ha llevado a la necesaria especialización de la asesoría en esta materia. Ya no es posible que el propio empleador pueda manejar por sí solo un conflicto laboral, siempre complejo.

Si bien esto aplica tanto para trabajadores como para empleadores, lo cierto es que afecta más a los empleadores y más específicamente a las Pymes. Los trabajadores están bien asesorados, como ya hemos afirmado y profundizaremos en el punto 4. Por su parte, las grandes empresas suelen contar con abogados y asesores internos o externos de reconocida calidad.

El problema mayor, entonces, lo tenemos en las Pymes, segmento de empresas donde se observan tres realidades en esta materia:

  • derechamente no cuentan con asesoría alguna,
  • asesoría proporcionada por contadores, y
  • asesoría interna entregada a personal sin ninguna capacitación o directamente a los propios dueños o socios de las empresas (que no sean abogados)

Respecto de los contadores, hemos observado distintos grados de calidad en su asesoría laboral, desde algunas de muy buenas a otras que dejan mucho que desear. Es indudable que, en general, su labor es un aporte en esta materia, especialmente en el manejo administrativo cotidiano de la actividad laboral con el apoyo de softwares especializados para el tema de remuneraciones, asistencia y vacaciones, entre otros, cumpliendo eficazmente esta función asesora.

Sin perjuicio de lo anterior, creemos que, en ningún caso, los contadores pueden ni deben abordar labores netamente jurídicas como las que veremos en este artículo y que deben ser gestionadas por un Abogado especializado en temas laborales.

Un ejemplo de ello es la necesidad de conocimientos jurídicos especializados en toda aquella problemática relacionada con la vulneración de derechos fundamentales establecidos en la Constitución respecto de la relación laboral. Ningún profesional que no sea abogado podría abordar, de buena manera, la interpretación de la norma constitucional vulnerada en una situación laboral específica y que pudiera dar lugar a una acción de tutela laboral de derechos fundamentales.

Otro ejemplo es lo referente a la invocación de la causal de despido del art 161 del Código del Trabajo, esto es, las necesidades de la empresa. Hasta hoy encontramos resabios de la cultura del desahucio en muchos empleadores y contadores, quienes aún lo consideran una causal abierta o causal “comodín”, que habilita el despido de un trabajador solo “pagándole la indemnización” correspondiente, invocando cualquier motivo o incluso ninguno.

Hoy en día esta causal debe estar fundada en hechos ciertos, verificables y concordantes con la exigencia legal. Habrá que efectuar, en el fondo, una labor de interpretación jurídica caso a caso para verificar si existe justificación suficiente para invocar esta causal.

Finalmente, como ejemplo, hemos observado que muchos empleadores desconocen el eventual impacto de la condena en juicio laboral, la cual puede implicar un aumento de indemnización de hasta el 100% por haber invocado causales de despido en forma improcedente, injustificada o indebida, según el caso, lo que, como ya hemos dicho, puede provocar crisis financieras de liquidez en empresas de menor tamaño.

3- Impulsividad en la reacción y documentos mal redactados

Una derivación y expresión de lo anterior, es que en muchas Pymes se improvisa o reacciona impulsivamente ante situaciones que ameritan una acción reflexiva, especializada y profesional, realizada por un profesional competente y capacitado.

Muchos empleadores, empleados de confianza o jefes intermedios reaccionan sin apego a procedimientos preestablecidos ni a criterios formados en capacitaciones sobre cumplimiento normativo y clima laboral.

Es así como ante una situación conflictiva se emiten cartas de despido mal redactadas, por apuro, con omisiones o falta de formalidades exigidas por la ley, cálculos más hechos, cumplimiento tardío o inoportuno de las exigencias legales, etc.

4.- Trabajadores bien asesorados

Anteriormente hemos afirmado que la falta de asesoría especializada afecta principalmente a las Pymes y no a los trabajadores.

Ello se explica, en gran parte, por el expedito acceso a la justicia que tienen los trabajadores gracias a la acción de un organismo especializado como es la Defensoría Laboral, y por la existencia de sindicatos y la proliferación de abogados laboralistas pro-trabajador que patrocinan juicios sin cobrar honorarios fijos, (solo un porcentaje del monto obtenido).

Ello ocasiona, a buena hora, que los trabajadores tengan a su disposición asesores altamente capacitados y motivados que resguarden sus derechos.

Más que una amenaza, esto debe ser visto como un desafío para el sector de las Pymes en orden a contar con una plataforma de asesoría acorde a la realidad y que represente un equilibrio en esta materia.

5.- Legislación, judicatura y estructura institucional Laboral pro-operario

Como debe ser en todo ordenamiento jurídico moderno, en Chile existe una institucionalidad laboral que protege los derechos laborales de las personas tomando en cuenta el desequilibrio natural que se produce en la relación específica entre un empleador y un trabajador, en la que el poder de negociación inicial ante un conflicto juega a favor del empleador.

Este desequilibrio natural se contrarresta al menos de 3 formas:

1°.- Con una legislación protectora de derechos laborales de los trabajadores que consagra en sus normas ciertos principios fundamentales de derecho laboral que guían la actuación de los jueces, incluida la sentencia.

Entre ellos está el principio protector del derecho laboral y que contiene a su vez un subprincipio: el “in dubio pro-operario”. Esto significa que en caso de existir dos o más interpretaciones posibles, el juez optará por aquella que más favorezca al trabajador.

2°.- Establecimiento de una Judicatura especializada; tribunales del trabajo y tribunales de cobranza laboral.

Esto posibilita que los jueces y funcionarios posean una especialización derivada de una formación académica con conocimientos específicos y, sobre todo, de una experiencia acumulada en la atención de conflictos jurídicos muy valiosa.

Además, la exclusividad de los tribunales para abocarse solo a casos de índole laboral facilita el acceso y la rapidez en la solución de los conflictos jurídico-laborales.

Pues bien, al ser la normativa una legislación “protectora”, la judicatura especializada resulta ser también una judicatura ”protectora”, lo que está muy bien como hemos dicho, ya que contrarresta el desequilibrio natural inicial.

3°.- Establecimiento de una institucionalidad pública especializada en asuntos laborales: la Dirección del Trabajo, las Inspecciones del trabajo y la Defensoría Laboral.

Estas instituciones públicas forman parte de una verdadera triada protectora del derecho de los trabajadores en Chile. Veamos por qué:

a.- La Dirección del Trabajo

Es el organismo principal dentro del organigrama del Estado, que vela por los derechos de los trabajadores y que, entre otras funciones, desempeña las siguientes:

  • Fiscalización del cumplimiento de las normas laborales, previsionales y de higiene y seguridad en el trabajo.
  • Interpretación de las leyes laborales mediante la dictación de dictámenes.
  • Brindar un sistema de mediación para la solución de conflictos colectivos en el ámbito laboral.

Mención aparte merece la creación de un canal de atención a empleadores que permite efectuar trámites on line, provee modelos de documentos y formularios y atiende consultas.

b.- La Inspección del Trabajo

Es un organismo dependiente de la Dirección del Trabajo, siendo el órgano ejecutor de las directivas de la Dirección del Trabajo. Entre sus funciones se encuentran las siguientes:

  • Fiscalización por medio de los inspectores del trabajo, ya sea de oficio o previa denuncia.
  • Sancionar mediante multas administrativas y clausura de establecimientos.
  • Conciliación a través de los inspectores en comparendos

c.- La Defensoría Laboral

Organismo especializado en defensa judicial de trabajadores dependiente del Ministerio de Justicia a través de las corporaciones de asistencia judicial.

Provee asistencia gratuita especializada a trabajadores de escasos recursos en materias de despido injustificado, nulidad del despido, cobro de prestaciones y otras materias.

En definitiva, ante un juicio laboral, el empleador, sobre todo Pymes, juegan cuesta arriba a la hora de afrontarlo.

Entonces….¿Cuáles son las soluciones para evitar que la Pymes pierdan juicios laborales en Chile?

Como hemos visto, existen al menos cinco razones por las cuales las empresas pierden los juicios laborales en Chile. Pero no todo está perdido para las Pymes. Veamos ahora cuáles pueden ser las soluciones:

I.- Compliance laboral

Este anglicismo nos indica una actividad cada vez más presente en las políticas corporativas de las grandes empresas, el cumplimiento normativo, en este caso, de la legislación laboral.

En términos concretos implica una actividad de revisión de la actividad de la empresa y verificación del cumplimiento de todas las normas laborales. Es una especie de checklist efectuado por personal especializado.

Para las Pymes se recomienda efectuarlo una vez al inicio, detectar los incumplimientos, resolverlos y mantener un programa de actividades que permita estar en cero falta.

Lo anterior no solo permite evitar multas y disminuir el riesgo de pérdida de juicios, como hemos visto en este artículo, sino que también mejora el clima laboral como veremos en el siguiente punto.

Nuestro primer consejo, entonces, es iniciar un compliance laboral e identificar los probables incumplimientos en los que hoy su empresa está incurriendo.

Evitar los juicios laborales es una estrategia prudente para preservar la estabilidad y el crecimiento empresarial. La inversión en una asesoría legal experta, como la proporcionada por Becker Abogados, no solo es una medida preventiva, sino una inversión inteligente para el futuro de cualquier empresa en Chile.

Te brindamos una asesoría personalizada en todo el Sector Oriente de Santiago.

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