La búsqueda de empleo puede ser un proceso desafiante y emocionalmente agotador. A medida que las semanas y los meses pasan sin obtener una oferta de trabajo, es fácil caer en la ansiedad y la desesperación. Sin embargo, es importante recordar que cada persona y cada situación es única.

Aunque se suele hablar de una media de tiempo para conseguir trabajo, no debemos permitir que nos consuma. La media de tiempo para conseguir trabajo es de 8,5 meses, según una investigación realizada por académicos del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales, y en el caso de quienes cambiaron de región, la reinserción promedio al mercado laboral fue de 9,1 meses.

Pero, ¿qué significan realmente estos números? Primero, es crucial entender que esta cifra es solo una estimación y puede variar significativamente de una persona a otra. En lugar de dejarte llevar por la presión de esa media, enfócate en establecer metas realistas, mantener una actitud positiva y aprovechar el tiempo para tu crecimiento personal.

Señales que indican que es momento de buscar un nuevo horizonte profesional

Muchas veces las señales son claras, pero otras no tanto. Suele no ser un paso fácil de dar. Muchos estamos criados bajo el refrán de “mejor malo conocido que bueno por conocer”. Y para quienes pertenecen a la generación X la idea de entrar a un trabajo y continuar en él hasta el retiro era una idea completamente natural. Pero los tiempos cambiaron y hoy las personas van tras sus objetivos, valores y quieren que la esfera laboral y personal tengan un balance. Entonces, ¿Cómo saber que debemos buscar un nuevo horizonte en nuestra carrera? Te contamos las señales que debes tener en cuenta.

  1. Anticipación negativa del trabajo: La forma más fácil de detectar este síntoma es remontarse a los años de la infancia, cuando el domingo en la noche, y sobre todo si al otro día había una evaluación, uno ya empezaba a sufrir pensando en la jornada siguiente. A menudo nos sentimos cansados, estresados o sólo de pensar en estar en la oficina nos ponemos irritables. Esto puede deberse a la convivencia con el equipo, con un líder o hasta con la cultura de la compañía.
  2. Falta de motivación: Cualquier tema o plan es más tentador que ponerse a resolver el trabajo. Ya no encuentras motivación alguna, no le ves sentido a la tarea que te toca. La rutina ganó terreno y desmotivó todo.
  3. Aburrimiento: Pocas cosas son peores que cuando el trabajo se vuelve aburrido: las horas no pasan, y uno se siente como enjaulado. Las motivaciones se fueron al tacho y no hay manera de recuperarlas. Por eso, algunos especialistas aseguran que cambiar de trabajo cada cierta cantidad de años (el promedio suele rondar los 4) es una buena forma de ir renovando el entusiasmo. Además, es el modo para conseguir nuevos aprendizajes, producto de ir experimentando diferentes culturas empresariales.
  4. Quejas constantes sobre el trabajo: Cuando ya cuesta hablar del día laboral sin mechar descripciones negativas, entonces es tiempo de pensar en buscar una alternativa. Muchas personas directamente evitan hablar de sus tareas, y cuando escuchan a sus amigos todos sus proyectos les parecen más interesantes que los propios. Esta señal es clara, pero también fácil de ocultar detrás del silencio ante los otros.
  5. Desalineación con los valores de la empresa: Hasta no hace mucho, los colaboradores dividían su vida entre lo laboral y lo personal, y no importaba tanto si éstas dos esferas se entrelazaban. Hoy es impensado pasar más de 8 diarias horas en una tarea que no esté alineada con los valores propios. Por eso, ya desde la entrevista laboral, los candidatos evalúan cuán representados se sienten por los valores organizacionales, y más aún lo deben hacer los empleados. Cuando uno comparte los valores con la compañía hay una línea de diálogo abierta, y la persona siente que es capaz de dar un aporte a la empresa, y esto suele tener un correlato hacia la sociedad también.
  6. Falta de crecimiento profesional: Aunque lo mencionamos en último lugar, esto no tiene por qué ser lo último en evaluarse. Cuando uno detecta que hay poco espacio para el desarrollo de carrera dentro de la organización o que se llegó al puesto más alto al que podían aspirar, entonces, seguramente llegue el tiempo de buscar una nueva compañía. Además, no menos importante, el sueldo siempre es un motor para quedarse o buscar un destino nuevo. Esto, claro está, dependerá de las condiciones económicas de cada persona, pero cada uno debe evaluar cuánto más podría ganar en otros trabajos o si está subvalorado en el actual.

Está claro que hay que mirar profundamente todos estos indicadores, y que siempre existe la posibilidad de abrir canales de diálogo con la empresa en la que se está, para ver si existen oportunidades que no se tuvieron en cuenta, o, de lo contrario, producir una salida en buenos términos.

¿Cuánto tiempo se debe permanecer en un empleo?

¿Hay alguna cifra mágica sobre el tiempo que debes permanecer en un empleo antes de buscar otro sin que se vea mal? "En Colombia lo que aconsejamos, especialmente para cargos gerenciales, es por lo general durar al menos tres años en un cargo. Peter Capaldi, quien interpreta al famoso personaje de la serie de televisión de la BBC Dr. Who, anunció su retiro después de cuatro años en el cargo. "Es muy específico para cada persona.

"La inmovilidad nunca es muy deseable en un currículo. Esto no quiere decir necesariamente que el candidato haya cambiado de empresa. Mirar el reloj a cada momento mientras trabajas es indicio de que quizá sea tiempo de reevaluar tu carrera profesional y reconocer cómo te sientes en realidad con tu empleo. Al igual que los atletas, es posible que en algún momento, los profesionales que llevan mucho tiempo con la misma rutina se sientan estancados. Su motivación decaerá y las monótonas tareas cotidianas harán sombra a su entusiasmo. Si esto te suena familiar, probablemente necesitas unas largas vacaciones o un cambio de empleo.

Ventajas de cambiar de rumbo

Cambiar de empleo te puede parecer un proceso abrumador, pero eso podría ser porque nuestra manera de pensar se aferra al pasado. A diferencia de los viejos tiempos, ya no se acostumbra permanecer en una empresa 10-15 años. De hecho nosotros estamos convencidos de que cambiar de empleo (obviamente, no con demasiada frecuencia) ayuda a aumentar tu experiencia y a ampliar tus conocimientos y habilidades.

Cómo dar el primer paso hacia una nueva carrera profesional

Dado que la economía sigue en proceso de recuperación, la única manera de obtener el empleo de tus sueños es ser proactivo, demostrar entusiasmo y persistencia. El networking es fundamental para conocer nuevas personas que podrían referirte hacia un posible empleo. Todos sabemos que el mundo habla, y correr la voz de que estás en busca de un nuevo empleo puede ayudar a que esa información llegue a oídos de algún empleador. Sentirte inspirado también te dará confianza si decides cambiar de rumbo profesional, así que codearte con personas que están felices y son exitosas te motivará a hacer ese cambio.

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