Más de cinco millones de personas están oficialmente en el paro. Una cifra aún más dolorosa porque detrás de su magnitud se esconden amigos, familiares o conocidos, cada uno con una historia y un proceso de superación. En un escenario laboral tan deprimido y con tanta competencia entre candidatos, la formación y la experiencia ya no son suficientes por sí solas para encontrar empleo. La clave para tener éxito es diferenciarse de los demás. ¿Cómo? Armándose de paciencia y siguiendo unos consejos sencillos (y gratuitos) que nos ayudarán a conseguir nuestro objetivo.

El desafío de encontrar el primer empleo

Ilusión, pero también frustración. Buscar trabajo por primera vez es una mezcla de emociones. La búsqueda de un trabajo en el mercado laboral que enfrentan los jóvenes -pero también cualquier persona que esté empezando- es más difícil. Y cuando se elevan las cifras de desempleo, este grupo es el más afectado.

Según la Encuesta Nacional de Empleo que desarrolla el INE, la tasa de desocupación nacional en el último trimestre móvil mayo-julio de 2024 es de 8,7%, mientras que la tasa de desempleo juvenil -entre 15 y 24 años- en el mismo periodo se ubicó en un 21,4%.

“Siempre es un poco más complejo al principio y por lo tanto es un grupo más vulnerable a las condiciones macroeconómicas en general”, explica Benjamín Villena, académico del Instituto de Políticas Económicas de la Universidad Andrés Bello, UNAB.

Además, los jóvenes “tienden a estar en mayor porcentaje representados en empleos informales debido a que necesitan flexibilidad horaria para complementarlos con estudios superiores”, comenta Francisca Espinoza, investigadora del Instituto UNAB de Políticas Públicas IPP UNAB.

Los jóvenes son un grupo más vulnerable a las condiciones macroeconómicas en general, que dependen fuertemente de las fluctuaciones de la economía, explica Benjamín Villena. “Como parten teniendo trabajos más simples dentro de la jerarquía de las empresas, cuando las condiciones de estas o de la economía sufren, son los puestos que se liberan más rápido. Es el margen de ajuste más habitual”, dice Villena, también investigador del Instituto Milenio para la Investigación de Imperfecciones de Mercado y Políticas Públicas, MiPP.

“Ahora, la razón por la que pueden acceder a estos puestos es porque no tienen experiencia o no han desarrollado completamente su potencialidad y sus habilidades en el mercado laboral. Es como las dos caras de una misma moneda”, añade.

La importancia del primer trabajo

Cuando hablamos de tasas de empleo inciden dos factores: la velocidad con que se crean los puestos de trabajo y la velocidad con que se destruyen por la suma de despidos y renuncias. Mientras más rápido se generan, hay menor desempleo y viceversa.

“La gente joven suele tener una tasa de destrucción laboral más alta que otros grupos de la población y una tasa de la posibilidad de encontrar trabajo más o menos parecida”, dice Benjamín Villena.

Prueba de ello es que en la pandemia se destruyeron muchos más empleos jóvenes que de otros tramos etarios.

“La razón principal no es que sea especialmente difícil encontrar trabajo, que, por supuesto, tiene sus dificultades. También influye el hecho de que no conserven o no puedan perdurar mucho tiempo en los puestos de trabajo que tienen en la actualidad. Ese es el factor principal detrás de la tasa de desempleo”, agrega el académico.

Uno de los motivos por los cuales los jóvenes no conservan sus trabajos es que hay una diferencia entre sus expectativas y las características de las vacantes disponibles.

“Es porque los jóvenes actualmente están buscando empleo con características distintas a las anteriores. Por ejemplo, mayor flexibilidad, un empleo que les permita crecer profesionalmente y con un ambiente laboral donde puedan estar cómodos o donde prioricen su salud mental”, explica Francisca Espinoza, del IPP UNAB.

“Creo que hay un tema de deserción de los jóvenes porque tienen otra manera de ver la vida, otra manera de entender y de ver qué es lo que quieren hacer a futuro, son un poquito más inmediatos”, dice Ana María Icarán, directora y fundadora de ICARÁN Headhunters.

"Los jóvenes tienden a estar más representados en empleos informales debido a que necesitan flexibilidad horaria para complementarlos con estudios superiores”, comenta Francisca Espinoza. Pero independiente de estos factores, el primer trabajo al que pueda acceder una persona tiene consecuencias relevantes a largo plazo, sobre todo cuando las condiciones del mercado laboral son particularmente complejas en los grupos más jóvenes.

Benjamín Villena lo ejemplifica con la gran recesión que vivió Estados Unidos durante la “Crisis Subprime” en 2008 y 2009.

“Las personas que entraron al mercado laboral en ese tiempo tienen como una cicatriz significativa que perdura por muchos años, porque inician sus carreras laborales en puestos que no son tan adecuados”, explica el académico UNAB.

“Si parto con el pie izquierdo en un trabajo que no es muy bueno no puedo explorar mis mejores habilidades y cuando trato de cambiarme de trabajo, mi currículo ya no es tan bueno y eso va dejando marcas en él que pueden durar muchos años”, señala.

Las consecuencias de esto son insatisfacción laboral, salarios más bajos y una alta rotación laboral. Por eso es muy importante que las personas puedan ingresar al mercado en un trabajo que los sitúe en un camino de desarrollo profesional positivo, subraya Benjamín Villena.

¿Qué efectos tendrá esta iniciativa en el mercado del empleo?

En el Instituto UNAB de Políticas Públicas decidieron averiguarlo a través de la elaboración del Panel Laboral Nº 14 titulado “Desempleo juvenil y la falta de experiencia”.

En la encuesta, que se realiza a 28 head hunters nacionales con el fin de monitorear el comportamiento del mercado laboral en Chile, un 63% señala que la medida genera los incentivos incorrectos.

“Las leyes en general fuerzan, pero no se logran los objetivos”, dice Ana María Icarán. “Si no necesitas a la persona realmente, no le vas a dar la importancia que debería tener”, agrega.

“Solo le mete más presión al mercado laboral”, comenta Francisca Espinoza. “Porque aumentan los costos laborales en una realidad económica donde esto ya ha sucedido con el aumento del salario mínimo y la jornada de 40 horas. Esto en general afecta el desempleo de los jóvenes porque ellos son los primeros perjudicados”, añade.

Es importante mencionar que en el momento de la aplicación de la encuesta la contratación del 10% de jóvenes en el proyecto de ley tenía un carácter obligatorio y hoy solo exige dar preferencia a este segmento de la población.

A pesar del cambio, Francisca Espinoza señala que “solamente es un aumento en los costos laborales y que no va a afectar con fuerza el desempleo de los jóvenes”.

Esto, porque a las empresas se les obliga a informar semestralmente el porcentaje de empleados sin experiencia entre 18 y 28 años con que cuentan. Además, deben informar las vacantes disponibles para facilitar la intermediación laboral con este grupo, tener planes de capacitación y dar facilidades para completar sus estudios.

“El proyecto apunta solamente a personas que no hayan trabajado antes. Actualmente, alrededor de 294 mil jóvenes entre 18 y 28 años no tienen trabajo, según la Encuesta Nacional de Empleo. Con ella podemos saber que solo 70 mil buscan un puesto por primera vez”, explica Francisca Espinoza, investigadora del IPP UNAB.

“No deben tener experiencia previa. Pero en la última versión del proyecto se aclara que la práctica que hacen las personas en la educación superior también cuenta como experiencia laboral. De los 70 mil antes mencionados, un 55,5% tiene estudios superiores. Nuestra muestra se reduce a 31 mil personas que podrían ser la población objetivo real”, agrega.

“Alrededor del 10% de las personas que están desempleadas entre 18 y 28 años podrían ser beneficiadas con esta ley. Finalmente genera más costos que beneficios. Deja fuera a la educación superior. No consideramos que ese sea un buen incentivo. Además, la falta de experiencia laboral no es verificable”, concluye la investigadora.

En busca de los incentivos correctos

“Una posibilidad es generar estos incentivos fiscales reembolsables que motivan a las empresas a acercar a los jóvenes al mundo laboral real. Porque, como comentaban los integrantes del Panel Laboral, hay una discordancia entre lo que espera la empresa y lo que aprende la persona en la educación superior”, dice Francisca Espinoza.

El problema no es lo que se enseña, sino que falta que los postulantes desarrollen más habilidades para insertarse en el mundo laboral. “Creo que deberían haber instituciones o instancias antes de que la empresa contrate sin experiencia, que los capaciten para que se entienda qué se espera de ellos”, comenta Ana María Icarán.

“Las leyes en general fuerzan, pero no se logran los objetivos”, dice Ana María Icarán. “Si no necesitas a la persona realmente, no le vas a dar la importancia que debería tener”, agrega. Benjamín Villena dice que hay tres acciones que se realizan en Chile para promover mejores opciones laborales para los jóvenes, que podrían potenciarse más aún. El primero de ellos es el seguro de cesantía.

“Se podría apoyar más a personas que no tienen ahorros en su cuenta de seguro de cesantía. Podrían comenzar su búsqueda laboral con más calma y no estar tan apurados por encontrar un primer empleo que puede no ser la mejor opción”, aclara.

En segundo lugar, “es necesario optimizar las políticas públicas que existen hoy en Chile porque se dedican muchos recursos a capacitación con financiamiento público. Sin embargo, tenemos dudas respecto de qué tan efectiva es para elevar la empleabilidad y los futuros salarios de las personas”, señala.

Por último, el académico UNAB cree que deberían existir políticas más directas de incentivos a la contratación. “Esto lo vimos en pandemia, por ejemplo, el IFE laboral.

8 Consejos para encontrar el trabajo de tus sueños

Es por eso que a continuación les compartimos 8 tips o consejos para encontrar el trabajo de sus sueños y poder alcanzar la plenitud laboral y personal:

  1. Aprende a conocerte

    Pregúntate a tí mismo qué es lo que más te gusta hacer; para qué eres bueno. Por más mínimo que sea, todas las personas son buenas o mejores para algo que el resto, y es ahí donde se puede marcar la diferencia. Por otro lado, aprende a reconocer las señales que te da tu cuerpo. El miedo, angustia, frustración, rabia y el disgusto son avisos de que algo no anda bien.

  2. Pregúntate qué es lo que te impide ser feliz en mi trabajo

    Cambiar de trabajo no hará necesariamente que te sientas más feliz. La felicidad y la paz no las encuentras afuera, están siempre en el interior del ser humano. Lo que debemos comenzar a hacer es preguntarnos: ¿por qué me siento infeliz? Y si en esa indagación llegamos efectivamente al trabajo que desempeño, hay que también entender cuáles son los factores que generan mi infelicidad: el jefe, la cultura, mis compañeros, la carga laboral, etc. Y, con esa respuesta, planificar un próximo desafío.

    Lo más importante es descubrir el motivo de la infelicidad y entender que muchas veces las cosas a tu alrededor no siempre van a cambiar para que te sientas mejor. Nuestra energía debe están invertida en nuestro interior y en cómo logramos abordar los distintos contextos

  3. Elimina las barreras y limitantes

    Analiza cuál es tu “sueño” y revisa cómo ese sueño se puede convertir en realidad. Si ese sueño lo podemos encontrar en una empresa, en una función, en un cargo, o en un emprendimiento, entonces debemos planificar para lograr ese objetivo aterrizando todas las variables.

  4. Aprende a tomar decisiones tú y no el resto

    Cumplir tus sueños y anhelos en el plano laboral no es sinónimo de que todo será fácil durante el trayecto. Como todo en la vida, siempre habrá obstáculos y decisiones por tomar, y también segundas opiniones que nos pueden aclarar o confundir más. Por eso, lo importante es decidir por nosotros mismos de forma consciente y tomando en consideración los riesgos, y hacerse cargo de ellos.

  5. No te preocupes por la edad

    Si bien mucho se habla de la edad, ésta no tiene nada que ver con lograr nuestros objetivos y metas que nos den satisfacción plena. El factor fundamental es saber lo que quiero, saber lo que me apasiona, y, en base a eso, buscarlo.

  6. Planifica y ordena tus prioridades

    Cuando entramos en el mundo laboral, adquirimos responsabilidades y deberes. Más aún si contamos con una familia e hijos por detrás. A pesar de que esto no debe ser una limitante para lograr tus objetivos, sí es importante planificar y ordenar las prioridades. Dentro de esta planificación debemos tener en cuenta los riesgos de embarcarnos en una nueva aventura y tener una alternativa que nos entregue un respaldo y tranquilidad. Debemos también considerar fijar plazos para ir alcanzando los objetivos.

  7. Si quieres emprender

    Muchos profesionales eligen el camino de emprender, un trayecto que de por sí es más complejo que trabajar para una organización, pero que a la larga puede ser más gratificante. Es importante considerar tener un colchón financiero que permita cubrir los riesgos en caso de fracasar en el intento, que dentro de este mundo es bastante común. Además, antes de lanzar el emprendimiento con una gran inversión, armar un proyecto piloto e ir probando cómo avanza. Por lo demás, tener paciencia y tolerancia a la frustración.

  8. Vive una vida más equilibrada

    Es muy común que, en nuestro camino por alcanzar los sueños y objetivos en el plano laboral, nos centremos en una sola cosa y vayamos descuidando otras. Hay que mantener en equilibrio todas las áreas de la vida, como la salud, familia, amigos, etc.

Consejos prácticos para destacar en la búsqueda de empleo

En un escenario laboral tan competitivo, es crucial diferenciarse de los demás. Aquí te ofrecemos algunos consejos prácticos:

1. Capta la atención con tu currículo

El currículo sigue siendo la piedra angular a la hora de buscar trabajo. Procura que sea breve y usa frases cortas y sencillas. Lo mejor sería negro sobre blanco, en formato PDF y con la información de contacto en cada página.

2. Cuida las redes sociales

Uses las redes sociales que uses, estas se convierten en tu escaparate: la mayoría de las empresas cuenta con una página propia en las plataformas online y hurga en los perfiles de los potenciales candidatos para encontrar información adicional. Según el informe Búsqueda de empleo y reputación digital en la era 3.0, elaborado por Adecco e Infoempleo, más del 73% de los profesionales de recursos humanos utiliza estas herramientas para reclutar talento.

3. Escribe un ‘blog’ y crea reputación ‘online’

Escribir un blog es una oportunidad de darnos a conocer, crear un espacio que muestre lo que podemos llegar a hacer profesionalmente y que pueda marcar un plus en un proceso de selección. Para empezar, elige un tema que te apasione y escoge un dominio atractivo y fácil de recordar. Busca una plataforma gratuita, como por ejemplo wordpress.com, weebly.com o blog.com y publica posts por lo menos tres veces a la semana, acompañados por fotos e infografías -con herramientas gratuitas como por ejemplo canva.com o piktochart.com-. Crea listas de lo más leído y expresa tu opinión, ya que el objetivo es crear una marca personal que te distinga de los demás.

4. Amplía tu ‘networking’

El networking es un anglicismo que se refiere a mantener, conservar y ampliar la red de contactos profesionales. El libro Red de Contactos: Consejos, ideas y trucos para conseguir empleo en 2015, publicado por Infojobs, explica que la mayoría de las ofertas laborales están ocultas, es decir, no están publicadas en ningún sitio.

Otros consejos útiles

  • Conocer motivos: cuando se realizan varias postulaciones sin ser seleccionado, es importante averiguar las razones. Se recomienda contactar al reclutador que realizó la entrevista para conocer las causas que llevaron a ser descartado.
  • Conocerse: muchas personas enfrentan una prolongada búsqueda de empleo por falta de autoconocimiento.
  • Se puede preparar varias versiones del curriculum vitae, según el cargo.
  • Reenviar: es prudente enviar cada dos meses el curriculum vitae a las mismas empresas y reclutadores a las que anteriormente se postuló.
  • Formarse: el mayor tiempo disponible es el momento indicado para profundizar conocimientos técnicos, especialmente si fue descartado para un cargo por esta razón.

Factores a considerar al buscar un empleo adecuado

Al buscar empleo, asegúrate de adaptar tus habilidades, personalidad y valores a los criterios de selección y a la descripción del puesto. A continuación mencionamos algunos de los factores que debes considerar al intentar buscar un empleo que sea adecuado para ti:

  • Tus habilidades: No tiene caso estar en un empleo donde no aproveches tus habilidades. Sería un desperdicio tanto para ti como para tu empleador. No sólo debe tu jefe hacer uso de tus fortalezas y habilidades clave sino que debe brindarte oportunidades para obtener nuevas habilidades y más conocimientos.
  • Retos: Para estimularte y motivarte es importante un puesto que plantee un reto para tus habilidades. No es necesario que los retos sean enormes, pero siempre es bueno mantener al cerebro trabajando. Programarte para hacer lo mismo todos los días se volvería monótono y terminarías por no disfrutar tu trabajo. Al buscar empleo, pregúntate si es probable que el puesto te plantee suficientes retos a la vez que explote tus habilidades y conocimientos.
  • Sueldo: Si bien sería agradable nadar en dinero, la realidad es que el salario debe proporcionarte una remuneración justa que coincida con tus habilidades y tu experiencia. Investiga cómo miden el desempeño y con qué frecuencia lo evalúan. Asimismo, es importante asegurarte de que las políticas de la empresa se alineen con las condiciones que son importantes para ti, tales como las estipulaciones sobre licencias de ausencia y horarios de trabajo flexibles.
  • Cultura de la empresa: Adaptarse a una empresa es tan importante como el empleo mismo. Una vez más, esto se reduce a la satisfacción en el trabajo, misma que conducirá al éxito profesional a largo plazo. Asimismo, es recomendable investigar los valores de la empresa para asegurarte de que estén en línea con los tuyos. Investiga a la gerencia y la posición económica de la empresa para tener una idea de lo que puede ocurrir en el futuro. Un poco de investigación puede hacer mucho por ayudarte a encontrar un puesto adecuado para ti.
  • Ascenso profesional: Un indicador clave para estar satisfecho con un empleo es la oportunidad de crecimiento que este ofrece. Asegúrate de que el empleo brinde claras posibilidades de desarrollo profesional. Pregunta si el empleador proporciona un programa de capacitación y desarrollo profesional.

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