En el marco de la conmemoración de los noventa años de la creación de la primera escuela de Trabajo Social de Chile y Latinoamérica, evento fundacional sucedido el 4 de Mayo de 1925, se propone una cronología profesional que registra los eventos de mayor relevancia sucedidos a la fecha. Este importante aniversario brinda la oportunidad de rescatar los principales hitos y eventos por los que ha atravesado la historia profesional, que han configurado su actual realidad contemporánea.

Una cronología profesional, como la que se propone en el presente artículo, aporta un sistema de ordenamiento y registro de los eventos relevantes que se han sucedido, organizando una secuencia temporal que permite configurar los avances y tensiones que se han debido enfrentar a lo largo de 90 años de desarrollo profesional del Trabajo Social en Chile y que aportan pistas que contribuyen a la comprensión de su actual situación como campo de conocimiento especializado en torno a la intervención social.

Desde hace años, el trabajo social ha estado vinculado a la lucha social y a la búsqueda del bienestar de los sectores más vulnerables. El trabajo social es una disciplina que tiene como objetivo ayudar al desarrollo de relaciones humanas saludables y fomentar los cambios sociales que permitan a las personas tener una mejor calidad de vida.

En principio, los trabajadores sociales pueden ejercer su profesión en escuelas, universidades, servicios familiares, institutos del gobierno y servicios ambulatorios/hospitalarios. De forma general, los trabajadores sociales ayudan a niños, familias y adultos a acceder a programas y servicios que permitan su bienestar. Uno de los roles más importantes del trabajador social es la prevención.

Al respecto se plantea que existirían condiciones materiales y subjetivas que tensionan el campo disciplinario en términos éticos y políticos. Desde este marco analítico, se propone la necesidad de una definición del carácter político y contradictorio del Trabajo Social. La importancia del enfoque de trabajo con redes en el trabajo de acción social se ha difundido durante las últimas décadas, contando con diversidad de modelos y acciones en las prácticas profesionales.

Para quienes trabajamos en torno a las acciones con sentido social de justicia, las redes adquieren importante fuerza para lo que denominamos logros de cambio y transformaciones sociales, relevantes en la acción de las profesiones de lo social. Desde la acción de Trabajo Social, trabajar con y desde redes es esencial para impulsar los cambios.

Teoría de Redes Sociales y Trabajo Social

La red social se puede entender como un conjunto claramente definido de actores que se encuentran vinculados mutuamente a través del establecimiento de relaciones sociales. Montero (2003) considera la red como una estructura social en la que los individuos encuentran protección y apoyo para la satisfacción de necesidades gracias al soporte ofrecido en el contacto con el otro.

Las redes involucran, por tanto, un patrón de intercambio de recursos que se da entre una serie de individuos unidos directa o indirectamente mediante diversas interacciones y comunicaciones que se instauran de forma espontánea o intencional. También reconoce el aporte de los razonamientos de Moreno, hacia 1934, con el desarrollo de la sociometría, precedida de los avances en la Teoría Matemática de los Grafos hacia finales de la década de 1940 y principios de la década de 1950, con el fin de dar explicación a la estructura social de pequeños grupos, intentando evidenciar el impacto de estos sobre la conducta individual.

En la década de 1950, Barnes analiza relaciones como la amistad, el parentesco y el vecinaje en grupos de pescadores, llegando a la conclusión de que la totalidad de las relaciones sociales debían estudiarse como un conjunto de puntos (correspondientes a nodos) que se vinculan con líneas para formar redes totales de relaciones, modelo gráfico empleado en la actualidad. El desarrollo de la teoría en las siguientes décadas del siglo XX permitió que la teoría de redes sociales hiciera aportes en distintos campos del saber, desde lo metodológico a la comprensión de procesos de estructuras sociales, estudios de las relaciones entre actores sociales a gran escala, relaciones entre posiciones sociales, estudios entre características o atributos de pares ordenados por diadas (amistad, pertenencia política, nacionalidad), empleo de encuestas muestrales para estudio de redes sociales ego-centradas o redes personales, análisis de la vinculación e interacción entre pequeños grupos y grupos extensos.

Desde este panorama, se ha ido consolidando un espacio que permite que la teoría de redes se desarrolle y logré reconocimiento como aporte en el sentido de una visión compleja de la sociedad. En Trabajo Social, el constructo de red social es parte del lenguaje diario en la acción. No se permite estar desvinculado de las concepciones de la realidad social. Pensar las personas, las familias, los grupos, las comunidades, las regiones, pensar el mundo es pensar en redes.

La interacción está mediada por redes. El manejo de los problemas requiere de recursos internos, externos, expresión de relación entre las personas, la familia y el entorno. Los indicadores funcionales de una red social serán aquellos que permitan la colaboración que respete el accionar independiente de cada componente de la red. La elasticidad de la membrana es importante, sus puentes deben ventilarse por una equilibrada corriente de dependencia e independencia para fortalecer la autodeterminación de todos y cada uno.

Clasificación y Características de las Redes Sociales

La dinámica de las redes sociales se instituye según el contexto al que pertenecen. Este contexto es el marco significativo de ocurrencia de la vida de la red en el cual la conducta y los mensajes verbales y no verbales se hacen significativos. Las redes sociales, desde esta perspectiva, se clasifican en redes primarias, secundarias e institucionales.

  • Redes Primarias: Se constituyen en el mapa mínimo que incluye personas interactuando. Se trata de la familia (nuclear o ampliada hasta la tercera generación), de la suma de relaciones de una persona que percibe como significativas y que fundan los vínculos personales.
  • Redes Secundarias: Tienen lugar en contextos más lejanos al grupo primario, de menor proximidad, situados en el mundo externo a la familia.
  • Redes Institucionales: En general, las redes sociales se expanden desde lo familiar hacia el mundo externo, en atención a los ciclos evolutivos, la incorporación de recursos para las diferentes funciones que debe cumplir la familia de otros y la necesidad de sistemas de apoyo.

Hay una serie de características de las redes que aportan al Trabajo Social. Por ejemplo, en cuanto a la comprensión de que las personas construyen sus redes a partir de sus relaciones íntimas, así como las pautas y relaciones que establece en torno a su consumo. Constituyen el espacio psicosocial, tejido de vínculos del sistema de comunicaciones y afectos en una doble mirada: un valor cultural de construcción de identidad y un valor funcional de ayuda y sostenimiento.

Establecer la funcionalidad de las redes social es importante. También es importante tener presente la cercanía o distancia, la independencia o dependencia de la red social. Así, un indicador de funcionalidad es la colaboración en coexistencia con la independencia. En el marco de este indicador, un excesivo aglutinamiento o desapego serían percibidos como disfuncionales.

Dimensiones de las Redes Sociales:

  1. Tamaño: es el número de personas que componen la red social de una persona.
  2. Composición: es el número de diferentes tipos de personas en la red (número de familiares, amigos, vecinos, compañeros).
  3. Densidad: es el grado de interconexión que tienen los miembros de la red entre sí, independientemente de la persona de referencia.
  4. Dispersión: hace referencia a los niveles de relación en términos de tiempo y espacio.
  5. Direccionalidad: grado en que la ayuda afectiva, material o instrumental es dada y recibida por la persona.
  6. Duración: extensión en el tiempo de las relaciones de la persona con su red social.
  7. Características de apoyo social de las redes sociales: se refiere al tipo de apoyo social que se transmite entre los miembros de la red y la persona de referencia.

Metodología de Trabajo Social en Red

Chadi (2000) plantea una metodología de Trabajo Social para el proceso de trabajo en red. En intervención social, la metodología consiste en “instrumentar una organización coherente en la red social que garantice la salud en sentido general, a través de su transformación en una unidad de apoyo, fortalecimiento y esclarecimiento”. A su vez, la metodología implica un reencuadre en la intervención que permite a la red el logro de una organización mínima que la habilita para establecer objetivos compartidos que reforman su accionar.

Este proceso de trabajo de red se inicia desde una solicitud de ayuda desde las personas, la familia, los grupos. Necesariamente, se produce una reconstrucción de una visión macro de la demanda y el problema. En la etapa 1, el profesional debe observar los vínculos existentes, obteniendo información acerca de cuáles es necesario reforzar, cuáles son significativos y cuáles se deben crear. De igual forma, es convocado a evaluar los grados de apertura o repliegue de cada red, en otras palabras, determinar si su interacción con el medio es favorable.

En la segunda etapa de este proceso es indispensable identificar cuáles son los recursos útiles que permiten estrategias de articulación y funcionamiento acordes con los objetivos de la red. En la fase siguiente, la intervención se encuentra dividida en fases de intervención en la red primaria, la red secundaria y la red institucional. La intervención en la red institucional está orientada a trabajar en las problemáticas que presenta la institución, las cuales, en opinión de la autora, no son consideradas debido a que la atención de los profesionales se concentra en las situaciones presentadas por los usuarios.

Anteriormente, se mostraron las distintas redes y las posibilidades de trabajo que posibilitan con personas individuales y familias, así como las tres fases: identificar la red, analizar la red e intervenir en red. […] hablamos de identificar la red social, nos referimos a conocer la existencia de personas de la comunidad que las ayudan; a la capacidad de autocuidado de la persona o familia de referencia y de los miembros de la red más relevantes; a los profesionales que las están ayudando desde el sistema formal y con quienes han establecido una relación de ayuda y confianza; y a las posibilidades de las personas para cuidar, mantener, aumentar o modificar su propia red.

Hay una serie de características que se han sistematizado respecto de los equipos que trabajan en red. Lo primero es que “estén abiertos a producir cambios en las posiciones profesionales, que tengan una gran flexibilidad para el desempeño de roles múltiples y capacidad de negociación y diálogo”. Otro aspecto que se señala es que estos equipos deben trabajar la comunicación y los conflictos de manera de encontrarse abiertos a innovaciones y cambios sociales, y que sus respuestas a las comunidades tengan estas mismas características.

En cuanto a las funciones, se han identificado algunas, entendiendo que la acogida, la orientación y el acompañamiento continúan siendo la mejor armadura para la intervención social. Respecto de la intervención en redes sociales, el trabajador social tiene entre sus funciones:

  • Acogida
  • Orientación
  • Acompañamiento

El Enfoque de Redes en el Contexto de los Movimientos Sociales

Respecto de la contingencia en nuestro país, no se puede dejar de lado el sentido que tiene este enfoque en el contexto de los movimientos sociales. En este sentido, se trataría de un nuevo paradigma en Trabajo Social, muy cercano a las expresiones de los nuevos “movimientos en las sociedades complejas como redes invisibles, de grupos, de puntos de encuentro, de circuitos de solidaridad, que difieren profundamente de la imagen del actor colectivo políticamente organizado”.

El enfoque ha posibilitado algunas aproximaciones a las nuevas movilizaciones colectivas en este mundo contemporáneo de tipo transterritorializado. […] el componente político de redes abre la posibilidad de decisión y actuación que tienen los sujetos frente a asuntos que les conciernen; de ahí su conexión con apuestas alternativas a los modelos dominantes del desarrollo, en las que el enfoque es de abajo hacia arriba, desde los procesos gestados en las propias culturas y donde cobra relevancia la autogestión, la organización social y los movimientos de base como fundamento para imaginar nuevos mundos.

Tabla 1: Fases del Proceso de Trabajo en Red

Fase Descripción
1. Observación de vínculos Identificar y evaluar los vínculos existentes en la red, determinando cuáles necesitan ser reforzados, cuáles son significativos y cuáles deben ser creados.
2. Identificación de recursos Identificar los recursos útiles que permiten estrategias de articulación y funcionamiento acordes con los objetivos de la red.
3. Intervención Dividida en fases de intervención en la red primaria, la red secundaria y la red institucional, abordando problemáticas específicas en cada nivel.

TAG: #Trabajo

Lea también: