En una relación de pareja, el valor de la igualdad es fundamental para promover interacciones significativas y agradables a lo largo del tiempo. Sin embargo, ciertas desigualdades pueden generar conflictos, especialmente cuando uno de los miembros de la pareja humilla al otro por no tener un empleo remunerado. Este tipo de violencia, a menudo silenciosa, puede tener graves consecuencias tanto a nivel emocional como físico.

La dinámica de la desigualdad en la pareja

La igualdad en las relaciones románticas se manifiesta en dos aspectos principales: un estatus y autonomía iguales, y un sentido igual del valor general de la persona. Si bien el primer factor es difícilmente discutible, el segundo suele ser más problemático. A pesar del valor de la igualdad, muchas personas idealizan la idea de casarse con alguien que consideran superior a ellos.

A corto plazo, las desigualdades pueden generar admiración e incluso aumentar el deseo sexual. Sin embargo, a largo plazo, estas desigualdades significativas pueden ser perjudiciales para ambas partes. Un estudio reveló que tal desigualdad fomenta las relaciones extramatrimoniales, tanto para la persona "superior", que siente que podría encontrar a alguien mejor, como para la persona "inferior", que se siente indignada por no ser apreciada por su pareja.

Es importante recordar que pequeñas diferencias entre las parejas son significativas, pero a menudo funcionan de manera diferente para generar emociones negativas y positivas. Por ejemplo, si alguien siente la emoción negativa de la envidia, puede enfocarse en los elementos competitivos y comparativos entre él y su pareja.

La violencia económica: Una forma de humillación

La violencia económica es una forma de maltrato psicológico que ocurre cuando una de las partes de la pareja somete o humilla a la otra a través del dinero, empoderándose de esta forma. Es común que esto se dé en parejas en donde solo uno de los integrantes trabaja, y que el hecho de mantener a su mujer haga que se sienta con más poder que ella.

Sin embargo, hay casos en donde la parte que gana menos dinero, o no lo tiene, llega a coercionar a su par, haciéndose del control y del poder con ello.

Si sospechas que padeces de este tipo de violencia, debes estar atenta a las siguientes señales:

  • ¿Tu pareja te da menos dinero para gastar o se desentiende de las cuentas a modo de venganza?
  • Se siente con el derecho a autorizarte para comprar ropa o zapatos.
  • Tú no tienes injerencia en la distribución del dinero en casa.
  • Te exige sexo a cambio de dinero para gastos de la casa.
  • No te dice cuánto gana.
  • Te has visto obligada a pedir prestado a otras personas.
  • Controla tus ingresos.
  • Mira en menos tu trabajo en casa.

Una o más respuestas positivas significan que estás viviendo violencia económica, y que debes tomar medidas.

Este tipo de violencia produce efectos tanto en la salud psíquica como física, que llevan a padecer males como ansiedad, depresión, manifestaciones psicosomáticas y tendencia al consumo abusivo de psicofármacos, entre otros.

Señales de maltrato psicológico

El maltrato físico no es el único tipo de violencia del que son víctimas algunas mujeres. El maltrato psicológico puede ser igual de dañino y, a menudo, más difícil de identificar.

Presta atención a las siguientes señales:

  1. Te anula el autoestima: Tu pareja te dice o hace sentir que no sirves para nada, que eres inútil, y suele ningunearte o despreciarte.
  2. Te da órdenes que “debes” obedecer: Has llegado a sentir que no tienes opción de quejarte, hacer reparos o expresar tu disconformidad porque temes la reacción de tu pareja.
  3. No te deja ser quien eres: Has dejado de hacer cosas o ir a sitios que te gustan para evitar que tu pareja se moleste.
  4. Cada vez te alejas más de tus amigos o familia: Suele hablar mal de tus seres queridos, alejándote de ellos.
  5. Te juzga: No le gusta lo que haces, cómo eres, cómo hablas y siempre quiere que cambies algo.
  6. Cuando hay violencia en una relación de pareja, una de las personas controla, daña, humilla o agrede al otro.

Si te identificas con estas señales, es importante buscar ayuda y apoyo para salir de esta situación.

¿Qué hacer ante la humillación y el maltrato?

Si estás experimentando humillación o maltrato por parte de tu pareja, es fundamental que tomes medidas para protegerte y buscar una solución. Aquí te ofrecemos algunas recomendaciones:

  • Busca apoyo: Habla con amigos, familiares o un profesional de la salud mental. No te aísles, rodearte de personas que te apoyen te dará fuerzas para afrontar la situación.
  • Establece límites: Hazle saber a tu pareja que no tolerarás más sus humillaciones. Define tus límites y mantente firme en tu decisión.
  • Busca ayuda legal: Si la situación es grave, considera buscar asesoramiento legal. Un abogado puede informarte sobre tus derechos y las opciones disponibles.
  • Considera la terapia de pareja: Si ambos están dispuestos a trabajar en la relación, la terapia de pareja puede ser una herramienta útil para mejorar la comunicación y resolver conflictos.
  • Prioriza tu bienestar: Recuerda que tu bienestar es lo más importante. Si la relación es tóxica y no hay posibilidades de cambio, considera la posibilidad de terminarla.

Consejos bíblicos para resolver conflictos de pareja

La Biblia ofrece principios valiosos para resolver conflictos de pareja y construir una relación sólida basada en el amor, el respeto y la comunicación:

  • Amor incondicional: Efesios 4:2 nos dice: “Sean bondadosos y compasivos unos con otros, perdonándose mutuamente, como Dios les perdonó a ustedes en Cristo”. El amor debe ser paciente, comprensivo y abnegado.
  • Comunicación abierta: Es importante escuchar atentamente la perspectiva del otro sin interrumpir, y tratar de comprender sus sentimientos y necesidades.
  • Perdón: Mateo 6:14-15 nos dice: “Porque si perdonan a otros sus ofensas, también su Padre celestial los perdonará a ustedes”. Perdonar no significa olvidar lo que sucedió, sino dejar ir el resentimiento y la ira, y elegir seguir adelante en la relación.
  • Control de la ira: Efesios 4:26-27 nos dice: “Si están enojados, no pequen. No dejen que el enojo les dure hasta el anochecer”. Evita las palabras hirientes, los insultos o las críticas personales.
  • Humildad: Filipenses 2:3 nos dice: “No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos”. Ceder no es rendirse, es saber cuándo parar para proteger lo más valioso: el vínculo.

La importancia de la autonomía y la libertad

Para evitar la violencia económica y otras formas de maltrato, es fundamental que la mujer "jamás debe resignar su individualidad y libertad por el pedido o la exigencia de un hombre. Esto le garantizará estar en condiciones de posibilidad de establecer relaciones igualitarias y ejercicio pleno de su libertad".

Apoyo y recursos disponibles

Si sufres de violencia machista o eres testigo y necesitas orientación puedes llamar al teléfono 1455 del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género. Es anónimo, gratuito y atiende todos los días las 24 horas. Las denuncias se pueden realizar en los Juzgados de Familia, Carabineros, la Policía de Investigaciones o el Ministerio Público.

Conclusión

La humillación y el maltrato en la pareja, especialmente cuando están relacionados con la falta de empleo, son inaceptables. Es fundamental buscar ayuda y apoyo para salir de esta situación y construir una relación basada en el respeto, la igualdad y el amor incondicional. Recuerda que no estás sola y que mereces ser tratada con dignidad y respeto.

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