Ante la crisis económica, un grupo de diputados presentó un proyecto de ley de “control de precios”, para “evitar la inflación y evitar que el poder adquisitivo de las y los trabajadores vaya disminuyendo”. Específicamente, la medida consiste en reformar la Constitución vigente, con el propósito de permitir que un organismo técnico y apolítico, como es el Banco Central, genere un control de precios.
Según uno de los diputados proponentes, la intención es fijar precios en los artículos de primera necesidad como pan, aceite, huevo, arroz, etc., considerando que es una buena fórmula para evitar las especulaciones y la inflación.
Es evidente que los diputados detrás del proyecto desconocen siglos de evidencia empírica sobre los efectos contraproducentes de los controles de precios con respecto a los fines que buscan lograr.
En este sentido, los economistas Eamonn Butler y Robert Schuettinger, en su libro titulado “4000 años de controles de precios y salarios”, resumen el fracaso de todos los intentos de controlar los precios a lo largo de la historia.
Para ilustrar este punto, se puede mencionar la intervención del diputado Johannes Kaiser, quien argumentó en contra del proyecto, haciendo referencia al libro de Schuettinger y Butler. El diputado Kaiser señaló que el libro describe 4000 años de fracaso sistemático en los controles de precios, donde lo único que hacen los controles de precios es eliminar la mercadería de las estanterías.
El precio no es nada más que información que se traspasa a la gente y a los factores productivos para que sepan cuándo y dónde colocar los recursos. El control de precios conduce a más pobreza, menos producción y, al final, a estanterías vacías.
Volver de nuevo, después de la experiencia que hizo el propio país con el control de precios, a proponer esto, no es nada más que un parche curita de muy corto plazo para esconder la irresponsabilidad financiera y monetaria del Estado y especialmente de aquellos parlamentarios que promueven retiros de los fondos de pensiones. En suma, es simplemente impresentable.
Lo que van a lograr, como siempre, es mercado negro, el único mercado que va a seguir funcionando, y van a conseguir que las estanterías en los negocios oficiales se vacíen. Si ese es el objetivo, por favor, sigan adelante; pero 4000 años de experiencia les demuestran que, para lo que ustedes quieren utilizar este instrumento, no funciona.
Supongamos que el gobierno controla los precios de los bienes agrupados en la canasta básica (pan, cereales, carnes, entre otros); el estudio muestra que el control de precios genera seis efectos en la economía.
TAG: #Salario

