La discusión política en distintos lugares del mundo hoy es la misma: qué hacer con los sistemas de pensiones, cómo asegurar su financiamiento y combatir el creciente envejecimiento de la población en países de Europa y Asia.
Reformas en Europa: Francia y España
Mientras en España la reforma enfrenta a los sindicatos con las “patronales”, en Francia todos los movimientos sociales se alinean contra la reforma del Presidente Emmanuel Macron, y en China se empieza a bosquejar un aumento en la edad de jubilación.
Francia: Aumento de la Edad de Jubilación y Protestas
Ya en su campaña presidencial, Macron lo anunciaba: tarde o temprano su gobierno subiría la edad de jubilación. Hace unas semanas entró el proyecto de reforma en el Parlamento, y desde entonces las protestas no han parado. Y el 16 de marzo, luego de que el Ejecutivo impusiera por decreto el proyecto tras eludir el voto parlamentario con el artículo 49.3 de la Constitución, la mayor parte de las ciudades francesas fueron testigos de marchas, manifestaciones y hasta desmanes.
En un décimo día nacional de huelgas y protestas, el gobierno de Macron rechazó este martes una nueva demanda de los sindicatos para reconsiderar la ley de pensiones. La Confederación General del Trabajo (CGT) contabilizó a cerca de 450.000 manifestantes durante la jornada, cifra que fue rebajada por las autoridades hasta las 93.000 personas.
En un intento para mediar con el objetivo de que no se produzca una undécima convocatoria de huelga general, la primera ministra francesa, Élisabeth Borne, invitó a principios de la semana que viene a la intersindical a una reunión. “Pensamos colectivamente que debemos ir allí para hacer que se escuchen nuestras propuestas”, explicó el secretario general de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), Laurent Berger, citado por el diario Le Parisien.
Pese a ello, la intersindical convocó para el 6 de abril otra jornada más de huelga general ante “la falta de respuesta del Ejecutivo”, algo que, a juicio de los principales sindicatos franceses, “conduce a una situación de tensiones”.
Esta reforma, que Macron considera urgente para equilibrar las cuentas en el sistema de pensiones, incluye varias medidas, siendo la más bullada el aumento de la edad de jubilación, de los 62 a los 64 años para 2030. Además, el proyecto de ley acaba con una serie de “regímenes especiales” de jubilación, que eran considerados victorias importantes de los movimientos de trabajadores, tanto en la empresa de ferrocarriles (SNCF) como en el Metro parisino (RATP) y la eléctrica (EDF), entre otras compañías públicas.
Para tener derecho a la pensión completa en Francia, es preciso haber trabajado 43 años, cosa que hasta 1993 era solo de 37 años. La pensión promedio es de 1.389 euros brutos al mes, en un país donde el sueldo mínimo está un poco más arriba, en los 1.530 euros.
Basado en un sistema de “solidaridad entre generaciones”, son los empleados de hoy los que cotizan para financiar las pensiones de los jubilados. Según la OCDE, Francia destina cerca de un 15% de todo su PIB a las pensiones.
Mathieu Gallard, director de estudios de Ipsos Francia, señala a La Tercera que una mala comunicación por parte del gobierno de Macron estaría encendiendo más el descontento: “En un principio, el presidente decía que la reforma serviría para ahorrar y así invertir en los sistemas de salud y transición ecológica. Después, la primera ministra Élisabeth Borne señaló que la reforma iba en la dirección de la justicia social. Luego, el argumento es que la reforma es indispensable, porque, de lo contrario, el déficit del sistema de pensiones explotará. Lógicamente, los franceses se preguntan por qué verdadera razón, al fondo, tuvo lugar esta reforma”.
En 2010, una gran reforma de pensiones había ocurrido, moviendo de 60 a 62 la edad de jubilación. Esa vez, sin embargo, había un consenso en la sociedad, asegura Gallard, sobre la inevitabilidad de tal cambio. “Hoy, los franceses están en contra, y ni siquiera comprenden cuál era el motivo de la reforma”, indica el analista.
España: Reforma Aprobada sin Oposición Social
En tanto, en España se aprobó el 16 de marzo una nueva reforma de pensiones que, a diferencia del país vecino, no tuvo ninguna oposición por parte de la calle o las organizaciones sindicales. En miras a asegurar el financiamiento de las jubilaciones de hoy y las futuras, la reforma agregó una “cuota de solidaridad” dirigida a las rentas altas (partiendo de una cuota de un 1% en 2025, con un incremento de 0,25 puntos porcentuales al año hasta alcanzar el 6% en 2045), además de una “ampliación del período de cómputo”, o sea, se usarán los últimos 29 años del trabajador para calcular su futura pensión.
De todos modos, la edad de jubilación no cambiará en España, y seguirá dependiendo de la cantidad de años cotizados: si se ha trabajado durante 37 años y nueve meses (o más), se puede jubilar a los 65, y en caso de haber trabajado menos, el retiro es a los 66 años y cuatro meses.
La reforma nace de un acuerdo entre el gobierno español y la Comisión Europea, en miras a desbloquear para Madrid más recursos del fondo Next Generation EU, la respuesta económica del bloque a la crisis del Covid-19. Así, el proyecto recientemente aprobado se enfoca en asegurar la sostenibilidad del sistema.
En acuerdo con los principales sindicatos se estableció que la pensión mínima para los próximos cuatro años será de 1.200 euros. Quienes no se mostraron tan de acuerdo con la reforma, sin embargo, fueron las “patronales” u organizaciones empresariales, que aseguraron “no respaldar” la medida, ya que afectaría “al mercado laboral y la competencia”.
José Luis Escrivá, ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y principal promotor del texto, declaró respecto de su aprobación: “Damos a los jóvenes una referencia de mediano y largo plazo, porque no solamente hacemos el sistema robusto y sostenible, sino que, además, lo hacemos con mecanismos de equidad intergeneracional”.
Otros Países y sus Reformas
Alemania: Inversión en Bolsa y Presiones Demográficas
Desde hace unos meses, en tanto, el gobierno alemán está intentado bosquejar una nueva reforma de pensiones, en un momento complejo para el país: una inflación alta, una posible recesión, cambios en la política económica y presiones demográficas. En ese sentido, el diputado alemán Florian Toncar indicó en noviembre que el gobierno está trabajando en miras a una reforma.
Al igual que en el sistema francés, en el alemán la gente en edad laboral es la que financia las pensiones. Ahora bien, con el paso del tiempo cada vez hay más jubilados en comparación con los trabajadores, haciendo más caro este sistema: si en 1991 había cuatro trabajadores por cada pensionado, en 2020 ya eran menos de tres, y en 2030 serán menos de dos.
En miras a evitar bajar las pensiones o aumentar las contribuciones, en 2021 el gobierno alemán otorgó subsidios por casi el 30% del gasto en pensiones, 100 mil millones de euros: una cifra que irá creciendo a medida que la población envejezca. Ya en 2022, el presidente de la Confederación de Asociaciones de Empleadores Alemanes, Rainer Dulger, aseguró que en cinco años tal sistema de pensiones no sería financieramente viable.
Buscando hacer frente a este desafío, Alemania está planteando invertir en Bolsa parte del fondo de pensiones para garantizar la jubilación en la década de los 2030. Si la primera idea era que los trabajadores acumularan fondos individuales durante su vida laboral, como en Estados Unidos, ese plan fue descartado luego de conversaciones con los partidos socialdemócrata y ecologista. De ahí que una propuesta más atenuada, la inversión y retorno de las pensiones puestas en valores financieros, fuera vista con mejores ojos por el gobierno actual.
China: Aumento Gradual de la Edad de Retiro
En China, por su parte, se está planeando aumentar la edad de retiro gradualmente, en miras a poder lidiar con el rápido envejecimiento de la población. El 14 de marzo, el presidente de la Academia China de Ciencias del Trabajo y de la Seguridad Social, Jin Weigang, señaló que se estaba desarrollando un “camino progresivo, flexible y diferenciado para elevar la edad de jubilación”, apuntando a un aumento de unos pocos meses, en un principio, y que sería de a poco incrementado.
En el diario oficialista Global Times se citó al experto indicando que “las personas que se acercan a su edad de jubilación solo tendrán que retardar por algunos meses su retiro”. En tanto, las personas jóvenes tendrán que trabajar algunos años más, pero tendrán un período de adaptación y transición.
El gigante asiático estaría pronto a anunciar este cambio en la edad de retiro, que es uno de los más bajos en el mundo: 60 años para los hombres, 55 años para las mujeres en trabajos de oficina y 50 para las mujeres que trabajan en fábricas. Con la población china declinando y envejeciendo, en parte debido a la política de un solo hijo que estuvo vigente entre 1980 y 2015, la presión en los presupuestos aumenta, haciendo urgente entre los legisladores una reforma.
La esperanza de vida en el país ha aumentado considerablemente, y si en 1960 estaba en los 44 años, ya en 2021 llegó a los 78, y se espera que supere los 80 en 2050.
Dinamarca: Jubilación hasta los 70 años
Hasta los 70 años. La semana pasada, Dinamarca sorprendió al mundo al anunciar que la edad de jubilación de sus trabajadores subiría hasta esa edad en 2040. La ley, que se aprobó en el Parlamento, venía atada a un pacto entre los partidos daneses, que fijaba que la edad de retiro iría subiendo en función a la esperanza de vida.
Desde 2006, la edad de jubilación en Dinamarca está vinculada a la esperanza de vida, que actualmente es de 81,7 años. Se revisa cada cinco años, y por eso mismo aumentará a 68 años en 2030 y a 69 en 2035, para llegar a los 70 en 2040 para todos los ciudadanos nacidos después del 31 de diciembre de 1970. Sin embargo, de momento, la primera ministra socialdemócrata Mette Frederiksen ha dicho que no es partidaria de que la edad de retiro siga subiendo.
Aprobado en el Parlamento danés con 81 votos a favor y 21 en contra, este aumento ha generado indignación entre los daneses, que esperaban que la edad de jubilación no alcanzara este hito tan simbólico, que obligará a muchos a trabajar durante su octava década. En tanto, en el resto del continente, algunos gobiernos empiezan a mirar con buenos ojos la medida que inquieta a tantos trabajadores: casi el 20% de la población en la Unión Europea supera los 65 años, y algunos países, como España y Francia, han intentado por distintas formas lograr que la gente trabaje unos años más.
Recomendaciones del FMI
Al menos para el Fondo Monetario Internacional (FMI), atrasar las jubilaciones de la gente también es una buena idea, y el organismo lleva tiempo motivando a los gobiernos a hacerlo. Una de sus últimas recomendaciones es que los miembros de la generación “baby-boomer” (nacidos entre 1946 y 1964) sigan trabajando, para ayudar a balancear las finanzas públicas, en medio de presiones fiscales relativas al envejecimiento de la población.
El organismo financiero declaró que “los 70 son los nuevos 50”, publicando datos que sugieren que una persona de 70 años en 2022 tenía la mismas funciones cognitivas que una persona promedio de 53 años en el año 2000. El FMI también aseguró que la salud física había mejorado significativamente, ya que las personas de 70 años mostraban la misma condición física que las de 56 años hace 25 años, según pruebas de fuerza de agarre y funcionalidad pulmonar.
Los gobiernos, “agobiados por niveles históricamente altos de deuda pública” según el organismo, no podrían permitirse que un número creciente de trabajadores mayores abandone la fuerza laboral mientras aún goza de buena salud y capacidad laboral. Así, sus recomendaciones para los gobiernos son: incentivar a los trabajadores a retrasar su jubilación, recortar las prestaciones de retiro anticipado y aumentar la edad de jubilación para reequilibrar la proporción cada vez más precaria entre trabajadores y jubilados.
Tendencias Globales y Proyecciones
A medida que la población envejece, muchos países pronto alcanzarán un punto en el que más personas abandonarán la fuerza laboral que las que se incorporarán a ella: en Reino Unido, ese punto podría alcanzarse en 2029; en Brasil, en 2035; en India, en 2048; y en Estados Unidos, en 2053, de acuerdo a un informe del Instituto Hoover de la Universidad de Stanford.
Asimismo, un estudio de la OCDE prevé que para 2060 la edad de jubilación media será de 66,1 años para los hombres y 65,9 años para las mujeres.
Al respecto, Jorge de Andrés Sánchez, profesor de Economía Financiera de la Universidad Rovira i Virgili, en Tarragona, comenta a La Tercera: “Es cierto que, en la actualidad, en los países desarrollados, los jóvenes se incorporan cada vez más tarde al mercado laboral, las familias se forman en etapas más avanzadas de la vida, y la esperanza de vida ha aumentado, con una población que envejece en mejores condiciones físicas y cognitivas”.
De todos modos, el académico no comparte de forma plena algunos de los diagnósticos hechos por el FMI: “La afirmación de que ‘los 70 son los nuevos 50’ resulta, en mi opinión, exagerada. Una expresión más realista, y ajustada al contexto demográfico y sanitario actual, sería afirmar que ‘los 60 son los nuevos 50’”.
Reacciones a las Propuestas de Aumento de la Edad de Jubilación
Frente a este mismo informe de la FMI, el diario británico The Guardian consultó a distintos trabajadores en Reino Unido, que mostraron su opinión sobre la idea de subir las edades de jubilación. “Los 70 no son los nuevos 50. Eso es pura propaganda”, respondió un empleado administrativo del Servicio Nacional de Salud (NHS), de 63 años, de Dundee. “Trabajo desde los 18, así que la jubilación me llega pronto. Viajar por trabajo me resulta estresante y anhelo el momento en el que mis días sean míos. Ya estoy cansado”, agregó.
Robert McAlone, un constructor de Bournemouth, indicó por su parte: “Creo que serán los pobres, o la gente que solo cobrará pensiones estatales, la que tendrá que seguir trabajando. Lo mismo con la gente que gana poco, o la que hace trabajos manuales”.
A muchos de los entrevistados por el diario británico les preocupaba que los trabajadores con empleos a menudo físicamente exigentes y mal remunerados fueran los más afectados, si las expectativas de jubilación cambiaran de nuevo. “Son las personas de estratos socioeconómicos más bajos las que tendrán que seguir trabajando, ya que no tendrán pensiones privadas y son el grupo demográfico que tiende a tener peor salud”, afirmó por su parte Deanne, de North Lanarkshire.
En Reino Unido, las personas nacidas entre el 6 de octubre de 1954 y el 5 de abril de 1960 comenzarán a recibir su pensión a los 66 años. Sin embargo, para las personas nacidas después de esta fecha, la edad de jubilación estatal aumentará gradualmente, de acuerdo con la reforma aprobada en 2014. Así, entre 2026 y 2028 aumentará a 67 años. Oficialmente, el próximo aumento a 68 no está previsto hasta mediados de la década de 2040, lo que afectaría a los nacidos a partir de abril de 1977. Sin embargo, los dos últimos informes, de 2017 y 2023, recomendaron acelerar el aumento a 68, y luego fueron ignorados, indica el medio This is Money.
Otros Enfoques y Perspectivas
El nuevo gobierno de Alemania todavía está intentando descubrir cómo abordar el complicado sistema de pensiones legales del país, señala la cadena Deutsche Welle. La promesa es no elevar la edad de jubilación más allá del aumento planeado a 67 años para 2029.
Pero en una reciente convención del partido gobernante, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el nuevo canciller alemán, Friedrich Merz, advirtió que “la situación actual sólo puede durar unos pocos años más, como máximo”.
Para Bernd Raffelhüschen, exasesor económico del gobierno alemán, la reforma danesa merece ser imitada. “Deberíamos aumentar la edad de jubilación a los 70 años rápidamente para que aún podamos captar al menos a una parte de la generación del baby boom”, declaró recientemente el economista al periódico Augsburger Allgemein. Raffelhüschen afirmó que, dado que un millón de alemanes abandonará la fuerza laboral cada año hasta 2035, esto incrementaría las cotizaciones a las pensiones para las generaciones más jóvenes.
En Italia, la edad estándar de jubilación es de 67 años y, al igual que en Dinamarca, esta edad también está sujeta a ajustes basados en estimaciones de esperanza de vida, por lo que podría aumentar en 2026, señala la BBC. Algo similar ocurre en los Países Bajos, donde el momento de jubilación es actualmente de 66 años y 7 meses, y se espera que alcance los 67 años este año. En 2023, Francia aprobó una ley que aumentó la edad de jubilación de 62 a 64 años, con el requisito de que el jubilado haya trabajado al menos 43 años. Este cambio, sumamente impopular, provocó una ola de protestas y disturbios.
La reforma de la jubilación de 2013 en España elevó progresivamente la edad de jubilación de 65 a 67 años a lo largo de un período de 15 años, comenzando en 2013 y culminando en 2027. Actualmente, la edad de retiro para cobrar una pensión estatal es de 66 años.
Trabajos Demandantes
Sobre algunos trabajos “físicamente demandantes”, Jorge de Andrés Sánchez recuerda el caso español: “En España, y sin entrar en las particularidades de cada colectivo, ciertos grupos profesionales -como los mineros, los trabajadores del mar, el personal de aviación o los miembros de determinados cuerpos de seguridad- pueden acceder a la jubilación en condiciones ‘ordinarias’ a edades significativamente más tempranas que el resto de la población”. Ese caso se da, por ejemplo, con el sector minero, donde hay trabajadores que pueden jubilarse a los 52, con las mismas condiciones de un jubilado normal de 66 años en España.
Edad Real vs. Edad Legal de Jubilación
Ahora bien, aún si la edad de jubilación danesa, hoy, está en los 67 años, la edad promedio “real” de jubilación es un poco inferior: en 2019, era de 65 años para los hombres, y 64,1 para las mujeres. En Francia, un país donde la jubilación ha sido tema sensible en la agenda política, la edad legal es de 64 años, pero la “real” es de 62,2 años.
En esto, hay que recordar cómo durante 2023, cuando el presidente francés Emmanuel Macron quería subir la edad de jubilación de 62 a 64 años, su gobierno se enfrentó a uno de los movimientos de trabajadores más grandes en contra de la medida. Al final, el gobierno se vio forzado a aprobar sin discusión parlamentaria, agravando la situación política de ese entonces.
Hace semanas, un grupo de artistas franceses lanzó una campaña satírica, llamando a los trabajadores del país a llegar “sistemáticamente tarde”, para así recuperar los dos años de jubilación que se perdieron en 2023. El colectivo Zélé estuvo repartiendo folletos en París con antelación al 1 de mayo, la tradicional fiesta de los trabajadores, y ha creado una “calculadora oficial” que estima con cuántos minutos de retraso deben llegar las personas al trabajo para compensar el hecho de tener que trabajar hasta los 64.
Crisis Financieras y Reformas de Pensiones
El retraso de la edad de jubilación ha sido una receta clásica aplicada por economistas cuando los países viven crisis financieras importantes. Ese fue el caso de Grecia en 2012, que fue obligada por el FMI y la Unión Europea (UE) a elevar la edad de jubilación desde los 61 a 67 años. Esto, como parte de las medidas para obtener fondos que la ayudaran a superar la crisis financiera en la que entró años antes.
Al respecto, Jorge de Andrés de Sánchez opina: “Dado que los sistemas públicos de pensiones se basan en financiar las prestaciones de las personas pasivas con las contribuciones de quienes actualmente están trabajando, los escenarios futuros previstos para Europa -como el aumento de la esperanza de vida y un crecimiento económico limitado- plantean serias dificultades. En este contexto, los ingresos de la población activa resultan cada vez más insuficientes para sostener las pensiones del creciente contingente de personas jubiladas”.
Al menos para España, la incremento a 67 años en 2027 no le parece suficiente al economista, ya que habría que ver, más bien, en cuánto consiste esa jubilación: “A mi juicio, esta medida será insuficiente si no va acompañada de una reducción progresiva en la tasa de cobertura del salario por parte de la pensión de jubilación. Por ejemplo, en Dinamarca dicha tasa es del 70%, mientras que en España alcanza el 80%. Si se desea mantener estas tasas de cobertura, una edad de jubilación mínima razonable sería de al menos 70 años, e incluso superior.
Reforma a las Pensiones en Chile
Este miércoles el Diario Oficial ha publicado la reforma a las pensiones, una ley que modifica el sistema previsional de Chile, el que durante 44 años se sustentó con la función de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), las entidades privadas a cargo de manejar los fondos. La reforma, que se implementará de manera gradual a partir del segundo semestre de 2025, instaurará un sistema mixto que no pondrá fin a las AFP, pero que entregará elementos de solidaridad para elevar los montos de la jubilación de los actuales pensionados. Los primeros beneficios de la reforma se verán con el alza de la Pensión Garantizada Universal (PGU) -el aporte estatal que complementa el pago de las pensiones más bajas-; la garantía por año cotizado; y la compensación para las mujeres. A esto se sumará la cotización adicional con cargo al empleador, que se aplicará de manera escalonada.
¿Cuánto y cómo subirá la PGU?
El Gobierno de izquierdas del presidente Gabriel Boric ha estimado que con la puesta en marcha de la reforma previsional los jubilados verán un aumento en la Pensión Garantizada Universal a 250.000 pesos (270 dólares), en un incremento que será gradual una vez que la ley sea publicada en el Diario Oficial. El primer grupo que tendrá un incremento en su pensión serán los mayores de 82 años, que recibirán su PGU aumentada seis meses después de la publicación del decreto, es decir en septiembre de este año. De acuerdo a este plan, los mayores de 75 años serán beneficiados 18 meses después de la publicación; y los mayores de 65 años obtendrán su monto extra 30 meses después.
Qué es el beneficio por año cotizado
Es una garantía que consiste en el pago de 0,1 Unidad de Fomento (UF), equivalentes a 3.885 pesos (unos cuatro dólares) por cada año en el que el trabajador registre cotizaciones, con un tope de 25 años, es decir 2,5 UF, equivalentes a 97.147 pesos (104 dólares). Los requisitos para acceder a este beneficio es contar con al menos 10 años de cotizaciones, en el caso de las mujeres; y 20 años de cotizaciones, para los hombres. Esta garantía se entregará a partir del primer día hábil del décimo mes de publicada la ley en el Diario Oficial, es decir el 1 de enero de 2026. El objetivo de esta medida es mejorar las pensiones de los actuales jubilados y de quienes se van a pensionar dentro de los próximos 30 años.
Cómo se entrega la compensación para las mujeres
La reforma promulgada por el Ejecutivo chileno contempla la entrega de una compensación a las mujeres por expectativa de vida. El beneficio permite que mujeres y hombres que se jubilan a los 65 años con el mismo ahorro e igual grupo familiar obtengan la misma pensión, aplacando una brecha de género que perjudicaba principalmente a las mujeres. Las beneficiadas recibirán una bonificación por un valor mínimo de 0,25 UF mensuales, equivalentes a 9.714 pesos (10 dólares).
Cotización del empleador, licitación de ‘stock’ y lagunas previsionales
La nueva ley dispone otras modificaciones al sistema previsional. Una de las más importantes es la nueva cotización del 7% con cargo al empleador, la que se suma al 1,5% actual de Seguro de Invalidez y Sobrevivencia. Ese total adicional, que alcanza el 8,5% de la renta imponible, se distribuye entre las cuentas individuales administradas por las AFP (4,5%) y el seguro social administrado por el Fondo Autónomo de Protección Previsional (4%). Otro cambio contemplado es la licitación del stock el 10% de los afiliados cada dos años, los que serán seleccionados de forma aleatoria.
TAG: #Pension #Jubilacion

