Las Jornadas de Vida Cristiana representan un espacio de encuentro y reflexión para los fieles, así como para los agentes evangelizadores, combinando instancias presenciales y virtuales.

Reflexiones en torno al lema de la jornada

El encuentro inició con la intervención del Cardenal Fernando Chomali G., Arzobispo de Santiago, quien ofreció una profunda reflexión en torno al lema de la jornada. El Cardenal Chomali resaltó que la evangelización requiere un esfuerzo integral, donde el discernimiento impulse acciones prácticas y transformadoras. Asimismo, su llamado a una pastoral más comprometida incluyó un recordatorio fundamental: la superficialidad no tiene lugar en la vida cristiana.

“Necesitamos una vida de oración profunda, una mayor cercanía con Dios y una mayor hondura espiritual. La superficialidad no va con nuestra vida de católicos.

El Jubileo en la Historia de la Salvación

El sábado, el Ph.D. Samuel Fernández profundizó en el significado teológico e histórico del Jubileo durante su ponencia “El Jubileo en la Historia de la Salvación”.

“La esperanza no es una ilusión, sino una certeza con razones. Jeremías recordó a los israelitas en Babilonia: ‘Dios nos sacó de Egipto, también nos sacará de aquí.’ Nuestra esperanza en Jesús tiene fundamento: Él vivió nuestra humanidad y resucitó.”

“En la visión cristiana, el tiempo es una historia con inicio, plenitud y meta, donde Dios interviene y cada día es único.”

Evangelizar desde la Esperanza: Retos y Oportunidades

La jornada concluyó con un panel que abordó la temática de “Evangelizar desde la Esperanza: retos y oportunidades para una Iglesia en salida en la ciudad”. El panel estuvo conformado por el P. Samuel Arancibia, la Sra. Claudia Artigas y la Srta.

“Debemos recordar que la primera tarea como Iglesia es evangelizar. En este Jubileo está bien entrar por la Puerta Santa, pero también salir de ella. El Papa Francisco nos recuerda que somos Iglesia en salida.”

“La esperanza nace y crece al reconocer nuestra fragilidad.

“Necesitamos observar la ciudad con una mirada contemplativa, de fe. Tenemos que descubrir a ese Dios que habita en los hogares, las calles y las plazas.

Jornadas Mundiales de la Juventud

La primera Jornadas Mundiales de la Juventud fue iniciada por Juan Pablo II en 1985 en Roma y desde entonces se han celebrado cada 2 o 3 años en distintos países.

Las Jornadas Mundiales de la Juventud ’23 y ’24 caerán en la solemnidad de Cristo Rey, el domingo 26 de noviembre y el domingo 24 de noviembre respectivamente, y se celebrarán en las Iglesias particulares. El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida en el Vaticano informó que el Papa Francisco ha elegido los temas para las Jornadas Mundiales de la Juventud que se celebrarán en las Iglesias particulares en la Solemnidad de Cristo Rey en 2023 y 2024.

En un comunicado publicado el 26 de septiembre de 2023, el mencionado dicasterio señala que los temas serán los siguientes:

  • 38a Jornada Mundial de la Juventud 2023: “Alegres en la esperanza” (cf. Rm 12,12).
  • 39a Jornada Mundial de la Juventud 2024: “Los que esperan en el Señor caminan sin cansarse” (cf.

«Ahora, con los temas de las dos próximas JMJ, Su Santidad invita a los jóvenes a profundizar en el significado de la esperanza cristiana y a testimoniar con alegría que Cristo está vivo«.

Este 2 de septiembre se lanzó oficialmente la Jornada Nacional de la Juventud, que se desarrollará en La Serena entre el 21 al 26 de enero de 2025, y que espera reunir a miles de jóvenes del país. “Tu palabra es una lámpara para mis pasos, y una luz en mi sendero” (Sal 119, 105), es la cita bíblica inspiradora de la jornada.

La Jornada Nacional de la Juventud (JNJ) será un encuentro con jóvenes de todo el país, con sus pastores, asesores y animadores que sirven en los diferentes ambientes pastorales con juventud. Es también una invitación a los jóvenes a comprometerse en la construcción de una sociedad más justa y solidaria, teniendo un encuentro con los rostros sufrientes de la diócesis. Contará de momentos de oración, reflexión, misión, celebración, comunión y recreación, donde los y las jóvenes podrán participar en diversas iniciativas organizadas por el equipo de la JNJ, en diferentes lugares de la ciudad.

Durante el lanzamiento se dio a conocer la realización de diferentes concursos para crear la oración, el himno y logo de la Jornada; preferentemente abierto a los y las jóvenes, pero también a todos los miembros de la comunidad eclesial que se animen a ser parte de esta Jornada.

Pastoral Vocacional y el Discernimiento

Han tomado contacto con la Vicaría para la Educación para que sacerdotes, religiosas y laicos del equipo puedan estar presentes en actividades vocacionales que se realicen en los colegios. Además, animados a ser instrumentos del Señor, “ofreciendo nuestro testimonio y voz para escuchar la llamada divina”, han privilegiado y cultivado el encuentro con jóvenes en las actividades organizadas por la Arquidiócesis, a nivel de familias, parroquias y peregrinaciones.

También trabajan en la Pastoral de Pololos, entregando información y fomentando “espacios de conversación para que parejas de jóvenes puedan vivir su pololeo abiertos al mensaje y visión cristiana”. En ese sentido, explicó que “no hablamos de elección de carrera o profesión, sino más bien de ayudarlos a responder cuál es su vocación - misión. ¿A qué me llama Dios? Se trata, en definitiva, de “cómo responder concretamente al bautismo y también a este don recibido que es la vida.

Estos encuentros comienzan con un momento de acogida, luego un tiempo de oración en la capilla del Seminario y posteriormente un desayuno. Monseñor Bernardo dijo que “siempre está la invitación para que quien tenga alguna inquietud vocacional pueda acercarse a la Pastoral Vocacional. Estos encuentros, que son preparados por un equipo de religiosas, cuentan con un “itinerario formativo que les permite a las jóvenes tener elementos suficientes para hacer este proceso de discernimiento. En ese sentido, dijo que “es dialogando cómo se logra conocer a las jóvenes y que ellas nos conozcan a nosotras.

“Hay que ser valientes y apostar por una vida centrada en Cristo. Yo lo hice y mi párroco me ayudó, me puso en contacto con las religiosas de mi congregación.

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