El salario mínimo desempeña un papel esencial en la lucha contra la pobreza y la reducción de la desigualdad al aportar a la redistribución equitativa de los beneficios del crecimiento económico. En Chile se instaura el Salario Mínimo Obrero en 1931 y en 1937 se promulga la Ley 6.020, que establecía el Sueldo Vital y Comisiones Mixtas de Sueldos. Estos hitos marcaron el compromiso del país con los derechos laborales y la promoción de la equidad económica.

¿Qué es el 'Salario Vital'?

El ‘Salario Vital’ es un concepto relacionado con el salario mínimo necesario para cubrir las necesidades básicas de una persona o una familia. Este término se refiere al ingreso básico indispensable para satisfacer los gastos fundamentales como alimentación, vivienda, salud, educación y otros elementos esenciales para llevar una vida digna.

El Debate Actual sobre el Salario Mínimo en Chile

El acuerdo entre el Gobierno y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) para aumentar el salario mínimo a $529 mil este año y $539 mil en enero de 2026 desató una nueva discusión sobre qué significa realmente un “sueldo vital” en Chile. En este contexto, en conversación con Radio Universidad de Chile, el economista de la Fundación Sol y académico de la Universidad de Chile, Gonzalo Durán, sostuvo una perspectiva crítica sobre la suficiencia del salario mínimo actual y los desafíos que enfrenta la propuesta de la CUT.

En primer lugar, el economista señaló que, al hacer el examen de suficiencia, se observa que los 529 mil pesos brutos propuestos como salario mínimo, se reducen a 430 mil pesos líquidos después de descontar las imposiciones legales. Durán criticó que “este salario está muy lejos de ser un salario vital, no es un mínimo aceptable para una sociedad como la chilena.

Asimismo, la propuesta generó un intenso debate, especialmente en relación con su impacto en las pequeñas y medianas empresas (pymes), que representan más del 50% del empleo en Chile. En ese sentido, Durán destacó la importancia de analizar quién paga el salario mínimo.

“Hay un porcentaje significativo de empresas de mayor tamaño que pagan el salario mínimo, y los grandes empresarios utilizan el argumento de las pequeñas empresas para pagar menos sueldos. Nuestro país tiene un atraso en cuanto al salario mínimo que es bastante significativo“, explicó.

“En 1997 nosotros recuperamos el salario mínimo que teníamos en el año 70. Hay una deuda de atraso en el salario mínimo que nadie quiere pagar. Cuando comparamos con países desarrollados, ellos tenían tres o cuatro veces lo que hoy día nosotros tenemos como salario mínimo“, agregó.

Según Durán, el aumento en el salario mínimo tiene efectos directos en mejorar la capacidad de compra y el consumo de los hogares. “Hoy en día, el consumo interno en Chile se sostiene fundamentalmente a través de la deuda privada de los hogares.

El economista de Fundación Sol subrayó los principales desafíos económicos que enfrenta la propuesta de la CUT. De acuerdo con sus palabras “tienen que ver con la economía política y las relaciones de poder. Es fundamental que se acelere la discusión sobre negociación colectiva por rama de actividad económica.

Impacto en el Empleo Formal y las MiPymes

El alza del salario mínimo se suma a otras medidas que han encarecido la contratación formal, como el aumento gradual de las cotizaciones previsionales a cargo de los empleadores. En este contexto, un incremento significativo podría terminar perjudicando a quienes se pretende beneficiar, al desincentivar la formalidad e incentivar la informalidad laboral, con sus conocidas consecuencias en precariedad, menor cobertura social y pérdida de derechos laborales.

Esto es especialmente relevante para las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes), que generan más de la mitad del empleo formal en el país y enfrentan mayores restricciones para absorber aumentos de costos. Ya existe evidencia concreta de estos impactos. Un estudio reciente del Banco Central de Chile estimó que el alza del salario mínimo de 2023 provocó una reducción promedio de 4,8% en el empleo de las empresas que pagan esa remuneración.

A esto se suma lo señalado por el último Informe de Percepciones de Negocios, donde el aumento de los costos laborales aparece como una preocupación transversal entre las empresas, muchas de las cuales no han podido traspasar estos mayores costos a los precios finales, afectando sus márgenes de ganancia. Cualquier medida que eleve sus costos debe ser evaluada con especial prudencia.

Desde marzo de 2022 a marzo de este año, el salario mínimo ha aumentado un 21% en términos reales, un incremento histórico considerando el débil desempeño económico. Actualmente, el Gobierno y la CUT han acordado elevar el salario mínimo a $ 539.000 en enero de 2026.

Para muchas empresas de menor tamaño, esto significa enfrentar mayores costos sin certezas sobre instrumentos de mitigación, lo que podría afectar desde ya sus decisiones de contratación e incluso acelerar procesos de desvinculación. No se trata de negar la importancia del salario mínimo como herramienta para mejorar los ingresos de los trabajadores de menores recursos. Se trata de aplicar esta política con responsabilidad.

Efectos en el Mercado Laboral

Cuando el salario mínimo se sitúa por sobre el salario de equilibrio - es decir, no se alinea con los niveles de productividad- se genera una segmentación en el mercado laboral. Algunos trabajadores se benefician, al mantener sus empleos con un salario más alto. Sin embargo, la menor demanda por parte de las empresas implica que otros pierden sus puestos de trabajo o ven restringidas sus posibilidades de contratación.

Esto afecta especialmente a los trabajadores menos calificados que encuentran mayores barreras para incorporarse al empleo formal. El deterioro del empleo formal refuerza esta preocupación. El número de cotizantes del Seguro de Cesantia -uno de los indicadores más representativos del empleo formal en el sector privado- acumula 21 meses de caídas interanuales desde enero de 2023.

En ese período, solo en dos meses se han registrado aumentos. A enero de este año, había cerca de 180 mil cotizantes menos que en diciembre de 2022, y casi 68 mil menos que en marzo de 2022, cuando comenzó la actual administración. En otras palabras, el empleo formal en el sector privado no solo no crece: los registros administrativos muestran una destrucción de puestos de trabajo formales.

Salario Mínimo vs. Costo de Vida

Aun así, el sueldo mínimo actual cubre solo el 62% de los gastos básicos que se requieren para alcanzar la línea de la pobreza y cuando el salario mínimo sea de $500.000, solo cubrirá el 67% del monto definido para financiar el consumo básico de una familia de cuatro personas. Asimismo, hay casi un millón de personas que ganan el sueldo mínimo, y que la mayoría tienen una edad entre 30 y 65 años, y al menos el 40% son jefes o jefas de hogar.

Por tanto, el aumento del salario mínimo es una medida redistributiva que incentiva la participación en el mercado laboral. Visto desde la perspectiva del crecimiento económico, un aumento del sueldo mínimo contribuiría a aumentar la demanda agregada de Chile, y ello estabilizaría el crecimiento económico, promoviendo en especial la reactivación de aquellos sectores que proveen los bienes y servicios esenciales.

Distribución del Empleo por Tamaño de Empresa

Es en este marco, que la discusión a nivel empresarial es importante diferenciarla. Por ello, es necesario saber que las microempresas otorgan el 6% del empleo, las pequeñas empresas el 20%, las medianas empresas el 16% y las grandes empresas generan el 50% del empleo.

Desafíos Económicos y Perspectivas

Durán se refirió a la evidencia internacional que contradice la idea de que aumentar el salario mínimo perjudica a las empresas. “La evidencia internacional nos dice que no es una respuesta natural que si tú subes el salario mínimo las empresas van a quebrar o va a haber un alza en el despido. Al tener mayores ingresos, las personas van a consumir más, reactivar el ciclo económico y las mismas empresas van a tener mejores ventas y márgenes de ganancia“, argumentó.

“El salario está vinculado a las gratificaciones legales, lo que obliga a las empresas a aumentar las remuneraciones, las gratificaciones y las horas extras. Este incremento encadenado no solo tiene un impacto directo, sino que puede tener efectos positivos para una economía que depende de la deuda, como es el caso de Chile”, sumó.

El mercado del trabajo en Chile posee un ingreso mediano mensual de las personas ocupadas en 2022 que se estimó en $502.604. El 50% de las mujeres ocupadas percibieron un ingreso mensual menor o igual a $454.723, mientras que en el caso de los hombres este fue de $572.968, de acuerdo a los datos publicados por la ESI del año 2022. Estas son las cifras oficiales más actuales que disponemos en Chile; no obstante, dado que el sueldo mínimo es un sueldo que se utiliza como referencia para fijar el resto de los salarios, es posible proyectar que, gracias al aumento del sueldo mínimo, este escenario mejoró.

Distribución del Empleo por Tamaño de Empresa en Chile

Tamaño de Empresa Porcentaje del Empleo
Microempresas 6%
Pequeñas Empresas 20%
Medianas Empresas 16%
Grandes Empresas 50%

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