En su discurso de proclamación como candidato a la Presidencia, el senador Alejandro Guillier esbozó algunas ideas sobre lo que sería su gobierno. Como comunicador y experimentado hombre de la televisión, Guillier es un gran orador. Su discurso es simple, su mensaje es claro y la forma de presentarlo transmite confianza y seguridad. Desde la perspectiva comunicacional, su discurso fue impecable. El senador es un gran candidato.
Como su imagen combina a la perfección el hecho de ser conocido y generar confianza, con la frescura de no haber sido parte de la clase política que ha gobernado al país desde 1990, Guillier les saca ventaja a los políticos tradicionales por ser novedoso, y les gana a los rostros más jóvenes al irradiar experiencia y serenidad.
Aunque todos los candidatos privilegian declaraciones de buena intención con las que difícilmente alguien podría estar en desacuerdo, Guillier abusó en su discurso de las generalidades y evitó explicitar cuáles reformas impulsará. El contenido del mensaje, no obstante, está menos desarrollado que la imagen que proyecta el senador.
Críticas al Sistema de Pensiones y Propuestas de Guillier
Por ejemplo, al criticar al sistema de pensiones y a las AFP no especificó si buscaría avanzar hacia un sistema mixto con un pilar solidario (de reparto) más significativo. Lo único concreto que dijo sobre el tema fue que aspiraba a que una cantidad mayor de los recursos que manejan las AFP sean invertidos en Chile (incluyendo la capitalización de Codelco). Pareciendo no entender la necesidad de poner huevos en distintas canastas, Guillier quiere invertir más dinero de las pensiones en Chile.
De igual forma, al sugerir que todos los chilenos debieran tener una pensión equivalente al sueldo mínimo, se apropia de una demanda popular. En lo que pudo ser un momento de improvisación, Guillier reconoció que estudió sociología porque no era muy bueno para los números. Curiosamente, el senador ubicó a la sociología en el campo de las humanidades (cuestión con la que muchos sociólogos discreparán). Pero confirmando su poca habilidad con las ciencias económicas, insistió en promover un modelo de desarrollo hacia adentro, que incentive la producción nacional de los bienes que se consumen en Chile.
Con críticas ácidas -aunque imprecisas- al gobierno de Piñera, que definió como “bursátil”, Guillier buscó ubicarse en la vereda de los candidatos que creen que el país avanza en la dirección correcta y se necesitan reformas como las que impulsó Bachelet. Pero sabiendo que la Presidenta es impopular, Guillier también buscó distanciarse de la forma en que ella ha implementado sus reformas. Sabiendo que su desafío es llegar más allá de la base tradicional del Partido Radical, Guillier mencionó más veces al líder democratacristiano Radomiro Tomic que al ex Presidente radical Pedro Aguirre Cerda. Extendiendo una invitación a la DC, Guillier también alabó al cardenal Silva Henríquez.
Aunque sabe que Bachelet es impopular, el candidato del PR parece convencido de que la estrategia que ella usó en 2013 funcionará nuevamente en 2017. Con declaraciones que se centran más en lo que no funciona bien que en los detalles de su reforma, Guillier está haciendo una apuesta arriesgada.
Propuestas Específicas Presentadas por Guillier
El candidato oficialista Alejandro Guillier presentó las principales propuestas de su programa de gobierno, dando a conocer las ideas que incorporará de otras fuerzas políticas de cara al balotaje. Previamente, había expectación por los gestos programáticos que haría el senador durante su discurso en el Teatro Coliseo con el fin de conseguir el apoyo del conglomerado del Frente Amplio (FA), cuya candidata Beatriz Sánchez obtuvo un 20% de los votos en la elección presidencial.
Eliminación del CAE y Educación Gratuita
En ese sentido, sin nombrar directamente al colectivo conformada por 14 agrupaciones, se comprometió a eliminar el Crédito Con Aval del Estado (CAE) para el 40% más pobre de los deudores y que va a dejar en 0% el interés de este tipo de préstamos. "Vamos a poner fin al CAE. Si en los 80 la dictadura salvó a los bancos, nosotros en democracia iremos en ayuda de los jóvenes y sus familias. Sacaremos a la Banca Privada de este negocio. Unificaremos el trato a deudores del CAE y del Fondo Solidario. Por una vez, nos haremos cargo de los morosos que no pueden pagar. Y buscaremos incentivos para el pago, porque esta plata es de todos los chilenos, y la vamos a reinvertir en Educación. Llevaremos a cero la tasa de interés. Vamos a eliminar de inmediato la deuda del 40% más pobre de los deudores. Los jóvenes no cancelarán mientras no encuentren empleo", señaló en su discurso.
"Sólo pagarán durante 10 años. Luego la deuda se extinguirá. Los actuales deudores morosos los sacaremos de Dicom. Esta propuesta tiene un costo anual de 350 millones de dólares equivalente al 0,14% del PIB (Producto Interno Bruto)", indicó, agregando que no dará "ni un paso atrás en gratuidad", puesto que extenderá este beneficio de Educación Superior Gratuita al 70%, "incluidos los Centros de Formación Técnica y sin fines de lucro".
Sistema Público de Pensiones y Alternativas de Ahorro
Sin embargo, junto con esta apertura a eliminar el CAE de forma gradual, el candidato ratificó que no eliminará el actual sistema de pensiones, como también lo han planteado dirigentes del FA, si no que en caso de llegar a La Moneda creará otras alternativas de ahorro para las jubilaciones.
"Crearemos un sistema público para que cada chilena y chileno elija donde jubilar. Con nuestra propuesta aumentaremos de inmediato las actuales pensiones. Vamos a aumentar la Pensión Básica Solidaria para llegar al 80% de la población (hoy es 60%)", dijo.
Nueva Constitución y Apoyo de la DC
En otro aspecto de su discurso, Guillier no se pronunció respecto de una Asamblea Constituyente, indicando que valoraba el "proceso iniciado por la Presidenta Bachelet". "El Congreso de acuerdo con el itinerario existente deberá pronunciarse en su momento acerca del mecanismo de cambio constitucional. En caso de que esto no se logre, presentaremos un proyecto de ley que permita convocar a un plebiscito para avanzar en esta materia", propuso el candidato oficialista.
Al principio de su discurso, Guillier valoró el apoyo entregado por la Democracia Cristiana a su candidatura, destacando especialmente a Carolina Goic. En esa línea, acusó a su contendor, Sebastián Piñera (Chile Vamos) de apropiarse de ideas de la DC. "Nosotros no hacemos ofertones para sacar votos, la derecha sí. No podemos creerle al candidato de la derecha que dice que ahora sí cree en la educación gratuita cuando hace dos semanas decía que no", acusó.
Y aunque nunca nombre al Frente Amplio, Guillier se dirigió a los jóvenes que llegaron al Congreso, recordándoles lo que se dirimirá en la segunda vuelta presidencial, retroceder o continuar profundizando las reformas. "El mundo progresista en Chile es más, somos más. No tengo miedo a dialogar y conversar. No dejemos que las palabras enreden nuestra voluntad. Es posible avanzar. Les pido a todos un gesto de generosidad. No podemos asumir una derrota histórica por falta de convicción.
Aclaraciones sobre las AFP
El equipo del candidato presidencial "La Fuerza de la Mayoría" continúa trabajando para aunar fuerzas de cara a la segunda vuelta. Para ello, aclaró uno de los temas claves de campaña: el futuro de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). Osvaldo Rosales, jefe programático de Guillier, descartó que se eliminen las AFP. En vez de eso, aseguró, se busca "avanzar hacia un sistema de seguridad social, que es la demanda mayoritaria, y además acorde con la realidad que predomina en los países OCDE".
"El tema es asegurar esa noción de solidaridad con la eliminación del sesgo contra la mujer, incorporar seguros de longevidad para la cuarta edad, mecanismos de cobertura e incentivos a la cotización de trabajadores informales y por cuenta propia", señaló. Además agregó que el objetivo es ofrecer mejores pensiones con un sistema tripartito y solidario. Cuando en la noche del 19 de noviembre el recuento de votos arrojó que el Frente Amplio (FA) obtenía el 20% de los votos y Sebastián Piñera no pasaría el 37%, la sorpresa y la incertidumbre coparon el escenario. El resultado dejaba abierto el balotaje entre Piñera y Alejandro Guillier, quien con su 22,7% debía salir de inmediato a conquistar el voto del FA. El remezón se sintió no solo en los partidos, también en el mercado. La baja de la bolsa fue uno de los indicadores que midieron la temperatura del empresariado.
Por primera vez, las seis empresas que integran el sistema, enfrentan la posibilidad real de que el status quo que ha permitido su mantención y desarrollo pueda romperse. Lo que asusta a este sector nacido con la reforma previsional de 1981, son las propuestas de terminar con el modelo. Las banderas enarboladas por el FA están basadas en el proyecto de la Coordinadora NO+AFP, una organización que emergió en julio de 2016 con protestas masivas y una declarada misión de terminar con la industria.
Las bajas pensiones que reciben los jubilados fueron el principal sustento de sus ataques a las AFP. La alta adhesión a su proclama -llegó a tener un millón de suscriptores- obligó a todos los candidatos que participaron en estas elecciones a plantear algún tipo de mejora al sistema.
Cada mes, el sistema se alimenta con US$810 millones provenientes de los aportes correspondientes al 10% del sueldo bruto que toda la fuerza laboral con contrato debe realizar obligatoriamente; además del 1,41% del sueldo bruto destinado a financiar el seguro de invalidez y sobrevivencia y la comisión -de 1,2% del sueldo bruto- que hay que pagarle a las AFP para que pongan ese dinero a rentar en el mercado. El capital acumulado en las Administradoras de Fondos de Pensiones alcanza ya a US$203.013 millones.
En solo dos décadas el valor de las AFP ha subido como la espuma. En 1999, el banco español BBVA pagó US$676,4 millones por Provida, la misma AFP que en 2013 fue vendida a la estadounidense Metlife en US$2.615 millones.
Terminar con las AFP no está en el horizonte de Sebastián Piñera. Si antes de la primera vuelta de la elección presidencial, el ex mandatario consideraba solo aumentar el pilar solidario y rebajar a 4% el aporte patronal; el jueves 30 de noviembre añadió que legislará para aumentar la competencia entre las AFP, permitiendo el ingreso de nuevos actores, como las cajas de compensación o compañías de seguros, para que los chilenos tengan más opciones. La declaración de Piñera agregó una nueva cuota de incertidumbre para la industria de las AFP, una que se ha ido profundizando a medida que la presión del Frente Amplio sobre Alejandro Guillier se acentúa. Los dichos del candidato no borraron lo escrito en su propio programa: considera un reemplazo gradual y de largo plazo para las AFP, manteniendo la capitalización individual y la gestión privada de los recursos.
Los temores de la industria de las AFP a los nuevos adherentes que vaya sumando la propuesta del Frente Amplio en este enclave electoral, tuvieron eco el 5 de diciembre. Fuentes del sector confirmaron que se encuentran trabajando en varias propuestas de mejoras al sistema, asumiendo -entre otras- algunas de las medidas que planteaba la ex abanderada de la DC, Carolina Goic. Aparte de la ya conocida idea de no cobrar comisión en caso de que los fondos pierdan plata, las AFP están analizando apoyar la iniciativa de permitir que antes de jubilar o en caso de enfermedad grave, los trabajadores pueda retirar parte de sus ahorros para ejercer su legítimo derecho a la propiedad.
Otro alto ejecutivo de las AFP señaló que uno de los factores “positivos” de la industria en este momento crítico, es que la casi totalidad de la propiedad de las AFP está en manos extranjeras. El mayor problema que visualizan es la dificultad de que las comisiones puedan bajar más allá del 0,41% que hoy cobra Planvital, la más barata. Aunque lo que prima es la certeza de que todo lo que hoy digan puede ser usado “en su contra”. Por lo mismo, los directivos del sector han optado por el silencio.
“Lo que le voy a pedir al gobierno es que amplíe la discusión de los proyectos de transformaciones importantes, porque hemos captado claramente que la ciudadanía quiere participar en la toma de decisiones. Eso les puede dar mucha mayor legitimidad a las transformaciones”, dijo Guillier el jueves 30 de noviembre. La vocera de gobierno, Paula Narváez, aseguró que esos cambios se seguirán tramitando.
Alejandro Guillier sabe que, de resultar electo, el camino no será fácil. Por lo mismo, se ha cuidado de hacer dos observaciones para tranquilizar a su electorado más moderado y al mercado: la gradualidad y la mantención de la capitalización individual. Si el traspaso de los ahorros se hace rápidamente, los fondos quedarían expuestos a una baja importante, ya que los recursos de los trabajadores están invertidos en instrumentos financieros que deben ser vendidos en el mercado para convertirlos en dinero efectivo. Si esa conversión se hace de golpe, podría afectar severamente los valores de los activos y al mercado en general, ya que habría mucha oferta de papeles y poca demanda.
Para cambiar el sistema previsional se necesitan los votos de tres quintas partes del Congreso -26 senadores y 93 diputados- que asumirá en marzo. Y el quórum no alcanza aún si se suman los parlamentarios de los partidos que apoyan a Guillier a los del FA. A ese gran obstáculo hay que añadir la más que segura impugnación ante el Tribunal Constitucional (TC), además de las batallas judiciales que puedan emprender algunos cotizantes. En la Constitución de 1980 la dictadura dejó bien amarrado el sistema: reconoce como personales e inembargables los fondos de pensiones.
En ese sentido, la experiencia de Argentina, que en 2008 acabó de golpe con las allá llamadas AFJP cobra relevancia. Hasta ahora se tramitan juicios de afiliados por la expropiación de sus fondos y a mediados de agosto, el Ciadi, el tribunal arbitral del Banco Mundial, acogió una demanda de la aseguradora estadounidense Metlife que controlaba MetAFJP. La entonces líder del mercado argentino, asegura que la decisión del gobierno le provocó un “estimado de pérdidas de cientos de millones de dólares”.
Actualmente, Chile mantiene Acuerdos de Promoción y Protección de Inversiones (APPIs) con otras 36 economías, los que obligan a tratar y proteger bajo altos estándares las inversiones de empresas extranjeras. Estos convenios también están amparados por la Constitución y además por la Convención de Viena, que establece que una nación no podrá invocar normas de su derecho interno como justificación para el incumplimiento de un tratado. Entre los países con lo que hay firmados APPI figura Estados Unidos, sede de los controladores de las tres AFP más grandes del sistema: Provida (Metlife), Cuprum (Principal) y Habitat (Cámara de la Construcción y Prudential). También hay convenios con Colombia, de donde proviene Sura, controladora de Capital; e Italia, sede de los accionistas de Assicurazioni Generali SPA (Planvital).
Respecto del terremoto financiero que podría significar mover las inversiones de un momento para otro, Kremerman también pone paños fríos: “Eso no se ha planteado así. Que exista un cambio rápido de administrador no implica cambiar inmediatamente el mix de inversiones. La gradualidad necesaria para eso es una discusión de segunda generación.
Un tercer límite, explican en el comando de Guillier, es el costo fiscal del cambio. Y ello, porque hasta ahora Chile tiene que seguir pagando la transición desde el sistema antiguo que hizo la dictadura. Cada año se deben sufragar los bonos de reconocimiento y pensiones de quienes se mantuvieron bajo el esquema antiguo. Y la cuenta es bien alta: entre 1981 y 2004 el Estado chileno destinó el 5,7% del PIB a financiar el déficit total del sistema de pensiones, el que se mantendrá hasta 2025.
El sistema de AFP sustituyó al de cajas, en el que los trabajadores pagaban una contribución de, a veces, hasta el 40% de sus ingresos para financiar pensiones cuyo monto conocían de antemano. Hoy, se paga el 10% y todo depende de las fluctuaciones del mercado. Ello ha llevado a que el promedio de las pensiones sea de $230.733 (cifra de septiembre de la Superintendencia de Pensiones). Después de una vida entera cotizando, un chileno se retira percibiendo el equivalente al 40% de su último ingreso. La situación es más dramática para las mujeres, porque viven más, tienen menores sueldos y largas lagunas previsionales.
Según explican en el comando de Guillier, el ala más moderada de los técnicos que se han ido incorporando al grupo -especialmente ligados a la DC- ha propuesto fortalecer el pilar voluntario del sistema, de tal manera que quienes pueden ahorrar más de lo obligatorio contraten planes de pensiones privados complementarios, como los que venden bancos, aseguradoras y gestoras en los países europeos. En las AFP esa propuesta es vista con cautela.
A pocos días de la segunda vuelta, el sistema de AFP, el corazón del modelo económico de Chile, enfrenta un momento clave. El Colegio de Profesores forma parte de la Coordinadora del Movimiento NO+AFP y como miembro de la Mesa Ejecutiva de esa instancia, el Presidente del gremio docente, Mario Aguilar, detalló las características del diálogo sostenido con Alejandro Guillier en su sede de campaña luego que el propio candidato los convocara. “Se le expuso con toda claridad cuál es la propuesta del Movimiento NO+AFP y al mismo tiempo se le expuso el malestar por algunas declaraciones de miembros del comando de Guillier que muestran una clara tendencia a mantener el sistema de AFP.
“Dijo que está dispuesto a un plebiscito para que sea el pueblo de Chile el que resuelva que sistema previsional quiere para nuestro país, y eso nos parece muy interesante. El senador busca captar los sufragios de Beatriz Sánchez, por lo mismo quiere alcanzar cercanía con el movimiento que exige el término de las AFP. “La política se hace con la ciudadanía, con el pueblo empoderado con la demanda legítima que tienen. Le pedimos que se comprometiera a que si llega a ser presidente transite en esa dirección.
“Las grandes reformas en Chile requieren grandes acuerdos, que la inmensa mayoría del país lo respalde y se sienta comprometido, particularmente la reforma al sistema previsional, nosotros tenemos un desastre previsional en Chile y tenemos que asumirlo. Entre otra de las exigencias inmediatas realizadas por la coordinadora, está el que se retire el proyecto de pensiones presentado por la presidenta Michelle Bachelet.
El jefe programático de la candidatura de Alejandro Guillier, Osvaldo Rosales, confirmó que éste no tiene contemplado eliminar las AFP, tal como lo plantea el Frente Amplio, y sostuvo que si bien la opinión de dicho sector es respetable "nosotros somos otra candidatura y nosotros pasamos a segunda vuelta".
En el marco de un debate organizado por la Asociación Interamericana de Periodistas de Economía y Finanzas (Aipef Chile), con el coordinador económico del comando de Sebastián Piñera, Rodrigo Vergara que se desarolló este lunes, Rosales explicó que "hoy día lo que tenemos no es un sistema de seguridad social, es un sistema de ahorro privado, aspiramos a ir marchando de manera gradual a un sistema de seguridad social, no estamos postulando un sistema de reparto, que es insostenible en el largo plazo, aspiramos a un sistema tripartito en el que aporten los trabajadores, las empresas y el Estado, y que además sea mixto", señaló.
Respecto a este último punto precisó que la idea es que "la AFP no sea la columna vertebral del sistema, aspiramos, a través de un mecanismo de pilar solidario, a traspasar recursos de hombres a mujeres y generar condiciones para que los cotizantes puedan deplazarse de las AFP al sistema de ahorro colectivo". Rosales sostuvo que el incentivo para ese traspaso sería que las comisiones que cobre el sistema de ahorro colectivo serían significativamente más bajas que las que cobran las AFP.
“Chile no puede estar invirtiendo la plata en educación y pensiones en Codelco. Es mejor invertir plata de privados y mejorar su gobierno corporativo”, sostiene Fontaine, quien plantea que las AFP puedan invertir hasta un 5% de los fondos de las pensiones. “La propuesta del senador Guillier me parece bien y correcta porque Codelco requiere financiar proyectos a largo plazo a través de aportes de capitales privados. El ex subsecretario de Economía, Tomás Flores, agrega que Pemex y Petrobras debieron abrirse a capitales privados cuando estaban en una situación parecida a Codelco, con alta deuda y urgente necesidad de capital para invertir. “Eso trae capital fresco, obligaría a la empresa a pasar el test del mercado ya que tendría que entregar información de sus proyectos y de su gobierno corporativo. El académico de la Universidad Mayor sostiene, además, que para permitir inversiones privadas en los yacimientos originales nacionalizados habría que cambiar la Constitución, pero que se puede hacer en los nuevos yacimientos como Radomiro Tomic sin ese cambio constitucional.
Beneficios de abrir Codelco a privados
Manuel Bengolea, MBA de la Universidad de Columbia y quien durante 30 años ha trabajado en el mercado financiero, advierte que sería “riesgoso y aventurado” invertir los fondos de los trabajadores en el cobre, ya que lo más prudente sería desacoplarlos de los vaivenes del precio del metal. A su juicio, lo positivo es que Codelco tendría que responder a nuevas exigencias del mercado y a la FED de Estados Unidos, que significa “abrir bastante la compañía al escrutinio público, pero los fondos de pensiones no se debe invertir a tontas y a locas para ayudar a Codelco. Seamos serios.
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