El sistema de pensiones de capitalización individual surgió en noviembre de 1980. Su creador, José Piñera Echeñique, ha sido un férreo defensor del modelo neoliberal, así como un entusiasta exportador de su sistema de pensiones.

La tramitación del proyecto de decreto ley se inicia en base a un anteproyecto de reforma previsional elaborado al interior del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, liderado por el Ministro del ramo Sr. José Piñera Echeñique, y desarrollado por una Comisión Conjunta Legislativa, reforma previsional que surge en segundo lugar de la agenda del Ministerio del Trabajo luego de involucrarse en la reforma a la legislación laboral del denominado Plan Laboral.

Las ideas matrices del proyecto fueron presentadas a consideración del Presidente de la República y de la Junta de Gobierno el 16 de abril de 1980, para ser finalmente expuestas al público en el discurso del 1° de Mayo de ese año.

Casi a fines de ese año, fueron promulgados y publicados los Decretos Ley (DL) 3500 y 3501 que reformaron el sistema previsional transformándolo en un sistema de las pensiones de vejez, invalidez y supervivencia.

El Decreto Ley 3.500 que crea el sistema de Capitalización Individual y la Superintendencia de Administradoras de Fondos de Pensiones, se publica en noviembre del año 1980 entrando en vigencia en Mayo del año siguiente.

Contrariamente a lo que se sostiene, el sistema de AFP no es obra de un solo hombre, sino resultado del lobby de los principales grupos económicos de los años 70. José Piñera Echenique fue su facilitador.

Evolución del Sistema Previsional Chileno

Revisando la historia del sistema previsional chileno, vemos que ésta comienza recién en la primera década del siglo XX, época marcada por numerosas e icónicas huelgas algunas de las cuales terminaron en trágicas consecuencias como la de la “Matanza de Santa María de Iquique” en el año 1907.

Así, se crearon la Caja de Previsión de Empleados Particulares y la Caja de Seguro Obrero las que, basadas en un sistema de reparto, comenzaron a funcionar entregando pensiones que se distribuían en base al conjunto de los recursos acumulados por el total de los cotizantes.

En 1952, se creó el Servicio del Seguro Social, entidad dependiente de las contribuciones de los afiliados al sistema de previsión social, lo que significó la adquisición de nuevos beneficios. Más adelante, entre los años 1965 y 1972, se registró una significativa ampliación, tanto en el número como en el monto de las pensiones pagadas, provocando que el Estado incrementara su participación.

Instaurado el régimen militar, en el año 1980, y de la mano de una profunda reforma constitucional y normativa, se crearon las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), que pasarían a ser las nuevas encargadas de administrar los fondos de pensiones y otorgar prestaciones por vejez, invalidez y sobrevivencia a sus afiliados.

Funcionamiento Actual del Sistema de AFP

El Sistema Previsional Chileno se compone de 4 subsistemas: Sistema de salud, Seguridad y salud en el trabajo, Régimen de desempleo y cesantía y Sistema de pensiones y es administrado tanto por organismos públicos como privados.

A su vez, el Sistema de Pensiones (SP) está compuesto por dos subsistemas: el sistema de pensiones de las Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad Pública y Gendarmería de Chile y el sistema civil de pensiones.

El sistema civil de pensiones es el que instauró la reforma y aplica el modelo de Capitalización Individual, en la que cada persona posee una cuenta individual donde se depositan sus cotizaciones previsionales, las que se capitalizan y ganan la rentabilidad de las inversiones que las Administradoras realizan.

El SP está integrado por tres pilares que funcionan en forma coordinada e interrelacionada: el Contributivo u Obligatorio, el Voluntario y el Solidario según la obligatoriedad del aporte.

En relación al primer pilar, el contributivo, se rige por el sistema de capitalización individual la que es administrada por la Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), encargadas además del seguro de invalidez y de sobrevivencia.

Actualmente, las AFPs administran las cotizaciones obligatorias de los trabajadores que corresponden al 10% de la remuneración, junto con descontar una comisión por administración de 0,47 a 1,47%, y por el seguro de invalidez y sobrevivencia que consiste en un 1,15, % aproximadamente.

Reformas y Cambios Posteriores

Años más tarde, y con el regreso de la democracia, se aplicaron varias reformas que, en vez de debilitar el SP, lo reforzaron con grilletes.

Ricardo Lagos promovió una reforma que permitió flexibilizar el mecanismo de ahorro voluntario al fondo de pensiones, advirtiendo que lo ahorrado con el 10% mensual no era suficiente para una jubilación digna.

En el año 2002, Lagos creó los Multifondos que permitieron darle una categoría de riesgo distinta a los fondos y mediante los cuales los cotizantes pueden escoger el tipo de fondo que administrará sus ahorros dependiendo de los niveles de riesgo y rentabilidad.

Por su parte, la ex presidenta Michelle Bachelet, en su primera administración eliminó algunos mecanismos que garantizaban rentabilidades mínimas del sistema y derogó el artículo que contemplaba un mecanismo único de compensación por pérdidas y bajas rentabilidades.

Con todo, Bachelet hizo uno de los cambios más importantes al sistema, y quizás el único que significó un aporte significativo para la población con la Reforma Previsional del año 2008, introduciendo un aporte que permitió que personas que no tenían ahorros -como dueñas de casa- pudiera optar a una pensión básica o, en algunos casos, a una pensión de invalidez.

Así, mediante la Ley N° 20.255 de Reforma Previsional (Comisión Marcel), se implementó “El pilar solidario”, que consistió en un sistema de pensiones solidarias complementario a las AFP, otorgando beneficios como aportes previsionales solidarios de vejez e invalidez, así como también el “bono por hijo”.

Críticas y Controversias

En nuestro país, las pensiones de la sociedad civil son organizadas por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) que después de casi 35 años de su creación, han entregado a sus afiliados pensiones de sumas bajísimas a pesar de no tener “lagunas” laborales y de haber gozado de remuneraciones relativamente decentes.

En opinión de algunos las AFP han logrado efectos positivos, tanto para los trabajadores como para el país, a través de un incremento del ahorro nacional y una mayor eficiencia en la asignación de los recursos, contribuyendo de manera importante al desarrollo del mercado de capitales e influenciando de manera importante en el mercado bursátil.

Coincidimos con quienes consideran que las AFP no son más que un prominente monopolio legal, un espejismo de desarrollo económico obtenido a punta de especulaciones bursátiles “jugando” en la bolsa de valores -cual apuesta de dinero en un casino- con las cotizaciones que sagradamente reciben de miles de trabajadores y cuyas pérdidas se reparten entre todos, pero las ganancias sólo se distribuyen entre ellas.

La historia de las AFP ha sido una de las más dramáticas promesas incumplidas para una gran parte de los chilenos que envejece en medio de la miseria y muchas veces debe vender sus bienes para poder llegar a fin de mes.

Retiro del 10% y el Futuro del Sistema

Este año, la crisis sanitaria ocasionada por la pandemia del Covid 19, produjo una debacle económica y la pérdida de numerosos empleos. En atención a ello, se elaboró el Proyecto de Reforma Constitucional sobre derecho de propiedad, con relación al retiro de fondos previsionales.

Con un rotundo apoyo ciudadano, el proyecto -que del original sólo quedó el retiro excepcional, voluntario y por una sola vez del 10% de los fondos- fue aprobado con amplia mayoría en su último trámite legislativo, siendo promulgado y publicado con fecha 30 de julio, mismo día en el que comenzó el proceso para que los afiliados pudieran retirar el dinero desde las AFP.

Según el último estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2018), al menos 18 países revisaron sus reformas y revirtieron, total o parcialmente, la privatización de sus pensiones. Los representantes latinoamericanos, como Argentina, Venezuela, Ecuador y Nicaragua volvieron a sus sistemas públicos. Chile está comenzando a dar los pasos necesarios para darle fin a este perverso sistema.

El “hito histórico” del retiro del 10% ha sido el primero y es necesario prepararse para caminar el largo recorrido que significa llegar a su completa reforma.

TAG:

Lea también: