La informalidad laboral representa uno de los principales desafíos en materia de bienestar social y laboral.
¿Qué es la Informalidad Laboral?
La informalidad laboral como concepto ha sido siempre dinámica.
Aun así, los esfuerzos por simplificar este fenómeno han permitido delimitar los criterios y condiciones para distinguir el empleo formal del informal.
Para estos efectos, se entiende por trabajo informal todos aquellos asalariados o trabajadores del servicio doméstico que no cuenten con cotizaciones de salud (Isapre o FONASA) o previsión social (AFP) (INE, 2021 y OIT, 2013).
Situación Actual de la Informalidad en Chile
En Chile desde 2017 la informalidad se ha mantenido relativamente constante, oscilando en torno al 30% de la población ocupada a nivel nacional.
Si bien durante la pandemia -dadas las restricciones de movilidad por razones sanitarias- la informalidad cayó a un mínimo histórico de 22,3%, con la reactivación económica la proporción de empleo informal retomó sus niveles pre pandemia.
A pesar de las conocidas y estudiadas consecuencias negativas y precarizantes de la informalidad laboral, se estima que actualmente en Chile más de 2,6 millones de personas se encuentran en esta situación.
Consecuencias Negativas de la Informalidad Laboral
Las consecuencias negativas de la informalidad laboral son múltiples y se encuentran bien abordadas en la literatura.
- Las personas que participan del mercado laboral informal suelen percibir menores ingresos.
- Realizan en mayor medida trabajos precarizados.
- Se encuentran fuera del alcance de la seguridad social (OIT, 2013).
En Chile, estudios muestran que la informalidad se traduce en una mayor inestabilidad económica para los trabajadores.
Se trata de un estado laboral dinámico, en el que las personas suelen transitar con frecuencia de la ocupación a la desocupación o inactividad laboral (CPP UC & Sence, 2023; Ministerio de Hacienda, 2022).
Respecto a lo anterior, cabe añadir que, además del impacto sobre la seguridad económica de las familias, los trabajadores informales también experimentan desprotección en materia laboral.
Otro elemento importante de relevar, es la asociación entre informalidad laboral y una mayor desprotección ante la vejez.
Los trabajadores informales no cotizan en el sistema de seguridad social, lo que termina por afectar -en sistemas con pilares contributivos- la pensión autofinanciada.
En efecto, cada año en que una persona se encuentra fuera del empleo formal -es decir, sin cotizar para su vejez- su pensión autofinanciada futura se ve reducida entre un 2% y 6% si es hombre y entre un 4% y 9% si es mujer (CIEDESS, 2020).
Así, la prevalencia de la informalidad durante la trayectoria laboral de las personas termina por impactar significativamente en la pensión autofinanciada y generar una mayor presión sobre el gasto público destinado a subsidiar a los tramos más desprotegidos (Perticará et al., 2019).
Así también, la informalidad se suele correlacionar negativamente con el desarrollo económico de los países: economías menos desarrolladas o emergentes cuentan con niveles de informalidad tres veces mayor a economías desarrolladas (Ministerio de Hacienda, 2022).
Grupos Más Susceptibles a la Informalidad Laboral
La evidencia, así como la literatura -nacional e internacional- disponible señalan que hay ciertos grupos que cuentan con una mayor probabilidad de participar del mercado laboral informal.
Nivel Socioeconómico
La relación entre el nivel de informalidad laboral y el nivel socioeconómico ha sido siempre estrecha.
Tal como se observa, en Chile, existe una correlación entre percibir menos ingresos y contar con una mayor tasa de informalidad.
Así, los quintiles de ingresos con mayor concentración de informalidad corresponden a los quintiles I y II.
Género
Un segundo grupo comúnmente atendido en el estudio de la informalidad son las mujeres.
Al relacionar el nivel de ingresos con el sexo del trabajador, se observa que la brecha entre informalidad masculina y femenina se invierte en la medida que aumentan los ingresos.
Edad
Otro factor que incide en la susceptibilidad a trabajar en la informalidad es la edad.
Por ejemplo, la evidencia da cuenta que existe una estrecha relación entre ser joven y la probabilidad de ser informal.
Por otro lado, aquellos trabajadores de edades más avanzadas también se muestran como un grupo particularmente propenso a trabajar de manera informal.
En efecto, los datos constatan lo anteriormente mencionado y muestran una mayor prevalencia de empleo informal en el segmento de adultos mayores de 65 años, quienes representan al grupo etario con mayor tasa de informalidad (65%).
Estructura Familiar
Por otro lado, resulta interesante analizar en qué medida el tipo de estructura familiar al que pertenece -o bien lidera- el trabajador podría incidir en la probabilidad de que éste trabaje de manera informal.
Si bien el estudio de la relación entre informalidad y estructura familiar es incipiente, algunos resultados arrojan que los empleos informales permiten conciliar en mayor medida el plano laboral con labores de cuidado y quehaceres del hogar, dada la mayor flexibilidad que estos ofrecen (Berniel et al., 2021).
La monoparentalidad, al carecer en mayor medida de redes de apoyo para labores de cuidado, podría incidir en la decisión de trabajar en empleos más flexibles que permitan conciliar estas labores con los tiempos laborales.
Tal como se muestra, la tasa de informalidad varía considerablemente según el tipo de composición familiar -sea biparental, monoparental o unipersonal-.
Jefes de hogar de familias monoparentales -en su mayoría mujeres- presentan mayores niveles de informalidad, alcanzando una tasa superior al 35%.
Asimismo, la presencia de menores también guarda relación con cambios en la tasa de informalidad.
Cuando hay presencia de menores de 5 años en el hogar la tasa de informalidad aumenta en las mujeres, mientras que se reduce en los hombres, lo que amplifica la brecha entre ambos sexos.
Vale destacar que es numerosa la literatura que encuentra relaciones causales entre el nacimiento de un hijo y efectos perjudiciales para la madre en materia laboral.
Particularmente, respecto a la relación entre maternidad e informalidad, luego del nacimiento del primer hijo, la probabilidad de que la madre opte por un trabajo informal por sobre uno formal aumenta considerablemente (Berniell et al., 2019).
Una de las causas de esto refiere a la mayor flexibilidad que ofrece un empleo informal con respecto a uno informal, permitiendo a la madre realizar labores de cuidado.
Nivel Educativo
De acuerdo a la literatura, existe una relación inversa entre escolaridad e informalidad, esto es, a mayor nivel educativo menor tasa de informalidad (Haanwinckel et al., 2017; Mansilla, 2021; Livert-Aquino et al., 2022).
Para el caso chileno, la evidencia indica que la mayor proporción de personas informales son aquellas que cuentan con educación básica o media como el mayor nivel educativo alcanzado (Ministerio de Hacienda, 2022).
Los trabajadores menos educados suelen enfrentar barreras significativas para ingresar al empleo formal y tienen menos capacidad de negociación, lo que perpetúa su presencia en el sector informal.
En efecto, las mayores tasas de informalidad corresponden a quienes nunca estudiaron, o bien, su máximo nivel alcanzado es la educación básica o media.
Población Extranjera
Por último, otro grupo especialmente susceptible a trabajar de manera informal es la población extranjera.
Está bastante documentado en la literatura internacional que quienes se encuentran en situación de migrantes suelen optar por ocupaciones informales producto de una serie de factores exógenos.
Al analizar a partir de los datos la relación entre informalidad laboral y nacionalidad, notamos que, tal como indica la evidencia disponible, la población extranjera que reside en Chile es más susceptible a emplearse en ocupaciones informales.
En efecto, la ocupación informal de la población extranjera en Chile representó el 45,3%.
Políticas Públicas para Reducir la Informalidad Laboral
En consideración de los efectos que genera la informalidad laboral para la sociedad en su conjunto, resulta necesario adoptar con urgencia medidas que se enfoquen en aquellos grupos particularmente susceptibles a participar del mercado laboral informal.
Mitigar las Inequidades de Género
Uno de los desafíos centrales para reducir los niveles de informalidad dice relación con mitigar las inequidades de género que subyacen al mercado laboral.
La mayor carga que tienen las mujeres en cuanto a labores de cuidado y la falta de corresponsabilidad parental se traduce, muchas veces, en una menor participación laboral formal femenina.
Como se mencionó anteriormente, el trabajo informal permite conciliar la maternidad con labores de cuidado, dada la mayor flexibilidad.
Por consiguiente, la falta de corresponsabilidad parental así como la rigidez de nuestro sistema laboral terminan por generar incentivos indeseados respecto a la propensión hacia la informalidad, especialmente en las mujeres.
- Modificar el Código del Trabajo (artículo 22 bis) y extender el cálculo de la jornada laboral.
- Modificar el artículo 203 del Código del Trabajo, que establece que el empleador debe proveer de servicio de sala cuna cuando la empresa tenga 20 o más trabajadoras.
- Permitir la fraccionación de la licencia de paternidad en diferentes períodos, en lugar de restringirla al primer mes después del nacimiento.
Transferencias Condicionadas al Empleo Formal
Las transferencias condicionadas al empleo formal han demostrado ser una herramienta útil para disminuir la informalidad laboral.
- Indexar este subsidio al sueldo mínimo, además del actual ajuste por IPC.
- Vincular a beneficiarios del subsidio con los programas de capacitación de SENCE.
- Ampliar la cobertura del programa a una mayor población beneficiaria.
- Vincular a beneficiarios del subsidio con los programas de capacitación de SENCE.
Rediseñar Programas Sociales
Actualmente, muchos programas sociales tienen un diseño que termina por desincentivar la formalidad laboral.
Evaluar un rediseño de aquellos subsidios que actualmente carecen de una focalización gradual y que no estén alineados a la formalización laboral.
Para esto es necesario introducir una progresividad más gradual en los criterios para acceder a beneficios sociales, evitando cortes abruptos en el diseño.
Fomentar la Formalización del Trabajo Independiente
Como se mencionó anteriormente, existe una estrecha relación entre el trabajo por cuenta propia y la informalidad laboral.
De hecho, el 61% de los trabajadores por cuenta propia son informales (INE, 2024).
En línea con lo que ha propuesto la Mesa de Formalidad Laboral convocada por la CPC, ASECH y AAFP, se debe avanzar en asegurar que los trabajadores independientes y microemprendedores coticen en la seguridad social.
Para esto, se propone una estrategia de acción local, con los municipios como protagonistas, basada en condicionar la obtención y renovación de permisos operativos esenciales, como permisos municipales y patentes, a un mínimo de cotizaciones.
Integración de la Población Migrante
Adoptando el enfoque de capital humano de Amartya Sen (1996), se debe concebir la inserción laboral formal de la población migrante en un país como la transferencia de capital humano, y las transacciones de aprendizaje y conocimientos que permitan el desarrollo de capacidades y aumento de productividad de un país.
Conectar las redes restringidas de empleadores de aquellos sectores con mayor participación de población migrante -comercio, servicios, manufactura- y brindar orientación sobre el desarrollo profesional y la capacitación para personas migrantes con interés en formalizarse.
Conclusión
El problema de la informalidad representa uno de los grandes desafíos que tenemos como país.
En línea con lo anterior, proponemos una serie de políticas públicas que ponen énfasis en aquellos grupos más rezagados laboralmente.
Si bien estas políticas pueden significar un esfuerzo fiscal considerable -como podría ser el proyecto de Sala Cuna Universal, el Postnatal Masculino o la extensión de transferencias condicionadas- existen por cierto beneficios económicos subyacentes que, en el largo plazo, terminarán por generar un retorno social significativo.
De hecho, un estudio del Banco Mundial estimó que en economías emergentes con niveles de informalidad por sobre la media, la recaudación fiscal se encontraba entre 5 y 12 puntos porcentuales por debajo de aquellas economías con niveles de informalidad inferiores al promedio (Banco Mundial, 2021).
Darle urgencia al problema de la informalidad en nuestro país debe ser prioridad entre los tomadores de decisiones.
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