Según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, la medicina legal es la rama encargada de aplicar la medicina al asesoramiento pericial de los tribunales. El legista se hace cargo de tareas trascendentales para el funcionamiento de los sistemas de justicia, posicionando a la medicina legal como salvaguarda de los derechos del hombre que vive en sociedad.

Importancia de la medicina legal

Alcanzar la certeza en las causas judiciales requiere de la colaboración de diversos expertos. Las pruebas presentadas y el criterio de los especialistas contribuyen a que el tribunal se forme un juicio sobre lo investigado en las causas civiles y criminales. El Dr. explica que "el lugar de la lesión y el tipo de arma, por ejemplo, son claves para determinar la intencionalidad del autor de una agresión. Esto permite al tribunal formarse un criterio respecto a la existencia o no del dolo". También explica el desarrollo y amplitud de la medicina forense, que hoy comprende ciencias como la química, las matemáticas, la biología, la antropología, la física, la geología y la meteorología.

Lugares de trabajo de los médicos forenses

La mayoría de las diligencias médico-legales en Chile son desarrolladas por funcionarios del Servicio Médico Legal. Una mínima proporción es ejecutada por galenos contratados por las policías. Además, facultativos con cinco años de experiencia pueden postular a listados elaborados por las Cortes de Apelaciones y ser nombrados perito en causas civiles (no penales). Cualquier médico puede también realizar tareas forenses de forma privada.

Salvo un par de excepciones en zonas remotas, los centros de salud no tienen unidades de medicina legal ni legistas contratados. Hoy, el Servicio Médico Legal posee una red de 43 sedes, una en cada capital regional y las restantes en provincias.

En febrero de 2024, el número de médicos empleados por la institución ascendía a 151, según datos del portal de transparencia. Más de la mitad (51,7%) tiene un contrato a tiempo parcial. 47% figura como “perito doble especialidad”, lo que significa que realizan funciones tanto en el campo de la patología forense como actividades propias de la clínica médico-legal.

Otros ámbitos laborales

  • Tribunales Penales, Civiles, de Familia y del Trabajo: Los médicos forenses participan en juicios como peritos judiciales.
  • Universidades: Se desempeñan como docentes y colaboran con distintas universidades del país.
  • Defensoría Penal Pública: Imparten cursos de perfeccionamiento en distintas regiones.

Formación y especialización

La formación en medicina legal otorgada en pregrado es insuficiente. También es un hecho que, a pesar de ser una necesidad reconocida por otros autores, en Chile hay muy pocos módulos de medicina legal en los programas de formación de especialistas en otras áreas de la medicina.

En 2018 el histórico Departamento de Medicina Legal de la Universidad de Chile dejó de existir, fusionándose con el de Anatomía. Ese mismo año, en la ciudad de Temuco, la Universidad de La Frontera comenzó a formar especialistas en medicina legal. Así, tan solo dos planteles cuentan en la actualidad con educación de posgrado en el área. Se trata de programas que tienen un alto costo y deben ser financiados por los propios médicos o por el Estado a través de concursos existentes para ello.

Es común entonces que médicos novatos en tareas forenses adhieran a la cultura del “aprender haciendo”. Y en instituciones como el Servicio Médico Legal o las policías a menudo se cumple el dicho “donde fueres, haz lo que vieres”. Esto propicia tanto la transmisión como perpetuación en el tiempo de malas prácticas y conocimiento añejo. Así, se siguen repitiendo conceptos sin una evaluación científica rigurosa de los mismos.

Desafíos actuales

Lamentablemente el Estado y las políticas públicas que se han adoptado en el sector siguen eludiendo los problemas mencionados. Los déficits se maquillan y enmascaran otorgando títulos y certificaciones. Se mantienen soluciones improvisadas y vemos con impotencia que se sigue optando por capacitar a recién graduados para que realicen algunas de las delicadas tareas forenses.

Considerando lo expuesto, uno esperaría que los actores del sistema de justicia (especialmente fiscales y jueces penales) reaccionaran. Curiosamente, más allá de calificar mal la confiabilidad y validez metodológica de los peritajes ventilados en materia penal, continúan admitiéndolos sin mayor debate. “Se ha instalado una cultura en el sistema según la cual no se debe hacer un escrutinio muy estricto tratándose de esta prueba”. Esa conducta no es baladí.

Existe pleno consenso que (durante el desarrollo del juicio), la litigación no es una herramienta suficiente ni eficiente para evitar errores vinculados a la prueba pericial. Lo grave es que suele concederse un peso excesivo a esta prueba sin justificación adecuada.

Al determinar los hechos de una causa penal, 92% de los abogados y 83% de los jueces consideran relevante o muy relevante el informe pericial. Y si analizamos otras áreas del Derecho, esos porcentajes no bajan de 82%.

Además, al igual que en otras latitudes, los jueces muestran sesgos a favor de la prueba del Ministerio Público y de los peritos de organismos auxiliares “oficiales” como el Servicio Médico Legal.

Propuestas para el futuro

La prioridad actual ha de ser aumentar el número de especialistas y su calidad, de manera de colocar la disciplina en el sitial que merece. Esto es necesario para un adecuado funcionamiento del sistema de justicia. Se deben mejorar los cursos de medicina legal en pregrado y promover esos estudios como una legítima carrera médica y académica.

Laboratorio de Criminalística Central

El Laboratorio de Criminalística Central fue creado el 28 de Agosto de 1935 con la misión de apoyar, mediante la aplicación de métodos, técnicas y conocimientos científicos, a la función investigativa policial en el esclarecimiento de los delitos, colaborar con los tribunales de justicia en lo criminal, fiscalías del Ministerio Público y los demás organismos que la Ley señale, efectuando las pericias que se le encomienden. En la actualidad, es un referente a nivel regional y el más importante centro de análisis forense del país, hecho relevante debido a la evolución de la administración de justicia, la cual ha puesto en el centro del proceso de persecución penal a la “prueba científica”.

El Laboratorio de Criminalística Central, compuesto por 16 especialidades, apoya las investigaciones policiales mediante la aplicación de técnicas y conocimientos científicos, donde se examinan los indicios recolectados en el sitio del suceso, cuyos resultados se plasman en el informe pericial. Para la Policía de Investigaciones de Chile y la Jefatura Nacional de Criminalística es trascendental prestar servicios óptimos y confiables en sus procedimientos para la realización de sus peritajes e investigación científico técnica, con el fin de entregar una respuesta eficiente, eficaz y de calidad al avance y modernización del país.

El Laboratorio de Criminalística Central cuenta con acreditación de sus procesos bajo la norma ISO 9001 desde 2012. A fines de 2017 fue nuevamente acreditado bajo la nueva norma internacional ISO 9001:2015, hasta noviembre de 2020. Para sus 16 secciones y secretaría del Laboratorio se certificaron 64 procedimientos que inciden en 192 servicios periciales.

Con la Implementación y posterior Acreditación la Policía de Investigaciones de Chile y sus Laboratorios de Criminalística quedarán a la vanguardia a nivel mundial.

Tabla 1: Número de especialistas en Chile al mes de abril de 2024

Especialidad Número
Medicina Legal 98

Tabla 2: Número y distribución de especialistas en medicina legal contratados por el Servicio Médico Legal al mes de febrero de 2024

Región Número de Especialistas
Metropolitana 25
Valparaíso 10
Biobío 8

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