Latinoamérica, una región conocida por su riqueza cultural y diversidad, también enfrenta una triste realidad: la desigualdad económica. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Latinoamérica es una de las regiones más desiguales del mundo, compitiendo en esta categoría junto con África subsahariana. Esta desigualdad se ha agravado en las últimas tres décadas, como lo revela el informe “The changing picture of inequality in Latin America” del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS) de la Universidad de la Plata.
Según el informe “Panorama Social 2022”, aproximadamente 201 millones de personas o el 32.1% de la población total de la región vivían en situación de pobreza, de las cuales 82 millones se encontraban en pobreza extrema. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe advierte que las tasas de pobreza se mantuvieron por encima de los niveles prepandemia en 2022.
En este contexto, Bloomberg Línea presentó una estimación de los ingresos que definen las diferentes clases sociales en Latinoamérica, basada en datos oficiales y fuentes externas. En un continente donde el 10% de la población más rica acapara el 55% de los ingresos, y el 50% más pobre se reparte solo un 10%, la pregunta es inevitable: ¿Cuánto necesitas ganar para tener ingresos altos?
Mientras que el mundo experimentó una caída global en la riqueza privada en 2022, América Latina fue una excepción al aumentar en US$2,4 billones. Esto se debió en parte a la apreciación de las monedas latinoamericanas frente al dólar estadounidense. Brasil, México y Chile destacan con un total de 868,000 millonarios.
En Latinoamérica, Chile es el país en el que se requiere el mayor nivel de ingresos mensuales para poder ingresar a la elite económica, la clase alta. Según consigna el medio La República, con datos de los centros estadísticos de cada país de la región, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y la Cepal, en nuestro país se requiere un sueldo cada mes de US$5.864.
Más atrás se encuentra Venezuela con US$5.560, México con US$4.266, Perú con US$3.418 y Argentina US$3.325. Por el otro lado, los países que requieren menos ingresos son los habitantes de Uruguay con ingresos mensuales por el orden de los US$1.550, Ecuador (US$1.500), Colombia (US$1.020) y Brasil (US$860).
No es lo mismo ser de clase alta en Chile que en Argentina, México o Venezuela. Según consignó el diario La República, basado en indicadores económicos de cada país, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el país donde se necesita generar más ingresos para ser considerado clase alta es Chile.
Según consignó el medio colombiano, en Chile se necesitan ingresos mensuales de US$5.864 (CLP$5.041.088) para ser considerado clase alta, seguido de Venezuela con US$5.560 (CLP$4.799.392) y México con US$4.266 (CLP$3.682.411). En Perú se requieren US$3.418 (CLP$2.950.417) y en Argentina US$3.325 (CLP$2.870.140). Los que menos requieren son los habitantes de Uruguay, con ingresos mensuales por el orden de los US$1.550 (CLP$1.337.960), de Ecuador con US$1.500 (CLP$1.294.800) y de Colombia con US$1.020 (CLP$880.464).
Sobre los motivos por los que la cifra varía tanto de país en país, la principal explicación apunta a una diferencia en el costo de vida. Por ejemplo, el costo de vida sería un 40% menor en Montevideo que en Santiago de Chile. Algo similar sucede con Colombia, donde el costo de vida es alrededor de un 50% menor que en Chile. Michael Ortegón, decano de la facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de Uninpahu, explicó al medio colombiano que el alto costo de vida en Chile en comparación con Colombia obedece a factores como el precio de la vivienda, educación y servicios públicos. Además, porque hay una “distribución desigual del ingreso”, apuntando a que el coeficiente de Gini en Colombia es más alto que en Chile, con un 0,52 vs un 0,49 respectivamente.
Los países donde un mayor porcentaje de su población califican para ser considerados de clase alta son Uruguay con un 6%, Brasil y Argentina con 5% y Venezuela con 3,7%. A raíz de esto, el porcentaje de la población que se ubica en la elite económica de Chile es de apenas un 1,8% del total, muy alejado de la proporción en países como Uruguay, Argentina, Brasil y Venezuela, que consideran al 6%, 5%, 5% y 3,7% cada uno.
El artículo del medio colombiano explica que las cifras de estos países responden a los crecimientos económicos que han elevado los ingresos y niveles de vida de sus poblaciones. Sin embargo, en estos casos la desigualdad interna se mantiene. Aun así, hay países que tienen menor concentración de población en la clase alta que Chile. Estos son Ecuador con un 1,7%, Colombia y México con un 1,2%, y Perú con un 1%.
Según una encuesta de la misma institución, en agosto los salarios de los chilenos promediaban $757.752, equivalente a apenas US$886. En ese entonces, las remuneraciones cumplían cinco años estancados en el mismo nivel. Las cifras del INE revelaban que sólo 2,4% de las personas con trabajo recibían un sueldo igual o superior a los $3 millones, que son US$3.508, superior al nivel mínimo de remuneración mensual para entrar en la clase alta de todos los países en cuestión, excepto por México, Venezuela y, por su puesto, Chile. El mayor porcentaje de la población ocupada se encuentra en el tramo de ingresos reales de $400.000 a $500.000, equivalente a US$467 y US$584.
La clase media apareció en Chile en el siglo XIX, a partir de un grupo de trabajadores independientes, empleados, comerciantes y profesionales liberales que emergieron como resultado de los procesos de modernización y urbanización. Este grupo aumentó fuertemente entre los años 1920 y 1960 debido a que el Estado comenzó a desarrollar políticas en educación, salud o fomento de la economía, las cuales requirieron nuevos contingentes de empleados. Esta clase media consiguió cierta estabilidad económica porque, si bien su sueldo no era abultado, su presencia en la estructura estatal le aseguraba beneficios y prebendas en términos de educación, protección social, salud y pensiones. Este grupo alcanzó su auge en los años 1960, pero nunca superó el 30% de la estructura social. Por ello, Chile nunca ha sido un país mayoritariamente de clase media. Tampoco lo es ahora. En proporción, pobres y sectores populares son más numerosos.
Como se dijo, hoy consideramos -con algunas variaciones según la forma de medir-, que una familia de clase media gana entre $ 600.000 y $ 2.000.000 por hogar. Sus integrantes adultos tienen en general educación media completa, técnica o universitaria y si ambos trabajan, lo hacen como como empleados en el servicio público o privado, o son independientes o empleadores con pocos trabajadores. Todos, en general, tienen cierto nivel de calificación en las tareas que realizan.
Organismos internacionales como el Banco Mundial o la OECD o Brookings recientemente han celebrado la masificación de una nueva clase media global en los países en desarrollo, la cual puede llegar a representar la mitad de la población mundial.
El planteamiento se hizo en base a los distintos cambios que ha experimentado Chile a lo largo de los años, como la disminución de la pobreza, aumento de la participación laboral de mujeres, mayor escolaridad, descenso de la fecundidad, menor cantidad de integrantes por hogar, entre otros.
Este nuevo índice socioeconómico calcula el grado de bienestar relativo de un hogar chileno, considerando tres aspectos:
- Ingreso per cápita equivalente, el que es ajustado, de acuerdo con el tamaño del hogar: por ejemplo, un hombre casado sin hijos que gana $1 millón al mes (el mismo sueldo que su mujer) estará en un segmento socioeconómico distinto que si ganara exactamente lo mismo (al igual que su mujer), pero tuviera dos hijos. Esto, porque en el primer ejemplo el sueldo familiar se divide entre dos personas y, en el segundo, entre cuatro.
- Nivel educacional del principal sostenedor del hogar: a mayor grado de educación universitaria, mayor puntuación
- Nivel ocupacional del jefe de hogar
Con estos antecedentes, se crearon siete categorías diferentes, en las que entran todos los hogares chilenos. Éstas fueron elaboradas por la AIM con información pública, basada en la Encuesta Casen y la Encuesta de Presupuestos Familiares.
Si antes conocíamos el estrato ABC1 como el más alto, este grupo ahora se divide en tres:
- AB: con un ingreso promedio por hogar de $6 millones 452 mil, representan el 3% de los hogares del Gran Santiago y al 1% de Chile. Está compuesto en 99% por profesionales con estudios universitarios que, además, en un tercio de los casos tienen títulos de posgrado. Ocho de cada diez tienen al menos un vehículo y se concentra casi exclusivamente en las comunas del sector nororiente de la capital: Vitacura, Las Condes, Lo Barnechea y Providencia.
- C1a: representa a la clase media acomodada, con ingresos por $2 millones 739 mil. En la Región Metropolitana, se concentran geográficamente en las mismas zonas que el AB. Según el estudio «Chile a la luz de la nueva clasificación de GSE», realizado por GfK Adimark, el 58% de los hogares C1a dice que sus ingresos le alcanzan bien y pueden ahorrar sin dificultades.
- C1b: con un ingreso promedio por hogar de $1 millón 986 mil, refleja la clase media emergente.habita estas comunas, también lo hace en lugares como Santiago Centro y Ñuñoa, y también en áreas de Maipú, La Florida y San Miguel. En conjunto con el C1a representan el 12% de la población y en cuanto a ahorro, solo el 34% dice que le alcanza para hacerlo.
Luego de estos subgrupos aparecen:
- El segmento C2: que representa el 12% de la población, con $1 millón 360 mil de ingreso por hogar. Se distribuyen principalmente entre La Florida Puente Alto y Maipú. Lo componen mayormente profesionales técnicos (45%) y universitarios (26%), el 56% está en Fonasa y el 32% en isapre.
- C3: con el 25% del total país y 28% a nivel de la capital, su ingreso promedio baja del millón de pesos, al percibir por hogar $899 mil y lo componen principalmente personas que completaron la enseñanza media (53%) y quienes alcanzan un nivel técnico (27%). Asimismo 70% trabaja en oficios que no requieren educación superior. Se distribuyen principalmente entre Puente Alto, Maipú, San Joaquín, San Miguel, Quinta Normal y Quilicura.
- D: son el 37% de la población de Chile y el 30% del Gran Santiago, donde se distribuyen entre las comunas de Huechuraba, Cerro Navia y Puente Alto. Perciben ingresos promedio de $562 mil, en su mayoría (54%) solo se queda en la educación secundaria y el 93% trabaja en oficios como operadores o vendedores o empleos sin mayores requisitos de educación formal.
- E: con el 13% de Chile y 7% de Santiago, es el segmento más pobre de la población, cuyo ingreso promedio por hogar es de $324 mil y se concentra en comunas como La Pintana, El Bosque, Cerro Navia y Padre Hurtado.
Importante: este artículo hace un alcance general de los ingresos mensuales necesarios para ser considerado clase alta en diferentes países de Latinamérica.
Según la Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2022 del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el ingreso laboral promedio a nivel nacional fue de $757.752 neto mensual, mientras que el ingreso mediano, percibido por la mitad de la población, alcanzó $502.604 al mes. Los datos desglosados por género indicaron que, en 2022, los ingresos medio y mediano de los hombres fueron de $850.412 y $572.968, respectivamente, mientras que en las mujeres estos se situaron en $633.334 y $454.723. Esta disparidad representó una brecha del -25,5% en el ingreso medio a favor de los hombres.
En cuanto a las categorías ocupacionales, los empleadores tuvieron un ingreso medio mensual de $1.548.365, mientras que los empleados del sector público, privado y trabajadores por cuenta propia percibieron $993.916, $798.926 y $440.396, respectivamente.
A continuación, se presenta una tabla con la segmentación socioeconómica en Chile, basada en datos de la CASEN 2013:
| Grupo Socioeconómico | Participación en el gasto | Ingreso mensual (promedio por hogar) | Distribución geográfica (Metropolitana) |
|---|---|---|---|
| Clase alta (AB) | 21% | $4.386.000 | 82% se concentra en 7 comunas |
| Clase media acomodada (C1a) | 15% | $2.070.000 | 60% se concentra en 7 comunas |
| Clase media emergente (C1b) | 16% | $1.374.000 | 60% se concentra en 8 comunas |
| Clase media típica (C2) | 18% | $810.000 | 29% se concentra en 4 comunas |
| Clase media baja (C3) | 18% | $503.000 | 38% se concentra en 13 comunas |
| Vulnerables (D) | 9% | $307.000 | 58% se concentra en 15 comunas |
| Pobres (E) | 4% | $158.000 | 46% se concentra en 9 comunas |
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