El desempleo es uno de los problemas que más genera preocupación en la sociedad actual. Las personas desempleadas son aquellas que no tienen empleo u ocupación, por lo que deben enfrentarse a situaciones difíciles por carecer de ingresos con los cuales sostenerse a sí mismos y a sus familias. El problema es que cuando el número de personas desempleadas crece por encima de niveles que se podrían considerar como “normales”, surge una preocupación importante en toda la sociedad, despertando el interés de la prensa y de las autoridades.
Situación General del Desempleo en España
La tasa de paro (desempleo) de la eurozona se mantuvo estable en junio en el 6,2%, mientras que la de la Unión Europea repitió en el 5,9%, con España nuevamente como el país con mayor nivel de desempleo entre los Veintisiete, con un 10,4%, según los datos publicados por Eurostat.
Según la oficina estadística europea, en junio de 2025 un total de 12,96 millones de personas carecían de empleo en la UE, de los que 10,7 millones se encontraban en la zona euro. Esto supone un descenso mensual de 23.000 desempleados en la UE y de 62.000 en la zona euro, al tiempo que, en comparación con junio de 2024, el desempleo disminuyó en 125.000 personas en los Veintisiete y en 293.000 en la zona euro.
Las mayores tasas de paro en la UE correspondieron a España, con un 10,4%; Finlandia, con un 9,3%; y Suecia, con un 8,7%. Por el contrario, las menores cifras de desempleo se observaron en Malta, con un 2,5%; Chequia, con un 3%; y Polonia, con 3,5%.
En cuanto a los menores de 25 años, la tasa de paro de la UE se redujo dos décimas en junio, hasta el 14,1%, mientras que se mantuvo sin cambios en el 14,7% en la zona euro. En términos absolutos, el número de jóvenes desempleados en la UE alcanzó en el sexto mes del año los 2,85 millones de personas, de los que 2,24 millones residían en la eurozona. En el caso de España, en junio de 2025 se contabilizaron 2,59 millones de personas sin empleo, de las cuales 445.000 eran menores de 25 años.
Evolución del Desempleo Registrado
El paro (desempleo) registrado en las oficinas de los servicios públicos de empleo bajó en 48.920 personas en junio en relación con el mes anterior (-2%) debido, sobre todo, al sector servicios, que concentró algo más de tres cuartas parte del descenso del desempleo, según datos publicados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social.
Tras la caída de junio, el número total de desempleados se situó en 2.405.963 personas, su menor cifra en un mes de junio desde 2008, ha subrayado el Ministerio, que ha remarcado que el paro bajó en el sexto mes del año en todos los sectores, en todas las comunidades autónomas y en todas las franjas de edad.
El descenso del desempleo registrado el mes pasado es algo superior a la caída de junio de 2024 (-46.783 parados), pero inferior a la de junio de 2023, cuando el paro retrocedió en 50.268 personas.
Desde el inicio de la serie histórica comparable en 1996, el paro se ha reducido en todos los meses de junio con excepción de 2008 (+36.849 desempleados, en plena crisis financiera) y 2020 (+5.107 parados, con el Covid). El mayor descenso en un mes de junio se produjo en 2021, cuando casi 167.000 personas abandonaron las listas del desempleo.
En términos desestacionalizados, el paro registrado disminuyó en junio en 16.834 personas respecto al mes anterior.
En el último año, el desempleo acumula un descenso de 155.104 personas, lo que supone un 6% menos, con un retroceso del paro femenino de 85.320 mujeres (-5,5%) y una caída del desempleo masculino de 69.784 varones (-6,9%).
Sectores Clave en la Reducción del Paro
Por sectores, el paro registrado descendió, sobre todo, en los servicios, con 38.253 desempleados menos (-2,1%), seguido de la industria (-4.589 desempleados, -2,4%); la construcción, que restó 3.029 parados (-1,7%), y la agricultura, donde bajó en 218 personas (-0,3%).
Asimismo, el desempleo también disminuyó en el colectivo sin empleo anterior, con 2.831 desempleados menos (-1,2%).
El paro retrocedió en junio en ambos sexos, aunque el descenso fue ligeramente mayor en el caso de las mujeres. En concreto, el paro femenino bajó en 25.537 mujeres en comparación con mayo (-1,7%), mientras que el masculino se redujo en 23.383 desempleados (-2,4%).
Así, al finalizar el sexto mes de 2025, el número total de mujeres en paro se situó en 1.460.884 desempleadas, su menor cifra desde 2008, mientras que el de varones totalizó 945.079 desempleados, con lo que ya encadena dos meses por debajo de la cota del millón.
Por edades, el paro entre las personas de 25 y más años bajó en 44.624 desempleados en junio (-1,9%), mientras que el de los jóvenes menores de 25 años disminuyó en 4.296 personas (-2,5%).
De este modo, el número total de parados menores de 25 años se situó en mínimos históricos, con 166.707 desempleados.
El Ministerio que dirige Yolanda Díaz ha destacado también que el paro entre los mayores de 52 años se redujo en junio en 12.651 desempleados respecto a mayo, hasta situarse en 1.019.525. En comparación con junio de 2024, el descenso es de 44.578 parados en esta franja de edad.
Distribución Geográfica del Desempleo
El paro registrado disminuyó en junio en todas las comunidades autónomas en relación al mes anterior, especialmente en Andalucía (-6.974 desempleados), Madrid (-6.571 parados) y Castilla y León (-4.840 personas).
En cuanto a las provincias, el desempleo bajó en casi todas ellas, encabezadas por Madrid (-6.571 desempleados), Barcelona (-3.164) y Cádiz (-2.588). Por contra, aumentó en Huelva (+660 parados) y en la ciudad autónoma de Ceuta (+114 desempleados).
Por su parte, el paro registrado entre los extranjeros bajó en 10.793 desempleados respecto al mes anterior (-3,1%), hasta situarse el total de inmigrantes en paro en 332.018 desempleados, lo que supone 10.722 parados menos que hace un año (-3,1%).
Contratación y Tipos de Contratos
En junio de este año se registraron 1.496.673 contratos, un 8,4% más que en el mismo mes de 2024.
De todos ellos, 587.653 fueron contratos indefinidos, un 3,5% más que en junio de 2024. En total, el 39,26% de todos los contratos realizados en junio fueron indefinidos, porcentaje inferior al mes anterior, cuando se superó el 41%.
Dentro de los indefinidos, en junio se realizaron 222.519 contratos a tiempo completo, un 0,8% más que igual mes del año anterior; 130.147 a tiempo parcial (+0,7%) y 234.987 fijos-discontinuos (+7,8%).
De todos los contratos suscritos en junio, 909.020 fueron contratos temporales, un 11,9% más que igual mes de 2024. En total, estos contratos representaron el 60,74% del total de la contratación efectuada en el sexto mes del ejercicio.
En los seis primeros meses del año se han firmado 7,44 millones de contratos, un 0,1% más que en igual periodo del año anterior.
Crecimiento del Empleo Digital
El mercado laboral en España cierra el año con un crecimiento del 1,4% en las ofertas de empleo publicadas en plataformas digitales de pago, según datos compartidos por Mundo Financiero. A lo largo de 2024, España acumuló más de 1,21 millones de ofertas de empleo, un dato relevante considerando que otros países, como Alemania (-0,8%), Francia (-6,4%) o Portugal (-8%), experimentaron retrocesos significativos.
Reino Unido (+5,5%) y Austria (+4%) fueron los únicos que, junto a España, lograron mantener un desempeño positivo en el panorama laboral europeo. En el ámbito nacional, el empleo en España también marcó hitos importantes. Según los últimos datos del SEPE, el paro descendió en noviembre un 0,6%, situándose en 2.586.018 personas, la cifra más baja registrada en la serie histórica. El dinamismo del empleo se vio respaldado por un crecimiento económico notable.
El Banco de España elevó recientemente sus proyecciones para el Producto Interior Bruto (Pib) de 2024 al 3,1%, destacando a España como la economía con mejor desempeño entre los países de la Ocde durante el año.
En contraste, los principales mercados europeos han enfrentado un 2024 marcado por descensos en las ofertas de empleo. Alemania, tradicionalmente líder en la creación de empleo, registró una caída del 0,8% en sus ofertas, mientras que Francia e Italia mostraron disminuciones más pronunciadas, del -6,4% y -6,8%, respectivamente. Sólo Reino Unido y Austria lograron avances significativos en el conjunto europeo.
En este contexto, España se posiciona como el único país del sur de Europa con cifras crecientes en empleo digital durante 2024, lo que subraya la importancia de continuar impulsando políticas que fomenten la creación de empleo y la atracción de talento.
El Auge del Empleo Turístico
El sector turístico en España sigue mostrando una notable recuperación y crecimiento durante el tercer trimestre del año. Según los últimos datos publicados, el empleo turístico ha alcanzado cifras récord, superando por primera vez la barrera de los 3 millones de ocupados en este sector, lo que refleja el dinamismo de la industria. Esta tendencia alcista no solo resalta el rol fundamental que juega el turismo en la economía española, sino que también evidencia la recuperación de los niveles laborales previos a la pandemia.
El empleo en el sector turístico ha experimentado un incremento significativo, con un aumento de un 2,3% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta cifra es parte de una tendencia positiva que ya lleva varios trimestres consecutivos, consolidándose como una de las áreas de mayor crecimiento en términos de ocupación.
Además, los asalariados con contrato indefinido han crecido un 4,3%, un dato especialmente relevante, ya que marca la decimotercera subida consecutiva en esta categoría. Este aumento en los contratos indefinidos refleja la estabilidad laboral en el sector y una mayor confianza por parte de los empresarios, quienes están optando por ofrecer mayor seguridad a los trabajadores.
Aunque la cifra de empleo indefinido es un indicador positivo para el sector, la tasa de temporalidad sigue siendo una característica del empleo en el turismo. En el tercer trimestre de 2024, la tasa de temporalidad en este sector se situó en el 19,4%, una cifra inferior a la registrada en el mismo trimestre del año anterior, cuando fue del 20,9%. Esta reducción en la temporalidad es un indicio de la tendencia hacia una mayor consolidación de los contratos a largo plazo en la industria.
Existen varias razones que explican este aumento en el empleo turístico en España. En primer lugar, la recuperación post-pandemia ha jugado un papel fundamental. Tras las restricciones por el COVID-19 y la caída en las llegadas de turistas, el sector ha experimentado un fuerte rebote, impulsado por el aumento de la demanda tanto a nivel nacional como internacional.
Además, las políticas de apoyo al empleo en el sector turístico, implementadas por el gobierno y las comunidades autónomas, han permitido mantener la estabilidad laboral y fomentar nuevas contrataciones. El sector ha recibido incentivos en forma de subvenciones y programas de formación, lo que ha favorecido la integración de nuevos trabajadores, especialmente en las áreas con mayor demanda de profesionales, como la hostelería y los servicios turísticos.
Con una contribución del 12,3% al Producto Interior Bruto (PIB), el sector es crucial tanto para la generación de empleo como para la ingresos del Estado. A lo largo de los años, España ha consolidado su posición como uno de los destinos turísticos más importantes del mundo, destacando en áreas como el turismo de sol y playa, el turismo cultural y el turismo de naturaleza.
Este aumento de empleos turísticos no solo beneficia a las grandes ciudades o los destinos más conocidos, sino que también tiene un impacto positivo en las economías locales, contribuyendo a la creación de empleo en zonas rurales o menos desarrolladas. En muchas localidades, el turismo ha supuesto una fuente de empleo constante y una oportunidad para diversificar la economía.
Con el aumento de la demanda turística, surge la necesidad de integrar prácticas sostenibles en las estrategias de desarrollo del sector. La gestión de recursos naturales, la reducción de la huella de carbono y la gestión eficiente de residuos son algunos de los aspectos que cada vez más empresas turísticas están implementando para equilibrar el crecimiento económico con la protección del medio ambiente.
Formación y Empleabilidad
Entre los formados en agricultura, ganadería y pesca, la tasa de empleo baja al 69,81%. Las personas formadas en veterinaria registraron una tasa de empleo del 80,48% en 2014, la más elevada del resto de especialidades, seguida por los que habían estudiado matemáticas y estadística o informática, que tuvieron una tasa de empleo del 78,64% y del 76,95%, respectivamente.
Además, el porcentaje de empleo es más elevado entre la mujeres que han estudiado veterinaria (82,97%) que entre los hombres (78,39%), según la Encuesta de Población Activa (EPA) que ha difundido los datos de la “submuestra” que permite conocer el sector de estudios en el que la persona se ha especializado. La población de 16 y más años, formada en veterinaria presentó unas tasas de actividad superiores al 90%, más elevada, de nuevo, entre las mujeres (96,61%) que entre los hombres (84,59%).
Conceptos Clave para Entender el Desempleo
Para analizar las estadísticas sobre el desempleo, es conveniente primero familiarizarse con los siguientes conceptos:
- Población activa: Está formada por las personas en edad de trabajar (16 años o más) y que quieren hacerlo. Incluye, por tanto, a los que encuentran trabajo y a los que no. Por ello, dentro de la población activa existen las siguientes dos distinciones: población ocupada y población desempleada.
- Población inactiva: La integran aquellos que tienen edad para trabajar (16 años o más) y que por diferentes motivos no buscan trabajo: estudiantes, personas que padecen alguna incapacidad laboral, los dedicados a las labores del hogar, jubilados, etc.
- Desempleo: Se define como la situación del grupo de personas en edad de trabajar que en la actualidad no tienen empleo, considerando que se encuentran disponibles para trabajar y tienen edad suficiente para hacerlo, y no tienen limitaciones físicas o mentales para ello.
El indicador del desempleo se mide como la proporción o porcentaje de personas paradas (desempleadas) con respecto a la población activa. Se calcula dividiendo la población desempleada entre la población activa.
Tipos de Desempleo
Bajo el prisma del modelo neoclásico, el desempleo de carácter involuntario se explica por dos tipos de razones: el desempleo friccional y el estructural. Sin embargo, existen también otros tipos de desempleo, como el estacional, el cíclico y el especulativo. A continuación, explicaremos en qué consiste cada uno de ellos.
- El desempleo friccional o de búsqueda: Surge debido al constante movimiento o flujo al que se encuentra sujeto el mercado laboral, ya que trabajadores y empresas necesitan tiempo para encontrarse o coincidir.
- El desempleo estacional: Se genera en determinadas épocas del año. Por ejemplo, en los trabajos agrícolas cuando concluye la época de recolección.
- El desempleo especulativo o de precaución: Aparece cuando una persona no acepta algunos trabajos que se le presentan, porque espera conseguir otro mejor y decide esperar.
- El desempleo cíclico: Se produce cuando la demanda interna de productos y servicios de un país no cubre para ofrecer un trabajo a todos aquellos que desean trabajar. Aumenta en las recesiones y se reduce en fases expansivas.
- El desempleo estructural: Se produce debido a desajustes en la calificación entre los puestos de trabajo que se ofrecen y los que se están demandando.
El Desempleo Estructural
El origen de este tipo de desempleo hay que buscarlo en las continuas redistribuciones de recursos, los que resultan de cambios en la demanda de productos que tienen lugar en el constante crecimiento económico de cualquier país, es decir, es un proceso natural de toda economía que se encuentra en constante cambio.
Cabe destacar que el trabajador que está desempleado por motivos estructurales (a diferencia de lo que ocurre con el desempleo friccional) no se puede considerar que esté en una situación transitoria entre dos empleos. De hecho, tiene sólo dos opciones: la primera es enfrentarse a un prolongado período de desempleo, y la segunda corresponde a cambiar drásticamente de ocupación.
Por ejemplo, a comienzos del siglo XX se produjo un gran nivel de desempleo estructural en la industria relacionada con las carrozas (látigos e indumentaria para caballos, ruedas, carrozas, herraduras, etc.), ya que la aparición del automóvil originó de forma masiva y rápida un cambio de necesidades de los consumidores de gran envergadura.
La Relación entre Desempleo e Inflación
En noviembre de 1958, el economista William Phillips publicó un artículo en el que identificaba la relación entre desempleo e inflación a corto plazo, conocida como curva de Phillips. Así, describió la experiencia de EE.UU. en los años 60`, cuando la política de control de la inflación originó una contracción en la economía, incrementando el desempleo.
Podemos explicar esta relación mediante el entendimiento del equilibrio entre la oferta y la demanda. Imaginemos que partimos de una situación en que ambas son iguales: lo que producen las empresas es lo mismo que lo que desean los consumidores.
Supongamos que de pronto los consumidores quieren más productos, lo que significa que aumenta la demanda. Las empresas que quieren satisfacer esto deben contratar más trabajadores, con el fin de aumentar la producción. Esta mayor contratación llevará a que caiga el desempleo.
Sin embargo, dado que lo que quieren los consumidores (la demanda) es mayor que lo que producen las empresas (la oferta), se da una situación de escasez, por lo que la gente que pague más va a ser la que se quede con la producción. Así, en un primer momento los precios de los productos aumentarán, es decir, la tasa de inflación será mayor. Sin embargo, cuando la empresa aumente la producción con los nuevos trabajadores, la situación volverá al mismo punto de antes.
El Impacto de la Crisis y la Desigualdad en España
Siempre ha habido ricos y siempre ha habido pobres en España. La tasa de paro ha hecho mella en los ingresos de las familias. Más de 1,7 millones de hogares españoles, según la última Encuesta de Población Activa, tiene a todos sus miembros en paro. Y solo el 67% de los registrados en las oficinas de empleo reciben alguna ayuda o prestación del Estado.
En España la brecha económica ha superado siempre la media de los socios del euro, al menos desde que arrancan las series estadísticas de Eurostat, en 1995.
El llamado coeficiente Gini, que mide la diferencia de ingresos de un país, es una clara muestra de ese cambio. Si la estadística arrojara un cero, significaría que en ese país hay una igualdad perfecta. El 100 sería la desigualdad más absoluta. España sacó en 2011 un 34. De momento solo 16 países han facilitado sus datos para la estadística Gini de 2011. Pero de entre los que lo han hecho, solo uno supera a España: Letonia, con un 35,2.
Otro de los indicadores recogidos por Eurostat, el llamado ratio 80/20, establece una relación entre el 20% de la población que más ingresa y el 20% de la que menos ingresa. Los valores más altos indican mayor desigualdad. Y aquí España bate récord: saca un 7,5. Es la nota más alta de los Veintisiete, que obtuvieron de media un 5,7. Ni Letonia en este caso supera a España, ya que se quedó en 2011 en el 7,3. Alemania tiene un 4,6.
La destrucción de empleo, el fin de las prestaciones y las rebajas de sueldos han castigado las ganancias. “Hay países como Lituania o Letonia que, aunque también tienen índices de desigualdad elevados, al menos remontan en 2011. España no se beneficia de ese avance”, lamenta Antonio Márquez, profesor de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Málaga. Apunta, sin embargo, a que al menos el crecimiento de los indicadores se ha frenado, ya que el escalón fue más amplio entre 2009 y 2010.
El aumento de la brecha social es un fenómeno global sobre el que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) encendió las alarmas a finales del año pasado: la distancia entre ricos y pobres se encontraba en 2008 (últimos datos analizados) en el nivel más alto de los últimos 30 años debido sobre todo a la cada vez mayor diferencia salarial.
Medición de la Pobreza y Exclusión Social
Los criterios europeos no miden la pobreza solo por los ingresos, sino por factores que afectan la calidad de vida e incluyen el desempleo. La Red Europea contra la Pobreza (EAPN por sus siglas en inglés) estudió el capítulo español entre 2009 y 2011, los años en los que la crisis se acentuó.
En 2010, la Unión Europea desarrolló un indicador con el acrónimo de AROPE, para medir el riesgo de pobreza en sus países miembros. Basta con cumplir uno de tres componentes. El primero computa la pobreza relativa, gente que tiene una renta menor al 60% de la renta nacional media: en España, por debajo de 7.300 euros al año (US$9.552) en hogares con una sola persona y 15.400 (US$21.000) en hogares con dos adultos y dos niños, según el Instituto Nacional de Estadística.
El segundo agrupa criterios de "privación material severa", para personas que no pueden permitirse cuatro de nueve agregados, como: una temperatura adecuada en invierno, vacaciones de una semana al año, carne, pollo o pescado cada dos días, gastos imprevistos, pago de la hipoteca o el alquiler, teléfono, televisión en color, un carro o una lavadora. Y un tercer elemento del AROPE es "la baja intensidad de trabajo por hogar".
Con el aumento del desempleo, los deudores hipotecarios siguen perdiendo sus casas por impago y crecen los pedidos de asistencia social, así que se refuerzan conceptos como pobreza estructural y desigualdad. Cada vez menos personas pueden recuperarse del empobrecimiento cuando pasa la contracción económica, alertan los expertos. Cada vez crece la brecha entre los pocos más ricos y una mayoría que menos ingresos tiene.
Impacto de la Pandemia en el Empleo Femenino
El progreso de las mujeres en el trabajo podría volver a los niveles de 2017 para fines de 2021 como resultado de la pandemia COVID-19, según un análisis PwC Women in Work Index, que mide el empoderamiento económico de las mujeres en 33 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Los cinco indicadores que componen el Índice son: la brecha salarial de género, la participación femenina en la fuerza laboral, la brecha entre la participación masculina y femenina en la fuerza laboral, el desempleo femenino y la tasa de empleo femenino a tiempo completo.
De acuerdo con los datos de Women in Work, Chile tiene la tercera tasa de desempleo femenino más alta de la OCDE (11,81%), sólo superada por Grecia (20,5%) y España (18,4%). Mientras que la tasa de participación femenina en la fuerza laboral llega al 44,9%, lejos del 58% logrado hace apenas un año atrás.
Entre 2019 y 2020, la tasa de desempleo anual de la OCDE aumentó en 1,2 puntos porcentuales para las mujeres (del 5,7% en 2019 al 7% en 2020).
Tabla Resumen del Desempleo en la UE (Junio 2025)
| País | Tasa de Desempleo (%) |
|---|---|
| España | 10.4 |
| Finlandia | 9.3 |
| Suecia | 8.7 |
| Malta | 2.5 |
| Chequia | 3.0 |
| Polonia | 3.5 |
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