La música es inmortal, pero hay canciones que mueren por diversos motivos. Podríamos elegir los grandes clásicos, pero esas ya están en todas las listas. En el contexto del Día de los Pueblos Originarios, la comunidad del CESFAM "Dr. José Alcaíno de la comuna de Lo Prado, está vendiendo aguas y bebestibles con un alto parlante en que el que se escucha El pueblo unido jamás será vencido. Su carrito lo instaló en la Alameda a la altura del metro Universidad Católica, está sin trabajo, “me las tengo que buscar”.
“Veo que el pueblo se unió y ya nos queremos más abusos, estoy de acuerdo y esta es mi forma de apoyar”, dice Alcaíno. La canción compuesta por Sergio Ortega Alvarado y escrita en conjunto con la banda Quilapayún se grabó a comienzos de septiembre de 1973, cuando el grupo se encontraba de gira en Europa, días antes del golpe de Estado. El pueblo unido jamás será vencido es una de las canciones chilenas más conocidas a nivel mundial, es más, el nombre de la canción se transformó en una consigna en marchas y actos.
Incluso la palabra pueblo hoy ha cobrado fuerza en las pancartas y gritos a los largo del país. “Todos los que tocamos algún instrumento nos juntamos aquí para esto tan bonito, al fin nos podemos mirarnos a la cara, somos todos desconocidos, pero nos juntamos por un objetivo común y eso es cambiar el miedo. Son canciones valientes, por eso las recordamos”, dice el sociólogo Pablo Jara, vecino del sector del Metro Cummning que el viernes 25 de octubre participó en la convocatoria en el frontis de la Biblioteca Nacional Mil guitarras para la paz, en la jornada de la marcha más grande de Chile.
Ismalí Sepúlveda vive en Santiago centro, baila junto a una bandera mapuche, frente a las guitarras. “Son canciones que siempre han sido del pueblo, hemos salido a marchar por la educación, por no más AFP, porque ningún Gobierno ha hecho caso”. Mientras que Sebastián Piña, profesor de música, quien reside en Santiago centro, también participa cantando junto a su guitarra en la convocatoria. “Es momento que nos escuchen.
Nos juntamos difundiendo a través de redes sociales, donde se ha visto además todos los atropellos a los derechos humanos. Son canciones que trascienden, e incluso les hizo coherencia a la gente más joven, porque la música despierta conciencia”. En siete días de manifestaciones que no cesan, El pueblo unido, El derecho de vivir en paz, El baile de los que sobran y En un largo tour, que fueron himnos de la lucha del pueblo chileno contra la dictadura de Augusto Pinochet, se cantan en diferentes puntos del país, bajo el actual toque de queda de Sebastián Piñera, y sus estrofas se utilizan incluso para confrontar las armas de los militares.
Como si fuera un dejavù que recuerda los tiempos de dictadura, no solo en la capital del país, sino que también en ciudades de regiones como La Serena; ahí, la canción fue interpretada por una orquesta ciudadana improvisada. Además, en redes sociales se ha visto que algunos usuarios se organizan para escuchar este himno popular. Víctor Jara es un emblema de la lucha contra la represión, pues fue asesinado precisamente por la dictadura encabezada por Augusto Pinochet, el 16 de septiembre de 1973.
Los peritajes que hicieron sobre el cuerpo del cantautor hallaron 44 disparos perpetrados por militares. El mismo sentimiento plasmado en El derecho de vivir en paz, sexto álbum de Jara, parece haber resurgido en los chilenos, quienes mientras se acerca el toque de queda mantienen la protesta y los enfrentamientos con Fuerzas Especiales de Carabineros y el Ejército. Así como reza la canción "la luna es una explosión que funde todo el clamor”, el anochecer sólo aumenta la intensidad de la exigencia del derecho a circular libremente, suspendido por Sebastián Piñera al declarar el Estado de Emergencia y el toque de queda.
“Yo te podría contestar que la canción casi no la defendemos nosotros porque la defiende la propia clase trabajadora. Nosotros nos hicimos como cantantes frente a ellos y con ellos, en los sindicatos, en asentamientos campesinos, dentro de las universidades…”, reflexionaba Víctor Jara en junio 1973. Luis Ulloa de la comuna de Peñaflor, trabajador de una fábrica, ha salido todos los días a protestar.
“Las canciones nos dan fuerza cuando nos unimos. A través de la música y las canciones, evocan algo, debemos sacar de un plumazo todo lo que dejó la dictadura de Pinochet”. “Nadie nos quiso ayudar de verdad” es una de las frases de la canción de El baile de los que sobran de Los Prisioneros que mejor describe la segregación y desigualdad que hoy reclaman miles de chilenos. Esta canción, compuesta por Jorge González del disco Pateando piedras de 1986, es una de las más emblemáticas de la música popular chilena de los años ochenta.
“Su letra ilustra de manera amarga y desesperanzada las diferencias de clases existentes entre la juventud chilena. Mucho antes de que en Chile se incorporara al debate público el problema de la mala distribución del ingreso, Los Prisioneros describieron de un modo dolorosamente certero lo que era pasar doce años en un liceo numerado para luego egresar a la cesantía”, dice el sitio de Memoria Chilena de la Biblioteca Nacional. El grupo de rock de la comuna de San Miguel se transformó en un símbolo de lucha frente a la dictadura de Pinochet y actualmente El baile de los que sobran refleja el descontento de los ciudadanos no tan solo por el alza del pasaje del Metro, sino además respecto al sistema de jubilación, los altos costos de la salud y educación.
Considerada como una de las mejores composiciones en toda la discografía de Los Tres, ‘Pájaros de fuego’ es una poética forma de revivir la oscuridad, la bruma y el gris de ese 11 de septiembre de 1973 y esos ‘pájaros de fuego’ aplastando la democracia chilena. Álvaro Henríquez dijo una vez que está canción tiene que ver con el aborto, la vida incompleta, esa decisión que en los noventas era imposible, que en el siglo XXI se abrió y se sinceró y que ahora, nuevamente, corre riesgo de desaparecer como si no pasara, como si no se practicara en Chile. Es la segunda canción del segundo álbum de Los Tres y se llama igual que el disco ‘Se remata el siglo’.
Una catártica cartola que pasa cuenta de todo lo que se llevará el fin de siglo, todo lo que se estaba por comenzar a esconder debajo de la alfombra. Puede que sea la canción más dura de Los Tres. Rock puro y duro de guitarras, batería y bajo bien a tierra. El disco ‘La espada y la pared’ es un muestrario de capas de guitarras que como una pintura se yuxtaponen, se entrelazan y se mezclan para dar nuevos colores, timbres y una sonoridad muy distinta al rock más eléctrico.
Álvaro Henríquez está en la lista de los grandes compositores de la música popular chilena, pero si algo sabe hacer -hasta nuestros días- son baladas. Letras punzantes de historias imposibles bordadas en líneas melódicas que una vez cantadas quedan para siempre en esas heridas del corazón. ‘Fome’ fue un disco que no fue recibido con el cariño que hoy se le profesa. “No era lo mismo que lo anterior” era lo que se escuchaba por esos días, pero sólo en el seno de la banda sabían que habían parido su gran obra. Otra del ‘Fome’.
Las historias populares, entremezcladas con relatos personales y donde la muerte es parte central (nuevamente) en las palabras de Álvaro Henríquez. Esta canción pudo ser un sencillo para promocionar el disco que apareció en la parte final de la carrera de la banda. Simple y directa declaración de amor perdido, con dedicatoria sin mayores rodeos. Otra balada de amor/odio como Elvis Costello, pero “a la Álvaro Henríquez”. “Hago lo mejor para no ser el que era”.
Un libro abierto de confesiones de Henríquez y que arrastra también a sus compañeros, en las puertas de los 30 años, cuando a finales del siglo XX eso era prácticamente estar a las puertas de la verdadera adultez. La banda se separó en el 2000 y tuvo un regreso en 2006, sin ‘Pancho’ Molina. En 2013 Ángel Parra abandona la agrupación y sólo quedan Álvaro y Titae, así y todo, con músicos reemplazantes, fueron capaces de entregar otra especialidad de la casa: una balada de celos, de dolor y por sobre todo, un grito de ayuda que Henríquez pedía en clave de desamor.
Dicen que la música es inmortal, pero honestamente no creo en las canciones no perecibles. Ni siquiera hablo de aquellos himnos bautizados como One Hit Wonders que nacen en un momento histórico específico y que duran menos que un peo en un canasto. Hablo de cualquier canción que tenga la desdicha de ser malversada. Dentro de mis tareas en Radio Horizonte, estaba la de construir frases comerciales para marcas. No sólo redactarlas, sino musicalizarlas.
Y créanme que tuve la tentación millones de veces, de usar canciones exitosas y oreja. Reality shows que musicalizan TODO con Moves like Jagger, comerciales épicos con Dead Can Dance o universidades privadas que coquetean con la idea de Moby indirectamente, es el panorama de lo cotidiano. Pero, ¿qué pasa con aquellas canciones que mueren por otros motivos? Por ejemplo: esa canción bacán que te acompañó durante un viaje en Brasil con tu mejor amiga, a quien ya no puedes ver porque te quedó debiendo plata.
Soy de la creencia de que la música, tal como algunas construcciones históricas, debiera ser acogida bajo alguna ley de protección patrimonial. Dejar de usar a Elvis en comerciales de bancos podría ser un inicio. Pero, ¿qué pasa con ese otro ramillete de melodías que no han tenido la culpa de recordarte tu desdicha? ¿Qué canciones han sacado de su vida por asociarlas a algo nefasto?
“Son himnos y en cada concentración hay canciones que no faltan, que las canta el mismo pueblo, son canciones movilizadoras. Pero hay otra canción que queda en el alma del pueblo y en eso Violeta Parra era la artista popular por excelencia. Porque Violeta no hizo canciones movilizadoras en el sentido contingente, ponte tú de una concentración, sino que Violeta, y yo creo que es el objetivo fundamental de la canción auténticamente popular, revolucionaria, hizo esa canción que moviliza los sentimientos del hombre, que le produce estados de conciencia…” dijo Víctor Jara en una entrevista de radio al periodista Nicomedes Santa Cruz previo a un concierto que daría en Perú el 30 de junio 1973.
Hoy, la canción El derecho de vivir en paz de Víctor Jara es el himno de las protestas masivas en el Chile despertó, marcadas por la represión policial y militar. Europe es una de las mejores bandas de rock del condado de Suecia. Formada en 1979, comenzaría su carrera en el rock bajo el nombre Force, con sus miembros fundadores siendo el guitarrista John Norum, el vocalista Joey Tempest, el baterista Tony Reno y el bajista Peter Olsson.
Europe comenzó tocando versiones durante los ensayos para encontrar el equilibrio perfecto en sus talentos mientras escribían nuevas canciones, que grabarían más adelante en los años. Más tarde enviarían demos a varios sellos discográficos, pero se les negó la oportunidad con la respuesta de que necesitaban cortarse el pelo y hacer sus canciones en sueco. Compitieron contra 4000 bandas bajo su nuevo nombre Europe como lo sugirió Tempest, con las canciones «The King Will Return» e «In The Future» siendo el punto culminante de la competencia.
Gracias a la sublime voz y el talento de la guitarra en Tempest y Norum, ganaron premios individuales al Mejor Cantante Principal y Mejor Guitarrista de forma consecutiva. Aquí lanzarían su álbum debut homónimo en 1983, seguido de «Wings of Tomorrow» en 1984. Su tercer álbum, «The Final Countdown», llevaría a Europe al éxito mundial, haciendo un nombre duradero en la música rock. Sin embargo, la banda hizo una pausa en 1992, solo para reunirse oficialmente unos once años después.
Europe fue influenciada por bandas como UFO, Led Zeppelin y Deep Purple. La banda ha ganado numerosos premios y, en 2018, fue incluida en el Salón de la Fama de la Música Sueca. «The Final Countdown» de Europe presenta letras tanto apocalípticas como optimistas que describen un viaje al espacio, ya que algún día tendremos que dejar esta tierra. Joey Tempest demostró ser la fuerza detrás del éxito de esta canción, ya que le hizo escribir la letra, componer su icónico riff de teclado y proporcionar una voz sublime para esta balada.
Tres años después de que The Human League lanzara una canción con el título «Open Your Heart», Europe lanzaría su versión de la misma canción. Esta poderosa balada fue lanzada dos veces por primera vez en 1984 en el álbum «Wings of Tomorrow» y en 1988 como single en «Out of This World». Sin embargo, las dos versiones son un poco diferentes entre sí a pesar de un mensaje similar. Regresando al álbum europeo «Out of This World «está la canción «Superstitious», una de las favoritas de la banda para las actuaciones.
Durante las presentaciones en vivo, Europe incluye una parte de la exitosa canción de Bob Marley «No Woman, No Cry» en el medio. Presentada en el álbum europeo de 1991, «Prisoners in Paradise», «I’ll Cry for You» es una composición emocional de un chico que está empezando a enamorarse de una mujer. Así que derrama su corazón, confesando un amor que nunca pensó que hubiera crecido tanto. «I’ll Cry for You» fue coescrito por Joey Tempest junto al ex vocalista y bajista de Atomic Rooster, Nick Graham.
En 2014, Europe llegó a un acuerdo con UDR Records para establecer el crecimiento, tratando de no sentarse en su éxito pasado. La banda haría que Dave Cobb escuchara algunos de sus demos que amaba pero deseaba perfeccionar. Una de las doce canciones que más tarde triunfó internacionalmente en el álbum europeo de 2015 fue «War of Kings», gracias a la ayuda de Dave Cobb para rehacer la letra. Presentada en el tercer álbum de estudio de Europe, «Carrie» es una poderosa balada escrita por Joey Tempest y Mic Michaeli.
Cuando te faltan las palabras para convencer a alguien de dejarlas carentes, lo mejor que puedes hacer es dedicarle a alguien la canción «Carrie». Esta es probablemente la canción más triste sobre romper el corazón de alguien. La canción se inspiró en la ruptura casual y el encuentro de nuevas novias a la temprana edad de Tempest. Después de que Europe lanzó dos álbumes de estudio con Hot Records, un sello local sueco, firmarían con Epic Records ya que estaban al borde del estrellato internacional.
La canción fue escrita para describir cómo se sentían los miembros de la banda al divertirse en sus giras musicales después de un comienzo exitoso en su carrera musical rock. Lanzado en su álbum homónimo, «Prisoners in Paradise» se convirtió en uno de los mayores agradecimientos a Joey Tempest por escribir sus letras poéticas y altamente identificables. La canción trata sobre alcanzar las ambiciones de uno que tanto había anhelado, solo para frustrarse por vivir en el presente deseando el pasado.
«New Love in Town» es una de las diez mejores canciones de Europe escogidas del octavo álbum de estudio de la banda, «Last Look at Eden». La letra de la canción está inspirada en el nacimiento del hijo del vocalista principal de la banda, Joey Tempest. Europa voló a Gotemburgo para tener el video de esta canción dirigida por el icónico director Patric Ullaeus. «Seven Door Hotel» viene en el álbum debut homónimo de Europe. Fue una de las primeras canciones escritas por Joey Tempest.
La inspiración para escribir la canción vendría después de ver una película de terror italiana, The Beyond. Para aquellos que hayan visto la película, relacionarán el título de esta canción con un edificio de la película.
TAG: #Jubilacion

